Total libertad para comentar lo que quieran
Espero sean de vuestro agrado
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5909834/Erotismo-en-B-N---01.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5930158/Erotismo-en-B-N---02.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5962854/Erotismo-en-B-N---03.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5981636/Erotismo-en-B-N---04.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5997767/Erotismo-en-B-N---05.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6004665/Erotismo-en-B-N---06.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6041938/Erotismo-en-B-N---07.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6075224/Erotismo-en-color---08.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6084997/Erotismo-en-color---09.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6099556/Erotismo-en-color---10.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6110497/Erotismo-en-color---11.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6116242/Erotismo-en-color---12.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6131873/Erotismo-en-color---13.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6166354/Erotismo-en-color---14.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6175748/Erotismo-en-color---15.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6196209/Erotismo-en-color---16.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6211165/Erotismo-en-color---17.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6218344/Erotismo-en-color---18.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6221055/Erotismo-en-color---19.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6229944/Erotismo-en-color---20.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6236841/Erotismo-en-color---21.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6242993/Erotismo-en-color---22.html
CUANDO NO TE CREEN
Tenía treinta y cuatro cuando mi castillo de cristal se hizo añicos, estaba cegada idealizando a un amor y mi tonto corazón no me dejaba ver más lejos de mi propia nariz
Toda una vida de convivencia con Marcio, el único hombre que había estado en mi cama en toda mi vida, siempre había sido el esposo perfecto y ya estábamos en planes de ser padres
Pero en verdad, esos no eran nuestros planes, esos eran mis planes, y cuando por casualidad sospeché una infidelidad de su parte, solo no quise verlo
Estaba enojada, furiosa, no entendía, y cuando tuve el valor de confrontarlo, lejos de negarlo, lo asumió, y no solo eso, me dijo que lo nuestro estaba terminado, y que tenía un nuevo amor
Mi enojo se transformó en pánico, me puse a llorar como una chiquilla, como una estúpida me arrodille y me aferre a sus piernas, implorando que no me dejara, pero el me levanto a la fuerza y me dijo que me comportara
En ese momento sentí que me arrancaba el corazón con sus palabras, y maldije todo lo que había hecho por el, porque todo lo que hacía era para verlo feliz a él, sus ricas comidas que tanto amaba, y mi obsesión con el gimnasio, para verme siempre perfecta para él, aun así, puso los ojos en otra
No me daría muchas más explicaciones, se fue a dormir al otro cuarto, y la cama matrimonial se me hizo más grande y fría que nunca, y en una semana, armo las valijas y se mandó a mudar y el silencio de las paredes de la casa lastimaron mis oídos
Me tire al abandono, estaba deprimida, lloraba todo el día e intentaba en mi cabeza entender que era lo que había pasado, y revivía una y otra vez cada instante vivido y hasta imagine que se había aburrido de una mujer que nunca tenía un 'no' para él, tal vez se lo había hecho muy fácil, hasta en la cama, más que su esposa era su prostituta, porque le había dado todos los gustos, lo que imaginen y me había quedado sin nada
Mantenerme concentrada en mi empleo era una tortura y cuando estaba en casa me tiraba en el sillón, a comer, me había olvidado del gimnasio, a tomar y lo peor, había vuelto al maldito cigarrillo
Ese proceso de duelo duraría demasiado tiempo, había subido diez kilos y no me gustaba la imagen que me devolvía el espejo, así que me decidí a dar vuelta de página y empezar de nuevo, dejaría todas las porquerías de lado y doblaría mis esfuerzo en el gimnasio, quería tener más culo, más piernas, recuperar mi cintura y poder sentir en mi cuerpo las miradas deseosas de los hombres, esas miradas que antes me molestaban y ahora extrañaba, si, no me iba a humillar más por un tipo que no me merecía, y haría que se arrepintiese de haberme dejado, me quería acostar con todos los hombres del mundo, solo usarlos, una noche y basta, esa sería la nueva vida de Maira
Pero comprobaría que no sería fácil empezar a reinventarme, tantos años de esposa fiel para un solo hombre me habían sacado de las grandes ligas, los tiempos habían cambiado y todo era diferente, tampoco tenía prendas a la moda, o al menos no me sentía seductora con lo que tenía y todo fue cuesta arriba
Volvería a las salidas con mi viejo grupo de amigas, las que hacíamos locuras de pendejas en la adolescencia, y ahora, en general ya divorciadas, estábamos en el ruedo por una segunda oportunidad
Y serian ellas quienes me meterían en el nuevo mundo de las redes sociales y las aplicaciones de citas, y en esa que es justamente para tener sexo, y no me importo parecer tener un letrero fluorescente en la frente con la leyenda 'mujer caliente se regala por una verga'
Todo sucedería por una confusión, había estado chateando con un cincuentón divorciado, el tipo no estaba muy atractivo, pero decía tener bastantes billetes y honestamente eso despertó mi interés, me dijo que tenía un yate, que era empresario y que viajaba asiduamente a Europa por negocios, podía ser mentira, ciertamente, pero tenía que probar la oportunidad que se me presentaba, no tenía nada que perder y un 'no' siempre era una opción posible
Esa noche nos encontraríamos en un pub un tanto retirado de la ciudad, era conocido en general por ser un sitio de encuentros de solos y solas, donde también frecuentaban prostitutas de nivel buscando alguna oportunidad, entiendo que tendría que haber exigido un sitio más decente, pero en verdad toda la situación me daba cierto morbo
Recuerdo haberme depilado toda para esa noche, estrenar un sostén que combinaba calados con transparencias y una tanga less que me dejaba ver bien puta, también estrenaba un pantalón de látex negro que dibujaba cada una de mis curvas y dejaba en evidencia mi trasero con tantos años de gimnasio
Arriba, una remera sin mangas es gris brillante, suelta, discreta, pero que me marcaba en forma sexi mis pronunciados pechos, me maquille, me acomode los cabellos en forma sensual y me puse unas botitas con plataformas que me regalaban unos centímetros extras y estilizaban mi figura
El detalle? recordé tener un plug anal, esos pequeños con base en forma de corazón y en color rojo, lo triste es que era un obsequio para mi ex, y ese tonto se lo había perdido, estaba nuevo, sin estrenar, y fue caliente metérmelo en el culo justo antes de salir
Supuse que, ante un próximo encuentro sexual con un desconocido, ese detalle sería muy importante, y después de unos minutos, me había olvidado de él
El taxi me dejó en la puerta, noté que estaba retrasada y seguramente él ya hubiera llegado, di algunos rodeos, pero él no estaba.
Fui a la barra, solo descubriendo el ambiente, me senté en uno de esos altos bancos, de lado, y pedí un trago, dejando a mi alcance el celular, mirando la pantalla atenta a cualquier mensaje, miré el entorno donde cada persona parecía vivir su vida y deje que las agujas del reloj avanzaran lentamente.
Encendí un cigarro, desde la separación no había podido dejar el vicio, y empecé a ponerme inquieta por la situación, el tipo no aparecía y el celular estaba muerto.
Le mandé un WhatsApp, luego otro, y hasta un audio, pero no tenía respuesta
Lo llamé y volví a llamarlo, pero nada, ni respondía el cobarde, me sentí frustrada, después de una hora, un par de tragos y varios cigarros sentí que la noche estaba perdida
Fue cuando alguien se acercó a mi lado, alguien en que yo no había reparado, pero alguien que sin dudas hacía tiempo me estaba observando
Hola!, soy Claudio, y vos...?
Era un niño para mi, alguien que jamás hubiera mirado como hombre, pero por cortesía respondí
Maira, me llamo Maira...
El chico pidió una cerveza para él, y pidió que me repitiera el último trago que yo había tomado, aparentaba unos veinte años, era muy bonito, por cierto, se notaba ser un chico de gimnasio y por su vestir pude adivinar que era alguien con dinero
El empezó a hablarme, a tratar de forzar conversaciones y buscar respuestas que no me interesaba dar, me contó que estudiaba ingeniería, que no era de la ciudad y que 'papá' le pagaba un lindo departamento, y que una cosa y que otra, y yo solo le miraba el rostro tratando de adivinar su edad, hasta que en un momento tomando la iniciativa le dije
Claudio, basta, hasta cuando pansas humillarte?
Que... - balbuceó - no comprendo...
Si, - aseveré - todas estas pavadas que estás hablando solo para llevarme a la cama
Creo que fue como apretarle de las bolas, el bajó la cabeza y me desvió la mirada, como que le había dado un golpe demasiado bajo y no tenía reacción, al punto que hasta me sentí mal por la situación tomándolo del brazo le dije
Oye... cuantos años tienes?
Veintitrés, - respondió - pero ya en dos meses cumplo! - como dejando notar que ya tendría un año mas
Me rei por dentro, me pareció tan inmaduro, tan amateur y respondí con honestidad
Pero yo tengo treinta y seis, no te parece que deberías buscar alguien de tu edad?
El me miraría a los ojos y con ingenuidad diría
Pero... vos sos prostituta, yo quería pagarte por unas horas de sexo
Me reí y sin ofenderme retruque
Yo no soy prostituta, que te hace pensar eso?
Estas sola, - dijo - hace tiempo que te observo, estás demasiado llamativa, sos perfecta, y en un lugar como este, bueno... se que sos mayor que yo, pero me encantan las mujeres mayores...
El siguió hablando, le expliqué lo que había pasado, pero no me creyó, pareció ser que sus pensamientos sobre mi lo convencían más que mi propia historia, y solo dejé que pasaran las palabras, y la situación se me hizo hasta divertida
Creo que ya daba la media noche cuando Claudio me arrancaba carcajadas con sus ocurrencias y pensamientos, es que estaba convencido de que yo estaba ahí vendiendo sexo y como no tenía nada mejor que hacer le dije
Oye, tengo hambre, vamos por unas pizzas, y si me invitas a tu departamento, quien te dice, tal vez tengas suerte...
La situación era entre cómica y excitante, Claudio parecía un chico al que le habían regalado el juguete de su vida, y en minutos nos subíamos a una enorme motocicleta importada, pasamos por unas pizzas y unas cervezas y llegamos a su departamento que estaba en una acomodada zona de la ciudad
Dejó la moto en el garaje y subimos por el ascensor, cualquier hombre me hubiera avanzado, pero él mantenía su lugar con respeto, como esperando que yo manejara la situación y todo iba de maravillas, hasta que abrió la puerta de su departamento
Algunos ruidos provenían del interior y había algunas luces encendidas, se hizo evidente que Claudio no estaba solo, entramos y dejamos las cosas sobre la mesa, mientras divisé a otro chico de su edad que, abstraído en la pantalla y en sus auriculares, jugaba algún juego de guerra en forma online, porque hablaba y daba instrucciones, creo que, si se hubiera derrumbado el edificio, el no lo hubiera notado
No te preocupes, - dijo Claudio - compartimos departamento y gastos, él vive una vida paralela con los juegos, no nos molestará, pero déjame que te lo presente
No, no lo molestes - dije un tanto sorprendida, pero él no me haría caso -
Brian!, Brian! - grito sin éxito, por lo que fue a zamarrearlo para traerlo a la realidad -
Lo trajo a mi lado y dijo
Te presento a mi amigo, Brian, Brian, ella es Maira, ella vende sexo por dinero...
Me reí y retruque
Que no soy prostituta! y por cierto, que linda forma de llamarme 'puta'
Cláudio até que era um cara bonito, mas o Brian... nossa! E ainda tinha aquele perfil de garoto virgem que a gente tem um monte de coisa pra ensinar, e não hesitei em falar:
"Quer comer com a gente? Tem um monte de comida" — e sem muita enrolação, a gente se viu os três comendo e bebendo latas intermináveis de cerveja, batendo papo sobre tudo e mais um pouco, e tudo foi rolando de um jeito muito louco. A gente já tava numa prévia falando de putaria, onde eles ouviam "minhas supostas histórias de puta", e nunca acreditaram que eu tinha ficado com um homem só na vida inteira, até que o Brian propôs um jogo de perguntas e respostas. Ele ia perdendo rodada após rodada, e como castigo tinha que tirar uma peça de roupa.
Achei excitante, mas não vi a armadilha. Perdi a primeira, a segunda, a terceira, e era óbvio que eles sabiam as respostas e estavam me despindo aos poucos.
Eu tava quase sem roupa e, longe de me sentir envergonhada, sentia a buceta febril e escorrendo de tesão, o clitóris pulsava e os bicos dos peitos estavam durinhos. Acho que a cereja do bolo ia ser na hora de tirar a calcinha fio dental, a última peça, e quando de propósito deixasse eles notarem o plug que eu tinha na raba. Aí o Brian exclamou:
"Cláudio... de onde você tirou essa puta?"
Não me incomodei, deixei eles falarem. Já tava no jogo e pedi pra eles se despirem. Naquele momento, eu tava tão no fogo que só queria que me dessem pica. Eles fizeram isso com a velocidade e a rapidez de um bombeiro, e os paus nus ficaram disponíveis pro meu prazer. Me aproximei do meio e comecei a beijar um e outro, lado a lado, com as mãos cheias de pica, a respiração ofegante, sentindo quatro mãos que me envolviam por completo, preenchendo cada poro da minha pele com prazer. Era gostoso, se sentia gostoso.
Fui de joelhos, talvez pra aproveitar o que eu mais queria naquela noite: chupar dois ao mesmo tempo. Masturbava um e lambia o outro, voltava pra aquele pra lamber o que antes eu masturbava. Eu adorava chupar eles, sempre me excitou chupar o do meu marido, e agora eu não tinha só um, mas dois, e eram bem maiores do que eu lembrava do meu ex.
Eles gostavam, era óbvio, eu tinha muita experiência e eles pareciam novatos, adorava expor as cabeças deles e deixar meu hálito neles, não ia parar, não ia mesmo.
Senti que o Brian estava gozando e deixei o Claudio de lado, que se masturbava devagar, foi quando o leite do Brian começou a jorrar no meu rosto, nos meus lábios, na minha língua, e eu só deixava ele gozar, abrindo bem a boca, recebendo e engolindo todo o sêmen dele, olhando nos olhos dele, fundo, talvez, o maior prazer.
Ainda estava saboreando o leite quente do Brian quando um jato quente do Claudio acertou uma das minhas bochechas, me pegando de surpresa, automaticamente fui pra cima dele, agora pra engolir toda a porra quente dele, sem perder o detalhe de deixar ele ver o que eu tava fazendo.
Quando terminaram, eu tava com o rosto e o pescoço todo lambuzado e grudento, pedi pra ir no banheiro me limpar um pouco enquanto deixava pra eles várias camisinhas que eu tinha trazido, porque isso tava só começando.
Abri a água da pia e, deixando a porta entreaberta, consegui ouvir claramente a conversa entre eles, fingindo que eu não tava escutando. O Brian perguntou de onde ele tinha tirado aquela puta gostosa, e o Claudio parecia preocupado com o dinheiro que iam ter que gastar. Aí, já meio irritada com a situação, voltei e falei:
— Chega, caras! Não sou prostituta, não quero dinheiro, só quero transar.
Eles ainda estavam com as camisinhas na mão. Voltei a chupar eles e a reação foi imediata. Peguei as camisinhas eu mesma, coloquei na boca e cobri os paus deles com cuidado.
— Chega de enrolação! — decretei — Vão me comer ou o quê, porra?
O Brian me pegou com força e me levantou no ar, apoiando minha barriga no ombro dele, como se eu fosse um saco, e me segurou. pelas pernas e meu tronco e meus braços ficaram pendurados invertidos nas costas dele, ele me levou pro quarto onde tinha só duas caminhas de solteiro, Claudio vinha por trás, com a pica dura pronta pra continuar o jogo, me jogaram espalhada na cama, Brian não hesitou, levantou minhas pernas e começou a me comer, forte, sem piedade, tudo até o fundo, era uma delícia, e Claudio, esperando a vez dele, começou a chupar meus peitos, a beijar meu pescoço e minhas bochechas, acariciando minha barriga e o outro seguia como um touro cego, senti ele gozar, não me dava tempo pro meu prazer, e quando ele tirou a pica da minha buceta vi a camisinha cheia de porra
Depois ele saiu do quarto às pressas, adivinhei que ia pegar outra camisinha e me dediquei ao Claudio, fiz ele deitar e fui por cima, montar nele, cavalgar, peguei a pica dele entre meus dedos e deslizei na minha buceta, que delícia que era! comecei a me mexer do meu jeito, buscando explodir aqueles orgasmos presos, fechei os olhos, mordi os lábios, respirei no ritmo e não consegui evitar gemer e tudo ficou quente demais
A cama rangia pedindo perdão pros meus movimentos ritmados, sem perceber acelerei o ritmo como uma locomotiva saindo da estação, minha mão entre o púbis dele e o meu acariciava freneticamente meu clitóris e as mãos dele faziam maravilhas nos meus peitos, explodi uma, duas, três vezes seguidas, não sabia que era uma mulher multiorgásmica e tudo parecia encharcado pelos sucos da minha buceta, tava transbordando
Então começaria a parte do jogo onde eu já não teria o controle, o momento em que eles finalmente colocaram a hombridade deles na frente, tava cega pelo calor da foda que o Claudio tava me dando, e não percebi que o Brian tinha voltado, só notei quando senti as mãos dele nas minhas nádegas e quando quase de um golpe ele tirou o plug que ainda tinha no meu cu, só não disse nada e de uma só enfiada meteu por trás
Me deu um arrepio e um protesto morno da minha parte
Não... não... filho da puta... o que você tá fazendo???
Mas era tarde pra reclamações, um me metia na buceta, outro no cu, e a dor que eu sentia era tão grande quanto o prazer, sei lá, não consigo descrever, só vou dizer que me sentia partida ao meio, cheia por dentro e só conseguia gemer e gritar, cravando inconscientemente minhas unhas afiadas no peito do Claudio
Vai, puta! vamos te dar o que você merece! - dizia o Brian, que parecia ser o mais falante dos dois
Eles só iam e vinham nos meus buracos e eu senti o Claudio gozar, ele já tinha aguentado bastante e eu tive vários orgasmos a mais quando senti ele jorrar dentro da minha buceta, ele ficou imóvel lá dentro, acho que curtindo de algum jeito o amigo metendo no meu cu, situação que ia dar uma nova ereção nele e aí então, iam me comer os dois até gozarem pela segunda vez
Tudo tinha acabado, eu tava satisfeita, saímos da posição, eu tava com todos os meus buracos arrombados e eles, com os paus já murchos, tiravam as camisinhas cheias de porra, tavam contentes, dava pra ver e eu pedi pra tomar um banho, precisava, era uma mistura nojenta de cheiros de sexo e suor, então fui pro salão principal onde estavam todas as minhas roupas, e eles atrás de mim
Quando meus olhos passaram de casualidade pelo pau do Brian, porque ele era enorme! ele me pegou pelos meus cabelos pretos e fez eu chupar ele um pouco, queria continuar brincando
Ele me levou pro sofá branco que tava do lado, se deitou pra eu montar nele, as camisinhas tinham acabado, eu não pensei em usar tantas, e a gente meteu no pelo, não me importei, aliás, eu queria, queria sentir a carne dele na minha carne, foi gostoso e o Claudio não ia ficar de fora, se juntou por trás e nunca vou saber se foi de propósito ou erro da parte dele, porque meu cu já tava resignado com o que viria, mas ele meteu na buceta também, os dois juntos ao mesmo tempo, e olha que eu ia curtir de novo E foi rápido, mas o Claudio tirou e gozou nas minhas costas, enquanto o Brian, de baixo, mal tirou pra gozar bem na entrada, perto do meu cu, e depois meteu de novo até perder a ereção.
Agora sim, eu ia tomar aquele banho que tanto queria e, relembrando tudo que vivi, percebi que nenhum dos dois tinha me beijado na boca, nem chupado minha buceta, e entendi que eles realmente achavam que estavam com uma puta que passava o dia chupando paus por aí. Só não consegui evitar rir por dentro.
Me enxuguei, arrumei o cabelo, já era muito tarde, ou muito cedo, saí do banheiro pra pedir um táxi e teria minha última surpresa.
Eles já estavam trocados e esperando, saí sem preocupação tentando achar um carro disponível, em cima da mesa principal tinha várias notas arrumadas direitinho, eram de valor alto, e eram muitas. O Claudio tomou a palavra e decretou:
— Maira, na verdade nunca falamos de preço, mas eu e Brian dividimos as despesas e acho que isso é o suficiente. Dá uma olhada, sei lá...
Não acreditei, ou melhor, isso acontece quando não acreditam em você. Não fazia mais sentido dizer que não era uma prostituta, então fui até a mesa, peguei as notas, olhei pra eles e guardei na bolsa.
Sinceramente, os sentimentos foram estranhos, sei lá, nunca imaginei viver algo assim, e confesso que no fim das contas, até gostei um pouco.
Eles queriam repetir o encontro em breve, até perguntaram se eu tinha algum site onde divulgava meus serviços, ou algum contato pra passar pros amigos.
Só ri, achei incrível, e quando fechei a porta do apartamento pra ir até o elevador, soube que nunca mais os veria.
Se você gostou dessa história, pode me escrever com o título QUANDO NÃO TE CREEM para dulces.placeres@live.com
Espero sean de vuestro agrado
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5909834/Erotismo-en-B-N---01.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5930158/Erotismo-en-B-N---02.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5962854/Erotismo-en-B-N---03.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5981636/Erotismo-en-B-N---04.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5997767/Erotismo-en-B-N---05.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6004665/Erotismo-en-B-N---06.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6041938/Erotismo-en-B-N---07.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6075224/Erotismo-en-color---08.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6084997/Erotismo-en-color---09.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6099556/Erotismo-en-color---10.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6110497/Erotismo-en-color---11.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6116242/Erotismo-en-color---12.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6131873/Erotismo-en-color---13.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6166354/Erotismo-en-color---14.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6175748/Erotismo-en-color---15.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6196209/Erotismo-en-color---16.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6211165/Erotismo-en-color---17.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6218344/Erotismo-en-color---18.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6221055/Erotismo-en-color---19.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6229944/Erotismo-en-color---20.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6236841/Erotismo-en-color---21.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6242993/Erotismo-en-color---22.html
CUANDO NO TE CREEN
Tenía treinta y cuatro cuando mi castillo de cristal se hizo añicos, estaba cegada idealizando a un amor y mi tonto corazón no me dejaba ver más lejos de mi propia nariz
Toda una vida de convivencia con Marcio, el único hombre que había estado en mi cama en toda mi vida, siempre había sido el esposo perfecto y ya estábamos en planes de ser padres
Pero en verdad, esos no eran nuestros planes, esos eran mis planes, y cuando por casualidad sospeché una infidelidad de su parte, solo no quise verlo
Estaba enojada, furiosa, no entendía, y cuando tuve el valor de confrontarlo, lejos de negarlo, lo asumió, y no solo eso, me dijo que lo nuestro estaba terminado, y que tenía un nuevo amor
Mi enojo se transformó en pánico, me puse a llorar como una chiquilla, como una estúpida me arrodille y me aferre a sus piernas, implorando que no me dejara, pero el me levanto a la fuerza y me dijo que me comportara
En ese momento sentí que me arrancaba el corazón con sus palabras, y maldije todo lo que había hecho por el, porque todo lo que hacía era para verlo feliz a él, sus ricas comidas que tanto amaba, y mi obsesión con el gimnasio, para verme siempre perfecta para él, aun así, puso los ojos en otra
No me daría muchas más explicaciones, se fue a dormir al otro cuarto, y la cama matrimonial se me hizo más grande y fría que nunca, y en una semana, armo las valijas y se mandó a mudar y el silencio de las paredes de la casa lastimaron mis oídos
Me tire al abandono, estaba deprimida, lloraba todo el día e intentaba en mi cabeza entender que era lo que había pasado, y revivía una y otra vez cada instante vivido y hasta imagine que se había aburrido de una mujer que nunca tenía un 'no' para él, tal vez se lo había hecho muy fácil, hasta en la cama, más que su esposa era su prostituta, porque le había dado todos los gustos, lo que imaginen y me había quedado sin nada
Mantenerme concentrada en mi empleo era una tortura y cuando estaba en casa me tiraba en el sillón, a comer, me había olvidado del gimnasio, a tomar y lo peor, había vuelto al maldito cigarrillo
Ese proceso de duelo duraría demasiado tiempo, había subido diez kilos y no me gustaba la imagen que me devolvía el espejo, así que me decidí a dar vuelta de página y empezar de nuevo, dejaría todas las porquerías de lado y doblaría mis esfuerzo en el gimnasio, quería tener más culo, más piernas, recuperar mi cintura y poder sentir en mi cuerpo las miradas deseosas de los hombres, esas miradas que antes me molestaban y ahora extrañaba, si, no me iba a humillar más por un tipo que no me merecía, y haría que se arrepintiese de haberme dejado, me quería acostar con todos los hombres del mundo, solo usarlos, una noche y basta, esa sería la nueva vida de Maira
Pero comprobaría que no sería fácil empezar a reinventarme, tantos años de esposa fiel para un solo hombre me habían sacado de las grandes ligas, los tiempos habían cambiado y todo era diferente, tampoco tenía prendas a la moda, o al menos no me sentía seductora con lo que tenía y todo fue cuesta arriba
Volvería a las salidas con mi viejo grupo de amigas, las que hacíamos locuras de pendejas en la adolescencia, y ahora, en general ya divorciadas, estábamos en el ruedo por una segunda oportunidad
Y serian ellas quienes me meterían en el nuevo mundo de las redes sociales y las aplicaciones de citas, y en esa que es justamente para tener sexo, y no me importo parecer tener un letrero fluorescente en la frente con la leyenda 'mujer caliente se regala por una verga'
Todo sucedería por una confusión, había estado chateando con un cincuentón divorciado, el tipo no estaba muy atractivo, pero decía tener bastantes billetes y honestamente eso despertó mi interés, me dijo que tenía un yate, que era empresario y que viajaba asiduamente a Europa por negocios, podía ser mentira, ciertamente, pero tenía que probar la oportunidad que se me presentaba, no tenía nada que perder y un 'no' siempre era una opción posible
Esa noche nos encontraríamos en un pub un tanto retirado de la ciudad, era conocido en general por ser un sitio de encuentros de solos y solas, donde también frecuentaban prostitutas de nivel buscando alguna oportunidad, entiendo que tendría que haber exigido un sitio más decente, pero en verdad toda la situación me daba cierto morbo
Recuerdo haberme depilado toda para esa noche, estrenar un sostén que combinaba calados con transparencias y una tanga less que me dejaba ver bien puta, también estrenaba un pantalón de látex negro que dibujaba cada una de mis curvas y dejaba en evidencia mi trasero con tantos años de gimnasio
Arriba, una remera sin mangas es gris brillante, suelta, discreta, pero que me marcaba en forma sexi mis pronunciados pechos, me maquille, me acomode los cabellos en forma sensual y me puse unas botitas con plataformas que me regalaban unos centímetros extras y estilizaban mi figura
El detalle? recordé tener un plug anal, esos pequeños con base en forma de corazón y en color rojo, lo triste es que era un obsequio para mi ex, y ese tonto se lo había perdido, estaba nuevo, sin estrenar, y fue caliente metérmelo en el culo justo antes de salir
Supuse que, ante un próximo encuentro sexual con un desconocido, ese detalle sería muy importante, y después de unos minutos, me había olvidado de él
El taxi me dejó en la puerta, noté que estaba retrasada y seguramente él ya hubiera llegado, di algunos rodeos, pero él no estaba.
Fui a la barra, solo descubriendo el ambiente, me senté en uno de esos altos bancos, de lado, y pedí un trago, dejando a mi alcance el celular, mirando la pantalla atenta a cualquier mensaje, miré el entorno donde cada persona parecía vivir su vida y deje que las agujas del reloj avanzaran lentamente.
Encendí un cigarro, desde la separación no había podido dejar el vicio, y empecé a ponerme inquieta por la situación, el tipo no aparecía y el celular estaba muerto.
Le mandé un WhatsApp, luego otro, y hasta un audio, pero no tenía respuesta
Lo llamé y volví a llamarlo, pero nada, ni respondía el cobarde, me sentí frustrada, después de una hora, un par de tragos y varios cigarros sentí que la noche estaba perdida
Fue cuando alguien se acercó a mi lado, alguien en que yo no había reparado, pero alguien que sin dudas hacía tiempo me estaba observando
Hola!, soy Claudio, y vos...?
Era un niño para mi, alguien que jamás hubiera mirado como hombre, pero por cortesía respondí
Maira, me llamo Maira...
El chico pidió una cerveza para él, y pidió que me repitiera el último trago que yo había tomado, aparentaba unos veinte años, era muy bonito, por cierto, se notaba ser un chico de gimnasio y por su vestir pude adivinar que era alguien con dinero
El empezó a hablarme, a tratar de forzar conversaciones y buscar respuestas que no me interesaba dar, me contó que estudiaba ingeniería, que no era de la ciudad y que 'papá' le pagaba un lindo departamento, y que una cosa y que otra, y yo solo le miraba el rostro tratando de adivinar su edad, hasta que en un momento tomando la iniciativa le dije
Claudio, basta, hasta cuando pansas humillarte?
Que... - balbuceó - no comprendo...
Si, - aseveré - todas estas pavadas que estás hablando solo para llevarme a la cama
Creo que fue como apretarle de las bolas, el bajó la cabeza y me desvió la mirada, como que le había dado un golpe demasiado bajo y no tenía reacción, al punto que hasta me sentí mal por la situación tomándolo del brazo le dije
Oye... cuantos años tienes?
Veintitrés, - respondió - pero ya en dos meses cumplo! - como dejando notar que ya tendría un año mas
Me rei por dentro, me pareció tan inmaduro, tan amateur y respondí con honestidad
Pero yo tengo treinta y seis, no te parece que deberías buscar alguien de tu edad?
El me miraría a los ojos y con ingenuidad diría
Pero... vos sos prostituta, yo quería pagarte por unas horas de sexo
Me reí y sin ofenderme retruque
Yo no soy prostituta, que te hace pensar eso?
Estas sola, - dijo - hace tiempo que te observo, estás demasiado llamativa, sos perfecta, y en un lugar como este, bueno... se que sos mayor que yo, pero me encantan las mujeres mayores...
El siguió hablando, le expliqué lo que había pasado, pero no me creyó, pareció ser que sus pensamientos sobre mi lo convencían más que mi propia historia, y solo dejé que pasaran las palabras, y la situación se me hizo hasta divertida
Creo que ya daba la media noche cuando Claudio me arrancaba carcajadas con sus ocurrencias y pensamientos, es que estaba convencido de que yo estaba ahí vendiendo sexo y como no tenía nada mejor que hacer le dije
Oye, tengo hambre, vamos por unas pizzas, y si me invitas a tu departamento, quien te dice, tal vez tengas suerte...
La situación era entre cómica y excitante, Claudio parecía un chico al que le habían regalado el juguete de su vida, y en minutos nos subíamos a una enorme motocicleta importada, pasamos por unas pizzas y unas cervezas y llegamos a su departamento que estaba en una acomodada zona de la ciudad
Dejó la moto en el garaje y subimos por el ascensor, cualquier hombre me hubiera avanzado, pero él mantenía su lugar con respeto, como esperando que yo manejara la situación y todo iba de maravillas, hasta que abrió la puerta de su departamento
Algunos ruidos provenían del interior y había algunas luces encendidas, se hizo evidente que Claudio no estaba solo, entramos y dejamos las cosas sobre la mesa, mientras divisé a otro chico de su edad que, abstraído en la pantalla y en sus auriculares, jugaba algún juego de guerra en forma online, porque hablaba y daba instrucciones, creo que, si se hubiera derrumbado el edificio, el no lo hubiera notado
No te preocupes, - dijo Claudio - compartimos departamento y gastos, él vive una vida paralela con los juegos, no nos molestará, pero déjame que te lo presente
No, no lo molestes - dije un tanto sorprendida, pero él no me haría caso -
Brian!, Brian! - grito sin éxito, por lo que fue a zamarrearlo para traerlo a la realidad -
Lo trajo a mi lado y dijo
Te presento a mi amigo, Brian, Brian, ella es Maira, ella vende sexo por dinero...
Me reí y retruque
Que no soy prostituta! y por cierto, que linda forma de llamarme 'puta'
Cláudio até que era um cara bonito, mas o Brian... nossa! E ainda tinha aquele perfil de garoto virgem que a gente tem um monte de coisa pra ensinar, e não hesitei em falar:"Quer comer com a gente? Tem um monte de comida" — e sem muita enrolação, a gente se viu os três comendo e bebendo latas intermináveis de cerveja, batendo papo sobre tudo e mais um pouco, e tudo foi rolando de um jeito muito louco. A gente já tava numa prévia falando de putaria, onde eles ouviam "minhas supostas histórias de puta", e nunca acreditaram que eu tinha ficado com um homem só na vida inteira, até que o Brian propôs um jogo de perguntas e respostas. Ele ia perdendo rodada após rodada, e como castigo tinha que tirar uma peça de roupa.
Achei excitante, mas não vi a armadilha. Perdi a primeira, a segunda, a terceira, e era óbvio que eles sabiam as respostas e estavam me despindo aos poucos.
Eu tava quase sem roupa e, longe de me sentir envergonhada, sentia a buceta febril e escorrendo de tesão, o clitóris pulsava e os bicos dos peitos estavam durinhos. Acho que a cereja do bolo ia ser na hora de tirar a calcinha fio dental, a última peça, e quando de propósito deixasse eles notarem o plug que eu tinha na raba. Aí o Brian exclamou:
"Cláudio... de onde você tirou essa puta?"
Não me incomodei, deixei eles falarem. Já tava no jogo e pedi pra eles se despirem. Naquele momento, eu tava tão no fogo que só queria que me dessem pica. Eles fizeram isso com a velocidade e a rapidez de um bombeiro, e os paus nus ficaram disponíveis pro meu prazer. Me aproximei do meio e comecei a beijar um e outro, lado a lado, com as mãos cheias de pica, a respiração ofegante, sentindo quatro mãos que me envolviam por completo, preenchendo cada poro da minha pele com prazer. Era gostoso, se sentia gostoso.
Fui de joelhos, talvez pra aproveitar o que eu mais queria naquela noite: chupar dois ao mesmo tempo. Masturbava um e lambia o outro, voltava pra aquele pra lamber o que antes eu masturbava. Eu adorava chupar eles, sempre me excitou chupar o do meu marido, e agora eu não tinha só um, mas dois, e eram bem maiores do que eu lembrava do meu ex.
Eles gostavam, era óbvio, eu tinha muita experiência e eles pareciam novatos, adorava expor as cabeças deles e deixar meu hálito neles, não ia parar, não ia mesmo.
Senti que o Brian estava gozando e deixei o Claudio de lado, que se masturbava devagar, foi quando o leite do Brian começou a jorrar no meu rosto, nos meus lábios, na minha língua, e eu só deixava ele gozar, abrindo bem a boca, recebendo e engolindo todo o sêmen dele, olhando nos olhos dele, fundo, talvez, o maior prazer.
Ainda estava saboreando o leite quente do Brian quando um jato quente do Claudio acertou uma das minhas bochechas, me pegando de surpresa, automaticamente fui pra cima dele, agora pra engolir toda a porra quente dele, sem perder o detalhe de deixar ele ver o que eu tava fazendo.
Quando terminaram, eu tava com o rosto e o pescoço todo lambuzado e grudento, pedi pra ir no banheiro me limpar um pouco enquanto deixava pra eles várias camisinhas que eu tinha trazido, porque isso tava só começando.
Abri a água da pia e, deixando a porta entreaberta, consegui ouvir claramente a conversa entre eles, fingindo que eu não tava escutando. O Brian perguntou de onde ele tinha tirado aquela puta gostosa, e o Claudio parecia preocupado com o dinheiro que iam ter que gastar. Aí, já meio irritada com a situação, voltei e falei:
— Chega, caras! Não sou prostituta, não quero dinheiro, só quero transar.
Eles ainda estavam com as camisinhas na mão. Voltei a chupar eles e a reação foi imediata. Peguei as camisinhas eu mesma, coloquei na boca e cobri os paus deles com cuidado.
— Chega de enrolação! — decretei — Vão me comer ou o quê, porra?
O Brian me pegou com força e me levantou no ar, apoiando minha barriga no ombro dele, como se eu fosse um saco, e me segurou. pelas pernas e meu tronco e meus braços ficaram pendurados invertidos nas costas dele, ele me levou pro quarto onde tinha só duas caminhas de solteiro, Claudio vinha por trás, com a pica dura pronta pra continuar o jogo, me jogaram espalhada na cama, Brian não hesitou, levantou minhas pernas e começou a me comer, forte, sem piedade, tudo até o fundo, era uma delícia, e Claudio, esperando a vez dele, começou a chupar meus peitos, a beijar meu pescoço e minhas bochechas, acariciando minha barriga e o outro seguia como um touro cego, senti ele gozar, não me dava tempo pro meu prazer, e quando ele tirou a pica da minha buceta vi a camisinha cheia de porra
Depois ele saiu do quarto às pressas, adivinhei que ia pegar outra camisinha e me dediquei ao Claudio, fiz ele deitar e fui por cima, montar nele, cavalgar, peguei a pica dele entre meus dedos e deslizei na minha buceta, que delícia que era! comecei a me mexer do meu jeito, buscando explodir aqueles orgasmos presos, fechei os olhos, mordi os lábios, respirei no ritmo e não consegui evitar gemer e tudo ficou quente demais
A cama rangia pedindo perdão pros meus movimentos ritmados, sem perceber acelerei o ritmo como uma locomotiva saindo da estação, minha mão entre o púbis dele e o meu acariciava freneticamente meu clitóris e as mãos dele faziam maravilhas nos meus peitos, explodi uma, duas, três vezes seguidas, não sabia que era uma mulher multiorgásmica e tudo parecia encharcado pelos sucos da minha buceta, tava transbordando
Então começaria a parte do jogo onde eu já não teria o controle, o momento em que eles finalmente colocaram a hombridade deles na frente, tava cega pelo calor da foda que o Claudio tava me dando, e não percebi que o Brian tinha voltado, só notei quando senti as mãos dele nas minhas nádegas e quando quase de um golpe ele tirou o plug que ainda tinha no meu cu, só não disse nada e de uma só enfiada meteu por trás
Me deu um arrepio e um protesto morno da minha parte
Não... não... filho da puta... o que você tá fazendo???
Mas era tarde pra reclamações, um me metia na buceta, outro no cu, e a dor que eu sentia era tão grande quanto o prazer, sei lá, não consigo descrever, só vou dizer que me sentia partida ao meio, cheia por dentro e só conseguia gemer e gritar, cravando inconscientemente minhas unhas afiadas no peito do Claudio
Vai, puta! vamos te dar o que você merece! - dizia o Brian, que parecia ser o mais falante dos dois
Eles só iam e vinham nos meus buracos e eu senti o Claudio gozar, ele já tinha aguentado bastante e eu tive vários orgasmos a mais quando senti ele jorrar dentro da minha buceta, ele ficou imóvel lá dentro, acho que curtindo de algum jeito o amigo metendo no meu cu, situação que ia dar uma nova ereção nele e aí então, iam me comer os dois até gozarem pela segunda vez
Tudo tinha acabado, eu tava satisfeita, saímos da posição, eu tava com todos os meus buracos arrombados e eles, com os paus já murchos, tiravam as camisinhas cheias de porra, tavam contentes, dava pra ver e eu pedi pra tomar um banho, precisava, era uma mistura nojenta de cheiros de sexo e suor, então fui pro salão principal onde estavam todas as minhas roupas, e eles atrás de mim
Quando meus olhos passaram de casualidade pelo pau do Brian, porque ele era enorme! ele me pegou pelos meus cabelos pretos e fez eu chupar ele um pouco, queria continuar brincando
Ele me levou pro sofá branco que tava do lado, se deitou pra eu montar nele, as camisinhas tinham acabado, eu não pensei em usar tantas, e a gente meteu no pelo, não me importei, aliás, eu queria, queria sentir a carne dele na minha carne, foi gostoso e o Claudio não ia ficar de fora, se juntou por trás e nunca vou saber se foi de propósito ou erro da parte dele, porque meu cu já tava resignado com o que viria, mas ele meteu na buceta também, os dois juntos ao mesmo tempo, e olha que eu ia curtir de novo E foi rápido, mas o Claudio tirou e gozou nas minhas costas, enquanto o Brian, de baixo, mal tirou pra gozar bem na entrada, perto do meu cu, e depois meteu de novo até perder a ereção.
Agora sim, eu ia tomar aquele banho que tanto queria e, relembrando tudo que vivi, percebi que nenhum dos dois tinha me beijado na boca, nem chupado minha buceta, e entendi que eles realmente achavam que estavam com uma puta que passava o dia chupando paus por aí. Só não consegui evitar rir por dentro.
Me enxuguei, arrumei o cabelo, já era muito tarde, ou muito cedo, saí do banheiro pra pedir um táxi e teria minha última surpresa.
Eles já estavam trocados e esperando, saí sem preocupação tentando achar um carro disponível, em cima da mesa principal tinha várias notas arrumadas direitinho, eram de valor alto, e eram muitas. O Claudio tomou a palavra e decretou:
— Maira, na verdade nunca falamos de preço, mas eu e Brian dividimos as despesas e acho que isso é o suficiente. Dá uma olhada, sei lá...
Não acreditei, ou melhor, isso acontece quando não acreditam em você. Não fazia mais sentido dizer que não era uma prostituta, então fui até a mesa, peguei as notas, olhei pra eles e guardei na bolsa.
Sinceramente, os sentimentos foram estranhos, sei lá, nunca imaginei viver algo assim, e confesso que no fim das contas, até gostei um pouco.
Eles queriam repetir o encontro em breve, até perguntaram se eu tinha algum site onde divulgava meus serviços, ou algum contato pra passar pros amigos.
Só ri, achei incrível, e quando fechei a porta do apartamento pra ir até o elevador, soube que nunca mais os veria.
Se você gostou dessa história, pode me escrever com o título QUANDO NÃO TE CREEM para dulces.placeres@live.com
1 comentários - Quando ninguém acredita em você