Mulher

Los post que no podes dejar de ver!

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa---parte-1-de-3-.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4389002/Mi-amada-esposa---parte-2-de-3-.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4436535/Mi-amada-esposa---parte-3-de-3.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802856/Mi-amada-esposa-parte-4.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802863/Mi-amada-esposa---parte-5.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4868469/Mi-amada-esposa---parte-6.html

MUJER


La vida solo se vive y la historia se escribe minuto a minuto, seguramente cuando uno mira hacia atrás se da cuenta que las cosas no fueron como imaginamos que serían, solo fueron.

Al terminar mis estudios secundarios soñaba con una vida a mi manera, me veía a mí misma en un futuro a diez años hacia adelante, cuando tuviera unos treinta, seguramente a esa edad ya sería toda una profesional, me encantaba todo lo relacionado con el cuidado del medio ambiente, por lo que en mis planes estaba recorrer el mundo para conocer de todo un poco, no sabía cómo iba a costearlo, pero eso no me quitaba el sueño tampoco.
Por cierto, también pensaba en una hermosa familia, un esposo amoroso, compañero de vida, fidelidad, lo bueno, lo malo, pelear juntos y que me diera hijos, pensaba tener muchos hijos.

Después de algunos novios Alexis llegó a mi vida, me enamoré de él como de nadie y a esa temprana juventud de mujer pensé que mis sueños empezaban a tomar forma, seguía cursando mis estudios medioambientales, contraía matrimonio en una fastuosa fiesta y la luna de miel suponía un viaje relámpago por todo latino américa, era feliz, era mi sueño, además, ya trabajaba a medio tiempo en una empresa haciendo asesoramientos de tratamientos de efluentes

Pero empezarían los problemas, apagados lo fuegos de artificios de los primeros días, la convivencia con Alexis no fue lo que había imaginado, él pretendía llevar la economía del hogar en forma unilateral, por el solo hecho de ser el hombre, aunque los dos trabajábamos y los dos aportábamos, el hacía y deshacía a su antojo, él decía en que se gastaba y en que no, y me di cuenta que yo no sabía en que gastaba nuestro dinero, y en cambio yo, tenía que dar explicaciones de cada moneda que usaba.
Era frustrante y motivo de eternas discusiones, según su punto de vista, como buen politólogo, el hacía 'inversiones' mientras lo mío eran solo 'gastos'

Esas situaciones de tira y afloje permanente solo fueron socavando los cimientos de una alianza que parecía firme, mi marido me manipulaba, me acorralaba, me hacía sentir dependiente, sin embargo, el detonante de nuestro divorcio sería otro.
En la cama hacía todo lo que me pedía, absolutamente todo, un poco porque lo amaba, otro poco porque a mí me gustaba hacerlo y fue todo lo permisiva que puedan imaginar.
Fui como la cornuda, la última en enterarme, a mis espaldas, con sus amigos de la juventud, él contaba cada detalle, cada acto, cada situación, había compartido mis fotos y mis videos íntimos, y nunca pude comprender porque ese hombre tenía un pensamiento tan primitivo.
Como fuera, entendí de golpe porqué muchos hombres con lo que teníamos alguna amistad compartida, me veían como me veían, me hablaban como me hablaban, me proponían como me proponían, era claro, era obvio, sin saberlo, yo era la puta del vecindario, del círculo de amigos y hasta de la web, porque hasta ese lujo se había dado.

Lo odié, aun lo odio, se había terminado la magia de una familia perfecta, del hombre con el que envejeceríamos tomados de la mano, y mi relación rota de pareja afectaba todo en mi vida, mis estudios estaban pausados y mi vida laboral a la deriva.
Había pasado de un amor incondicional a un odio sistémico hacia todo lo masculino, me sentí humillada, expuesta, dominada, sucia, la peor. El divorcio fue tortuoso, me avergonzaba observar a mi ex a los ojos en cada cruce judicial, el me miraba con un rostro sonriente, haciéndome sentar a la fuerza en el banquillo de los acusados, como puta y ciertamente parecía feliz en ese juego psicológico

Cambié, me reinventé, era joven, tal vez no tuviera mucho busto, pero tenía una cola de ensueño, adiós al amor, hola al sexo. Empecé a coger con sus amigos, como venganza, uno, otro, los que se me habían insinuado alguna vez, los que no, yo misma los busqué y supe que mi ex no fue feliz con esa situación, me gustó coger por coger y tomé el control del juego, yo decidía, yo era quien tenía concha y estaba dispuesta a hacerla valer.
Fue curioso, cuando estaba al lado de Alexis el jamás me había valorado, jamás me había dado mi lugar y me trataba delante de sus amigos como una puta, y ahora, ahora que me había perdido, ahora que ya no estaba en mi radar, ahora parecía celarme, las vueltas de la vida.

Mi ex intentaba volver a mi lado, ahora que realmente estaba feliz con otros, él, el hombre seguro de sí mismo, solo no quería que me portara mal
Me reía mucho, mi venganza sabía más sabrosa y me faltaba el toque del final

Busqué en mi larga agenda de amantes, Darío y Rony eran dos strippers pagos a quienes más de una vez le había dado mis billetes para que me cogieran, y por qué pagaba? porque eran los mejores, porque sus vergas eran enormes, duras como acero, acababan como caballos, y cogían como tigres, así que tenía que mandarle a mi ex un lindo video de despedida.
Me vestí muy provocativa, muy puta, y me puse un plug anal que Alexis me había obsequiado alguna vez, era parte de mi morbo, de mi estrategia.

Nos encontramos en la casa de Rony, fuimos directo al tema, sin rodeos, sin amor, sin previas, yo siempre fui una mujer de tomar iniciativas y no me iban las historias de princesas.
Darío estaba desnudo, sentado sobre el blanco sillón principal de la sala, con su enorme pija dura como un roble, apuntando al techo, observando con deseo mi desnudez, en esa previa había jugado lo suficiente con el plug y con mi propia mano, mi esfínter estaba lo suficientemente dilatado y lubricado como para permitir una fácil penetración
Me puse entre sus piernas, dándole la espalda, para que sus ojos se llenaran con un primer plano de mi trasero, además, al frente Rony estaba a la expectativa, con sus ojos pegados en el cuadro que le regalábamos y esperando su oportunidad.

Entonces me senté lentamente, apuntando su verga en mi culito, lo tenía tan dilatado que no hubo menor problema y casi sin notarlo me comí los veinte centímetros de carne dura que me ofrecía, me sentí muy puta y si bien el empezó a moverme, fui yo quien quise llevar el ritmo, para sentir como entraba y como salía toda por completo, con mis piernas abiertas, me masturbaba el clítoris y tenía deseos de que Rony me la llenara, pero él tenía otros planes, vino al frente y me la metió por la boca.
Me encantaba satisfacer a ambos hombres y ser la puta de la escena, que hicieran conmigo lo que quisieran, que saciaran sus bajos instintos y cumplir sus perversas ideas, porque ambos merecían mi atención, disfrutar como uno me rompía todo mi culito y esmerarme para darle la mejor mamada al otro.
Creo que la excitación me hizo perder un poco el control del juego, a Rony se la comía toda, demasiado, hasta me dolía la garganta en lo profundo, por viciosa, pero adoraba chupársela, era todo muy porno y caliente

Rony tomó la iniciativa, y en vez de dejar que se la chupara, me tomó por detrás de la cabeza con ambas manos, casi por la nuca, y empezó a cogerme por la boca como si lo estuviera haciendo por mi concha, no podía, era tan grande, tan perfecta, me sentía violada y me encantaba, la saliva cayó por la comisura de mis labios y eso lo encendió aún mas
Al fin fue por donde quería, ya no tenía el control y me dejé recostar sobre Darío, mi espalda pegada a su pecho, y toda abierta como una flor de primavera.
Entonces Rony vino entre mis piernas y me la metió profundo en mi conchita, los sentí a ambos uno por delante, otro por detrás, y ya no pude aguantarme de masturbar mi botoncito de amor, era demasiado potente, demasiado poderoso, sin dudas los hombres y sus hermosas vergas eran el regalo más divino que una mujer pudiera tener

Quiero más! quiero más! - les decía, yo sabía las palabras correctas para enloquecerlos - quiero que me rompan el culo!
Si puta? te gusta? te gusta ser puta? - respondían -

Esos juegos dialécticos solo hacían que se calentaran aún más, porque la sensación era que ellos me atacaban con todo su arsenal, pero para mí no era suficiente
Rony me la sacó de la conchita, estaba muy grande y muy duro, Darío tomó mis muslos desde la parte inferior y los sujetó contra su lado, me pidió que me abriera las nalgas con mis manos, mientras el otro tomó su celular y empezó a filmarme en la forma que esa enorme verga me destrozaba el culo, adoraba que me filmaran cuando tenía sexo y Darío lo sabía, solo sentí que me mojaba toda nuevamente y tuve deseos de seguir buscando más orgasmos

Darío volvió a la carga, supuse que seguiríamos con la doble penetración, pero el bastardo también fue por mi culito, noté la jugada y acepté desafiante la apuesta

Si maldito! los quiero a los dos adentro! - dije entre gemidos y gritos - bastardos! adoro que me dejen el culo todo abierto!

Eran palabras para ellos, a los hombres les excita ver anos dilatados, y cuanto más dilatados mejor es, y mi trabajo era calentarlos y dejarlos satisfechos
Pensé que costaría, pero siendo honesta, no tuvo muchos inconvenientes para forzar mi trasero y entonces sí, sentí esas dos moles taladrando al mismo tiempo mi culito! tan rico! tan caliente! tan excitante!
Gritaba como a ellos les gustaba que gritara, decía las palabras calientes que ellos querían escuchar y me llené de hermosos orgasmos, era raro, pero la penetración anal me resultaba mucho más placentera que la vaginal

De repente Darío salió de mi trasero, solo me dejé caer el piso rodando hacia el lado libre del sillón, ya lo había calculado y en un abrir y cerrar de ojos, deje de ser el relleno del emparedado, pero ahora estaba de rodillas a un lado, tomé una verga con mi mano derecha, la otra con la izquierda, las contemplé unos segundos, enormes, gigantes, volví a sentirme húmeda, chupé una un rato, luego la otra, y cambié, era una niña golosa con un helado en cada mano, quería ambos, quería todo, se arrimaron lo suficiente para permitirme que chupara ambas al mismo tiempo, me estaban matando, creí que moriría en placer, tenía los pezones tan duros y erizados que dolían al rozar contra cualquier cosa, mi clítoris y punzaba entre mis piernas, mis fluidos chorreaban y mi esfínter dilatado se contraía en deseos.

Chupaba a uno, masturbaba al otro, cambiaba, a un lado a otro, juntos, separados, la luz de la cámara del celular en primer plano me estaba cegando, también tenía que concentrarme en regalarle los mejores planos.


MulherDepois de um tempo, falei que minha bunda ainda tava quente, foi a vez do Darío sentar e passar o celular pro Rony, trocamos, e fui montar nele, enfiei tudo no meu cu e o Rony agora filmava, tinha o close dos meus glúteos gloriosos e aquela pica linda depilada entrando e saindo, de vez em quando ele tirava e abria minhas nádegas pra pegar plano do meu esfíncter todo aberto, sabia o quanto eles gostavam, mas me irritava um pouco, não gostava que tirassem, queria ela toda dentro!

Pedi pro Rony parar de se punhetar mentalmente com a porra da filmagem e vir me dar prazer, ele entendeu na hora e fez isso, de novo os dois no meu cu, que gostoso, não queria que aquele momento acabasse nunca!

Depois de um tempo, voltaram com a mania do celular, pareciam dois moleques imaturos, então não falei mais nada, que fizessem o que quisessem.

Rony se afastou de novo pra assumir o papel de 'diretor de filme', aí Darío metia no meu cu, e depois ia na minha buceta, e no meu cu e na minha buceta, claro, sabia qual era a dele, enquanto metia na buceta e na bunda tudo aberto e isso era muito hot pra eles, eu continuei me masturbando com toda a brincadeira, só tinha perdido a conta de quantos orgasmos tive, que lindo ser mulher!

Rony voltou à carga, agora num duplo tradicional, um na frente, outro atrás, mais um tempinho, e mais outro.

Terminamos como era óbvio que terminaríamos, outra coisa que os homens adoram, fui de joelhos, no meio dos dois, masturbá-los, com minha boca aberta esperando o momento, de novo a luz do celular queimava minha vista, mas sabia o que tinha que fazer, honestamente, um pouco pra satisfazê-los e outro pouco porque eu adorava.

Darío gozou primeiro, senti o gosto na minha boca, nos meus lábios, na minha língua, brinquei com o esperma de um lado pro outro, esperando a vez do Rony, que começou a me metralhar com tiros de porra grudenta e deliciosa.

Sabia todos os Truques que eu tinha que fazer pra câmera, cada um deles, eu sabia que tinha que aparecer a mistura de porra escorrendo entre meus dentes, sabia que tinha que deixar vazar um pouco pra molhar minha pele, especialmente meus peitos, sabia que tinha que engolir e mostrar que não tinha sobrado nada, e sabia que tinha que lamber meus próprios lábios igual uma gata que não consegue segurar o tesão.

O que eu narrei em poucas linhas na verdade levou horas e continuamos até ficar exaustos.
Quando terminamos, fui ao banheiro me higienizar um pouco, minha buceta inteira doía e tinha a bunda toda pra fora, arrumei meus cabelos, lavei o rosto, coloquei o sutiã, o top amarrado, a calcinha fio dental preta, as botinhas e a saia plissada que ficava tão gostosa em mim, me olhei no espelho de corpo inteiro, levantei a saia um pouco, e mais um pouco, porra, eu me via tão puta, era um vício do caralho e não conseguia parar de sentir.

Voltei pros caras, eles estavam na outra sala bebendo umas cervejas, não consegui evitar, fui de novo pro sofá onde a gente tinha transado e me ajoelhei nele, apoiando o peito no encosto, deixando minha bunda enorme virada pra onde eles estavam, levantei a saia até a cintura e meu rabo ficou nu pros olhos deles, só atravessado pelo cordão da calcinha.
Eu sabia o jogo que tava jogando, com certeza eles iam ver aquela tirinha fina atravessando meu cu marrom todo dilatado, ia ser muito tentador, muito provocante, tipo uma trilha passando pela boca de um vulcão.

Olha a puta! – disse o Darío – não tem sossego!

O Rony já tava tirando fotos de novo, como eu imaginei que faria, e até aí tudo tava dentro dos meus planos, já era tarde, eu tinha que voltar pra casa.
Foi quando levei um tapa na bunda, e percebi que o Darío tinha abaixado a calça e o pau dele tava duro.

Não, não, chega, galera, já deu! – falei quase implorando, entendi que tinha jogado errado, tinha provocado eles e agora ia pagar o preço.

Eles me mantiveram na posição, eu tava de quatro. e a enorme piroca do Darío entrou toda no meu cu, sim, de novo, ele me comeu um tempo, depois saiu e o Rony tomou o lugar, e depois o Darío, e de novo o Rony, eles se alternavam um pouco cada um, e caralho, minha mão direita já tinha se enfiado sem querer na frente da calcinha fio dental e tava acariciando o clitóris, meus dedos médio e anelar se enterravam safados na minha buceta molhada e no meu cérebro não chegava só o prazer do meu cu, mas também os sinais que meus dedos mandavam.
O Rony gozou primeiro, senti ele encher meu cu de porra, bem fundo, bem gostoso, depois foi a vez do Darío, eles eram uns malditos bastardos! Mas eu merecia, tinha conquistado aquilo!

Senti meus intestinos cheios, e o Darío, que não perdia tempo, pegou o plug anal que tinha trazido e enfiou de novo em mim, ajeitou meu fio dental e baixou minha saia.
Eles riram, o Rony falou:

Pronto! bem arrumadinha pra você não passar por nenhum perrengue!

Me senti melhor do que nunca, plena, satisfeita e a puta que o Alexis sempre vendeu que eu era, mas claro, agora eu seria de qualquer um menos dele.

Era tarde, ou cedo, dependendo do ponto de vista, o Rony se despediu de nós na porta da casa dele e o Darío se ofereceu pra me levar até a minha no carro dele.
Entrei do lado direito e sentei meio de lado, apoiada um pouco no quadril esquerdo porque minha bunda tava toda arrebentada, o Darío ligou o carro e a gente partiu de volta.

E naquelas quadras, no meio da noite, minha vida ia mudar sem eu nem pensar.
O Darío tentava puxar assunto comigo sobre qualquer coisa, mas eu não tava ouvindo, tava muito fechada no meu mundo, presa na tela do celular me vendo, dando como uma puta e imaginando o que meu ex ia pensar quando visse aquilo.

Foi quando meu amante, meio puto por eu estar ignorando ele, me encarou e falou:

Por que você faz isso? O que quer provar?
É pro filho da puta do meu ex – respondi irritada –
E você acha que fazendo o que faz vai mudar o mundo?

E a gente entrou numa discussão de opiniões e pontos de vista, e a gente continuou conversando até o amanhecer na minha casa. Ele me convenceu a fechar de vez meu passado, esquecendo o Alexis, e em troca me convidou pra ir ao cinema no dia seguinte.

Já faz um tempo que nossa história louca terminou em casamento. Darío não é mais stripper, e eu não corro mais atrás de sonhos ambientais. Alexis é uma lembrança vaga do meu passado, mas nesse presente, encontrei nele o melhor homem que eu poderia achar: parceiro, sedutor, protetor, lindo demais e com a maior pica que vocês podem imaginar.

Se você gostou dessa história, pode me escrever com o título MULHER para dulces.placeres@live.com

0 comentários - Mulher