Ventos de Mudança - Parte II - Confusa

Primero, todas las entregas de los mejores post


http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa---parte-1-de-3-.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4389002/Mi-amada-esposa---parte-2-de-3-.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4436535/Mi-amada-esposa---parte-3-de-3.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802856/Mi-amada-esposa-parte-4.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802863/Mi-amada-esposa---parte-5.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4868469/Mi-amada-esposa---parte-6.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4896522/Mi-amada-esposa---parte-7.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4905961/Mi-amada-esposa---parte-8.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4915721/Mi-amada-esposa---parte-9.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4956318/Mi-amada-esposa---parte-10.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4965835/Mi-amada-esposa---parte-11.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4974651/Mi-amada-esposa---parte-12.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4985411/Mi-amada-esposa---parte-13.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4991203/Mi-amada-esposa---parte-14.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5001091/Mi-amada-esposa---parte-15.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5030636/Mi-amada-esposa---parte-16.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5156341/Mi-amada-esposa---parte-17.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5160465/Mi-amada-esposa---parte-18.html

Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos

Gracias por los puntos y comentarios

VIENTOS DE CAMBIOS

(PARTE II)

CONFUNDIDA





La invité a pasar, a ponerse cómoda, preparé un té para mí y ella prefirió un agua mineralizada, la conversación en la que empecé a la defensiva y terminé sorprendida fue más ó menos la siguiente



Bueno, acá estamos, Zacarías debe estar ya en Brasil, a que debo tu visita?
Mirá Carla, no quiero andar con rodeos, voy a tratar de ser lo más concisa posible
Te escucho
Es evidente que no te simpatizo
No… no pienses así…
Esperá, necesito que seamos honestas, porque para mí no es fácil decir lo que tengo que decir, estamos?
Ok, es cierto, no me simpatizas…
Y seguro piensas que yo ando tras tu marido correcto?
Y si… puede ser… además, con el cuerpo que tienes…
Seguro… y por qué piensas que día a día venimos a tu casa a trabajar…
Para estar más tiempo juntos…
Eso crees? Ja! ja! y porque piensas que ahora está en Brasil? No sería lógico que yo estuviera allá también?
Si… eso me sorprende…
Pero mujer, y por qué piensas que yo misma lo mandé?
Porqué es su trabajo, porqué es profesional…
Pero de verás no te das cuenta?
De qué? cuenta de qué?
De que el que corre peligro es el! No te das cuenta como te miro? Como te hablo? A pesar de tu distancia y tu frialdad, no te das cuenta que me gustas desde el día que te conocí en la tienda? no te das cuenta….


Confundida por sus palabras, no podía creer lo que escuchaba, esa mujer se me estaba declarando! y tras sus palabras trató de avanzarme, de juntar sus labios a los míos, apenas si logré evitarla. Le dije que era una enferma, una sucia lesbiana, que por favor se retirara de mi casa…

Vi unas lágrimas correr por su rostro, intentó pedirme disculpas y me rogó que no hablara del tema con Zacarías, que él era un buen hombre y estaba ajeno a todo.

En adelante muchas cosas cambiarían en mi cabeza, en mi forma de pensar y de verla, naturalmente no comenté nada con mi pareja y las visitas laborales continuaron, con la diferencia que Débora casi ya no me miraba a los ojos, casi no me hablaba y si lo hacía era en un todo sumiso y avergonzado, también cambió mi trato hacia ella, un tanto por pena, un tanto por admiración.

Zacarías obviamente nunca notaría lo que pasaba, era hombre, nunca ven más allá de sus narices. Solamente notó que el trato entre las dos mujeres había cambiado, pero nunca se cuestionó el motivo.



Al tiempo, habíamos limado asperezas y comencé a acercarme más a Débora, solo como amiga, a pesar de saber sus intenciones, fui bajando mi guardia y nos fuimos conociendo, descubrí una gran mujer que mis celos no me permitían conocer, la miré con otros ojos.

Mi hombre se veía gratamente sorprendido por mi cambio de actitud, le gustaba que de vez en cuando fuéramos a correr juntas, que seamos amigas, que las cosas cambiaran, incluso me decía que había mejorado en la cama.

El único problema que me angustiaba era que cuando hacía el amor con él, me sorprendía a mi misma teniendo en mi cerebro relaciones con ella, y esto me molestaba y hacía lo imposible por bloquearlas, que era lo que me pasaba?



Nunca olvidaré ese día, fuimos a correr por la tardecita, ya había caído el sol, como siempre ella se robaba todos las miradas y piropos de los caballeros, hacía demasiado calor y estábamos mus transpiradas, paramos en un bar de poca monta a tomar unos refrescos, sentada una a lado de la otra, riéndonos como buenas amigas, hasta que ya no hubo de que reír, la seriedad invadió nuestros rostros, nuestras miradas se cruzaron y ella volvió a intentarlo como aquella mañana, acercó sus labios a los míos y la dejé hacer, sentí su delicada piel rozando en la mía, la separé exaltada, con la respiración agitada, pero no fue rechazo, le dije:



Perdoname, acá no puedo, me da demasiada vergüenza, pero me gustó…
Claro que te comprendo nena, se dé que se trata….
Pero dame otra oportunidad, si?


No era consciente de lo que decía, solo sabía que sentía erectos mis pezones y humedecida mi vagina…

Esa noche soñé con ella, y comencé a masturbarme a escondidas pensando en Débora, era un mundo diferente que se abría ante mis ojos…



Al poco tiempo Débora planeó un nuevo viaje para Zacarías, esta vez al interior a trasladar su know how adquirido, pero era solo una excusa para correrlo del medio…

Ya era pleno verano, pasó por casa antes de ir a correr, estaba con un short blanco que traslucía una péquela colaless y un top que parecía explotar, me preguntó si le gustaba como lucía, era perfecta…

Pasó un rato mientras me cambiaba, pero terminaríamos donde sabíamos que íbamos a terminar…



Nos miramos frente a frente, pasó una mano dulcemente por mi cabello, me mantuve un tanto pasiva, se acercó y me dijo:



Te amo…


Me estremecí, sonaba muy fuerte, sentí sus brazos rodearme, me paré en puntas de pies para llegar a sus labios, por primera vez estaba con alguien de mi mismo sexo, su lengua invadió mi boca, le respondí de la misma forma, sus besos eran suaves, tiernos y delicados, mi respiración se entrecortaba, mis pezones se endurecían y mi concha se mojaba, sus manos recorrieron mi cuerpo, mi espalda, mis glúteos, respondí recorriendo los valles de su cintura y sus glúteos montañosos, colé una mano bajo su pequeño short llegando a su tanguita, la tomé tirando hacia arriba logrando que se metiera bien profundo en su zanja, respondió con un soplido, largando un continuo ‘sssssss’ provocado por el aire atravesando sus dientes entrecerrados.

Mi ojos se clavaron en sus enormes pechos, ella lo notó y solo levantó su top para desnudarlos, eran perfectos y ante mis ojos se abría un abanico de posibilidades, eran más grandes de lo que pudieran imaginar, esferas perfectas en el lugar adecuado, su piel era blanca en esa zona íntima donde el sol del verano no podía llegar, sus aureolas rosadas eran de gran tamaño y unos pequeños pezones se erizaban como avergonzados…



Te gustan? Son tuyos…


Solo sonreí nerviosamente, para luego acariciarlos con mis manos, las yemas de mis dedos recorrieron su suavidad, una y otra vez, al fin acerqué la punta de mi lengua a uno tocando apenas un pezón, repetí la maniobra una y otra vez llenándolo de saliva para finalmente acariciarlo hacia arriba y hacia abajo, combinando con círculos mientras mis dedos pellizcaban el del otro pecho.

Comencé a cambiar de derecha a izquierda, uno a otro, me sentía mojarme a mares, mi clítoris hervía y me perdía entre esos pechos maravillosos.

Débora solo me dejaba hacer, acariciando mi cabello y mi espalda, respirando caliente, quebrándose ante mis juegos, su mano derecha trató de colarse bajo mis ropas, la sentí pegada a mi vientre bajando lentamente, centímetro a centímetro, llegando al fin donde nacen mis bellos púbicos…


Ventos de Mudança - Parte II - ConfusaIsso me fez pular numa postura de negação, recuperando a sanidade me afastei do lado dela…

Desculpa, desculpa, não consigo…
Calma, o que foi?
É que não dá, não é você, é muito difícil pra mim, não consigo…

Débora arrumou suas roupas e, longe de ficar brava ou me questionar, me acolheu como uma mãe acolhe uma filha, não deu muita importância ao assunto, prometi que ia refletir sobre o que aconteceu, que precisava de tempo…

Ela foi embora me dando um último beijo e repetiu as palavras mágicas:

Eu te amo…

Sozinha na minha intimidade, presa dos meus pensamentos, sem saber pra onde ia nem o que queria, como podia estar prestes a fazer amor com outra mulher? Se sempre me disseram que era errado, proibido, que era coisa de gente doente, o que pensariam meus pais, meus irmãos, minhas amizades, e o Zacarias! O que eu diria pro Zacarias! Seria a piada de muitos que sem dúvida levantariam o dedo acusador pra mim, passaria a fazer parte dessa minoria da qual eu mesma muitas vezes zombei e até tratei com desprezo, mas como evitar o pecado? Como continuar dizendo não pra algo que queria dizer sim, como não provar a fruta proibida?

Decidi que devia provar de uma vez por todas, pelo menos tentar de novo, então à tarde liguei no celular dela

Alô Carla, o que foi?
Oi, tô meio confusa…
Sim, amor, não se preocupa…
É que eu queria outra chance…
Mmm… se quiser pode vir hoje à noite em casa, jantamos juntas e vemos…
Adoraria! Você cozinharia algo gostoso?
Ha! ha! não sei se vai sair gostoso, mas pode ter certeza que vou colocar todo meu amor… linda!
Às nove, te parece bem?
Perfeito, te espero então…
Um beijo
Outro pra você, mas entre as suas pernas…

Não quis falar muito mais porque a voz dela me excitava e mais ainda me excitavam as palavras que ela dizia, então desliguei pra não continuar com o jogo.

Depois de me banhar e me preparar bem pra ela, escolhendo cuidadosamente quais roupas vestir, queria me ver gostosa, mesmo que eu fizesse o que fizesse, nunca teria o porte dela.

Peguei um conjunto de sutiã e calcinha novo que guardava pra alguma ocasião especial com o Zacarias, coitado do Zacarias... pequeno o bastante pra se perder na minha buceta, uma saia longa até o tornozelo, com flores meio borradas entre azul, celeste e branco, com uma fenda comprida, sugestiva e provocante na minha perna direita, uma camisa decotada e os saltos mais altos que eu tinha, só pra tentar ficar na altura dela. Arrumei o cabelo com um penteado diferente e me perfumei o suficiente pra ficar irresistível.

CONTINUA

Comentários? VENTOS DE MUDANÇA para doces.prazeres@live.com

0 comentários - Ventos de Mudança - Parte II - Confusa