Total libertad para comentar lo que quieran
Espero sean de vuestro agrado
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5909834/Erotismo-en-B-N---01.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5930158/Erotismo-en-B-N---02.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5962854/Erotismo-en-B-N---03.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5981636/Erotismo-en-B-N---04.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5997767/Erotismo-en-B-N---05.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6004665/Erotismo-en-B-N---06.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6041938/Erotismo-en-B-N---07.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6075224/Erotismo-en-color---08.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6084997/Erotismo-en-color---09.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6099556/Erotismo-en-color---10.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6110497/Erotismo-en-color---11.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6116242/Erotismo-en-color---12.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6131873/Erotismo-en-color---13.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6166354/Erotismo-en-color---14.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6175748/Erotismo-en-color---15.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6196209/Erotismo-en-color---16.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6211165/Erotismo-en-color---17.html
VIVIANA
Pasados mis treinta años tengo muchas cosas claras en mi vida, a saber, no quiero compromisos formales con nadie, no quiero enamorarme porque al final de cuentas, en mi experiencia, detrás de un gran amor siempre hay un desamor, la traición está en mis genes y no quiero ser la culpable de mis engaños, la paso sola y la paso bien, las personas que visitan mi cama lo hacen por una o dos noches, no mucho mas
Tampoco me va el modelo de familia perfecta, papa, mama y algunos hijos correteando por ahí, no, nunca seria una buena madre, puedo ser excelente tía, pero mi amor para los peques, es hasta ahí, nada de compromisos de por vida
Vivo enamorada de mi libertad y eso es no negociable
También tengo en claro mis gustos, me considero bisexual aunque mi predilección por las mujeres puede mas, creo que un hombre no es lo mío, apenas si es por alguna situación rara, de casualidad
Me siento cómoda en ese sitio, aunque si me obligaran a tomar un camino, seguramente iría por el lado de las chicas
Pero que sea digamos, lesbiana, no me hace querer ser un hombre, o emular a un hombre, no, soy sumamente femenina, amo mi género y la maravillosa experiencia de sentirme mujer, adoro vestirme bien, lucir bien, cuido mi figura con ejercicios y comidas sanas, y no por ningún estereotipo de la sociedad, no, solo porque yo lo decido de esa manera
Y tanto me gusta ser mujer, que ya muy de jovencita había empezado a ganarme la vida en una boutique céntrica, como empleada de ventas en una casa de prendas para mujeres y me hice en ese mundo
Nunca fui buena con los estudios pero puse mi pasión en lo que era buena, y era buena para charlar y convencer a las potenciales clientas
Creo que aun era menor cuando empecé en el rubro y ahora, con mas de treinta, bueno, toda la vida había aprendido mi oficio
Había pasado por varios rubros diferentes, pero siempre en cosas de mujeres, siempre en distintas casas céntricas de nivel, costura fina, ropas para adolescentes, en una casa de trajes de baño, lencería, luego una zapatería, ahí no me agradó mucho la experiencia, así que volví a la lencería y hasta hace un tiempo, en una casa de ropa informal
Pero había aprendido todo lo que había que aprender, viajar todos los días de ida y vuelta hasta el centro me fastidiaba demasiado, me había cansado de tener patrones, así que hace un par de años me decidí a convertirme en mi propia dueña, mi emprendimiento, mi propio local
Cerca de casa hay una pequeña zona comercial, justamente para la gente que no quiere viajar al centro mismo, en una galería había algunos locales en alquiler y así nació mi emprendimiento de ropa interior para mujeres, exclusivo, con prendas para todos los gustos y todos los bolsillos
Las cosas me funcionaron medianamente bien, dedicación completa, me hice de alguna clientela y me daba para pagar mi alquiler y varios gustos, me gustaba mucho armar las vidrieras, me sabia erótico y lo mejor es que tenia lencería sexi a disposición para cualquier ocasión, como dijera, siempre me envolvía en el erotismo de ser mujer
También fui conociendo naturalmente a los demás propietarios de locales contiguos, algo habitual en el roce del día a día y en alguna que otra reunión por temas comunes
Era común también, que al ser locales de alquileres, hubiera alguna que otra rotación de inquilinos y de negocios, como hubiera hecho yo misma si las cosas no me iban bien, o si conseguía algo mejor, o si el propietario decidiera no renovarme
Así aparecería Viviana en mi vida, la chica del local contiguo que hacia un par de meses que se ofrecía en alquiler, ella aparentaba tener mi edad y al verla supe que era del tipo de mujer con la cual seguramente podría terminar en la cama, el tema era que ella no estaba sola, estaba con alguien que obviamente era su pareja, Ariel, algo que confirmaría al momento de presentarnos
Resulto ser que Viviana hacia tiempo que juntaba unos pesos con un popurrí de cosas que vendía por las redes, algunos perfumes, sahumerios, adornos para el hogar, llaveros y relojes de pared, centros de mesa, y todas esas cosas que pudieran imaginar, todas esas cosas pequeñas que necesitas en un hogar, ella lo tenia, y había decidido probar suerte con algo mas formal
Ariel por su parte, trabajaba en una empresa, no supe bien que hacia, pero era un chico pintón, con unos ojos llamativos y una voz muy de locutor, aunque para mi, siempre estaría en un plano secundario
Llegarían días de convivencia de 'nuevas vecinas', hablábamos mucho de la vida misma cuando ninguna de las dos teníamos clientela y fue solo congeniar naturalmente, era como que se daba un química entre ambas, aunque yo supiera de su relación de pareja
Cada tanto, ella venia a que la aconsejara para sorprender a su chico, alguna tanga, medias, ligas, una bata, y siempre se mostraba confidente, me contaba la previa y me contaba al día siguiente como había funcionado todo, se me hacían charlas muy calientes, y aunque lógicamente ella no andaba con detalles yo siempre terminaba toda mojada
A veces ella venía y me regalaba sahumerios, era solo una excusa para la charla, a veces me contaba cosas íntimas, cosas que naturalmente no se cuentan a una colega de negocios y sin quererlo yo me iba perdiendo poco a poco en su sonrisa
Generalmente yo tenía en claro cuando hablaba el mismo idioma con otra chica, pero Viviana me desconcertaba, había demasiadas confidencias, gestos, actitudes, miradas y secretos que me hacían sospechar, pero ella también solo tenía palabras para su pareja, para ese hombre que la hacía tan feliz
Ariel pasaba cada tanto, es cierto, el siempre se colaba en nuestras charlas y no sabía si había algo más que ellos confabulaban a mis espaldas, o si solo era imaginación mía, me sentía en una difícil situación porque en mis relaciones anteriores, siempre estaba claro cuando me gustaba una chica, pero ahora no sabia si había algo real o solo estaba en mi cabeza
Alguna vez salió el tema de amores, y Viviana deslizo las ventajas que yo tendría en la cama teniendo justamente un local de lencería, de la misma forma en que yo le deje saber que en mi cama no había lugar para seducir hombres, que lo mío iba por otro lado
Así corrían los días, en esas eternas convivencias en lo que todo se me hacia desear, y todo comenzaría en una charla confidente de esas que solíamos tener, porque ya éramos mas como amigas que simples compañeras de negocios , Viviana me dijo con marcado pudor
Nati, tengo que contarte algo...
Decime, que pasa, - pregunte notando el sonrojo y la picardía en su rostro
Tuve un sueño loco, hoy en el desayuno le contaba a Ariel,
Hizo una pausa y miro en derredor para contarme el terrible secreto de su sueño, entonces prosiguió
Me da cosa... pero soñé que tenia sexo con otra chica... bueno, no era otra chica, era con vos...
Me reí y admito que me traslado con sus palabras parte del nerviosismo, entonces siguió
Me da pena... ja ja! pero era muy real, soñé que estaba entre tus piernas y te chupaba la concha! y a mi me gustaba!!!
Que mierda, por que me contaba esto? yo solo seguía con atención sus palabras hasta que una casual compradora interrumpió el diálogo y me quede tan mojada que no pude sacarme la situación de la cabeza y necesite ir al baño del local a masturbarme
Viviana se metía más y más en mi cabeza, aunque solo fuera una tonta fantasía de mi parte, una morena que se me hacía muy rica y que ella transitara por la cornisa con palabras que solo me confundían, potenciaban mi deseo hacia ella
Por qué me contaría que tenía sueños lésbicos?, por que no eran con otra mujer que fuera yo?, por qué me diría que en esos sueños ella estaba entre mis piernas?, acaso eran solo sueños? o acaso tanteaba la situación?
Uma tarde, depois de fechar nossos negócios, fomos a um bar perto pra tomar umas cervejas, algo informal e casual que surgiu na hora, tava calor e nossos horários tinham batido.
Lembro que começamos falando de como tava a situação das vendas, tava uma recessão foda, e coisas assim, mas em algum ponto a gente tinha passado pra relação dela com o parceiro, a intimidade dela, os sonhos, as confusões dela — sim, Viviana era muito de se colocar sempre no centro da conversa e tudo importante parecia girar em torno da vida dela — e só em algum momento eu coloquei minha mão sobre a dela, e olhei nos olhos dela, só isso.
Ela tirou a mão com tanta discrição quanto discrição, e marcou a aliança de compromisso entre tantos anéis que enfeitavam a mão dela e disse algo tipo:
"Nati, você sabe que eu sou comprometida, não posso te oferecer nada, e você sabe que eu gosto de caras."
"Não, não, tá tranquilo... não quis te deixar desconfortável, entendo sua situação e nunca me meteria no meio, nem tentaria nada, sei o meu lugar, e não te peço nada, só se algum dia... bom... sempre vou estar..."
Ela riu e balançou a cabeça, aí continuou:
"Sinceramente, tenho muitas fantasias, sabe... às vezes Ariel e eu falamos de você, ele gosta muito de você e sempre diz que a gente queria só se ver, besteiras... já sabe como homem é, né?"
Talvez eu devesse ter continuado perguntando, talvez devesse ter seguido pra ver onde aquele caminho me levaria, mas tive medo de interpretar errado de novo e Viviana era importante demais pra mim naquele momento pra sair mal da parada, só sabia que as conversas dela me levavam a me masturbar sozinha e quando o marido dela passou pra buscá-la no bar, eu soube que a oportunidade tinha passado.
Ele até se ofereceu pra me levar até em casa, e de novo duvidei se tinha algo a mais nas palavras dele, então agradeci e preferi andar as poucas quadras que me separavam da minha casa.
Tudo ficaria numa pausa eterna, onde as conversas quentes continuariam me provocando, onde os lábios dela me resultavam em encantos de sereia e onde os olhares dela conseguiam me fazer corar
Talvez sem pensar, Marcela, uma velha amiga, daria uma reviravolta na história
Marcela era minha melhor amiga, confidente, mas só isso, nunca teria nada mais entre nós, fazia um tempo que por questões de trabalho ela tinha se mudado pra Córdoba e agora, por causa de licença, estava de volta pra visitar toda a família
Ela tinha tempo livre, então gostava de vir me fazer companhia, tomar uns mates e só falar das nossas vidas, relembrando os velhos tempos
E sem querer, tirei o olho de cima da Viviana, ela meio que ficou em segundo plano e deixou de ser o centro do meu dia a dia, e a Viviana percebeu a mudança, e hoje, vendo em retrospecto, acho que sentiu um pouco de perder a oportunidade e que os jogos de sedução sem fim agora pareciam não ter mais o controle
Me surpreendeu que naquele sábado ela me convidasse pra almoçar na casa dela, não tinha nada pra fazer depois de fechar o negócio, era um almoço de amigas, o Ariel tava no trabalho e a gente ia ficar sozinha, ela me disse algo tipo
"As duas sozinhas, você e eu, topa?"
E eu respondi
"Viviana, só uma tarde de garotas, não quero me iludir com coisas que nunca vão acontecer, então por favor não leva as coisas na brincadeira, porque comigo pega fundo"
Eles tinham uma casa muito bonita, mesmo sendo alugada, tinha muitos detalhes que a deixavam atraente, uma grande sala de jantar principal, dois quartos, dois banheiros, um deles exclusivo pro quarto principal, uma cozinha linda e o melhor, um terreno verde nos fundos com gramado, uma piscina e um amplo quincho com churrasqueira, mesa e várias cadeiras
Por causa do calor do verão que tinha acabado de chegar, fomos almoçar naquele quincho, onde corria uma brisa suave e a vista no geral passava muita paz, preparamos tudo com o único cuidado de não pisar na Esmeralda, uma gatinha mimosa que se divertia ronronando entre minhas pernas
Almoçamos, fizemos sobremesa, tínhamos bebido bastante e posso dizer que Tava mó alegre, naquele nível de tesão que costuma te desinibir, por isso não estranhei a proposta dela de entrar um pouco na piscina, mesmo eu sem maiô, parecia excitante, mas falei que não, e ela insistiu, me emprestou um maiô, disse que a gente tinha tamanhos parecidos e pra não me preocupar, tava limpo, como se precisasse esclarecer isso.
Me deixei levar por uma fantasia que só existia na minha cabeça, e me enfiei naquele sutiã e naquela fio-dental que me pareceram minúsculos, me olhei no espelho, como se pensasse em seduzi-la, e assim fomos pro quintal.
Ela deixou de lado um par de toalhas brancas pra gente se secar, e trouxe uma garrafa gelada de vinho com um par de taças altas.
A gente entrou na água, tava fria mesmo sendo quatro da tarde, com o sol a pino, e meus bicos apareceram como reação lógica, mas os dela também, e a gente riu cúmplices pelo que tava rolando, tomamos umas taças, tava muito perto, demais, perigoso, e tive que segurar um impulso incontrolável de beijar os lábios dela, mas tava mais molhada por dentro do que por fora.
Depois de nadar um pouco de um lado pro outro e dividir mais álcool até quase não sobrar nada, ela saiu pra se secar no sol, deitada de lado, e eu me enchi os olhos com as curvas dela, percebi o quanto a desejava e só comecei a elogiá-la, tava no limite, falei que ela era muito gostosa, falei que queria comer ela, até falei que ia estuprar ela e que queria chupar a pussy dela.
Ela, longe de recuar, pegou o gancho e dobrou a aposta, soltou o sutiã, e tirou a fio-dental, ficando completamente pelada, com a pussy dela totalmente raspada e os bicos escuros expostos pros meus olhos, mas foi só um segundo, o suficiente pra se cobrir com uma das duas toalhas amarrando na altura dos peitos, e me convidando a segui-la, falou algo tipo:
"Vamos pra dentro, vamos ficar mais à vontade..."
Mas uma situação inesperada Mudaria um pouco as coisas, não tínhamos sentido ele chegar, mas Ariel tinha voltado do trabalho mais cedo e estava esperando a gente sentado numa das poltronas da sala, já estava de roupa caseira e confessou que tinha ficado espiando nossas brincadeiras na piscina, e disse pra gente continuar com o que estávamos fazendo, que ele não ia interromper.
A gente sentou na frente, num silêncio tenso, comecei a massagear devagar os ombros da minha amiga, ela com os pés acariciava a rola do Ariel, e eu via como marcava na cueca dele, ela olhava fixo nos olhos dele, eu olhava fixo pra rola dele.
Ela virou a cabeça pro meu lado e aconteceu o que nós duas queríamos, um beijo doce e profundo, senti a maciez dos lábios dela nos meus, e com as mãos habilidosas desamarrou a toalha que envolvia meu corpo, deixando cair de lado, eu estava completamente pelada pros olhos dos dois, isso me acendeu, me deixou com tesão, e quando a Viviana fez o mesmo com a dela, éramos duas mulheres completamente nuas diante dos olhos passivos do marido que ficava de longe.
A gente se revirou como deu naquele sofá pequeno, lambi os peitos dela, ela os meus, percorri as curvas dela, ela as minhas, senti os gemidos abafados dela, ela os meus, e era como se de repente tivessem explodido tantas conversas perversas que a gente tinha tido, e estávamos liberando toda a adrenalina que corria nos nossos corpos.
Como se fôssemos duas cobras se contorcendo, a gente tentou entrelaçar as pernas e colar buceta com buceta, e nesses movimentos ela me disse:
— Deixa que eu quero realizar meu sonho...
Eu só relaxei, ela começou a fazer o trabalho dela, me beijou os lábios, depois o pescoço, passou um tempão nos meus peitos, seguiu pela minha barriga, e no fim se perdeu entre minhas pernas, ahhh! foi glorioso, com certeza por ser mulher sabia exatamente o que fazer e como fazer, me beijava toda, me chupava os lábios, o púbis, me lambia a bunda, e me chupava o clitóris.
Meu olhar foi... Na frente, Ariel continuava só observando, como tinha prometido, mas já tinha tirado o pau pra fora e se masturbava devagar, como se estivesse curtindo o momento — e, por sinal, achei aquilo muito provocante. Era bem grande, e meu lado hétero pareceu despertar. Senti vontade, e quando gozei nos lábios da Viviana, na minha cabeça éramos três transando.
Então pedi pra ele comer ela. Queria ver os dois em ação.
Viviana ficou de quatro, Ariel foi por trás e meteu tudo de uma vez. Eu fui por trás do Ariel, encostei meus peitos nas costas dele e minha buceta contra as nádegas dele. Passei um braço pra frente pra acariciar o peito dele, mordia de leve o ombro direito enquanto olhava por cima e via exatamente o que ele via: a bunda gostosa da Viviana e o pau dele entrando e saindo.
Sem pedir permissão, passei minha mão livre entre as pernas dele e comecei a acariciar as bolas e a masturbá-lo no pouco espaço que tinha. Percebi que ele adorou. Parei de acariciar o peito dele e me virei pra alcançar com a outra mão a bunda da Viviana. Comecei a pressionar com força o cu dela com meu polegar e, com relativa facilidade, enfiei até o fundo. Acho que toda aquela brincadeira foi demais pro Ariel, porque senti ele gozar tudo de uma vez dentro da buceta da Viviana.
Quando ele saiu, a buceta da minha amiga escorria porra e os próprios fluidos dela. Foi tentador demais. Só falei pra ela ficar de quatro, tirei o marido dela do caminho e dei a melhor chupada de buceta da vida dela, com toda aquela vontade reprimida. E talvez o cheiro e o gosto de homem que tinha ali me deixassem ainda mais excitada. Eu ouvia os gemidos da Viviana, amava aquilo — dar prazer pra outra mulher.
Talvez a jogada que eu não esperava fosse a carta que o Ariel ia usar. Não vi chegando, mas ele se ajeitou atrás de mim e encaixou meus quadris do mesmo jeito que tinha feito com a mulher dele. Não pediu permissão, e também não precisava. Só meteu com força e me deu uma bela fodida, até me deixar também cheia de porra.
Mais ou menos assim continuou a noite. história, uma relação entre duas mulheres tinha se transformado num trio e a gente continuou transando até o sol ter caído no horizonte, pedimos umas pizzas e umas cervejas, e depois fomos os três pra cama de casal, onde continuamos transando a noite toda, experimentando todas as loucuras que quisemos experimentar e seria impossível de narrar em detalhes, só seguimos até o cansaço nos vencer
A manhã nos acordaria com uma bagunça de lençóis sujos de porra espalhados, brinquedos eróticos que a gente tinha usado e lingerie que a gente tinha experimentado, muitas das quais eu reconhecia do meu próprio ponto, tinha sido suficiente, demais, então só me limpei um pouco, compartilhei um café da manhã a três onde rimos de todas as loucuras que a gente tinha feito, depois nos despedimos, o domingo seria longo e eu já tinha outros planos em mente
A história entre Viviana, o marido dela, e eu, não se repetiria, e não porque eu não quisesse, também não seria por causa da Viviana, ou por mim, curioso, Ariel seria a pedra no sapato
Tontamente ele quis largar a Viviana e ficar comigo, tentou me seduzir, me conquistar, é que segundo as palavras dele eu tinha enlouquecido ele com meu jeito de transar
Foi um idiota, porque tava claro que eu não tinha intenções de começar nada sério, ainda mais com um homem, e menos ainda se esse homem fosse justamente o homem da minha amiga, nunca fui uma destruidora de lares, nunca seria
Viviana entendeu a situação pela metade, porque notei como ela se distanciou e como viu em mim uma competição, apesar de eu sempre ter sido clara com ela e ter dito as coisas como eram
Doí perceber como ela me cortou o rosto, a convivência diária começou a ficar inquietantemente chata
A solução viria mais pra frente, eles alugaram um ponto num lugar que dava direto pra rua, era uma proposta melhor, melhores possibilidades, e quase pelo mesmo valor que eu pagava no interior de uma galeria, não pensei duas vezes, e só me mudei uns duzentos metros, o suficiente pra esquecer eles
Sei que no presente eles seguiram caminhos separados, entendo que a Viviana nunca conseguiu superar o que aconteceu e foi assim que as coisas se deram
Assim terminou a história com a Viviana, alguém que, de alguma forma, se tornou especial na minha vida
Se você gostou dessa história, pode me escrever com o título VIVIANA para dulces.placeres@live.com
Espero sean de vuestro agrado
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5909834/Erotismo-en-B-N---01.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5930158/Erotismo-en-B-N---02.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5962854/Erotismo-en-B-N---03.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5981636/Erotismo-en-B-N---04.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5997767/Erotismo-en-B-N---05.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6004665/Erotismo-en-B-N---06.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6041938/Erotismo-en-B-N---07.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6075224/Erotismo-en-color---08.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6084997/Erotismo-en-color---09.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6099556/Erotismo-en-color---10.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6110497/Erotismo-en-color---11.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6116242/Erotismo-en-color---12.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6131873/Erotismo-en-color---13.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6166354/Erotismo-en-color---14.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6175748/Erotismo-en-color---15.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6196209/Erotismo-en-color---16.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6211165/Erotismo-en-color---17.html
VIVIANA
Pasados mis treinta años tengo muchas cosas claras en mi vida, a saber, no quiero compromisos formales con nadie, no quiero enamorarme porque al final de cuentas, en mi experiencia, detrás de un gran amor siempre hay un desamor, la traición está en mis genes y no quiero ser la culpable de mis engaños, la paso sola y la paso bien, las personas que visitan mi cama lo hacen por una o dos noches, no mucho mas
Tampoco me va el modelo de familia perfecta, papa, mama y algunos hijos correteando por ahí, no, nunca seria una buena madre, puedo ser excelente tía, pero mi amor para los peques, es hasta ahí, nada de compromisos de por vida
Vivo enamorada de mi libertad y eso es no negociable
También tengo en claro mis gustos, me considero bisexual aunque mi predilección por las mujeres puede mas, creo que un hombre no es lo mío, apenas si es por alguna situación rara, de casualidad
Me siento cómoda en ese sitio, aunque si me obligaran a tomar un camino, seguramente iría por el lado de las chicas
Pero que sea digamos, lesbiana, no me hace querer ser un hombre, o emular a un hombre, no, soy sumamente femenina, amo mi género y la maravillosa experiencia de sentirme mujer, adoro vestirme bien, lucir bien, cuido mi figura con ejercicios y comidas sanas, y no por ningún estereotipo de la sociedad, no, solo porque yo lo decido de esa manera
Y tanto me gusta ser mujer, que ya muy de jovencita había empezado a ganarme la vida en una boutique céntrica, como empleada de ventas en una casa de prendas para mujeres y me hice en ese mundo
Nunca fui buena con los estudios pero puse mi pasión en lo que era buena, y era buena para charlar y convencer a las potenciales clientas
Creo que aun era menor cuando empecé en el rubro y ahora, con mas de treinta, bueno, toda la vida había aprendido mi oficio
Había pasado por varios rubros diferentes, pero siempre en cosas de mujeres, siempre en distintas casas céntricas de nivel, costura fina, ropas para adolescentes, en una casa de trajes de baño, lencería, luego una zapatería, ahí no me agradó mucho la experiencia, así que volví a la lencería y hasta hace un tiempo, en una casa de ropa informal
Pero había aprendido todo lo que había que aprender, viajar todos los días de ida y vuelta hasta el centro me fastidiaba demasiado, me había cansado de tener patrones, así que hace un par de años me decidí a convertirme en mi propia dueña, mi emprendimiento, mi propio local
Cerca de casa hay una pequeña zona comercial, justamente para la gente que no quiere viajar al centro mismo, en una galería había algunos locales en alquiler y así nació mi emprendimiento de ropa interior para mujeres, exclusivo, con prendas para todos los gustos y todos los bolsillos
Las cosas me funcionaron medianamente bien, dedicación completa, me hice de alguna clientela y me daba para pagar mi alquiler y varios gustos, me gustaba mucho armar las vidrieras, me sabia erótico y lo mejor es que tenia lencería sexi a disposición para cualquier ocasión, como dijera, siempre me envolvía en el erotismo de ser mujer
También fui conociendo naturalmente a los demás propietarios de locales contiguos, algo habitual en el roce del día a día y en alguna que otra reunión por temas comunes
Era común también, que al ser locales de alquileres, hubiera alguna que otra rotación de inquilinos y de negocios, como hubiera hecho yo misma si las cosas no me iban bien, o si conseguía algo mejor, o si el propietario decidiera no renovarme
Así aparecería Viviana en mi vida, la chica del local contiguo que hacia un par de meses que se ofrecía en alquiler, ella aparentaba tener mi edad y al verla supe que era del tipo de mujer con la cual seguramente podría terminar en la cama, el tema era que ella no estaba sola, estaba con alguien que obviamente era su pareja, Ariel, algo que confirmaría al momento de presentarnos
Resulto ser que Viviana hacia tiempo que juntaba unos pesos con un popurrí de cosas que vendía por las redes, algunos perfumes, sahumerios, adornos para el hogar, llaveros y relojes de pared, centros de mesa, y todas esas cosas que pudieran imaginar, todas esas cosas pequeñas que necesitas en un hogar, ella lo tenia, y había decidido probar suerte con algo mas formal
Ariel por su parte, trabajaba en una empresa, no supe bien que hacia, pero era un chico pintón, con unos ojos llamativos y una voz muy de locutor, aunque para mi, siempre estaría en un plano secundario
Llegarían días de convivencia de 'nuevas vecinas', hablábamos mucho de la vida misma cuando ninguna de las dos teníamos clientela y fue solo congeniar naturalmente, era como que se daba un química entre ambas, aunque yo supiera de su relación de pareja
Cada tanto, ella venia a que la aconsejara para sorprender a su chico, alguna tanga, medias, ligas, una bata, y siempre se mostraba confidente, me contaba la previa y me contaba al día siguiente como había funcionado todo, se me hacían charlas muy calientes, y aunque lógicamente ella no andaba con detalles yo siempre terminaba toda mojada
A veces ella venía y me regalaba sahumerios, era solo una excusa para la charla, a veces me contaba cosas íntimas, cosas que naturalmente no se cuentan a una colega de negocios y sin quererlo yo me iba perdiendo poco a poco en su sonrisa
Generalmente yo tenía en claro cuando hablaba el mismo idioma con otra chica, pero Viviana me desconcertaba, había demasiadas confidencias, gestos, actitudes, miradas y secretos que me hacían sospechar, pero ella también solo tenía palabras para su pareja, para ese hombre que la hacía tan feliz
Ariel pasaba cada tanto, es cierto, el siempre se colaba en nuestras charlas y no sabía si había algo más que ellos confabulaban a mis espaldas, o si solo era imaginación mía, me sentía en una difícil situación porque en mis relaciones anteriores, siempre estaba claro cuando me gustaba una chica, pero ahora no sabia si había algo real o solo estaba en mi cabeza
Alguna vez salió el tema de amores, y Viviana deslizo las ventajas que yo tendría en la cama teniendo justamente un local de lencería, de la misma forma en que yo le deje saber que en mi cama no había lugar para seducir hombres, que lo mío iba por otro lado
Así corrían los días, en esas eternas convivencias en lo que todo se me hacia desear, y todo comenzaría en una charla confidente de esas que solíamos tener, porque ya éramos mas como amigas que simples compañeras de negocios , Viviana me dijo con marcado pudor
Nati, tengo que contarte algo...
Decime, que pasa, - pregunte notando el sonrojo y la picardía en su rostro
Tuve un sueño loco, hoy en el desayuno le contaba a Ariel,
Hizo una pausa y miro en derredor para contarme el terrible secreto de su sueño, entonces prosiguió
Me da cosa... pero soñé que tenia sexo con otra chica... bueno, no era otra chica, era con vos...
Me reí y admito que me traslado con sus palabras parte del nerviosismo, entonces siguió
Me da pena... ja ja! pero era muy real, soñé que estaba entre tus piernas y te chupaba la concha! y a mi me gustaba!!!
Que mierda, por que me contaba esto? yo solo seguía con atención sus palabras hasta que una casual compradora interrumpió el diálogo y me quede tan mojada que no pude sacarme la situación de la cabeza y necesite ir al baño del local a masturbarme
Viviana se metía más y más en mi cabeza, aunque solo fuera una tonta fantasía de mi parte, una morena que se me hacía muy rica y que ella transitara por la cornisa con palabras que solo me confundían, potenciaban mi deseo hacia ella
Por qué me contaría que tenía sueños lésbicos?, por que no eran con otra mujer que fuera yo?, por qué me diría que en esos sueños ella estaba entre mis piernas?, acaso eran solo sueños? o acaso tanteaba la situación?
Uma tarde, depois de fechar nossos negócios, fomos a um bar perto pra tomar umas cervejas, algo informal e casual que surgiu na hora, tava calor e nossos horários tinham batido.Lembro que começamos falando de como tava a situação das vendas, tava uma recessão foda, e coisas assim, mas em algum ponto a gente tinha passado pra relação dela com o parceiro, a intimidade dela, os sonhos, as confusões dela — sim, Viviana era muito de se colocar sempre no centro da conversa e tudo importante parecia girar em torno da vida dela — e só em algum momento eu coloquei minha mão sobre a dela, e olhei nos olhos dela, só isso.
Ela tirou a mão com tanta discrição quanto discrição, e marcou a aliança de compromisso entre tantos anéis que enfeitavam a mão dela e disse algo tipo:
"Nati, você sabe que eu sou comprometida, não posso te oferecer nada, e você sabe que eu gosto de caras."
"Não, não, tá tranquilo... não quis te deixar desconfortável, entendo sua situação e nunca me meteria no meio, nem tentaria nada, sei o meu lugar, e não te peço nada, só se algum dia... bom... sempre vou estar..."
Ela riu e balançou a cabeça, aí continuou:
"Sinceramente, tenho muitas fantasias, sabe... às vezes Ariel e eu falamos de você, ele gosta muito de você e sempre diz que a gente queria só se ver, besteiras... já sabe como homem é, né?"
Talvez eu devesse ter continuado perguntando, talvez devesse ter seguido pra ver onde aquele caminho me levaria, mas tive medo de interpretar errado de novo e Viviana era importante demais pra mim naquele momento pra sair mal da parada, só sabia que as conversas dela me levavam a me masturbar sozinha e quando o marido dela passou pra buscá-la no bar, eu soube que a oportunidade tinha passado.
Ele até se ofereceu pra me levar até em casa, e de novo duvidei se tinha algo a mais nas palavras dele, então agradeci e preferi andar as poucas quadras que me separavam da minha casa.
Tudo ficaria numa pausa eterna, onde as conversas quentes continuariam me provocando, onde os lábios dela me resultavam em encantos de sereia e onde os olhares dela conseguiam me fazer corar
Talvez sem pensar, Marcela, uma velha amiga, daria uma reviravolta na história
Marcela era minha melhor amiga, confidente, mas só isso, nunca teria nada mais entre nós, fazia um tempo que por questões de trabalho ela tinha se mudado pra Córdoba e agora, por causa de licença, estava de volta pra visitar toda a família
Ela tinha tempo livre, então gostava de vir me fazer companhia, tomar uns mates e só falar das nossas vidas, relembrando os velhos tempos
E sem querer, tirei o olho de cima da Viviana, ela meio que ficou em segundo plano e deixou de ser o centro do meu dia a dia, e a Viviana percebeu a mudança, e hoje, vendo em retrospecto, acho que sentiu um pouco de perder a oportunidade e que os jogos de sedução sem fim agora pareciam não ter mais o controle
Me surpreendeu que naquele sábado ela me convidasse pra almoçar na casa dela, não tinha nada pra fazer depois de fechar o negócio, era um almoço de amigas, o Ariel tava no trabalho e a gente ia ficar sozinha, ela me disse algo tipo
"As duas sozinhas, você e eu, topa?"
E eu respondi
"Viviana, só uma tarde de garotas, não quero me iludir com coisas que nunca vão acontecer, então por favor não leva as coisas na brincadeira, porque comigo pega fundo"
Eles tinham uma casa muito bonita, mesmo sendo alugada, tinha muitos detalhes que a deixavam atraente, uma grande sala de jantar principal, dois quartos, dois banheiros, um deles exclusivo pro quarto principal, uma cozinha linda e o melhor, um terreno verde nos fundos com gramado, uma piscina e um amplo quincho com churrasqueira, mesa e várias cadeiras
Por causa do calor do verão que tinha acabado de chegar, fomos almoçar naquele quincho, onde corria uma brisa suave e a vista no geral passava muita paz, preparamos tudo com o único cuidado de não pisar na Esmeralda, uma gatinha mimosa que se divertia ronronando entre minhas pernas
Almoçamos, fizemos sobremesa, tínhamos bebido bastante e posso dizer que Tava mó alegre, naquele nível de tesão que costuma te desinibir, por isso não estranhei a proposta dela de entrar um pouco na piscina, mesmo eu sem maiô, parecia excitante, mas falei que não, e ela insistiu, me emprestou um maiô, disse que a gente tinha tamanhos parecidos e pra não me preocupar, tava limpo, como se precisasse esclarecer isso.
Me deixei levar por uma fantasia que só existia na minha cabeça, e me enfiei naquele sutiã e naquela fio-dental que me pareceram minúsculos, me olhei no espelho, como se pensasse em seduzi-la, e assim fomos pro quintal.
Ela deixou de lado um par de toalhas brancas pra gente se secar, e trouxe uma garrafa gelada de vinho com um par de taças altas.
A gente entrou na água, tava fria mesmo sendo quatro da tarde, com o sol a pino, e meus bicos apareceram como reação lógica, mas os dela também, e a gente riu cúmplices pelo que tava rolando, tomamos umas taças, tava muito perto, demais, perigoso, e tive que segurar um impulso incontrolável de beijar os lábios dela, mas tava mais molhada por dentro do que por fora.
Depois de nadar um pouco de um lado pro outro e dividir mais álcool até quase não sobrar nada, ela saiu pra se secar no sol, deitada de lado, e eu me enchi os olhos com as curvas dela, percebi o quanto a desejava e só comecei a elogiá-la, tava no limite, falei que ela era muito gostosa, falei que queria comer ela, até falei que ia estuprar ela e que queria chupar a pussy dela.
Ela, longe de recuar, pegou o gancho e dobrou a aposta, soltou o sutiã, e tirou a fio-dental, ficando completamente pelada, com a pussy dela totalmente raspada e os bicos escuros expostos pros meus olhos, mas foi só um segundo, o suficiente pra se cobrir com uma das duas toalhas amarrando na altura dos peitos, e me convidando a segui-la, falou algo tipo:
"Vamos pra dentro, vamos ficar mais à vontade..."
Mas uma situação inesperada Mudaria um pouco as coisas, não tínhamos sentido ele chegar, mas Ariel tinha voltado do trabalho mais cedo e estava esperando a gente sentado numa das poltronas da sala, já estava de roupa caseira e confessou que tinha ficado espiando nossas brincadeiras na piscina, e disse pra gente continuar com o que estávamos fazendo, que ele não ia interromper.
A gente sentou na frente, num silêncio tenso, comecei a massagear devagar os ombros da minha amiga, ela com os pés acariciava a rola do Ariel, e eu via como marcava na cueca dele, ela olhava fixo nos olhos dele, eu olhava fixo pra rola dele.
Ela virou a cabeça pro meu lado e aconteceu o que nós duas queríamos, um beijo doce e profundo, senti a maciez dos lábios dela nos meus, e com as mãos habilidosas desamarrou a toalha que envolvia meu corpo, deixando cair de lado, eu estava completamente pelada pros olhos dos dois, isso me acendeu, me deixou com tesão, e quando a Viviana fez o mesmo com a dela, éramos duas mulheres completamente nuas diante dos olhos passivos do marido que ficava de longe.
A gente se revirou como deu naquele sofá pequeno, lambi os peitos dela, ela os meus, percorri as curvas dela, ela as minhas, senti os gemidos abafados dela, ela os meus, e era como se de repente tivessem explodido tantas conversas perversas que a gente tinha tido, e estávamos liberando toda a adrenalina que corria nos nossos corpos.
Como se fôssemos duas cobras se contorcendo, a gente tentou entrelaçar as pernas e colar buceta com buceta, e nesses movimentos ela me disse:
— Deixa que eu quero realizar meu sonho...
Eu só relaxei, ela começou a fazer o trabalho dela, me beijou os lábios, depois o pescoço, passou um tempão nos meus peitos, seguiu pela minha barriga, e no fim se perdeu entre minhas pernas, ahhh! foi glorioso, com certeza por ser mulher sabia exatamente o que fazer e como fazer, me beijava toda, me chupava os lábios, o púbis, me lambia a bunda, e me chupava o clitóris.
Meu olhar foi... Na frente, Ariel continuava só observando, como tinha prometido, mas já tinha tirado o pau pra fora e se masturbava devagar, como se estivesse curtindo o momento — e, por sinal, achei aquilo muito provocante. Era bem grande, e meu lado hétero pareceu despertar. Senti vontade, e quando gozei nos lábios da Viviana, na minha cabeça éramos três transando.
Então pedi pra ele comer ela. Queria ver os dois em ação.
Viviana ficou de quatro, Ariel foi por trás e meteu tudo de uma vez. Eu fui por trás do Ariel, encostei meus peitos nas costas dele e minha buceta contra as nádegas dele. Passei um braço pra frente pra acariciar o peito dele, mordia de leve o ombro direito enquanto olhava por cima e via exatamente o que ele via: a bunda gostosa da Viviana e o pau dele entrando e saindo.
Sem pedir permissão, passei minha mão livre entre as pernas dele e comecei a acariciar as bolas e a masturbá-lo no pouco espaço que tinha. Percebi que ele adorou. Parei de acariciar o peito dele e me virei pra alcançar com a outra mão a bunda da Viviana. Comecei a pressionar com força o cu dela com meu polegar e, com relativa facilidade, enfiei até o fundo. Acho que toda aquela brincadeira foi demais pro Ariel, porque senti ele gozar tudo de uma vez dentro da buceta da Viviana.
Quando ele saiu, a buceta da minha amiga escorria porra e os próprios fluidos dela. Foi tentador demais. Só falei pra ela ficar de quatro, tirei o marido dela do caminho e dei a melhor chupada de buceta da vida dela, com toda aquela vontade reprimida. E talvez o cheiro e o gosto de homem que tinha ali me deixassem ainda mais excitada. Eu ouvia os gemidos da Viviana, amava aquilo — dar prazer pra outra mulher.
Talvez a jogada que eu não esperava fosse a carta que o Ariel ia usar. Não vi chegando, mas ele se ajeitou atrás de mim e encaixou meus quadris do mesmo jeito que tinha feito com a mulher dele. Não pediu permissão, e também não precisava. Só meteu com força e me deu uma bela fodida, até me deixar também cheia de porra.
Mais ou menos assim continuou a noite. história, uma relação entre duas mulheres tinha se transformado num trio e a gente continuou transando até o sol ter caído no horizonte, pedimos umas pizzas e umas cervejas, e depois fomos os três pra cama de casal, onde continuamos transando a noite toda, experimentando todas as loucuras que quisemos experimentar e seria impossível de narrar em detalhes, só seguimos até o cansaço nos vencer
A manhã nos acordaria com uma bagunça de lençóis sujos de porra espalhados, brinquedos eróticos que a gente tinha usado e lingerie que a gente tinha experimentado, muitas das quais eu reconhecia do meu próprio ponto, tinha sido suficiente, demais, então só me limpei um pouco, compartilhei um café da manhã a três onde rimos de todas as loucuras que a gente tinha feito, depois nos despedimos, o domingo seria longo e eu já tinha outros planos em mente
A história entre Viviana, o marido dela, e eu, não se repetiria, e não porque eu não quisesse, também não seria por causa da Viviana, ou por mim, curioso, Ariel seria a pedra no sapato
Tontamente ele quis largar a Viviana e ficar comigo, tentou me seduzir, me conquistar, é que segundo as palavras dele eu tinha enlouquecido ele com meu jeito de transar
Foi um idiota, porque tava claro que eu não tinha intenções de começar nada sério, ainda mais com um homem, e menos ainda se esse homem fosse justamente o homem da minha amiga, nunca fui uma destruidora de lares, nunca seria
Viviana entendeu a situação pela metade, porque notei como ela se distanciou e como viu em mim uma competição, apesar de eu sempre ter sido clara com ela e ter dito as coisas como eram
Doí perceber como ela me cortou o rosto, a convivência diária começou a ficar inquietantemente chata
A solução viria mais pra frente, eles alugaram um ponto num lugar que dava direto pra rua, era uma proposta melhor, melhores possibilidades, e quase pelo mesmo valor que eu pagava no interior de uma galeria, não pensei duas vezes, e só me mudei uns duzentos metros, o suficiente pra esquecer eles
Sei que no presente eles seguiram caminhos separados, entendo que a Viviana nunca conseguiu superar o que aconteceu e foi assim que as coisas se deram
Assim terminou a história com a Viviana, alguém que, de alguma forma, se tornou especial na minha vida
Se você gostou dessa história, pode me escrever com o título VIVIANA para dulces.placeres@live.com
0 comentários - Viviana