Axel

Fotos que tomamos mi esposa y yo, tratando de darle un toque erotico
Total libertad para comentar lo que quieran
Espero sean de vuestro agrado

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5909834/Erotismo-en-B-N---01.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5930158/Erotismo-en-B-N---02.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5962854/Erotismo-en-B-N---03.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5981636/Erotismo-en-B-N---04.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5997767/Erotismo-en-B-N---05.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/6004665/Erotismo-en-B-N---06.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/6041938/Erotismo-en-B-N---07.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/6075224/Erotismo-en-color---08.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/6084997/Erotismo-en-color---09.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/6099556/Erotismo-en-color---10.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/6110497/Erotismo-en-color---11.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/6116242/Erotismo-en-color---12.html
A pedido de muchos... arrancamos en color


AXEL

Atrás en el tiempo, mi relación de pareja con Esteban estaba en mis mejores días, después de un par de años de matrimonio al fin podíamos dejar de alquilar y hacíamos realidad el sueño de la casa propia
Ciertamente, no era ni por lejos lo que hubiéramos querido comprar, pero en definitiva, era nuestra
La casita era modesta, interna, de pasillo, muy simple, una cocina comedor bastante confortable, un baño, apenas un dormitorio y un patio trasero, que era lo que más me gustaba, tenía césped, tenía parrillero y hasta un pequeño quincho, era mi escape, podía comer una rica parrillada, tomar sol, o al menos un lugar donde poder desayunar y/o merendar, hasta una improvisada cena romántica a la luz de la luna

Nuestra casita, era gemela a otra lindera, eran esas casas construidas con poco para gente que no tenia muchos recursos, típicas de planes del gobierno de turno
Ahí vivía la familia Ordoñez, un matrimonio de una generación más vieja a la nuestra, nos llevaban varios años y nos transformaríamos en soportes mutuos como naturalmente suele darse en situaciones como esta, donde a veces, tus vecinos son más importantes que tus parientes
Ellos habían agrandado su casita, habían edificado en la planta alta porque no tenían otra posibilidad, empujados por la necesidad, María, la hija mayor tenía siete años, y el pequeño Axel, con solo dos, reclamaban sin intención por su propio espacio, por lo que en ese piso elevado, tendrían sus dormitorios

Y todo fue así, lentamente pasaron los días...
Porque muchas veces me tocó quedarme al cuidado de los pequeños, sentía desde mi casa los berrinches lógicos de niños en crecimiento, llantos, alegrías, y todas esas cosas que se hacen normales en una vecindad
Recuerdo en especial a Axel, porque cuando lo conocí apenas decía palabras monosílabas, y le limpié los mocos, le leí cuentos, lo soborne con golosinas y todo era perfecto, lo quería como a ese hijo que aun no tenía pero deseaba con todo el corazón, y tal vez pusiera en el todas mis ilusiones frustradas de madre
Solía asomarse por la ventana de su cuarto, que daba a mi patio, a veces solo para hablar cosas de chicos, a veces salía yo y solo me lo encontraba de fisgón
A veces, para carnaval, solía tirarme agua con una pistolita de juguete y obviamente, yo me hacía la enojada, lo que le causaba mucha gracia

Pero los días de inocencia fueron pasando, y las cosas fueron cambiando, la pequeña María, ya era toda una mujercita y con sus quince años llegaría la noticia de un inesperado embarazo, recuerdo que fueron días de guerra en esa casa, y todo se resolvería con una prematura partida junto a su noviecito, con quien formarían una nueva familia
Por mi parte, las cosas no iban mejor, estaba frente a un problema que cambiaría mi vida, los constantes fracasos de los intentos de ser padres, dirían que el problema era yo, tenía una mala formación de nacimiento y nunca sería madre.
Las cosas con el que era mi marido iban de mal en peor y esta nueva situación sería la gota que rebalsaría el vaso, y sería un poco la excusa para terminar nuestra relación
Yo ya sabía que él tenía otra en esos días, solo que miraba para el costado, y cuando esa mañana empacó sus prendas, me sonó previsible, y no derrame una sola lágrima en su presencia

Así estaban las cosas en esos días, era una mujer sola, sin compromisos, aun me veía bonita y atractiva, pero también me veía en el comienzo del tobogán de mi vida, pronto empezaría a marchitarme y la situación de mi infertilidad era algo que no podía asumir
Axel en cambio estaba en pleno ascenso, ya era adolescente y ahora, cuando se asomaba por la ventana a espiarme no era solo por inocencia, para charlar, ahora sentía su mirada como un pequeño hombre que observa a una mujer madura, en especial cuando salía a tomar sol. Otras veces, mientras colgaba o bajaba mi ropa interior de la soga, notaba con disimulo que él estaba camuflado de fisgón, y yo no dejaba de preguntarme si acaso él jovencito se masturbaba con todo lo que pasaba y como fuera, Axel, era todo lo que quedaba de mi sexualidad

Una nueva tragedia reacomodaría las fichas, el fallecimiento de la madre de Axel, mi vecina era una mujer joven, y hacía tiempo venía luchando contra un cáncer de mama, peleó cada batalla de una guerra que tenía perdida antes de empezar, pero las cosas solo eran como eran
En esos día el pequeño Axel ya era todo un veinteañero musculoso y hermoso, y las cosas se habían dado vuelta, ahora era ya la fisgona indiscreta que desde el patio de mi casa trataba de ver por la ventana de su cuarto, me causaba intriga y admito que más de una vez iba a tomar sol demasiado provocativa, porque a pesar de la diferencia de edad y de que el tenía un montón de chicas jóvenes, siempre flotaba en el aire esa seducción mutua
Y también admito que usando la escusa de la muerte de su mama, me acerqué a él para darle mi número de celular, ya habían pasado los días de teléfonos fijos, y me pareció oportuno algo así como:

Axel... como estás?, mira, te paso mi número, no se, estoy sola, ustedes están solos, y nos debería servir para ayudarnos, por favor agendalo, pasáselo a tu papá también...

El tomó el papel, y me dio el ok, me dijo que estaba apurado, tenía que pasar a buscar a Betina, su novia de ese momento y estaba retrasado, y esa situación, que era lógica, a mi me daba un poco de bronca, y ya se que la desubicada era yo, pero desde que mi esposo me había dejado, me había dedicado a un celibato autoimpuesto, porque su partida aun me dolía, y veía en ese chico todo lo que era el sexo opuesto, y con Betina, sentía que de alguna manera empezaba a perderlo, aunque perdía algo que en verdad nunca había sido mío

No sería esa noche, pero a la siguiente tendría su primer escrito por WhatsApp, y empezaría algo que no tendría freno, porque empezamos a chatear, pero ya no eran esas charlas de niñez, solo que él me decía que siempre le había parecido una mujer interesante, también me confesó que solía espiarme cuando tomaba sol, o que le gustaba el tipo de ropa interior que yo usaba, y claro, yo también le tiraba mis dardos, que Betina era afortunada al tener un chico tan musculoso y que se veía tan vigoroso, y una cosa llevaba a la otra y así estaba hasta altas horas de la madrugada
Axel solía pedirme que le contara que estaba haciendo, o que ropa interior tenía, que solo quería imaginarme y cuando me pidió que le regalara una foto un tanto íntima, supe que debía poner un freno

A veces le escribía:

Mañana, si hay buen tiempo, saldré a tomar sol

Y en esos casos solía ponerme una tanguita diminuta, y quedarme boca abajo, porque me excitaba imaginar que él me espiaba y se masturbaba, y sabía que era así, puesto que él mismo me lo confesaba y hasta me mandaba las fotos que me tomaba desde la ventana de su cuarto y honestamente, me terminaba masturbando muy rico, mi mano era mi mejor amante


AxelUm dia, sem querer, eu ia escutar uma discussão que não devia ter ouvido, mas o Axel tava furioso, já tava quase gritando de um jeito que não tinha como eu não escutar, a situação tava clara, a Betina tava terminando com ele e por um único motivo, porque 'era grande demais' e ela não curtia o sexo, mesmo eu só ouvindo ele, foi nítido que ela tava decidida a cortar e tudo acabou com um 'até nunca'.

Eu ri muito por dentro, então ele tinha uma pica grande, isso não era problema, pelo contrário, e agora tudo me dava mais tesão do que já tinha, será que era tão grande assim? era pra tanto? ha! ha! eu tinha um vizinho garanhão de pauzão e eu só brincando com minha mão boba.

E não deu pra segurar, uns dias depois, mandei uma mensagem pra ele, dizendo que lamentava o que tinha ouvido, sobre a Betina, parecia uma mina legal, mas enfim, fui discreta na direção que queria ir.

"Tão grande assim não deve ser..." — escrevi, provocando ele.

"Sim, sim, é grande demais, você ia se assustar! ha ha!" — ele respondeu.

"Mostra?" — fui direta — "manda uma foto aí."

"Não, não," — ele respondeu — "primeiro algo seu, pra me motivar."

Pedir uns minutos, me senti uma novata, uma mina tarada, uma adolescente, é que eu era de outra geração, e não era minha praia, não era natural. Procurei um bom ângulo, uma boa iluminação, e tirei uma, duas, dez selfies, até que uma no final me pareceu a mais picante, e mandei pra ele na esperança de que gostasse e com vontade de receber a resposta dele.

Axel me surpreendeu com a nova mensagem dele.

"Uau! que mulher interessante! uma mulher experiente! deve ser uma delícia poder te comer!!!"

Não esperava uma proposta tão direta, mas vendo que ainda tava devendo, fui na lata.

"Idiota... e minha foto? tô esperando."

"Vou mandar agora" — ele respondeu — "só quero que você veja o que provoca em mim."

Pouco depois, chegou no meu celular uma foto que me deixou sem palavras, de boca aberta, é que, sabem... Tem pau comprido, tem pau grosso, tem pau torto, tem pau reto, mas só tem algumas poucas paus perfeitos, e o do Axel era mais que perfeito, claro, supondo que fosse real, porque a gente sempre desconfia e então respondi

Uau! Axel! isso é realmente seu? não baixou da internet?

Por que eu faria isso? – respondeu – não tenho por que mentir pra você

Querido, – escrevi segura – se isso é real, eu ajoelho e beijo ele o dia inteiro!

A conversa tava super quente, eu tava toda molhada e me tocando, resistindo a um orgasmo preso, distraída, vidrada no que ele me escrevia, quando senti baterem na porta de entrada, larguei o celular e ao abrir, obviamente ele estava do outro lado

Vim pra você cumprir sua palavra – disse enquanto se acariciava o volume que se escondia debaixo da calça vermelha –

Só deixei ele entrar, e mordi os lábios de desejo contido, fechei a porta, meu vizinho se encostou numa das paredes, continuava se esfregando no pacote que naquele momento já parecia enorme, meus olhos estavam perdidos entre as pernas dele, e os olhos dele estavam perdidos nos meus, caminhei devagar, as cartas estavam na mesa

Me ajoelhei, peguei a calça dele e abaixei devagar, até que o pau dele saltou como uma mola batendo no meu rosto, a gente riu da situação, só fui acariciando ele devagar, com o olhar fixo naquele monstro, que pessoalmente intimidava mais do que nas fotos, sim, caralho, sou uma mulher de mãos grandes, mas mesmo assim não conseguia envolver ele por completo

Fechei os olhos e passei a língua devagar, desde as bolas até a ponta, com cadência, era interminável, e ele pareceu tremer com o que eu tinha feito, repeti uma e outra vez, masturbei ele bem devagar fazendo a cabeça dele se cobrir e descobrir com o prepúcio, coloquei aquela cabeçona enorme na boca, quase não cabia! e tentava sem sucesso avançar pelo tronco

Tá gostando, Clara? – perguntou – espero não te decepcionar

Só continuei fazendo Com vontade, aquele doce era tão gostoso que não queria perder tempo com palavras
Comecei a beijar as bolas dele, adorava fazer isso, colocando uma ou outra dentro, sempre sem esquecer da linda cabeça dele
Mudei o jogo, tirei minha camiseta, tenho peitos bonitos, e o olhar do meu vizinho foi direto pra eles, peguei o monstro enorme dele e passei por baixo da frente do meu sutiã, no meio deles, e deixei ele preso, o sutiã nos mantinha juntos, tentei fazer ele se perder entre meus peitos apertando, mas era impossível esconder aquele arranha-céu
Cuspi no meio pra criar uma película lubrificante e continuei masturbando ele entre eles, era tão gostoso, demais, ver o prazer nos olhos dele, me sentir sortuda por estar com aquele cara, e por estar aliviando tanto calor acumulado, mas precisava saber o quão bom ele era
E senti ele vindo, o vulcão de juventude dele, gozou como um garanhão, sujando meu pescoço, parte do meu rosto

Me despi sem vergonha, completamente, e convidei ele a fazer o mesmo, fui pra cima da mesa de jantar, me deitei nela e abri minhas pernas pra recebê-lo, queria ele dentro, me destruindo toda, mas ele se acomodou numa das cadeiras, entre minhas pernas, e começou a chupar toda a minha buceta, era tão gostoso
Eu sozinha não aguentava, me acariciava os peitos, ainda escondidos sob o sutiã, todos cheios de porra, e não pude evitar gozar na boca dele
Ele se levantou na beirada da mesa e passou o pau uma e outra vez no meu clitóris, todo sensível pelo orgasmo recente, e meteu de uma vez até o fundo

Ahhh! Porra, doeu pra caralho!!!! Ele era realmente grande e entendi por que a namorada dele tinha largado ele, era um animal! E começou a me foder sem piedade

Para, Axel!!! Para que dói!!! – reclamei –

Dói? Não era o que você queria, sua puta de merda! – respondeu ao meu pedido –

Ele só continuava como uma locomotiva descontrolada, eu tentava colocar minha mão na barriga dele pra servir de limite, mas ele tinha muita força e no geral, em cada Enfiei tudo de uma vez
Grita, sua puta! — ele dizia, possuído —
E entendi que nesses momentos um homem não sabe distinguir entre gritos de dor e de prazer
Porra, finalmente gozou na minha buceta e dei o jogo por encerrado

Nunca mais! — pensei com uma dor terrível no meu útero —
Já bastava, ele tinha me partido ao meio, falei pro Axel que da fantasia pra realidade tinha um mundo de diferença e que o pau dele era lindo, mas era demais

Mas Axel era jovem, viril e, com certeza adivinhando que não teria outra chance, me levantou no colo e me levou pro quarto, me jogou na cama, ele foi de novo entre minhas pernas abertas, prendendo elas com os braços, alcançando com as mãos grandes meus peitos, meus bicos, pra enterrar o rosto na minha xota, de novo, só que eu tava sensível demais, e o esperma dele ainda quente molhando minha intimidade era gostoso demais

E me senti gozar de novo, pela minha cabeça passaram todas aquelas imagens de loucura, mordi os lábios, não consegui segurar

Ainda tava ofegante, tentando recuperar o ritmo da respiração, aí ele me virou de repente e me encontrei de bruços, indefesa, e ele veio montar em mim, apertando com as pernas dele as minhas, colocando uma mão nas minhas costas pra me imobilizar, senti o pau dele acariciar minha bunda, e quando ele encostou a cabeça no meu cu descobri as intenções dele

Para! Para! — reclamei — por aí não! Você vai me matar!!!

Mas o que eu podia fazer pra evitar, ele devagar foi deixando o peso do corpo cair sobre o meu, diminuindo a distância, e o pau enorme dele foi se cravando devagar na minha carne, me dilatando aos poucos toda a retaguarda

Shhhh! — ele sussurrava — já foi, já foi, calma... Já tá entrando...

Maldito bastardo, o moleque conseguiu o que queria e devagar me fodia o cu, era gostoso, doía mas eu gostava, e me sentia uma puta entregue a ele
Só deixei ele continuar, eu já tava satisfeita, mas o prazer dele era o meu prazer, e foi glorioso Quando ele gozou tudo dentro de mim pela terceira vez, agora no meu cuzinho minúsculo
Tudo tinha acabado, talvez eu gostasse que ele me abraçasse um pouco, que me fizesse uns carinhos, sei lá, ficar aninhada do lado dele e ele acariciar meus cabelos, mas o Axel era novo, e com certeza ainda não entendia as necessidades de uma mulher. Pelo contrário, ele achava, errado, que a porra do pau enorme dele me faria ficar de joelhos implorando por ele

E eu assumo minha contradição, porque foi por essa fantasia que eu tinha feito exatamente o que fiz, mas agora a realidade me mostrava outra situação

Ele vestiu as roupas dele, com um sorriso tipo 'tá satisfeita, putinha? comeu tudo isso', mas na real, os pensamentos dele estavam muito longe da verdade

Eu ia demorar uns dias pra esquecer aquele dia de sexo, e não por causa da boa transa que eu tinha levado, mas pelas dores que ficaram na minha sexualidade

E a situação com o garoto que um dia eu tinha limpado o ranho ficou fria e distante, tudo foi pra pior, só porque eu não quis voltar pra cama com ele

O Axel tinha errado o caminho e perdido a chave da minha buceta, ele tinha assumido que eu era uma velha coitada que ia ficar implorando pelo pau dele e, quando encontrou minha recusa, simplesmente não conseguiu entender

Se ele tinha todas as garotas aos pés dele, como podia levar um NÃO de uma mulher que nem tava nas grandes ligas?

Acabaram as provocações, os textos, as conversas e toda aquela fogueira quente que existia foi se apagando aos poucos, até só sobrarem cinzas

Cada um seguiu seu rumo e pouco depois o Axel, por causa de uma proposta de trabalho, se mudou pra outro lugar, pra seguir a vida dele

Hoje em dia, moro sozinha na minha casa, e na casa ao lado, o velho Ordoñez também vive a solidão dele, nenhum de nós dois arrumou outro parceiro

Às vezes, quando a gente se cruza como vizinhos, pergunto sobre os filhos dele e fico sabendo de algumas coisas, de vez em quando o Axel vem visitar ele, chega com a esposa e o bebê Nos braços, todo mundo parece feliz, às vezes a gente se vê, coincidências, mal trocamos olhares, eu parabenizo ele pela família linda e ele conta pra mulher dele o quanto fui importante na vida dele, só isso, até onde dá pra falar sem problema.

Se você curtiu essa história, pode me escrever com o título AXEL para dulces.placeres@live.com

0 comentários - Axel