E aí, o que vocês fariam?

Primero, todas las entregas de los mejores post


http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa---parte-1-de-3-.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4389002/Mi-amada-esposa---parte-2-de-3-.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4436535/Mi-amada-esposa---parte-3-de-3.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802856/Mi-amada-esposa-parte-4.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802863/Mi-amada-esposa---parte-5.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4868469/Mi-amada-esposa---parte-6.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4896522/Mi-amada-esposa---parte-7.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4905961/Mi-amada-esposa---parte-8.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4915721/Mi-amada-esposa---parte-9.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4956318/Mi-amada-esposa---parte-10.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4965835/Mi-amada-esposa---parte-11.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4974651/Mi-amada-esposa---parte-12.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4985411/Mi-amada-esposa---parte-13.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4991203/Mi-amada-esposa---parte-14.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5001091/Mi-amada-esposa---parte-15.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5030636/Mi-amada-esposa---parte-16.html

Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos


USTEDES QUE HARÍAN?





En verdad nunca supe bien que es lo que ella me vio, no soy un tipo pintón, por el contrario, soy petiso, algo excedido en peso y con una incipiente calvicie para mis casi cuarenta años, tampoco soy el hombre de buen carácter, soy un tanto ermitaño, y suelo enojarme con facilidad, no soy el tipo amable, dulce y acogedor con el que las mujeres sueñan, menos el que regala flores, o el que está en todos los detalles, eso no está en mi sangre.

Tampoco tengo una fortuna, ni mucho menos, los pesos que me da la librería me alcanzan con lo justo para vivir modestamente y alquilar un pequeño departamento de dos ambientes, sin muchos lujos, es más, sin nada de lujos.



Por eso, cuando mi situación con Noelia fue cosa seria, mucha gente no salía de su asombro, mis amigos decían que nuestra relación era la prueba fehaciente ‘de que el amor es ciego’, y siempre me decían que me había llevado con ella el premio mayor, que con ella me había sacado la lotería.

Sin dudas, Noelia es demasiado bonita, un diamante en bruto que cualquiera quisiera tener, alguien a quien el destino había cruzado en mi camino y yo había sabido conquistar.

Pero en algún punto de nuestra relación las cosas se fueron desgastando, un poco por mi forma de ser, un poco por la rutina, un poco por el desgano, como sea, todo influyó para llegar a este presente.



Todo había empezado tiempo atrás, yo recién cumplía treinta y uno, y como cada día era esclavo de mi negocio, una modesta librería de ramos generales, donde pasaba las horas para sacar unos míseros pesos.

En ese momento odiaba a las mujeres, estaba terminando los trámites de divorcio con Karla, la que había sido mi esposa y parecía empeñada en dejarme en la ruina.

Era temprano, recién había abierto, aún acomodaba algunas cosas cuando ella entró por unas fotocopias, era preciosa, con un rubio teñido en enrulados cabellos que llegaban a su cintura, unas gafas enormes oscuras que me impedían ver sus ojos, reposando sobre su pequeña naricita, una boca prominente, de labios carnosos, llamativamente perfectos, noté que era tan alta como yo. Lucía un vestido de algodón adherido a su cuerpo, en línea continuas y alternadas entre blanco y negro, sin mangas, largo hasta los tobillos, le quedaba muy bonito, como dibujando sus curvas y contra curvas, como decirlo, le quedaba sexi, discreto y llamativo, todo en uno, imaginen, bonitos pechos, escueta cintura y un generoso y delicioso trasero.



Tomé sus papeleríos y empecé a fotocopiar, su documento, observé el número y calculé unos veinte años, no más, y luego muchos papeles de un juzgado, era todo parte de un divorcio, estaba pasando por lo mismo que yo pasaba con mi ex, así que sabía del tema.

Mientras seguía en la rutina le observé de reojo un par de veces, ella permanecía parada en silencio y cada tanto secaba disimuladamente alguna lágrima que escurría bajo esos lentes oscuros.

Comprendí que estábamos en la misma situación, y que ella estaba herida, así que de la nada crucé algunas palabras, su matrimonio no había durado ni dos meses, el bastardo la había dejado, compartimos penurias, dolores, se animó a hablar un poco hasta que una señora mayor entró por unas cartulinas en colores.

Y el destino quiso que ella volviera a pasar por el local, una vez, otra, nos enredamos… y nos casamos.



Todo fue arcoíris al principio, me había llevado a la cama una perra hermosa, con un culo envidiable, unos pechos duros como piedra, una mocosa a la que le encantaba la verga y me llevaba al límite, habitualmente era yo quien tenía que decir ‘basta’ a nuestros encuentros, fueron mis mejores años…

Pero esa lujuria del principio no duraría mucho, como dije, un poco por descuido, un poco por rutina, las diferencias del día repercutieron en los encuentros de la noche y aunque lo negara sabía que poco a poco empezaba a perderla.



Noelia sugirió en algún momento que tomáramos terapia de pareja, era un salva vidas a nuestra relación de pareja, pero como siempre, mi carácter negativo me hizo descartar la propuesta, que diablos teníamos que ir a contar nuestros problemas a un tercero? Me sonaba a situaciones de chismes y reclamos, así que me negué rotundamente.

Ella me dijo algo como



Ok, lo respeto… si no me quieres acompañar, iré sola…


Solo me encogí de hombros como respondiendo gestualmente



Por mí, haz lo que quieras…


Y fue cuando mi querida empezó a asistir a terapias semanales de la doctora Rubinstein, una sexagenaria liberal que mi modo de ver solo le pudrió la cabeza a mi hermosa Noelia.

Ella empezó a cambiar, bajó algunos kilos de más que tenía, cambió un tanto su carácter, pasó de ser una mujer introvertida a sentirse segura de sí misma y de su cuerpo, por primera vez la vi seducirme con lencería sexi, me llamó la atención que para tomar sol dejara de lado sus tradicionales bikinis para pasas a pequeñas colaless que me hacían para la pija con solo verla.

Parecía que la vieja había dado en la tecla, mi esposa había vuelto a ser un huracán en la cama, pero había algo más que yo ignoraba…



Noelia empezó a hablarme de las cosas que la doctora le metía en la cabeza, ideas liberales como que, en una pareja, el amor no tiene que ver con el sexo, y que se puede y se debe mantener sexo sin amor, que abrirse a nuevas experiencias por fuera del matrimonio, solo logran fortalecer los vínculos, que el ser humano es un animal, y que como casi todos los animales no estamos diseñados para vivir en monogamia, que esto solo trae represión a deseos ocultos, y no sé cuántas cosas más…

En resumen, Noelia deseaba hacer realidad una de sus más recurrentes fantasías, estar con varios hombres… y no quiere engañarme, hasta quiere que yo sea parte, ya sea participando activamente o solo mirando, yo le digo que está loca, ella dice que yo puedo ejecutar por mi parte, mi fantasía, que ella no se opondrá, sea lo que sea…

Y se puso realmente cargosa con esto, como tema del día a día, por más que yo hablara siempre la vieja puta esa de la doctora Rubinstein sabía más que yo…



Tomé una decisión, si no podía ganar al menos no quería perder, junté varios pesos y fui al centro de la ciudad, a un sex shop, con una tonta idea que tal vez funcionara…

Busqué penes de juguete, macizos, realmente eran impresionantes, que similitud, al apretarlos parecía apretar mi propio pene, las formas, las venas, reí para adentro pensando en mi mujer…

Compré tres unidades, el vendedor me miraba sin comprender mucho, tal vez pensó que era gay, pero busque de unos veinte por cinco, bien generosos para que la perra no se quede con ganas, incluso uno negro, para matar de paso otra posible fantasía…


Ustedes que harían?Busquei uma estratégia naquela manhã. Depois do café, fui dar um beijo nela na cama, como toda manhã, só que antes de sair, deixei sobre a mesa os três 'amigos' embrulhados em papel de presente.

Quando voltei, esperei a reação dela, mas ela não disse nada, e eu também não. Jogamos um jogo gostoso de 'eu sei, você sabe, mas ninguém fala', e sem mencionar o assunto, os dois esperamos a hora de ir pra cama, depois do jantar.

Chegou a hora. Eu já estava na cama esperando a Noelia, perdendo tempo no celular. Ela estava no banheiro, demorou mais que o normal, até que apareceu pra me surpreender: uma enfermeira sexy, fantasia que ela claramente tinha comprado. Toda de branco impecável, com sapatos brancos de salto finíssimo, meia arrastão que subia bem alto nas coxas perfeitas dela. Um jaleco quase sem abotoar na frente, os peitos durinhos ameaçando escapar do decote, tão sensuais como sempre. Tão curto que mal batia no meio do quadril, deixando a bunda enorme dela totalmente nua, e até a ppk só protegida por uma calcinha fio dental transparente, onde dava pra adivinhar uma depilação gostosa. O cabelo preso com cuidado, com aquele adereço típico na cabeça, com a cruz vermelha.

A pele morena do bronzeado de verão destacava no branco da roupa.

Ela colocou uma música sensual e dançou com ritmo pra mim, feito uma puta de cabaré. Meu pelo arrepio todo. Ela era minha, só minha, e se tinha uma coisa que eu sabia era que não queria perdê-la. Com o pau duro, tentei agarrar ela pra foder, mas ela se esquivava, me provocava de perto demais, mas nunca ficava ao meu alcance. Se tocava, se acariciava, se curvava, sensual, até que finalmente consegui segurar a mão dela e puxar ela pra cima de mim, à força...

Ela começou na hora a acariciar meu pau por cima da cueca. Adorava quando ela fazia isso, me dava uma vontade danada de que ela fizesse mais, mas ela não fazia. A gente se beijou com paixão, ela apertou os lábios contra os meus. meus até me fazer doer, nesses beijos que mostram a embriaguez do sexo, tão gostoso, tão profundo…

Levantei o aventalzinho até a cintura e minhas mãos se agarraram como tenazes nas bundas dela, afastei a tanga e enfiei dois dedos na buceta dela, tava inundada, queria beijar os peitos dela, mas tavam escondidos, puxei a frente com força, os três botões rolaram no chão e os peitos dela ficaram à minha mercê, os bicos tavam duros, ela pegou minha cabeça e afundou entre eles, me obrigou a lamber, a morder, tão docemente pra eu naufragar de prazer.

Tudo era louco, rápido, improvisado, fazendo uma coisa atrás da outra, sem pensar, animal, selvagem, peguei a cabeça dela e empurrei pra baixo, queria que ela me chupasse, como eu desejava, foi aí que ela se afastou de repente, como uma mola pulou da cama, se levantou e me disse

Não, não, não… não pode, o médico deixou as instruções e o senhor tá muito fraco… vem pra cá…

Entrei na brincadeira, ela me fez sentar numa poltroninha que temos ao lado do quarto e me deixou completamente pelado, me olhou e continuou

Mas o que temos aqui! Coitadinho! Essa inflamação deve doer…

Eu ri das palavras dela, enquanto meus olhos se enchiam da perfeição dela, aí ela tirou a tanga, se aproximou e colocou na minha boca, falou de novo

Toma, gostoso, chupa esses sucos que vão te fazer melhorar…

Senti na minha boca o gosto dos sucos quentes dela, tudo isso me causava uma situação meio engraçada, ela me mandou ficar sentado, só observando…

Foi aí que ela foi pegar meus presentes, pegou dois dos brinquedos deixando o preto de lado, se jogou na cama e disse

Quero que você seja parte das minhas fantasias, quero que veja o que eu desejo, quero que você fique com tesão vendo sua putinha…

Ela se virou de lado no colchão, me dando a frente, em primeiro plano, pegou as picas de brinquedo e começou a lamber, com delicadeza, passando a língua pela cabeça de cada uma uma, uma a uma, as duas juntas, passando a língua da base até a ponta, devagar, ou enfiando bem fundo na boca dela, tão fundo quanto conseguia, com caras de tesão evidente, soltando intermináveis ‘mmmm’, enchendo elas de saliva.

A cena me deixou excitado demais, tinha a pica dura igual pedra, e acho que nós dois nos esquentávamos um ao outro, queria bater uma, mas isso seria dar o braço a torcer…

Noelia abriu as pernas, deixando a pussy enorme dela, toda depilada, na minha frente, o melado dela tinha escorrido, ela só continuou chupando uma pica, a outra levou pra boceta, se acariciou o clitóris uma e outra vez, também me olhava quando dava, alternando o prazer dela com o meu, sondando minha reação, acertou em cheio e devagar enfiou aquela pica até a metade, soltando um suspiro de satisfação, começou a brincar como uma puta, metendo e tirando, a gemer, perdia a coordenação, enquanto brincava aos poucos a pica entrava mais e mais fundo, tão fundo que engoliu ela toda, os segundos passavam e ela não aguentava mais, se deixou cair de costas, tentava chupar uma e se foder com a outra, era demais…

Logo não conseguiu mais lamber, largou a pica de lado, e enquanto enfiava a outra fundo na pussy dela com a mão livre, batia uma no clitóris, era demais pra mim, sabia que ia gozar a qualquer momento, tava no limite e os gemidos da Noelia enchiam meus ouvidos

Ahhhh!!! ahhh!!! ahhh!!! ahhh!!! ahhh!!! ahhh!!! ahhh!!! ahhh!!! ahhh!!!

Ela começou a se contrair com violência, com aqueles espasmos típicos quando chegam os orgasmos femininos, foi mútuo, o esperma jorrou com força, respingando na minha perna esquerda, quase até o joelho, parte foi direto pro chão, parte ficou na minha mão…

Noelia olhou pra onde eu tava sentado, tava toda ofegante, tentando recuperar o fôlego, só observou o que tinha rolado comigo, então disse com um sorriso de safada

Pensei que a ideia Você não gostava, talvez eu tenha me enganado… e sabe? Isso não é tudo que eu faria, quer ver?


Eu não disse nada, o que eu podia dizer, ela só pegou os dois brinquedos e agora adicionou o preto, na verdade me disse


O mulato deixei pra sobremesa…


Foi pro chão, sempre cuidando pra eu poder observar tudo com riqueza de detalhes, calculou as distâncias, grudou uma das picas na parede, pela ventosa que tinha na base, depois a preta, a mesma coisa, por cima da anterior, o mais perto possível, ambas ficaram penduradas, uma sobre a outra, e a terceira colocou no chão, sabia o que ia fazer, claro que sabia…


Foi até o criado-mudo, pegou lubrificante íntimo e se untou como fazia comigo, depois completou untando a pica preta, limpou as mãos às pressas nos lençóis…


Então ficou de quatro, recuou devagar, apontou uma na sua buceta, a outra besuntada no cu, tentou a sorte um par de vezes, imaginei que eram grossas demais e talvez doesse um pouco, mas devagar tudo foi cedendo e tudo se encaixou, entrou uma pica em cada buraco, e empurrou até garantir que tava quase engolindo elas por inteiro…


Quando teve tudo sob controle, começou a se balançar, pra trás, pra frente, uma e outra vez, logo esquentou o clima e de novo no jogo. Completou a cena engolindo com a boca a pica que tava no chão, quase se engasgando, entre gemidos de puta…



Já tava com uma nova ereção entre minhas pernas e Noelia se perdia em orgasmos intermináveis cheios de prazer, mas não perdia a chance de encher meus ouvidos com cantos de sereia…



Mmmm… você gos… ta… aii!!! aii!!! você ima… aii!!! mmm!!! imagina que… aii!!! que isso seja… mmm!!! mmm!!! seja com ho… mmm!!! aii!!! homens de verdade… mmm!!!


Porra, era tudo muito louco, Noelia se mexia com tanta violência que dava pra ouvir um ‘paf! paf! paf!’ forte ao bater a bunda na parede uma e outra vez, parecia que ia quebrar o cimento, engolindo as duas Brinquedos até o fundo e eu... de novo tava me masturbando sem pudor nenhum, não falei nada pra ela, mas admito que era um puta doido que cheguei a fantasiar que ela tava sendo comida como uma vagabunda, minha esposa, e eu curtia aquilo, a ponto de sentir que ia gozar, fui por cima dela, peguei pelos cabelos e enchi a cara dela de porra, como uma puta, ela merecia...

Ela riu, gargalhando, como se tivesse conseguido o que queria...

Deitei na cama, só observando ela, ela saiu de onde tava e se jogou no chão exausta, o brinquedo da buceta dela ficou grudado na parede, mas o preto ficou enfiado no cu dela, com certeza o esfíncter dela ofereceu mais resistência...

Assim terminamos aquela noite antes de dormir, minha esposa jogada no chão, com uma mão enfiando e tirando o brinquedo do cu dela, mostrando aquele craterão enorme, com a outra brincando com a porra no rosto, levando à boca, e de novo no rosto, com saliva, e de novo enfiando os dedos na língua... só pra me provocar...

Minha ideia, longe de dissuadi-la, foi contraproducente, sem querer tentei apagar o fogo com gasolina, e agora sim me sinto enrascado, a Noelia ficou quase intransigente com essa ideia de abrir nossa sexualidade, eu não tô convencido, não sei como vou reagir ao vê-la nos braços de outros caras, talvez me excite, talvez não aguente, mas sei com certeza que não quero perdê-la.

Ela diz que não vai fazer nada pelas minhas costas porque nosso amor tá acima de tudo, mas eu vi como ela paquera os caras, como mudou, como gesticula, vejo no olhar dela.

Sinto que ela tá decidida a tudo, já nem precisa mais da doutora Rubinstein, ela age por conta própria, como um monstro que ameaça devorar tudo.

E continua avançando, acho que nada vai pará-la, faz pouco tempo que começou a tirar fotos meio ousadas, o pior é que manda pra mim, pede pra eu compartilhar com caras, com caras que se mostrem dispostos a satisfazer ela, ainda não fiz isso. faço, ainda guardo todas para mim…
Só me permito compartilhar uma com quem me lê, e deixo a pergunta que não tenho resposta: no meu lugar, o que vocês fariam?

Se você curtiu a história e é maior de idade, pode me escrever com o título ‘O QUE VOCÊS FARIAM?’ para dulces.placeres@live.com

2 comentários - E aí, o que vocês fariam?

Disfrutala amigo! La piel y quimica no se lleva con la billetera.la gran pija o el mejor lomo.es mas que eso!