Fotos que tomamos mi esposa y yo, tratando de darle un toque erotico
Total libertad para comentar lo que quieran
Espero sean de vuestro agrado
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5909834/Erotismo-en-B-N---01.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5930158/Erotismo-en-B-N---02.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5962854/Erotismo-en-B-N---03.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5981636/Erotismo-en-B-N---04.html
dulces.placeres@live.com
TRANQUILA! TU MARIDO YA LO SABE!
Era un secreto en mi vida que mi debut sexual había sido con otra chica, mi prima, también era cierto que era muy chica, que todo había empezado con un tonto juego de imaginar como besaban los chicos, y como besaríamos nosotras llegado el momento, y solo juntamos nuestros labios imaginando que lo hacíamos con un varón
Nunca supe como habíamos terminado cogiendo cuando solo se suponía que solo sería un inocente beso, pero me había gustado, y mucho
Y no diría que tuvimos un amorío, porque no lo fue, pero existirían más encuentros clandestinos, alguna escapada, una ducha casual, o una soledad programada
Llegarían los días de noviazgo, y todo eso quedaría atrás, ya no me vería tan asiduamente con ella y solo nuestros caminos seguirían por separado
Llegaría mi primer encuentro sexual con una persona del sexo opuesto, y si, me enloqueció sentir una verga dentro, pero aunque lo negara, también me había quedado el recuerdo de 'lo otro', del jugar con alguien de mi sexo
Pasados los veinte estaba en los días y noches de fiesta, boliche tras boliche, de tomar alcohol hasta perderse
A los chicos los ponía ver a dos chicas besarse, y se hacía un poco natural en esas noches alocadas, y todas las que se animaban a hacerlo, era solo por calentar a los varones, pero en esa ficción, cada vez que yo lo hacía con una chica, lo hacía desde lo profundo, me excitaba, me gustaba, y solo volvía a la realidad fingiendo un juego que para mi era mucho más que eso
Tuve días de romances pasajeros, y siendo mente abierta, habían pasado chicos y chicas por mi cama, y siempre fue normal para mi
Naturalmente, vendrían tiempos de cambios, mas grande, mas centrada, llegaría Kevin, el hombre de mi vida, del que me enamoraría y con quien formaría mi familia, y con él solo hablaría de una parte de mi pasado, porque me daba miedo, pudor y vergüenza esa otra parte lesbiana que trataba de ocultar a sus ojos
Kevin era veterinario, nos conocimos casualmente cuando había llevado a vacunar a mi pequeña gatita, y todo se dio naturalmente
Recuerdo que tenía un guardapolvos celeste, alto, fornido, se marcaba su caja toráxica y unos bíceps bastante prominentes, tenía una sonrisa compradora y unos hermosos ojos oscuros como la noche, en esos días usaba una barba prolijamente recortada y una cabellera lacia larga a los hombros
Sin embargo, lo que más me enamoraría de él era su tono de voz, grave, tan grave que me hacía estremecer cada vez que hablaba
Sin quererlo, las visitas al veterinario por la gatita habían sido el puente para conocernos
Kevin resultó ser un chico muy bueno, muy cariñoso conmigo, me trataba como a una reina, trabajaba por la mañana y por la tarde en la veterinaria, profesión que lo apasionaba, y en los ratos libre, aun mas tarde, atendía su otra pasión, el gimnasio
Mi esposo iba casi a diario a levantar pesas, le gustaba salir a correr, o andar en bicicleta, se anotaba en cuanta maratón existiese en la ciudad y su única frustración era no tener algún río cerca, lo suficientemente potable para realizar deportes acuáticos
Por mi parte, seguía con mi empleo de costumbre, trabajaba tras el mostrador de una casa de ventas de repuestos automotores, representante oficial de una conocida marca, y vivía rodeada en algo que era habitual, un mundo de hombres
Por la tarde, en mis ratos libres, buscaba entretenerme con algo y un poco por amor propio, decidí seguir los pasos de mi pareja, es que él estaba cada día más atractivo y no quería que tuviera a una fofa descuidada a su lado, y no me conformaban sus constantes palabras de 'amor, yo te amo como sea', porque sabía que el mercado estaba escaso y las depredadoras siempre andan rondando
Fui a conocer su gimnasio, él sugirió que fuéramos juntos, pero en verdad, era una sitio demasiado masculino, todos fisicudos y transpirados, y bueno, bastante testosterona tenía a diario en mi empleo como para seguir por el mismo camino en mis ratos libres
Fui entonces a 'Ellas', un sitio solo para chicas, a un par de cuadras de casa y otro tanto del gimnasio al que iba mi marido, todo cerca, todo en zona
En general todas las mujeres que iban a ese sitio lo hacían por el motivo de no mezclarse con el sexo opuesto, pero en mi caso, en el fondo ocultaba ese deseo irrefrenable de estar con chicas con una segunda intención, aunque solo fuera mirar, o imaginar, o interactuar
Así conocería en especial a Nataly, una cuarentona muy bien puesta que acapararía mi mirada al solo cruzarme con ella, es que era imposible que así no fuera, ella era como un faro en medio del océano, siempre llamaba la atención por lo audaz de vestirse con calzas y top fluorescentes, en colores llamativos, y no solo eso, sino lo bien que lucían en su envidiable cuerpo
Ella tenía un físico escultural, grandes tetas, diminuta cintura, cola perfecta y piernas torneadas a mano, pura fibra, nada de grasa, nada fofo, nada colgando, con el vientre plano, y el trasero respingón, nada estaba fuera no lugar, nada desentonaba en su armonía física, nada, ni un detalle
Me pegué a ella como estampilla, por una atracción natural, y además, porque no tenía amigas, porque era la envidia de todas y solo por eso, la hacían a un lado
Nataly tenía una vida licenciosa por así decirlo, era divorciada, previsible, de andar de noche en noche, de esas fotos en las redes que una mujer no suele subir, al menos que estés muy buena y que solo quieras calentar vergas por ahí
Lo curioso es que tenía cuatro hijos, si, cuatro, y así y todo su cuerpo era perfecto
Mi compañera de rutina era un tanto oscura en su día a día, a ver, cuatro hijos, no trabajaba, vivía la noche, y la pregunta de la chusma era, como se mantenía? por la parte de su ex? por sus padres? era ciertamente raro, y no dudaban en hablar de ella como una prostituta vip, pero como fuera, no era mi asunto y tal vez por eso, ella me aceptaba como amiga, porque yo no la juzgaba
Nos quedábamos hasta última hora, en verdad ella era siempre la última y yo no tenía el aguante para seguirle los pasos, solo lo hacía para poder ir a la ducha juntas, para poder admirarla en secreto, solo para tener fantasías
Verla desnuda bajo la ducha para mi era un secreto pecado, sus curvas, su bronceado, su depilado profundo, yo me mojaba mucho, sintiendo sus palabras, su voz femenina, imaginando sus secretos, y obviamente, cuando hacía el amor con mi esposo, muchas veces penaba en ella
Y hablando de mi esposo, naturalmente ellos se conocieron, Kevin pasaba a buscarme alguna que otra ve por el gimnasio cuando se hacía muy tarde, y alguna que otra vez la alcanzamos a su casa, y hablamos de cualquier cosa, y solo noté que ellos pegaron onda
Era lógico, ambos compartían esa pasión por las pesas y por los músculos, ambos eran atractivos y no pude evitar sentir celos por ambos, porque Kevin era mi esposo, mi hombre, y no me gustaba que nadie me lo mire con ojos de gata, ni siquiera ella, y Nataly, pues, no se, era mi fantasía, mi descubrimiento, y noté que jamás me miraría a mi como lo miraba a él
Y las cosas no irían solo de imaginación de mi parte, Kevin me preguntaba mucho de ella, y confieso que a él si le dije que era un prostituta vip, como todas la llamaban, aunque solo fuera por mi frustración de verla tan perfecta, y también ella me sacaba verdades de mentiras con charlas íntimas a las cuales no me agradaba llegar
La profesión de Kevin y el amor que ella tenía por las mascotas sería otro punto en común para que ellos tuvieran una charla especial
Yo preferí ignorar las señales que me daba la vida, mi esposo y mi amiga, se interesaban mutuamente y yo empezaba a quedarme al margen de la historia, me negué a verlo y fingí suponer que yo tenía todo bajo control, que mi esposo era mío y que mi amiga era mía
Las cosas seguirían por esos carriles por algún tiempo más, mi deseos ocultos por mi compañera iban en aumento, al límite de empezar a ser incontrolables, y más de una vez, mis miradas, mis palabras, mis gestos, mis actitudes, me dejaban en evidencia, y Nataly era consciente de ello, y solo jugaba al gato y al ratón conmigo, dejaba que la seduzca, pero también mantenía distancia
Una noche como tantas, Kevin había pasado a buscarme por el gim, venía del suyo, recién bañado, perfumado, con una remera negra ajustada y pantalones de jeans a las rodillas, estaba muy guapo, siempre estaba guapo, pero esa noche, mas que de costumbre
Mi amiga me había tomado la delantera, y yo llegué cuando ellos estaban parloteando muy bajito y muy cómplices, mi marido dijo
Hola amor, todo bien? la acompañamos hasta su casa, si? está demasiado oscuro
Era cierto, una noche encapotada ante una tormenta que se aproximaba, no se veía ni una estrella y unas pobres farolas daban un tinte lúgubre a la larga avenida y como la temperatura de primavera invitaba a caminar, no tuve demasiados inconvenientes en aceptar en algo que sonaba lógico y era un tanto habitual
Kevin me tomó por la cintura, en algo que sonaba especialmente rico, una forma psicológica de mostrarle a Nataly que yo era la hembra dueña de ese macho
Transitamos las pocas cuadras que separaban el gimnasio de su casa, y al llegar, las primeras gotas envueltas en un arremolinado viento nos hicieron guarecernos, ese viento había levantado esa molesta tierrecilla que se te mete en los ojos, y fue cuando ella nos invitó a pasar al menos por unos minutos hasta que pasara ese primer soplo de mal tiempo
Ingresamos, la casona estaba a oscuras y en silencio, para mi era el momento oportuno para preguntar por sus cuatro hijos, situación a la que ella se adelantó al decir que 'por suerte estaban en casa de sus padres'
Nos invitó a que nos pusiéramos cómodos, que nos sintiéramos como en casa, fue al refrigerador, nos ofreció unas cervezas mientras sacaba unas pizzas congeladas para situaciones como en la que estábamos
Le dijimos que no era necesario, pero ella insistió, acaso teníamos algo mejor que hacer?
Nataly dijo entonces que pararía a su cuarto a ponerse más cómoda, y en esos minutos Kevin y yo nos quedamos en silencio, como adivinando lo que vendría por delante, la situación parecía ser una locomotora a toda velocidad, imposible de detener
Cuando ella volvió, más que cómoda, diría que estaba provocativamente puta, con un topcito suelto por el cual sus prominentes pechos asomaban por debajo, por los lados y por el escote, se veían libres y solo se desnudaba lo imprescindible como para verse sensuales, también un short lo suficientemente corto y adherido como para que se marcara y dibujara la majestuosidad de su trasero y se marcara demasiado su sexo, dejando desnudas esas piernas de ensueño que me enloquecían
Estaba descalza, me gustaba cuando una chica desnudaba sus pies, tenía un raro fetiche con ese tema
Lo curioso era que naturalmente debiera haberme molestado por entender que estaba provocando a mi esposo, pero no, fui yo la que me sentí provocada y la que me excité al verla, al punto de sentir mojar mi ropa interior
Mientras afuera se había desatado un aguacero interminable de primavera, dentro, la atmósfera estaba caliente, la charla entre pizzas y cervezas era muy de previa de personas que buscan tener sexo, palabras, miradas, gestos, y yo me perdía irrefrenablemente en los ojos de esa mujer
Y ya de sobremesa, Kevin pasó al baño, y nos quedamos unos minutos a solas, ella estaba a mi lado, solo me miró dulcemente, me coqueteó un poco, se acercó, sentí cortarse mi respiración y solo vino a pegar sus labios con los míos, sentí derretirme, pero me escapé diciendo
Ahora no! está Kevin en el baño!
Entonces respondió
TRANQUILA! TU MARIDO YA LO SABE!
Hizo un nuevo intento, esta vez más profundo, incluso metiendo su lengua en mi boca, y ya sentí que no tenía defensas...
Empezamos a besarnos, y yo le puse en ese beso toda la frustración acumulada por tanto tiempo, ella me llevó al sillón principal, de lado del living para estar más cómodas, y en esos juegos nos sorprendería mi marido
El no dijo nada, solo se sentó a un lado, en uno de los sillones individuales como para ver lo que estábamos haciendo, fui con mis manos bajo su top, no era trabajo, sus pechos eran perfectos y sus pezones se sintieron afiebrados, ella no tardó en sacarse ese top y sus tetas quedaron liberadas para que yo pudiera comérselas a besos
Fueron minutos muy ricos, al fin me la estaba comiendo, y que mi marido pudiera verme ese lado oculto se me hacía muy rico
Ela se afastou por um segundo pra tirar o shortinho que tava usando e ficar como veio ao mundo, sentou de novo meio reclinada, com uma perna no chão e a outra no encosto, bem aberta, mostrando a buceta suculenta e lisinha, e disse:
— Vem, bebê, faz isso, é o que você sempre quis, né?
Não esperei ela repetir, me enfiei e levei meus lábios direto na vulva quente dela, tava toda melada, com muita vontade guardada de fazer aquilo. Só fechei os olhos e enchi ela de lambidas e beijos quentes, o sabor, o cheiro, lembrei dos velhos tempos, o clitóris, os lábios, aquela buceta tão gostosa.
Abri os olhos tentando fazer contato com os dela, mas os dela tavam olhando direto pro lado, onde o Kevin tava. Só fechei de novo e voltei pro que tava fazendo, muito gostoso, com aquele sabor que só mulher gostosa tem. Tentei olhar pra ela de novo, mas agora encontrei o Kevin participando do jogo, parado do lado dela, enquanto ela chupava a pica dele com beijos. Foi muito excitante ver a vontade que ela tava fazendo aquilo, e não consegui evitar passar uma das mãos por baixo da legging, por baixo da calcinha fio dental, pra chegar na minha intimidade, sentir ela toda melada, e comecei a me masturbar bem gostoso, enfiando os dedos no meu buraquinho quente.
De repente, a gente só trocou. Ela se levantou e subiu uma perna no sofá, meu marido foi por trás e começou a comer ela. Ela me olhou, e com os olhares a gente se entendeu. Fui de novo pro ataque, pela frente, e foi mágico sentir na minha língua e nos meus lábios a penetração do meu marido na minha amante, indo dos testículos, tronco, glande, lábios, clitóris, melados, tudo um combo perfeito, e os gemidos de orgasmo enchendo o espaço. Até eu gozei umas duas vezes só sendo uma terceira no jogo todo.
A Nataly trocou de novo, disse que queria ver a gente fazendo. Então só me despi, fiz meu marido sentar e fui montar nele, mas de costas pra ele. De costas pra ele, e de frente pra ela, porque eu queria que ela me visse, aquela situação me dava muito tesão.
Ela pediu uns minutos, disse pra continuarmos no jogo, foi até o quarto dela e voltou com um arnês com uma cock de brinquedo nas mãos.
Ela mandou eu colocar, disse que queria que eu comesse ela, e que seria lindo ver meu marido observando. Pra ser sincera, essa parte não me agradava muito, não era meu jeito de amar uma garota, mas às vezes a gente tem que ceder um pouco pelo prazer do outro, ou dos outros, como nesse caso. Então eu só coloquei o arnês e me senti estranha, até cômica, não gostava de ser uma garota com pinto.
Foi minha vez de sentar e a vez dela de cavalgar em mim. Digamos que comecei a comer ela, enchia minhas mãos com a bunda dela, beijava os peitos dela, ela esfregava os delas contra os meus, mamilo contra mamilo, e o melhor: me dava os beijos mais profundos e mais quentes que vocês podem imaginar.
O bastardo do Kevin se enfiou por trás e meteu no cu dela, numa dupla penetração que tava longe dos meus pensamentos. Ele começou a roubar minha atenção, ela se reclinou pra trás, procurando beijar ele, e tudo ficou muito quente.
Meu marido tomou a liderança, saiu da posição e nos tirou do lugar, sentou no sofá e disse:
— Venham, vadias, agora quero que me chupem um bom tempo.
Ela foi pra um lado, eu pro outro. Ela pegou a cock bem perto das bolas e nos olhamos, e começamos a dividir ela.
Nunca vou esquecer aqueles momentos. O rosto da Nataly estava tão perto do meu, nossos olhares, nossas brincadeiras, a língua dela, minha língua, os lábios dela, meus lábios, tudo num jogo perverso, interrompido só pela linda cock do Kevin que se metia entre nós duas.
Às vezes ela deixava a cabeça do pau pra mim e eu ia pro tronco, às vezes era o contrário, e às vezes a gente só masturbava ele enquanto se matava de beijos e linguadas.
O final seria previsível se continuássemos fazendo o que estávamos fazendo, a pica do meu marido se contraiu e começou a cuspir jatos de porra, igual lava de vulcão explodindo, e a gente só continuou brincando, como se nada tivesse acontecido, só que agora os beijos e as linguadas ficavam meio esbranquiçados com aquele gosto de homem que me enlouquece
Ela trouxe uma toalha pra gente se limpar, eu queria continuar brincando, mas ela falou algo tipo
Gente, tá tudo bem, mas a tempestade já passou e amanhã tenho que acordar cedo
Soou meio fria e distante pra uma relação sexual que tava acabando, mas fazer o quê, cada um é cada um. Então a gente só voltou pra casa, com a satisfação de ter comido ela, de meu marido saber disso e não ter se incomodado com a minha variedade de gostos, e acima de tudo, eu tinha várias ideias pra brincar com ela de novo
O final da história?
Triste, e idiota...
Não percebi naquele dia, nem no seguinte, mas fuçando e fuçando, toda a mentira veio à tona, porque nada tinha sido por acaso, nada tinha acontecido como eu senti, tudo tinha sido planejado, e eu até tolero uma mentirinha, mas não fazer papel de otária
Acontece que as minhas da academia tinham razão, ela não tinha filhos, era só uma fachada e se virava vendendo o corpo, e descobri que Kevin, pelas minhas costas, tinha pagado mais de uma vez pelos serviços dela
Nataly tinha percebido minha fraqueza por ela, o quanto eu me mostrava vulnerável, e tirou proveito da situação
Nunca soube como planejaram aquele ménage, de quem foi a ideia nem quanto meu marido pagou pelo encontro, só soube que fui a otária da história, tudo que me pareceu tão natural, tão espontâneo, tão íntimo, tão particular, tudo foi friamente calculado, foi uma ridícula encenação, e hoje, lembrando disso, minha alma se enche de angústia
Nunca voltei pra academia, não sou mulher de fazer escândalo, e a vergonha da situação não me deixaria olhar na cara da Nataly olhos, também não ficaria do lado do Kevin, nunca mais conseguiria confiar nele, jamais
Por sorte, a vida me levou por outros caminhos, e depois dessa experiência, eu conheceria a Micaela, uma mina do meu novo bairro, da minha nova vida, alguém que me ama e me aceita do jeito que eu sou
Se você curtiu essa história, pode me escrever com o título TRANQUILA! SEU MARIDO JÁ SABE! para dulces.placeres@live.com
Total libertad para comentar lo que quieran
Espero sean de vuestro agrado
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5909834/Erotismo-en-B-N---01.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5930158/Erotismo-en-B-N---02.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5962854/Erotismo-en-B-N---03.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5981636/Erotismo-en-B-N---04.html
dulces.placeres@live.com
TRANQUILA! TU MARIDO YA LO SABE!
Era un secreto en mi vida que mi debut sexual había sido con otra chica, mi prima, también era cierto que era muy chica, que todo había empezado con un tonto juego de imaginar como besaban los chicos, y como besaríamos nosotras llegado el momento, y solo juntamos nuestros labios imaginando que lo hacíamos con un varón
Nunca supe como habíamos terminado cogiendo cuando solo se suponía que solo sería un inocente beso, pero me había gustado, y mucho
Y no diría que tuvimos un amorío, porque no lo fue, pero existirían más encuentros clandestinos, alguna escapada, una ducha casual, o una soledad programada
Llegarían los días de noviazgo, y todo eso quedaría atrás, ya no me vería tan asiduamente con ella y solo nuestros caminos seguirían por separado
Llegaría mi primer encuentro sexual con una persona del sexo opuesto, y si, me enloqueció sentir una verga dentro, pero aunque lo negara, también me había quedado el recuerdo de 'lo otro', del jugar con alguien de mi sexo
Pasados los veinte estaba en los días y noches de fiesta, boliche tras boliche, de tomar alcohol hasta perderse
A los chicos los ponía ver a dos chicas besarse, y se hacía un poco natural en esas noches alocadas, y todas las que se animaban a hacerlo, era solo por calentar a los varones, pero en esa ficción, cada vez que yo lo hacía con una chica, lo hacía desde lo profundo, me excitaba, me gustaba, y solo volvía a la realidad fingiendo un juego que para mi era mucho más que eso
Tuve días de romances pasajeros, y siendo mente abierta, habían pasado chicos y chicas por mi cama, y siempre fue normal para mi
Naturalmente, vendrían tiempos de cambios, mas grande, mas centrada, llegaría Kevin, el hombre de mi vida, del que me enamoraría y con quien formaría mi familia, y con él solo hablaría de una parte de mi pasado, porque me daba miedo, pudor y vergüenza esa otra parte lesbiana que trataba de ocultar a sus ojos
Kevin era veterinario, nos conocimos casualmente cuando había llevado a vacunar a mi pequeña gatita, y todo se dio naturalmente
Recuerdo que tenía un guardapolvos celeste, alto, fornido, se marcaba su caja toráxica y unos bíceps bastante prominentes, tenía una sonrisa compradora y unos hermosos ojos oscuros como la noche, en esos días usaba una barba prolijamente recortada y una cabellera lacia larga a los hombros
Sin embargo, lo que más me enamoraría de él era su tono de voz, grave, tan grave que me hacía estremecer cada vez que hablaba
Sin quererlo, las visitas al veterinario por la gatita habían sido el puente para conocernos
Kevin resultó ser un chico muy bueno, muy cariñoso conmigo, me trataba como a una reina, trabajaba por la mañana y por la tarde en la veterinaria, profesión que lo apasionaba, y en los ratos libre, aun mas tarde, atendía su otra pasión, el gimnasio
Mi esposo iba casi a diario a levantar pesas, le gustaba salir a correr, o andar en bicicleta, se anotaba en cuanta maratón existiese en la ciudad y su única frustración era no tener algún río cerca, lo suficientemente potable para realizar deportes acuáticos
Por mi parte, seguía con mi empleo de costumbre, trabajaba tras el mostrador de una casa de ventas de repuestos automotores, representante oficial de una conocida marca, y vivía rodeada en algo que era habitual, un mundo de hombres
Por la tarde, en mis ratos libres, buscaba entretenerme con algo y un poco por amor propio, decidí seguir los pasos de mi pareja, es que él estaba cada día más atractivo y no quería que tuviera a una fofa descuidada a su lado, y no me conformaban sus constantes palabras de 'amor, yo te amo como sea', porque sabía que el mercado estaba escaso y las depredadoras siempre andan rondando
Fui a conocer su gimnasio, él sugirió que fuéramos juntos, pero en verdad, era una sitio demasiado masculino, todos fisicudos y transpirados, y bueno, bastante testosterona tenía a diario en mi empleo como para seguir por el mismo camino en mis ratos libres
Fui entonces a 'Ellas', un sitio solo para chicas, a un par de cuadras de casa y otro tanto del gimnasio al que iba mi marido, todo cerca, todo en zona
En general todas las mujeres que iban a ese sitio lo hacían por el motivo de no mezclarse con el sexo opuesto, pero en mi caso, en el fondo ocultaba ese deseo irrefrenable de estar con chicas con una segunda intención, aunque solo fuera mirar, o imaginar, o interactuar
Así conocería en especial a Nataly, una cuarentona muy bien puesta que acapararía mi mirada al solo cruzarme con ella, es que era imposible que así no fuera, ella era como un faro en medio del océano, siempre llamaba la atención por lo audaz de vestirse con calzas y top fluorescentes, en colores llamativos, y no solo eso, sino lo bien que lucían en su envidiable cuerpo
Ella tenía un físico escultural, grandes tetas, diminuta cintura, cola perfecta y piernas torneadas a mano, pura fibra, nada de grasa, nada fofo, nada colgando, con el vientre plano, y el trasero respingón, nada estaba fuera no lugar, nada desentonaba en su armonía física, nada, ni un detalle
Me pegué a ella como estampilla, por una atracción natural, y además, porque no tenía amigas, porque era la envidia de todas y solo por eso, la hacían a un lado
Nataly tenía una vida licenciosa por así decirlo, era divorciada, previsible, de andar de noche en noche, de esas fotos en las redes que una mujer no suele subir, al menos que estés muy buena y que solo quieras calentar vergas por ahí
Lo curioso es que tenía cuatro hijos, si, cuatro, y así y todo su cuerpo era perfecto
Mi compañera de rutina era un tanto oscura en su día a día, a ver, cuatro hijos, no trabajaba, vivía la noche, y la pregunta de la chusma era, como se mantenía? por la parte de su ex? por sus padres? era ciertamente raro, y no dudaban en hablar de ella como una prostituta vip, pero como fuera, no era mi asunto y tal vez por eso, ella me aceptaba como amiga, porque yo no la juzgaba
Nos quedábamos hasta última hora, en verdad ella era siempre la última y yo no tenía el aguante para seguirle los pasos, solo lo hacía para poder ir a la ducha juntas, para poder admirarla en secreto, solo para tener fantasías
Verla desnuda bajo la ducha para mi era un secreto pecado, sus curvas, su bronceado, su depilado profundo, yo me mojaba mucho, sintiendo sus palabras, su voz femenina, imaginando sus secretos, y obviamente, cuando hacía el amor con mi esposo, muchas veces penaba en ella
Y hablando de mi esposo, naturalmente ellos se conocieron, Kevin pasaba a buscarme alguna que otra ve por el gimnasio cuando se hacía muy tarde, y alguna que otra vez la alcanzamos a su casa, y hablamos de cualquier cosa, y solo noté que ellos pegaron onda
Era lógico, ambos compartían esa pasión por las pesas y por los músculos, ambos eran atractivos y no pude evitar sentir celos por ambos, porque Kevin era mi esposo, mi hombre, y no me gustaba que nadie me lo mire con ojos de gata, ni siquiera ella, y Nataly, pues, no se, era mi fantasía, mi descubrimiento, y noté que jamás me miraría a mi como lo miraba a él
Y las cosas no irían solo de imaginación de mi parte, Kevin me preguntaba mucho de ella, y confieso que a él si le dije que era un prostituta vip, como todas la llamaban, aunque solo fuera por mi frustración de verla tan perfecta, y también ella me sacaba verdades de mentiras con charlas íntimas a las cuales no me agradaba llegar
La profesión de Kevin y el amor que ella tenía por las mascotas sería otro punto en común para que ellos tuvieran una charla especial
Yo preferí ignorar las señales que me daba la vida, mi esposo y mi amiga, se interesaban mutuamente y yo empezaba a quedarme al margen de la historia, me negué a verlo y fingí suponer que yo tenía todo bajo control, que mi esposo era mío y que mi amiga era mía
Las cosas seguirían por esos carriles por algún tiempo más, mi deseos ocultos por mi compañera iban en aumento, al límite de empezar a ser incontrolables, y más de una vez, mis miradas, mis palabras, mis gestos, mis actitudes, me dejaban en evidencia, y Nataly era consciente de ello, y solo jugaba al gato y al ratón conmigo, dejaba que la seduzca, pero también mantenía distancia
Una noche como tantas, Kevin había pasado a buscarme por el gim, venía del suyo, recién bañado, perfumado, con una remera negra ajustada y pantalones de jeans a las rodillas, estaba muy guapo, siempre estaba guapo, pero esa noche, mas que de costumbre
Mi amiga me había tomado la delantera, y yo llegué cuando ellos estaban parloteando muy bajito y muy cómplices, mi marido dijo
Hola amor, todo bien? la acompañamos hasta su casa, si? está demasiado oscuro
Era cierto, una noche encapotada ante una tormenta que se aproximaba, no se veía ni una estrella y unas pobres farolas daban un tinte lúgubre a la larga avenida y como la temperatura de primavera invitaba a caminar, no tuve demasiados inconvenientes en aceptar en algo que sonaba lógico y era un tanto habitual
Kevin me tomó por la cintura, en algo que sonaba especialmente rico, una forma psicológica de mostrarle a Nataly que yo era la hembra dueña de ese macho
Transitamos las pocas cuadras que separaban el gimnasio de su casa, y al llegar, las primeras gotas envueltas en un arremolinado viento nos hicieron guarecernos, ese viento había levantado esa molesta tierrecilla que se te mete en los ojos, y fue cuando ella nos invitó a pasar al menos por unos minutos hasta que pasara ese primer soplo de mal tiempo
Ingresamos, la casona estaba a oscuras y en silencio, para mi era el momento oportuno para preguntar por sus cuatro hijos, situación a la que ella se adelantó al decir que 'por suerte estaban en casa de sus padres'
Nos invitó a que nos pusiéramos cómodos, que nos sintiéramos como en casa, fue al refrigerador, nos ofreció unas cervezas mientras sacaba unas pizzas congeladas para situaciones como en la que estábamos
Le dijimos que no era necesario, pero ella insistió, acaso teníamos algo mejor que hacer?
Nataly dijo entonces que pararía a su cuarto a ponerse más cómoda, y en esos minutos Kevin y yo nos quedamos en silencio, como adivinando lo que vendría por delante, la situación parecía ser una locomotora a toda velocidad, imposible de detener
Cuando ella volvió, más que cómoda, diría que estaba provocativamente puta, con un topcito suelto por el cual sus prominentes pechos asomaban por debajo, por los lados y por el escote, se veían libres y solo se desnudaba lo imprescindible como para verse sensuales, también un short lo suficientemente corto y adherido como para que se marcara y dibujara la majestuosidad de su trasero y se marcara demasiado su sexo, dejando desnudas esas piernas de ensueño que me enloquecían
Estaba descalza, me gustaba cuando una chica desnudaba sus pies, tenía un raro fetiche con ese tema
Lo curioso era que naturalmente debiera haberme molestado por entender que estaba provocando a mi esposo, pero no, fui yo la que me sentí provocada y la que me excité al verla, al punto de sentir mojar mi ropa interior
Mientras afuera se había desatado un aguacero interminable de primavera, dentro, la atmósfera estaba caliente, la charla entre pizzas y cervezas era muy de previa de personas que buscan tener sexo, palabras, miradas, gestos, y yo me perdía irrefrenablemente en los ojos de esa mujer
Y ya de sobremesa, Kevin pasó al baño, y nos quedamos unos minutos a solas, ella estaba a mi lado, solo me miró dulcemente, me coqueteó un poco, se acercó, sentí cortarse mi respiración y solo vino a pegar sus labios con los míos, sentí derretirme, pero me escapé diciendo
Ahora no! está Kevin en el baño!
Entonces respondió
TRANQUILA! TU MARIDO YA LO SABE!
Hizo un nuevo intento, esta vez más profundo, incluso metiendo su lengua en mi boca, y ya sentí que no tenía defensas...
Empezamos a besarnos, y yo le puse en ese beso toda la frustración acumulada por tanto tiempo, ella me llevó al sillón principal, de lado del living para estar más cómodas, y en esos juegos nos sorprendería mi marido
El no dijo nada, solo se sentó a un lado, en uno de los sillones individuales como para ver lo que estábamos haciendo, fui con mis manos bajo su top, no era trabajo, sus pechos eran perfectos y sus pezones se sintieron afiebrados, ella no tardó en sacarse ese top y sus tetas quedaron liberadas para que yo pudiera comérselas a besos
Fueron minutos muy ricos, al fin me la estaba comiendo, y que mi marido pudiera verme ese lado oculto se me hacía muy rico
Ela se afastou por um segundo pra tirar o shortinho que tava usando e ficar como veio ao mundo, sentou de novo meio reclinada, com uma perna no chão e a outra no encosto, bem aberta, mostrando a buceta suculenta e lisinha, e disse:— Vem, bebê, faz isso, é o que você sempre quis, né?
Não esperei ela repetir, me enfiei e levei meus lábios direto na vulva quente dela, tava toda melada, com muita vontade guardada de fazer aquilo. Só fechei os olhos e enchi ela de lambidas e beijos quentes, o sabor, o cheiro, lembrei dos velhos tempos, o clitóris, os lábios, aquela buceta tão gostosa.
Abri os olhos tentando fazer contato com os dela, mas os dela tavam olhando direto pro lado, onde o Kevin tava. Só fechei de novo e voltei pro que tava fazendo, muito gostoso, com aquele sabor que só mulher gostosa tem. Tentei olhar pra ela de novo, mas agora encontrei o Kevin participando do jogo, parado do lado dela, enquanto ela chupava a pica dele com beijos. Foi muito excitante ver a vontade que ela tava fazendo aquilo, e não consegui evitar passar uma das mãos por baixo da legging, por baixo da calcinha fio dental, pra chegar na minha intimidade, sentir ela toda melada, e comecei a me masturbar bem gostoso, enfiando os dedos no meu buraquinho quente.
De repente, a gente só trocou. Ela se levantou e subiu uma perna no sofá, meu marido foi por trás e começou a comer ela. Ela me olhou, e com os olhares a gente se entendeu. Fui de novo pro ataque, pela frente, e foi mágico sentir na minha língua e nos meus lábios a penetração do meu marido na minha amante, indo dos testículos, tronco, glande, lábios, clitóris, melados, tudo um combo perfeito, e os gemidos de orgasmo enchendo o espaço. Até eu gozei umas duas vezes só sendo uma terceira no jogo todo.
A Nataly trocou de novo, disse que queria ver a gente fazendo. Então só me despi, fiz meu marido sentar e fui montar nele, mas de costas pra ele. De costas pra ele, e de frente pra ela, porque eu queria que ela me visse, aquela situação me dava muito tesão.
Ela pediu uns minutos, disse pra continuarmos no jogo, foi até o quarto dela e voltou com um arnês com uma cock de brinquedo nas mãos.
Ela mandou eu colocar, disse que queria que eu comesse ela, e que seria lindo ver meu marido observando. Pra ser sincera, essa parte não me agradava muito, não era meu jeito de amar uma garota, mas às vezes a gente tem que ceder um pouco pelo prazer do outro, ou dos outros, como nesse caso. Então eu só coloquei o arnês e me senti estranha, até cômica, não gostava de ser uma garota com pinto.
Foi minha vez de sentar e a vez dela de cavalgar em mim. Digamos que comecei a comer ela, enchia minhas mãos com a bunda dela, beijava os peitos dela, ela esfregava os delas contra os meus, mamilo contra mamilo, e o melhor: me dava os beijos mais profundos e mais quentes que vocês podem imaginar.
O bastardo do Kevin se enfiou por trás e meteu no cu dela, numa dupla penetração que tava longe dos meus pensamentos. Ele começou a roubar minha atenção, ela se reclinou pra trás, procurando beijar ele, e tudo ficou muito quente.
Meu marido tomou a liderança, saiu da posição e nos tirou do lugar, sentou no sofá e disse:
— Venham, vadias, agora quero que me chupem um bom tempo.
Ela foi pra um lado, eu pro outro. Ela pegou a cock bem perto das bolas e nos olhamos, e começamos a dividir ela.
Nunca vou esquecer aqueles momentos. O rosto da Nataly estava tão perto do meu, nossos olhares, nossas brincadeiras, a língua dela, minha língua, os lábios dela, meus lábios, tudo num jogo perverso, interrompido só pela linda cock do Kevin que se metia entre nós duas.
Às vezes ela deixava a cabeça do pau pra mim e eu ia pro tronco, às vezes era o contrário, e às vezes a gente só masturbava ele enquanto se matava de beijos e linguadas.
O final seria previsível se continuássemos fazendo o que estávamos fazendo, a pica do meu marido se contraiu e começou a cuspir jatos de porra, igual lava de vulcão explodindo, e a gente só continuou brincando, como se nada tivesse acontecido, só que agora os beijos e as linguadas ficavam meio esbranquiçados com aquele gosto de homem que me enlouquece
Ela trouxe uma toalha pra gente se limpar, eu queria continuar brincando, mas ela falou algo tipo
Gente, tá tudo bem, mas a tempestade já passou e amanhã tenho que acordar cedo
Soou meio fria e distante pra uma relação sexual que tava acabando, mas fazer o quê, cada um é cada um. Então a gente só voltou pra casa, com a satisfação de ter comido ela, de meu marido saber disso e não ter se incomodado com a minha variedade de gostos, e acima de tudo, eu tinha várias ideias pra brincar com ela de novo
O final da história?
Triste, e idiota...
Não percebi naquele dia, nem no seguinte, mas fuçando e fuçando, toda a mentira veio à tona, porque nada tinha sido por acaso, nada tinha acontecido como eu senti, tudo tinha sido planejado, e eu até tolero uma mentirinha, mas não fazer papel de otária
Acontece que as minhas da academia tinham razão, ela não tinha filhos, era só uma fachada e se virava vendendo o corpo, e descobri que Kevin, pelas minhas costas, tinha pagado mais de uma vez pelos serviços dela
Nataly tinha percebido minha fraqueza por ela, o quanto eu me mostrava vulnerável, e tirou proveito da situação
Nunca soube como planejaram aquele ménage, de quem foi a ideia nem quanto meu marido pagou pelo encontro, só soube que fui a otária da história, tudo que me pareceu tão natural, tão espontâneo, tão íntimo, tão particular, tudo foi friamente calculado, foi uma ridícula encenação, e hoje, lembrando disso, minha alma se enche de angústia
Nunca voltei pra academia, não sou mulher de fazer escândalo, e a vergonha da situação não me deixaria olhar na cara da Nataly olhos, também não ficaria do lado do Kevin, nunca mais conseguiria confiar nele, jamais
Por sorte, a vida me levou por outros caminhos, e depois dessa experiência, eu conheceria a Micaela, uma mina do meu novo bairro, da minha nova vida, alguém que me ama e me aceita do jeito que eu sou
Se você curtiu essa história, pode me escrever com o título TRANQUILA! SEU MARIDO JÁ SABE! para dulces.placeres@live.com
2 comentários - Tranquila! tu marido ya lo sabe!