Primero, todas las entregas de los mejores post
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa---parte-1-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4389002/Mi-amada-esposa---parte-2-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4436535/Mi-amada-esposa---parte-3-de-3.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802856/Mi-amada-esposa-parte-4.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802863/Mi-amada-esposa---parte-5.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4868469/Mi-amada-esposa---parte-6.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4896522/Mi-amada-esposa---parte-7.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4905961/Mi-amada-esposa---parte-8.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4915721/Mi-amada-esposa---parte-9.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4956318/Mi-amada-esposa---parte-10.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4965835/Mi-amada-esposa---parte-11.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4974651/Mi-amada-esposa---parte-12.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4985411/Mi-amada-esposa---parte-13.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4991203/Mi-amada-esposa---parte-14.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5001091/Mi-amada-esposa---parte-15.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5030636/Mi-amada-esposa---parte-16.html
Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos
YO… LA MAS PUTA DE TODAS…
PARTE 4
En ese momento estaba segura de tener todo bajo control, pero lo cierto es que sin sospecharlo me estaba metiendo en un laberinto sin salida, la situación con Alberto, mi marido empezaba a ser cada vez mas distante, mas tirante, hablábamos poco, casi no teníamos intimidad, imaginaba que tenía una o varias amantes, no me importaba, solo me importaban sus billetes…
Por otro lado, la palabra sexo en mi vida era sinónimo de un nombre, Favio, el me cogía como quería, me hipnotizaba, me tenía rendida a sus pies…
Decidí anotarme en otro gym, pero en esta oportunidad uno diferente, era uno en el que daban clases de box. En mayoría eran hombres, lógicamente, pocas chicas, pero yo solamente iba a hacer rutinas de entrenamiento, nada de guantes…
El motivo de esta nueva dedicación era obviamente mantenerme en forma, pero también había otro motivo, los encuentros con mi amante eran rudos, el me golpeaba y me humillaba y yo conseguía los mejores orgasmos con esto, pero mi cuerpo hablaba lo que mi boca callaba, aparecían moretones, marcas, difíciles de explicar, y aunque mi esposo no me prestaba mucha atención, tampoco era un tonto, así que los ‘supuestos encuentros en un ring’ fueron la excusa perfecta.
Mi vida, poco a poco empezó a centrarse en ese amante, no podía controlarlo, no me daba cuenta, era solo sexo, nada más, pero me metí tanto en esa historia que quise acapararlo, intenté controlarlo, como si fuera mi hombre, algo que estaba claro que nunca lo sería, pero mis sentimientos me traicionaban, lo celé tontamente, esperando que el fuera solo mío, una locura… el nunca sería mío, el estaría con cuanta mujer quisiera estar, pero no podía verlo en ese momento…
Después de haber cogido mucho con él se produciría mi primer traspié, por mis tontos celos…
Ese domingo estaba aburrida en casa, sola, y tenía unas ganas locas de coger, lo llamé, se lo insinué primero, fui directa después, pero él le dio vueltas al asunto, respondió con evasivas, pude notar que tenía otros planes, otra mujer…
Recuerdo que monté en cólera, estaba de entre casa, solo tomé las llaves del coche y enceguecida fui para su departamento, rompía en ese momento la premisa de no usar mi coche, pero estaba tan fuera de eje que nada me importaba, ni siquiera me había arreglado un poco al salir…
Al llegar me pegué a su portero eléctrico, como siempre tardó demasiado en responder, pero dada mi insistencia, al final se dignó a hacerlo…
Discutimos por el intercomunicador, acaloradamente, yo quería subir, él no quería que lo hiciera, me invitó a retirarme, pero yo no pensaba irme, en eso algún casual vecino salió del edificio y yo aproveche la puerta abierta para escabullirme dentro, subí por ascensor, llegué y tomé la puerta a golpes de puños…
Fue entonces cuando Fabio abrió, molesto, me tomó con fuerza por la muñeca y me metió en el departamento.
Mis ojos comprobarían más de lo pensado, no era una mujer como yo imaginaba, eran dos…
A un lado, expectantes de lujo de la discusión que se iniciaba estaban dos chicas casi desnudas, aparentaban unos veinte años como mucho, una rubia delgada, demasiado delgada, sus largos cabellos trenzados a los lados llegaban casi hasta su cola, estaba con un body de encaje negro, medias caladas al tono, zapatos tacos altos, y su pubis completamente depilado y desnudo brillaba llamativamente, la otra, una pelirroja tenida, rellenita, tirando a obesa, con unos llamativos pechos que eran centro de atención, esta chica tenía el cuerpo plagado de tatuajes, estaba completamente desnuda a no ser por un pequeño culotte rojo que apenas tapaba lo justo y necesario.
Favio me sacó de mis segundos de inspección ocular de la escena, empezaron los reproches y le devolví reproches, me gritó y le grité, me amenazó y lo amenacé, hasta que al final, arto del paupérrimo espectáculo sentenció
Está bien puta de mierda… queres jugar? Pues juguemos…
Me tomó por el brazo y me llevó donde estaban esas chicas y me tiró al medio y… ahhh… mierda…
El solo se sentó a observar, ellas merodearon y empezaron a besarme, una por delante, otra por detrás, sentí sus manos en mi cuerpo, sus labios en mi piel, sus lenguas recorriéndome…
Estaba rodeada, indefensa, mi enojo fue cambiando a excitación, poco a poco me fueron desnudando y me vi envuelta en un juego lésbico para complacer a ese hombre que solo observaba, en silencio, sin decir palabra…
En unos minutos la dulce Paola estaba al medio de un trío lésbico con dos desconocidas, con un tipo que era espectador de lujo de lo que sucedía…
Honestamente estaba incómoda, esos besos entre mujeres, sentir la lengua de otra mujer meterse en mi boca, eso no era lo mío, que otra chica besara mis tetas, o que metieran sus dedos en mi concha, claramente distaba de ser placentero, pero creo que en verdad lo que me molestaba era sentirme una más, nada especial para Favio, que veía en mi otra de sus putas…
Como fuera ya estaba ahí, ya me había metido en ese juego, y un tanto resignada empecé a disfrutarlo, que opción tenía?
La chica delgada, la de las trenzas empezó a besarme en forma muy efusiva, y poco a poco cedí a sus juegos, sus besos eran dulces, suaves y me abstraje del resto… y saben… empecé a mojarme…
La chica de los tatuajes me sorprendió por detrás… sus dedos se metieron en mi conchita y empezó a jugar en mi interior, mierda… por qué me hacían esto?
Yo estaba en cuatro patas, y la joven que me había besado en forma tan rica me había dejado, había ido también por detrás y me había empezado a chupar el culito en una forma muy rica mientras la otra seguía hurgando en mi conchita y acariciando mi clítoris, haciendo todo muy sexual, ante la atenta mirada de Favio, quien disfrutaba como un niño con el show lésbico que le regalaban sus tres putas.
Y Favio tenía todo bajo control, como siempre, entonces trajo lubricante, y les habló a las otras dos, les dijo que yo era ‘la nueva’ y quería que me dieran la bienvenida…
Fue la pelirroja la que ahora vino a mi lado, la mas morruda y quien evidentemente era quien tenía más fuerza, ella me sostuvo por los brazos y empezó a besarme en la boca, como intentando aislarme del entorno, pero sabía que algo no estaba bien en todo esto.
Sentí la viscosidad del lubricante chorrear por mi sexo, la chica de las trenzas empezaba a hacer su trabajo, y arremetió con unos dedos en mi conchita, y más profundo y más fuerte.
Era todo nuevo y todo rico, era algo que me gustaba y me desconcertaba al mismo tiempo, yo, la mujer que siempre tenía todo bajo control, la que elegía sus víctimas, en un abrir y cerrar de ojos estaba perdida, entregada, sin saber qué hacer, solo esperando lo que sucedería…
Y en un punto sentí que mi vagina sufría… la chica delgada me había colado el puño completo y jugaba como tirabuzón… la colorada me decía al oído
Gostou? Gostou, putinha? Bem-vinda ao clube...
Mas o que eu poderia responder se só me retorcia de prazer, se estavam enfiando um braço na minha buceta, se mal conseguia gemer baixinho...
E logo eu descobriria que isso era só o começo, depois senti os dedos brincando na minha bunda, e adivinhei que teria o mesmo destino...
Porra... com paciência ele foi me abrindo, mais e mais até enfiar o punho na minha bunda, metendo e sacando, de novo e de novo...
E por alguma razão tudo isso estava viciando, me tratavam como uma puta e eu gostava...
Favio parou o jogo mais uma vez, seu novo capricho foi que eu chupasse as bocetas daquelas estranhas, coisa que me neguei totalmente, embora elas se acomodaram sem reclamar, com as pernas abertas, lado a lado...
Recebi como resposta um tapa da parte daquele homem, depois me pegou com força pela nuca, me arrastando quase até afundar minha cabeça entre as pernas da garota tatuada, não tinha opção, só lambi seus líquidos, devagar, e cada vez que tentava levantar a cabeça ele a afundava de novo no meio.
Depois passei para a magrinha, para chupar seu sexo, elas duas pareciam muito profissionais e submissas, e enquanto eu alternava entre as duas, elas se beijavam e se acariciavam alternadamente nos peitos e nas bocetas... de onde tinha saído toda essa putaria?
Favio mudou de ideia de novo, sentou-se novamente no sofá, com as pernas abertas e seu pau enorme apontando para o teto, textualmente pediu que suas cachorras chupassem seu pau, e lá fomos nós três como cachorrinhas de quatro, acurrucadas, enfiadas entre suas pernas, brigando para mamar ele como se brigássemos por um osso, alternando entre suas bolas, tronco e cabeça...
Era tudo muito pornô, a cena era pornô, seu pau se confundia entre nossos lábios, nossas línguas, entre beijos lésbicos, em gemidos, não sei, fazer parte daquilo me encantou, só dar prazer a ele, esperar que ele explodisse, sem saber onde, quem seria a sortuda que levaria o prêmio, imaginar compartir a porra entre a gente…
Quando chegou a hora, ele se levantou, eu estava no meio e aí percebi que não tinha sido por acaso, ele escolheu gozar nas minhas tetinhas, e literalmente me banhou de esperma, vários jatos de porra quente saltaram no meu peito, ahh!!! foi tão gostoso, tenho um fetiche especial com o fato de gozarem nas minhas tetas…
Então as garotas começaram a me lamber, já não pareciam cachorras, pareciam mais gatinhas, passando as línguas nos meus mamilos ardentes, para depois me beijarem profundamente, com aqueles beijos cheios de porra, tão deliciosos, tão únicos, primeiro uma à minha direita, depois outra à minha esquerda…
Eu estava tremendo de prazer…
Enquanto isso tudo acontecia, o Fabio já estava em outra, a gente ainda não tinha saído da excitação, mas ele já estava alheio a nós, quando reparei, ele tinha colocado uma camisa de seda, acendido um charuto e estava concentrado no celular.
Foi meio cômico, mas enquanto a gente se vestia, ao mesmo tempo nos apresentávamos, tinha tido minha estreia lésbica com duas estranhas…
Então ele me chamou de lado, me perguntou se eu tinha gostado, se tinha curtido, o que achei da experiência, era tudo estranho, era a primeira vez que esse cara parecia interessado nos meus sentimentos, nas minhas opiniões…
Antes de a gente se despedir, ele disse que eu seria uma boa puta, sem dúvidas, ‘a mais puta de todas…’
Voltei pra casa, entrei na banheira, como de costume, precisava lavar meu corpo, mas mais ainda precisava lavar minha alma, agora, longe da excitação, com o corpo frio e a mente quente, senti todo o meu ser dolorido, especialmente minha buceta e minha bunda, e só de lembrar que tinham enfiado os punhos inteiros em mim me dava arrepios…
Minha cabeça era um tambor, confusão, loucura, eu realmente não sabia no que estava me metendo…
Fui me deitar, com a pele ainda úmida do banho de imersão, só queria dormir um pouco, descansar, meu corpo e minha cabeça… Mas era impossível pegar no sono, meu cérebro era uma máquina de pensar, e pensar…
Que sentido tinha minha vida com Alberto? Já éramos dois estranhos, mal trocávamos palavras de vez em quando, e cada vez que conversávamos era só para brigar. Mas será que era o Favio que eu buscava? aquela adrenalina, aquela loucura, aquela inconsciência?
Lembrei das palavras do meu antigo professor da academia, quando me disse que seu amigo era um cara estranho, e olha que ele era mesmo…
Quando finalmente consegui pegar no sono, dormi como um anjo, tive sonhos deliciosos e acordei no dia seguinte…
Naquela manhã já tinha a mente clara, tinha conseguido encaixar o quebra-cabeça da minha vida. Estava decidida a mudar algumas coisas: por um lado, o divórcio do meu marido, nada mais me prendia a ele, então entraria em contato com meu advogado para iniciar os trâmites e tirar dele todo o dinheiro que pudesse; por outro, me despedir do Favio, ele era perigoso demais, não era saudável ficar ao lado dele.
Peguei meu celular, discando seu número decidida a dar adeus, mas quando ele atendeu, antecipando minhas palavras, disse:
Bom dia, Paola! Adivinhou minhas intenções! Eu ia te ligar agora mesmo! No sábado tenho uma reunião de negócios e pretendo te levar comigo, se acerta com o trouxa do seu marido, não aceitarei um não como resposta…
CONTINUA…
Se você é maior de idade, pode me escrever com o assunto ’EU… A MAIS puta DE TODAS…’ para dulces.placeres@live.com
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa---parte-1-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4389002/Mi-amada-esposa---parte-2-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4436535/Mi-amada-esposa---parte-3-de-3.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802856/Mi-amada-esposa-parte-4.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802863/Mi-amada-esposa---parte-5.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4868469/Mi-amada-esposa---parte-6.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4896522/Mi-amada-esposa---parte-7.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4905961/Mi-amada-esposa---parte-8.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4915721/Mi-amada-esposa---parte-9.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4956318/Mi-amada-esposa---parte-10.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4965835/Mi-amada-esposa---parte-11.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4974651/Mi-amada-esposa---parte-12.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4985411/Mi-amada-esposa---parte-13.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4991203/Mi-amada-esposa---parte-14.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5001091/Mi-amada-esposa---parte-15.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5030636/Mi-amada-esposa---parte-16.html
Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos
YO… LA MAS PUTA DE TODAS…
PARTE 4
En ese momento estaba segura de tener todo bajo control, pero lo cierto es que sin sospecharlo me estaba metiendo en un laberinto sin salida, la situación con Alberto, mi marido empezaba a ser cada vez mas distante, mas tirante, hablábamos poco, casi no teníamos intimidad, imaginaba que tenía una o varias amantes, no me importaba, solo me importaban sus billetes…
Por otro lado, la palabra sexo en mi vida era sinónimo de un nombre, Favio, el me cogía como quería, me hipnotizaba, me tenía rendida a sus pies…
Decidí anotarme en otro gym, pero en esta oportunidad uno diferente, era uno en el que daban clases de box. En mayoría eran hombres, lógicamente, pocas chicas, pero yo solamente iba a hacer rutinas de entrenamiento, nada de guantes…
El motivo de esta nueva dedicación era obviamente mantenerme en forma, pero también había otro motivo, los encuentros con mi amante eran rudos, el me golpeaba y me humillaba y yo conseguía los mejores orgasmos con esto, pero mi cuerpo hablaba lo que mi boca callaba, aparecían moretones, marcas, difíciles de explicar, y aunque mi esposo no me prestaba mucha atención, tampoco era un tonto, así que los ‘supuestos encuentros en un ring’ fueron la excusa perfecta.
Mi vida, poco a poco empezó a centrarse en ese amante, no podía controlarlo, no me daba cuenta, era solo sexo, nada más, pero me metí tanto en esa historia que quise acapararlo, intenté controlarlo, como si fuera mi hombre, algo que estaba claro que nunca lo sería, pero mis sentimientos me traicionaban, lo celé tontamente, esperando que el fuera solo mío, una locura… el nunca sería mío, el estaría con cuanta mujer quisiera estar, pero no podía verlo en ese momento…
Después de haber cogido mucho con él se produciría mi primer traspié, por mis tontos celos…
Ese domingo estaba aburrida en casa, sola, y tenía unas ganas locas de coger, lo llamé, se lo insinué primero, fui directa después, pero él le dio vueltas al asunto, respondió con evasivas, pude notar que tenía otros planes, otra mujer…
Recuerdo que monté en cólera, estaba de entre casa, solo tomé las llaves del coche y enceguecida fui para su departamento, rompía en ese momento la premisa de no usar mi coche, pero estaba tan fuera de eje que nada me importaba, ni siquiera me había arreglado un poco al salir…
Al llegar me pegué a su portero eléctrico, como siempre tardó demasiado en responder, pero dada mi insistencia, al final se dignó a hacerlo…
Discutimos por el intercomunicador, acaloradamente, yo quería subir, él no quería que lo hiciera, me invitó a retirarme, pero yo no pensaba irme, en eso algún casual vecino salió del edificio y yo aproveche la puerta abierta para escabullirme dentro, subí por ascensor, llegué y tomé la puerta a golpes de puños…
Fue entonces cuando Fabio abrió, molesto, me tomó con fuerza por la muñeca y me metió en el departamento.
Mis ojos comprobarían más de lo pensado, no era una mujer como yo imaginaba, eran dos…
A un lado, expectantes de lujo de la discusión que se iniciaba estaban dos chicas casi desnudas, aparentaban unos veinte años como mucho, una rubia delgada, demasiado delgada, sus largos cabellos trenzados a los lados llegaban casi hasta su cola, estaba con un body de encaje negro, medias caladas al tono, zapatos tacos altos, y su pubis completamente depilado y desnudo brillaba llamativamente, la otra, una pelirroja tenida, rellenita, tirando a obesa, con unos llamativos pechos que eran centro de atención, esta chica tenía el cuerpo plagado de tatuajes, estaba completamente desnuda a no ser por un pequeño culotte rojo que apenas tapaba lo justo y necesario.
Favio me sacó de mis segundos de inspección ocular de la escena, empezaron los reproches y le devolví reproches, me gritó y le grité, me amenazó y lo amenacé, hasta que al final, arto del paupérrimo espectáculo sentenció
Está bien puta de mierda… queres jugar? Pues juguemos…
Me tomó por el brazo y me llevó donde estaban esas chicas y me tiró al medio y… ahhh… mierda…
El solo se sentó a observar, ellas merodearon y empezaron a besarme, una por delante, otra por detrás, sentí sus manos en mi cuerpo, sus labios en mi piel, sus lenguas recorriéndome…
Estaba rodeada, indefensa, mi enojo fue cambiando a excitación, poco a poco me fueron desnudando y me vi envuelta en un juego lésbico para complacer a ese hombre que solo observaba, en silencio, sin decir palabra…
En unos minutos la dulce Paola estaba al medio de un trío lésbico con dos desconocidas, con un tipo que era espectador de lujo de lo que sucedía…
Honestamente estaba incómoda, esos besos entre mujeres, sentir la lengua de otra mujer meterse en mi boca, eso no era lo mío, que otra chica besara mis tetas, o que metieran sus dedos en mi concha, claramente distaba de ser placentero, pero creo que en verdad lo que me molestaba era sentirme una más, nada especial para Favio, que veía en mi otra de sus putas…
Como fuera ya estaba ahí, ya me había metido en ese juego, y un tanto resignada empecé a disfrutarlo, que opción tenía?
La chica delgada, la de las trenzas empezó a besarme en forma muy efusiva, y poco a poco cedí a sus juegos, sus besos eran dulces, suaves y me abstraje del resto… y saben… empecé a mojarme…
La chica de los tatuajes me sorprendió por detrás… sus dedos se metieron en mi conchita y empezó a jugar en mi interior, mierda… por qué me hacían esto?
Yo estaba en cuatro patas, y la joven que me había besado en forma tan rica me había dejado, había ido también por detrás y me había empezado a chupar el culito en una forma muy rica mientras la otra seguía hurgando en mi conchita y acariciando mi clítoris, haciendo todo muy sexual, ante la atenta mirada de Favio, quien disfrutaba como un niño con el show lésbico que le regalaban sus tres putas.
Y Favio tenía todo bajo control, como siempre, entonces trajo lubricante, y les habló a las otras dos, les dijo que yo era ‘la nueva’ y quería que me dieran la bienvenida…
Fue la pelirroja la que ahora vino a mi lado, la mas morruda y quien evidentemente era quien tenía más fuerza, ella me sostuvo por los brazos y empezó a besarme en la boca, como intentando aislarme del entorno, pero sabía que algo no estaba bien en todo esto.
Sentí la viscosidad del lubricante chorrear por mi sexo, la chica de las trenzas empezaba a hacer su trabajo, y arremetió con unos dedos en mi conchita, y más profundo y más fuerte.
Era todo nuevo y todo rico, era algo que me gustaba y me desconcertaba al mismo tiempo, yo, la mujer que siempre tenía todo bajo control, la que elegía sus víctimas, en un abrir y cerrar de ojos estaba perdida, entregada, sin saber qué hacer, solo esperando lo que sucedería…
Y en un punto sentí que mi vagina sufría… la chica delgada me había colado el puño completo y jugaba como tirabuzón… la colorada me decía al oído
Gostou? Gostou, putinha? Bem-vinda ao clube...Mas o que eu poderia responder se só me retorcia de prazer, se estavam enfiando um braço na minha buceta, se mal conseguia gemer baixinho...
E logo eu descobriria que isso era só o começo, depois senti os dedos brincando na minha bunda, e adivinhei que teria o mesmo destino...
Porra... com paciência ele foi me abrindo, mais e mais até enfiar o punho na minha bunda, metendo e sacando, de novo e de novo...
E por alguma razão tudo isso estava viciando, me tratavam como uma puta e eu gostava...
Favio parou o jogo mais uma vez, seu novo capricho foi que eu chupasse as bocetas daquelas estranhas, coisa que me neguei totalmente, embora elas se acomodaram sem reclamar, com as pernas abertas, lado a lado...
Recebi como resposta um tapa da parte daquele homem, depois me pegou com força pela nuca, me arrastando quase até afundar minha cabeça entre as pernas da garota tatuada, não tinha opção, só lambi seus líquidos, devagar, e cada vez que tentava levantar a cabeça ele a afundava de novo no meio.
Depois passei para a magrinha, para chupar seu sexo, elas duas pareciam muito profissionais e submissas, e enquanto eu alternava entre as duas, elas se beijavam e se acariciavam alternadamente nos peitos e nas bocetas... de onde tinha saído toda essa putaria?
Favio mudou de ideia de novo, sentou-se novamente no sofá, com as pernas abertas e seu pau enorme apontando para o teto, textualmente pediu que suas cachorras chupassem seu pau, e lá fomos nós três como cachorrinhas de quatro, acurrucadas, enfiadas entre suas pernas, brigando para mamar ele como se brigássemos por um osso, alternando entre suas bolas, tronco e cabeça...
Era tudo muito pornô, a cena era pornô, seu pau se confundia entre nossos lábios, nossas línguas, entre beijos lésbicos, em gemidos, não sei, fazer parte daquilo me encantou, só dar prazer a ele, esperar que ele explodisse, sem saber onde, quem seria a sortuda que levaria o prêmio, imaginar compartir a porra entre a gente…
Quando chegou a hora, ele se levantou, eu estava no meio e aí percebi que não tinha sido por acaso, ele escolheu gozar nas minhas tetinhas, e literalmente me banhou de esperma, vários jatos de porra quente saltaram no meu peito, ahh!!! foi tão gostoso, tenho um fetiche especial com o fato de gozarem nas minhas tetas…
Então as garotas começaram a me lamber, já não pareciam cachorras, pareciam mais gatinhas, passando as línguas nos meus mamilos ardentes, para depois me beijarem profundamente, com aqueles beijos cheios de porra, tão deliciosos, tão únicos, primeiro uma à minha direita, depois outra à minha esquerda…
Eu estava tremendo de prazer…
Enquanto isso tudo acontecia, o Fabio já estava em outra, a gente ainda não tinha saído da excitação, mas ele já estava alheio a nós, quando reparei, ele tinha colocado uma camisa de seda, acendido um charuto e estava concentrado no celular.
Foi meio cômico, mas enquanto a gente se vestia, ao mesmo tempo nos apresentávamos, tinha tido minha estreia lésbica com duas estranhas…
Então ele me chamou de lado, me perguntou se eu tinha gostado, se tinha curtido, o que achei da experiência, era tudo estranho, era a primeira vez que esse cara parecia interessado nos meus sentimentos, nas minhas opiniões…
Antes de a gente se despedir, ele disse que eu seria uma boa puta, sem dúvidas, ‘a mais puta de todas…’
Voltei pra casa, entrei na banheira, como de costume, precisava lavar meu corpo, mas mais ainda precisava lavar minha alma, agora, longe da excitação, com o corpo frio e a mente quente, senti todo o meu ser dolorido, especialmente minha buceta e minha bunda, e só de lembrar que tinham enfiado os punhos inteiros em mim me dava arrepios…
Minha cabeça era um tambor, confusão, loucura, eu realmente não sabia no que estava me metendo…
Fui me deitar, com a pele ainda úmida do banho de imersão, só queria dormir um pouco, descansar, meu corpo e minha cabeça… Mas era impossível pegar no sono, meu cérebro era uma máquina de pensar, e pensar…
Que sentido tinha minha vida com Alberto? Já éramos dois estranhos, mal trocávamos palavras de vez em quando, e cada vez que conversávamos era só para brigar. Mas será que era o Favio que eu buscava? aquela adrenalina, aquela loucura, aquela inconsciência?
Lembrei das palavras do meu antigo professor da academia, quando me disse que seu amigo era um cara estranho, e olha que ele era mesmo…
Quando finalmente consegui pegar no sono, dormi como um anjo, tive sonhos deliciosos e acordei no dia seguinte…
Naquela manhã já tinha a mente clara, tinha conseguido encaixar o quebra-cabeça da minha vida. Estava decidida a mudar algumas coisas: por um lado, o divórcio do meu marido, nada mais me prendia a ele, então entraria em contato com meu advogado para iniciar os trâmites e tirar dele todo o dinheiro que pudesse; por outro, me despedir do Favio, ele era perigoso demais, não era saudável ficar ao lado dele.
Peguei meu celular, discando seu número decidida a dar adeus, mas quando ele atendeu, antecipando minhas palavras, disse:
Bom dia, Paola! Adivinhou minhas intenções! Eu ia te ligar agora mesmo! No sábado tenho uma reunião de negócios e pretendo te levar comigo, se acerta com o trouxa do seu marido, não aceitarei um não como resposta…
CONTINUA…
Se você é maior de idade, pode me escrever com o assunto ’EU… A MAIS puta DE TODAS…’ para dulces.placeres@live.com
0 comentários - Eu... a mais puta de todas - 4 de 6 -