Amor a ciegas

No dejes de pasar por mi mejor post

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa.html

No te vas a arrepentir!


Sin dudas el nueve es mi número de mala suerte, día nueve de setiembre, mes nueve… y solo tenía nueve años, habíamos ido con mis padres y Alejandra, mi hermana de seis años a disfrutar unos días de vacaciones, a una pradera, lejos de la gran ciudad. Ese día papá había alquilado unos viejos caballos para hacer una tranquila cabalgata, por unos caminos de tierra entre los árboles del monte, algo que no suponía ningún peligro.

Todo era paz, el animal caminaba a paso tranquilo, el mío era color negro y el de papá colorado, tenía una sonrisa en su rostro, y nada hacía suponer que ese día cambiaría para siempre mi vida…

Una maldita serpiente rastrera se cruzó, en nuestro camino, los equinos se asustaron y se pusieron indomables, papá pudo controlar al suyo, pero no puedo ayudarme con el mío, el animal corcoveó entre relinchos y no pude mantenerme asido a la montura…



Mi siguiente recuerdo me lleva a la cama del hospital, tenía un fuertísimo dolor de cabeza y un vendaje molesto que me aprisionaba la misma. Sentí las voces de papá y mamá, charlaban esperando que recobrara el conocimiento, pero mi sorpresa fue que podía sentirlos hablar, pero no podía verlos...

Me asusté, me puse a llorar, no podía verlos… estaba ciego… y sentí el miedo en la voz de mis padres cuando se enteraron por mis palabras lo que estaba sucediendo. Llamaron al médico con urgencia, me revisaron, buscaron explicaciones y asumieron que era momentáneo, seguramente por el trauma del fuerte golpe que había sufrido al caer del caballo y golpearme con las rocas que estaban al costado del camino.



Pasaron las horas, los días, los meses, y con ellos mi esperanza de recuperar mi vista, estudios, médicos, más estudios, más médicos, hasta confirmar lo que yo ya sabía, el daño era irreparable, jamás volvería a ver.

En mi mente quedaron grabadas como fotografías esos paisajes de vacaciones, la última cara de la luna, un cielo con estrellas, el color del sol y mis seres queridos, la juventud de mis padres y el rostro de mi hermana, a mis ojos, ella siempre sería una niña de seis años…



No fue fácil mi nueva vida, me volví retraído, introvertido, mi carácter se tornó irrisible, y tuve enojo con el mundo.



Me fui encerrando en mi soledad, en las sombras de mi cuarto, no quise tener amigos, quien quisiera tener por amigo a un ciego?

Y mi computadora se transformó en mi alidada, poco a poco aprendí a escribir guiándome solo por mis dedos, aprendí con algunos maestros y el teclado fue mi mejor amigo.

Crecí, pasé mi adolescencia perfeccionándome en lo que sería mi vida, escribir, en especial ciencia ficción, thriller y policiales.



Y si no quería amigos… menos quería mujeres, psicológicamente no estaba preparado para una relación, pero alguien cambiaría mi vida.



Tenía ya veinticinco, mi madre había fallecido, seguía viviendo en casa con papá y mi hermana, había publicado varios libros y era un tanto conocido en el ambiente.

Alejandra solía venir a casa con algunas compañeras de facultad, las que siempre sentían pena ‘por su hermano el ciego’, situación que no dejaba de mortificarme, pero habría alguien diferente… Macarena…

Hacía un par de años que la conocía, y ella me pareció especial, al menos al primer contacto, esa primera vez ella me dijo



Al fin conozco a Roberto Padilla! mi escritor favorito! he leído varias obras tuyas y cuando supe que Ale era tu hermana… pues no dude en querer conocerte!


Un beso suyo en la mejilla me tomó por sorpresa, y un perfume distintivo llenó mi nariz.

Con el correr del tiempo, ella rompió mis defensas y sentí un interés especial, una atracción inusual, tal vez porque ella no sintió lástima por mí, por el contrario, ella me admiraba…

Maca se transformó en mi alegría, cuando sentía su voz, cuando sentía su risa, cuando sentí su perfume.

Alejandra se dio cuenta de lo que pasaba, siempre me hablaba bien de su amiga y me decía que no pasaba día en que ella no preguntara por mí y la verdad que esto me ponía de buen humor



Nueve de setiembre, cada vez que se cumplía un aniversario me desplomaba, ese día en especial me deprimía mucho. Media mañana, Ale, mi hermana me dijo mientras terminábamos de desayunar



Roberto, me haces un favor? tengo que ir al centro por unos apuntes, se me pasó por alto, está por llegar Maca, la haces pasar y le dices que me espere?
Pero… y que hago con ella?
Nada, nada, no te preocupes, tenemos que hacer un trabajo de la facu… ella sabrá que hacer…


Mientras seguía poniendo excusas, mi hermana se cambió rápidamente, tomó sus cosas, me dio un beso y la sentí cerrar la puerta.

Media hora después golpearon la misma, fui a abrir, Macarena me recibió con un beso y me dijo



Buen día Roberto…
Buen día Maca…
Oye… como abres la puerta, así como así… sin preguntar…
No me hace falta preguntar, conozco tu perfume…
Pero que atento! Que detalle!
Sabes Maca… el no ver me ha enseñado a desarrollar otras habilidades…


Mientras me sentaba en una de las sillas del comedor y Maca dejaba unas carpetas sobre la mesa, presentí que estando a solas, tendríamos una conversación un poco más privada, ella se ofreció a cebar unos mates, así que la sentí caminar hacia la cocina y poner a calentar agua sobre una hornalla.

Hablamos algunas cosas, mientras preparaba la infusión, luego volvió y entre mate y mate empezó lo bueno



Así que conoces mi perfume… muy audaz… y que más conoces?
Mmm… conozco mucho de voz, muchos detalles que solo un no vidente puede conocer…


Ella se río un tanto incrédula y me pidió que enumerara algunas cosas, a lo que empecé a monologar



Pues bien… ya te dije que tu perfume es exquisito, cuando llegas a casa lo adivino antes que toques la puerta, además sé que sos una chica que cuida mucho su persona, lo sé por el perfume, el ruido de las pulseras de tus brazos golpeando entre sí, y el tic que tienes en jugar con la gargantilla y el dije, correcto? Se que el dije es la M de Macarena, pero eso solo me lo contó mi hermana…

Qué más? si… adivino que tienes complejo con tu altura, también me lo contó Ale, pero es llamativo que siempre estés con zapatos de tacos, el ‘tic tic’ de tus taquitos al caminar sobre los cerámicos es inconfundible, además tienes un tono de voz calmo y pausado, eres tranquila y reflexiva, de las personas que le gusta escuchar antes que hablar. No te vas tanto por la belleza, ni por el dinero, eres de las que le impresiona el intelecto…


Macarena puso un mate en mis manos, hice una pausa para chupar, y ella tomó la palabra



Guau… me dejas sin palabras… sabes que siempre te admiré, eres mi escritor favorito, y tienes razón… me voy por el intelecto… pero no me explico cómo sabes tanto de mi persona…


Deja ya de jugar con esa gargantilla – le dije adivinando lo que hacía


Y ambos nos reímos cómplices, la había atrapado, una vez más.

Perdí la cuenta de los minutos, en sui compañía el tiempo no tenía importancia, me sentí un chiquillo, un tonto, un bohemio… Maca me dijo



Tienes unos ojos muy bonitos, sabes? Y no es por hacerte sentir mal, pero que pena que no puedas verme…
Ja! ja! pero no me hace falta verte… para eso tengo los ojos de mi hermana…


Ambos volvimos a reir, en una complicidad única, ella desafió



A ver… te animas a describirme?



Por supuesto… a ver… no llegas al metro sesenta, si? tus cabellos son castaños claro, aunque se ven rubios al sol, son largos, poco más de media espalda, lacios pero conforme bajan se te haces grandes rulos, tu piel es morena, tienes una nariz pequeña y un tanto aguileña, labios gruesos, ojos negros, con un brillo especial, siempre usas alhajas, ya lo dije, y también aros… se te hacen hoyuelos en las mejillas cuando te ríes, sos de contextura normal tirando a delgada, tienes pechos grandes, demasiado para tu gusto, y si bien tienes cola bonita, a vos te gustaría tenerla más grande, en resumen, menos tetas y más cola… cierto?


Macarena me interrumpió



Espera, espera… como sabes tanto de mi… hasta los hoyuelos… eso solo lo haría alguien…
Alguien que sientes que eres especial… - tiré yo cortando sus palabras -
Especial… algo más señor detallista?
Bueno.. a ver… Ale me dijo que tenes un tatto especial, en un sitio especial, algo muy íntimo… puede ser…


Maca se rio con ganas



Hasta eso te conto Alejandra! Ja! si… un hipocampo, cerca de mi pubis, locura adolescente…


Ella me alcanzo otro mate y lo puso entre mis manos, apretando las mías con las suyas preguntó


Amor a ciegasE o tato? Suponho, por exemplo, que a temperatura do mate te dá muitas sensações… vamos ver… no meu caso… você me descreveu pelos olhos da sua irmã, mas o tato te ajudaria?

Não disse nada, percebia por onde a conversa ia. Ela tirou o mate das minhas mãos e o deixou sobre a mesa, pegou minha mão e colocou a palma no rosto dela. A pele dela era macia, e eu a senti se aninhar nela. Macarena estava perto demais, eu sentia a respiração dela excitada pelo jogo, dando grandes tragadas de ar. Depois, colocou minha mão no joelho dela. Apalpei seus ossos, a pele dela estava nua, e ela me fez subir pela perna dela devagar, acariciando a pele, até chegar no meio da coxa, onde encontrei uma saia de tecido rústico ao toque.

— O que você acha? — ela perguntou.
— Que você tem uma pele muito macia, um joelho ossudo e uma coxa dura e fibrosa. Pena que essa saia não me deixou continuar explorando.

Maca caiu na risada, com uma risada misturada de pecado e desejo. Depois, colocou minha mão na cintura dela. Apalpei com discrição, ela estava com uma camisa abotoada pela frente. Nessa altura, eu estava com uma ereção violenta que com certeza dava pra ver de longe. Ela subiu minha mão devagar até apoiá-la num dos peitos dela.

— E?... O que você acha… são grandes?

O peito dela era realmente grande, completando a imagem mental que eu tinha deles. Apertei de leve, sentindo um sutiã armado por baixo da camisa. Uns minutos lindos e gostosos…

Maca tomou a iniciativa. Senti ela se ajoelhar entre minhas pernas, soltou depressa a fivela do meu cinto, meteu a mão e puxou minha pica dura pra fora. Eu aspirei fundo. Ela pegou ela entre os dedos e meteu na boca. Começou a chupar com loucura, a enfiar na boca bem fundo, a lamber, a comer. Foram segundos preciosos, que gostoso que eu tava sentindo!

Acariciei os cabelos dela, tão macios, como brisa de primavera…

Ela pareceu curtir aquela chupada. Dava pra perceber o quanto ela tinha desejado aquilo. Dava pra perceber que ela tava fazendo com o coração…

Ela se levantou e sentou. Sobre minhas pernas, pra me cavalgar, deixei ela fazer, só senti ela tirar a calcinha e sentar no meu pau duro, fazendo ele entrar inteiro na buceta dela, soltando um gemido gostoso de prazer.

Os braços dela envolveram meu pescoço e ela começou a se mexer, a rebolando, a perder o controle com meu pau dentro do dela.

Minhas mãos agora livres tinham tomado a iniciativa, percorri as coxas fortes dela à vontade, desde o joelho, subindo, a saia já não estava mais, avancei, cheguei na bunda dela e acompanhei seus movimentos, meus dedos inquietos sentiram aquela saia quase na cintura dela, percorri as formas eróticas da calcinha dela, depois cheguei no meu próprio pau, senti ele entrando e saindo, os lábios da buceta dela depilados, macios, e o mel de mulher escorrendo até lambuzar minhas bolas.

E se minhas mãos atacaram por baixo, minha boca foi pela frente, pela posição meus lábios ficaram na altura dos peitos dela, a Maca estava com a camisa meio aberta, e o sutiã dela me impedia de chegar fácil, era uma cena muito erótica, porque eu me esforçava pra chegar entre os tecidos nos bicos dos peitos dela, ela tinha desnudado meu torso trocando beijos, gemidos e carícias.

O perfume do cabelo dela se misturava com o cheiro da buceta dela, a maciez da pele dela contrastava com a aspereza das roupas, e a moleza das curvas dela me deixava louco.

De vez em quando a Macarena me obrigava a soltar os peitos dela pra me beijar fundo, soprando ar em cada movimento, com os beijos mais profundos e doces que eu já tinha ganhado, acariciando meu cabelo, deixando os gemidos de mulher dela no meu ouvido, buscando um só objetivo, que eu gozasse…

E a Maca só continuou se mexendo, com ritmo, e ao sentir como meu pau ficava mais duro dentro dela, só começou a gemer mais, mais alto, senti que ela me apertava, com certeza eu também tinha cravado minhas mãos na bunda dela, de um jeito tão louco quanto inconsciente…

Senti o prazer de soltar meu sucos dentro de mim num prazer eterno e infinito, que arrancou na minha glande pra percorrer cada célula do meu corpo…

Estávamos exaustos, senti a Maca buscar oxigênio como um peixe fora d’água, apoiou os peitos semidespidos no meu peito, senti o coração dela bater forte, levou uns minutos pra se recuperar e sussurrou no meu ouvido:

— Você me deixou louca com isso, adorei, realmente curti… mas a Ale deve estar chegando…

Não falei nada, ela saiu de onde estava e a gente se arrumou, depois tirou o perfume da bolsa e aromatizou o ambiente, não falei muito, não sabia o que dizer…

Minutos depois minha irmã chegou, então não deu pra fazer muita coisa, elas seguiram com as delas, eu com as minhas…

E essa história não teria tido um final feliz se não fosse justamente por ela…

Naquela tarde fiquei remoendo o assunto, liguei os pontos e tirei conclusões, a Alejandra não tinha saído por acaso, a Macarena não tinha chegado por acaso, era óbvio que tinham armado tudo, e era óbvio que a amiga dela queria ter a chance única de transar com uma pessoa diferente…

Fiz todas essas colocações pra minha irmã, ela me olhou, segurou minhas mãos e disse:

— Chega, Roberto, só porque você tá brigado com o mundo não significa que o mundo tá brigado com você, para de se fazer de vítima, a Macarena tá realmente apaixonada por você, eu sei disso há tempos, mas você tá cego de coração… você é muito triste e patético…

E sim… ela me fez enxergar, consegui ver a luz no meu coração negro e ressentido…

Anos se passaram, Macarena é minha amada esposa, me deu três filhos, dois meninos e uma menina, eles são a luz dos meus olhos…

Se você gostou, pode me escrever com o título ‘love A CIEGAS’ para dulces.placeres@live.com

2 comentários - Amor a ciegas

Buena historia bro, saludos gente 👍 Excélsior 👏👍👏👏