Primero, todas las entregas de los mejores post
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa---parte-1-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4389002/Mi-amada-esposa---parte-2-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4436535/Mi-amada-esposa---parte-3-de-3.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802856/Mi-amada-esposa-parte-4.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802863/Mi-amada-esposa---parte-5.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4868469/Mi-amada-esposa---parte-6.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4896522/Mi-amada-esposa---parte-7.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4905961/Mi-amada-esposa---parte-8.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4915721/Mi-amada-esposa---parte-9.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4956318/Mi-amada-esposa---parte-10.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4965835/Mi-amada-esposa---parte-11.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4974651/Mi-amada-esposa---parte-12.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4985411/Mi-amada-esposa---parte-13.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4991203/Mi-amada-esposa---parte-14.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5001091/Mi-amada-esposa---parte-15.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5030636/Mi-amada-esposa---parte-16.html
Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos
CONOCIENDO A MAMA
Soy el tÃpico caso del hijo no buscado, procreado por casualidad, en una noche de placer, no estaba en los planes de papá y mamá.
Cuando llegué al mundo, Brian, mi hermano mayor tenÃa ya doce años, y Lara, mi hermana, diez.
Eran muchos años de diferencia, mis padres ya habÃan tenido la parejita y nada les hacÃa prever que llegara otro embarazo
Mi padre no sobrevivió muchos años a mi nacimiento, yo era pequeño cuando tuvo un ataque cardÃaco por lo que casi no tengo recuerdos de él y murió siendo bastante joven
Papá le llevaba casi veinte años a mamá, él era médico, venÃa de un divorcio de pareja y en esos dÃas, mi madre era su joven secretaria.
Mis abuelos maternos nunca habÃan aprobado esa relación y se habÃan distanciado al punto de cortar toda relación, mis abuelos paternos, con el fallecimiento de papá lentamente, y naturalmente se fueron distanciando de la familia
Asà de retorcida y complicada fue mi infancia, y crecà un poco en ese entorno, un poco solo, un poco a los golpes
Yo casi no supe lo que significaba pasar un fin de semanas con los abuelos, y eso era lo de menos, nunca tuve esa figura paterna que todos mis amigos de colegio tenÃan, para el dÃa del padre yo solo llevaba flores al cementerio.
Brian y Lara siempre fueron buenos conmigo y era 'el malcriado', no puedo quejarme, pero siempre se hizo demasiado obvio que estábamos en distintas fases de nuestras vidas.
Mamá era lo más cercano que tenÃa en referencia a la familia, una mujer demasiado bonita y llamativa, siempre lucÃa bien y en esos años de inocencia ella era solo mi mamá, por cierto, la mejor mamá del mundo.
Al principio yo no entendÃa algunas cosas, la relación entre mamá y Brian siempre habÃa sido escabrosa, pero con el correr del tiempo, las discusiones iban ganando en intensidad, y las distancias entre ambos se hacÃan cada vez mayores. Las cosas solo se agravaron entre ellos cuando mi hermano fue adulto y decidió irse a vivir a un departamento por su cuenta.
Pero la historia se repetÃa una y otra vez, cada vez que él venÃa rápidamente empezaban las discusiones que terminaban a los gritos y portazos de por medio, yo sabÃa que las cosas estaban mal pero no sabÃa a ciencia cierta cuales eran esas cosas.
Lara, por su parte, tenÃa otra postura, ella no era de confrontar, era de las que preferÃan hacer un mal arreglo antes de entablar una guerra, y elegÃa no entrometerse en la vida de mi madre, pero tampoco dejaba que ella se metiera en la suya y era muy jovencita cuando se fue a vivir con un médico que le llevaba algunos años, tal vez repitiendo un poco la historia que habÃa pasado entre papá y mamá.
Las cosas parecÃan ir bien entre ellos y podrÃa decir que Lara era la más feliz en el grupo familiar, siempre estaba con proyectos y siempre mantenÃa ese perfil de mantener la familia unida por sobre todas las cosas
Y yo fui creciendo, pasando de mi niñez a mi adolescencia y de mi adolescencia a mi adultez, casi codo a codo con mi gran apoyo, mamá, y poco a poco, cosas en las que yo no pensaba cuando era pequeño empezaron a llamar mi atención.
Mi madre trabajaba fuera de casa, en mi realidad ella hacÃa servicios de cadeterÃa, por lo que no tenÃa horarios fijos, ni un lugar de residencia laboral, eran solo entregas de un sitio a otro y siempre la llamaban por teléfono, de hecho, ella parecÃa tener el celular pegado a su mano derecha, a veces se ausentaba poco más de una hora, a veces eran varias, a veces parecÃa tener solo un encargo al dÃa, a veces estaba muy ocupada, y solo era asÃ, siempre habÃa sido asÃ.
Pero cuando dejé de lado mis autitos de colección y empecé a ver a las chicas de mi edad de otra manera, también empecé a notar algunas cosas en mi progenitora.
Naturalmente, conocÃa a las madres de mis amigos, los del colegio, los del barrio, y también veÃa a las vecinas, y todas parecÃan ir cumpliendo los ciclos lógicos de vida, con los años habÃan avejentado, habÃan engordado, muchas se cuidaban, pero el paso del tiempo en mayor o menor medida iba dejando su impronta, arrugas, canas, y habÃa señoras de treinta, señoras de cuarenta, señoras de cincuenta y hasta señoras de sesenta, pero mamá era diferente a todas las mujeres que estaban en mi vida.
Mi madre que ya habÃa pasado los cincuenta años lucÃa como una mujer de treinta, y se veÃa mucho más bonita y atractiva que muchas chicas jóvenes, incluso de veinte, y ese glamour de la experiencia le daba un atractivo especial, como un vino añejo.
Pero no era solo eso, ella parecÃa esas modelos de tv, de revista, sus cabellos estaban siempre bien teñidos y acomodados, su rostro maquillado, sus ojos delineados, era raro no verla sobre finos tacos altos, con pantalones ceñidos, con cortas faldas, con profundos escotes, con una andar cadente y seductor, ella tenÃa un atractivo particular, sensual, y una armonÃa fÃsica admirable, grandes pechos, gran cola, cintura pequeña y piernas musculadas y torneadas.
Y ella siempre regalaba simpatÃa y se mostraba muy seductora, muy entradora, y podÃa notar un poco el recelo y falsa amistad de otras mujeres con las que se codeaba, como asà también la manera en que otros hombres la miraban, o le hablaban, o las sonrisas que le regalaban.
Y empezaron los conflictos con mis propios amigos, esos de toda la vida, porque tenÃan mi edad, pero no dejaban de mirarla como a una puta, y es que ella no hacÃa nada por no dar esa imagen y entraba en molestas discusiones
Yo no querÃa verlo, no querÃa aceptarlo, querÃa tapar el sol con la mano, pero yo me sorprendÃa a mà mismo mirándola como mujer, y tenÃa erecciones, y pensamientos sucios y morbosos.
Muchas veces me tocaba darle una mano en las cosas de la casa, y me caÃa en suerte bajar las prendas secas del tender después del lavado, y entre tantas cosas siempre habÃa tangas demasiado pequeñas, corpiños muy llamativos entre transparencias y bordados, y hasta conjuntos con ligas que no cuadraban demasiado con una mujer viuda que se ganaba la vida con servicios de cadeterÃa.
Esa tarde cuando llegó Brian, adiviné que habrÃa problemas en puerta, como siempre, pero nuestra madre no estaba, nos saludamos como hermanos, con un abrazo y lo invité a pasar, vino a mi cuarto donde yo estaba jugando juegos online en mi pc de escritorio, lo invité a participar un rato y me reà de sus continuos fracasos, era realmente malo para esas cosas, y maldecÃa en todos los idiomas, hasta que se hartó y dejó todo de lado, fuimos a la heladera por unas cervezas y nos sentamos en la puerta de casa, en la acera, bajo el marco de ingreso, lado a lado.
Hablamos un rato, me preguntó cómo iban mis cosas, mis estudios de informática, mi mundo dentro de las computadoras, si era que tanto me gustaba y como iba en mi carrera de analista en sistemas, le pregunté por su vida en solitario, en su pequeño departamento, por sus novias de ocasión y por su empleo, él estudiaba ingenierÃa civil en una carrera que pensaba que nunca terminarÃa, avanzaba a cuenta gotas, a paso de tortuga.
La charla se fue hacia los deportes, nuestro amado club de futbol, las incorporaciones, los jugadores, el técnico y la posición en la tabla, y la situación de los dirigentes, cambiamos ideas y del rol de hinchas pasamos al de jugadores, me dijo si seguÃa jugando fútbol cinco, y que no olvidara llamarlo cuando le faltara alguno, cosa que jamás sucederÃa porque mi hermano como futbolista era tan malo como jugador de play.
Y poco a poco nos fuimos quedando sin temas de conversación, los autos no eran lo nuestro y la polÃtica menos asà que pronto se hizo un pronunciado silencio entre ambos, medité un poco me decidà a soltar una pregunta que siempre reprimÃa
Brian, quiero preguntarte algo... siempre quise hacerlo - disparé -
Adelante hermano, sin problemas! - respondió con una sonrisa marcada en sus labios -
Es fácil, - tiré - cada vez que vienes, terminas a los gritos con mamá, pero, por qué discuten?
Brian borró la sonrisa de su rostro y me miró perplejo, como sin entender mi pregunta, se acarició la barbilla y luego sacudió con su mano mi corta melena, me miró y dijo
Você já é grandinho, mas, Benja, você é tão inteligente pra tanta coisa e tão burro pra outras, que às vezes me assusta...
Fiquei meio ofendido com as palavras dele e mandei ele continuar, aà ele tentou me fazer pensar e deixar a resposta cair por si só.
Como você acha que nossa mãe ganha a vida? Com um 'serviço de motoboy'? Não acha que ela é atraente demais pra isso? Nunca reparou nada no emprego dela? Nunca chegou atrasada? Nunca acordou e ela não tava? Por acaso ela te parece uma mulher comum? Por acaso um simples emprego de motoboy pagaria a vida de luxo que você leva?
Eu... — mal consegui balbuciar, aà ele acelerou de vez —
Benjamin, Benjamin, não seja inocente! Nossa mãe tem a profissão mais antiga do planeta! Não acredito que você é tão cego assim!
Porra, minha mãe era uma puta e sim, era bem normal o que meu irmão dizia, e nesse caso entendi as brigas constantes dela.
E a Lara? Ela nunca fala nada? — perguntei de novo —
A Lara não quer se meter e, como a ema enterra a cabeça na terra quando tem briga, ela prefere viver a vida dela com o maridinho, e olha, acho que nosso cunhado é um baita dum corno manso, sim, o bagulho é de famÃlia...
Mas não pode ser... mãe... — respondi incrédulo, ou não, não era incrédulo, era aceitar o que eu me recusava a aceitar —
Brian deu um chute na lata vazia de cerveja, jogando ela no meio da rua, como se tivesse descarregando a raiva, aÃ, mais calmo, me abraçou fraternalmente e falou:
Benjamin, vou te dizer uma coisa que talvez não devesse, porque você era muito pequeno: por que você não pergunta pra mãe o motivo real da morte do pai? As amarguras e a depressão diária que ela fazia ele viver, se dando a vida de rainha? E como o coração dele explodiu, envenenado de impotência?
Continuamos conversando por mais de uma hora, mas essas palavras não ficaram na minha memória, já tinha ouvido o que não queria ouvir.
Relaxei na minha solidão quando Brian já tinha se aposentado, era lógico, minha mãe se vestia como uma puta, andava como uma puta, falava como uma puta e tinha uma vida de puta.
Eu não ia adotar uma postura de confronto extremo igual o Brian, nem o outro extremo de passividade total da Lara, eu ia jogar minhas cartas de outro jeito.
Não havia pior cego do que aquele que não queria ver, e agora eu tinha aberto os olhos, descobri que minha mãe estava nas redes, que tinha uma página paga, que meus melhores amigos batiam punheta às minhas costas com as fotos dela, e que muitos dos caras que eu cruzava no dia a dia já tinham comido ela.
Com meus estudos avançados em informática, com conhecimento muito acima da média, não foi difÃcil criar um perfil falso e fuçar nas redes até achar ela. Era estranho, muito estranho pra mim ver minha mãe vestida de puta através de uma tela, porque era 'minha mãe', mas eu a via como mulher, e isso me deixava com muito tesão.
Na primeira vez, estando sozinho em casa, comecei a olhar as fotos dela no meu notebook, o rosto dela, os peitos lindos, a bunda, a buceta raspada, as poses de puta e como ela era gostosa, mãe, mãe querida! Não conseguia resistir à tentação de bater uma punheta e quando cuspi todo meu esperma quente na tela do notebook, em cima das fotos dela, pareceu uma puta sacanagem doentia.
Depois de limpar tudo, jurei pra mim mesmo não fazer de novo, mas a situação era viciante demais pra recusar.
Pouco depois, entrei em contato com ela, obviamente com meu perfil falso, e começamos a interagir, minha mãe me prometia coisinhas novas, sim, me mostrar a intimidade dela ao vivo, de lingerie, com brinquedos e muito mais, se eu estivesse interessado, tinha que entrar no serviço pago dela, e eu só queria saber até onde ela era capaz.
Fiz as contas, e uma tarde, como quem não quer nada, toquei no assunto de um curso que queria fazer, algo inventado, minha mãe não fazia ideia da minha vida de estudante, então quase nem perguntou e disse que eu podia usar o dinheiro.
Seria muito cômico, ela, sem saber, me Ela dava o dinheiro dela pra que eu, por outro lado, pagasse pelo serviço que ela me vendia.
Naquela tarde, a gente sentou lado a lado na frente de uma tela, ao vivo, só pra mim. A transferência bancária anônima já tava feita. Ela tava muito gostosa num quarto que devia ser dela por aÃ, caminhava de um lado pro outro, toda sexy, com aquelas tetonas enormes de fora, uma calcinha fio-dental preta minúscula e umas meias de nylon bem apetitosas, em cima de saltos finos. Ela me perguntou o que eu queria ver, e como eu já tinha deixado claro nos escritos anteriores, puxei o assunto da bunda dela.
Não podia acreditar, mas eu tava de pau duro, me masturbando com a minha própria mãe, insano. Ela sentou na frente da câmera, tirou a fio-dental sensual, abriu as pernas, a buceta dela pelada ficou em primeiro plano, e um brinquedo enorme que ela mantinha escondido no cu ficou exposto aos meus olhos.
Ela se masturbava igual uma puta, acariciando os peitos, a buceta e, claro, metendo e tirando o consolo do cu dilatado dela. Sabia que era só um show pago e mostrava o que um homem queria ver, mas, mãe... nunca imaginou que tava trabalhando pro próprio filho, e o filho não conseguia parar de bater punheta com o que via.
Foi além. Tinha naquele site uma máquina com um consolo enorme. Ela ficou de quatro, apontou ele no cu e só ligou o bagulho.
A bunda da minha mãe tava majestosa, perfeita. As nádegas, as curvas, e aquele brinquedo vermelho furioso entrando e saindo do cu dilatado dela, igual a melhor das cachorras.
Ela gemia, me chamava de bebê, perguntava se eu tava gostando porque ela tava muito tesuda. Imaginava que era meu pau que tava arrebentando o cu dela, e isso me enlouquecia, porque sabia que ela só tava fazendo o trabalho dela, mas, mais uma vez, era minha mãe, e com certeza enlouquecia meus amigos também, estranhos, e eu não aguentei e gozei pra caralho.
Aà ela virou de lado, agora adicionando na máquina um segundo brinquedo pra me mostrar, em primeiro plano, uma dupla penetração: o vermelho por trás e um Branco na frente, num jogo muito pornô que me deixava louco, e pedi pra ela aumentar a velocidade, mais e mais, parecia que iam arrebentar ela dos dois lados, e os gemidos dela soaram reais, tão reais que até machucaram meus ouvidos de um jeito gostoso, ela me perguntava se eu tava gostando, e que imaginava meu pau quente e que isso a excitava, e eu só tirei todo o leite das minhas bolas pela segunda vez.
Ainda tinha tempo, eu tava reclinado na cadeira, com meus fones JBL colados nos ouvidos e a tela enorme que eu usava pros meus jogos de play com as imagens ao vivo da minha mãe.
Pedir como último presente, já que ainda faltavam uns minutos, que ela me mostrasse de perto como uma puta como ela chuparia um pau, como se tivesse fazendo aquilo comigo. Ela pegou o brinquedo branco que tinha estado na buceta dela, toda raspada, e começou a chupar perto da câmera, close, e eu só não aguentava, porque ela fazia muito gostoso, muito vÃvido, muito natural, e como se fosse uma cabeça de pau de verdade, e o olhar dela se fixava direto na lente, e antes que meu tempo pago acabasse, eu gozei pela terceira vez.
Quando minha mãe chegou em casa, me pegou relaxado jogando play, na minha missão de piloto de caça contra uma avançada russa.
Depois sentamos pra jantar, ela perguntou como foi meu dia, e eu perguntei como foi o dela, ela disse que tava cansada, muito trabalho, com um sorriso safado nos lábios eu escutava sem acreditar na personalidade dupla dela, e me dava tesão que ela nunca imaginasse quem tinha acabado de pagar pelo tempo dela.
Só beijei a testa dela antes de ir pra cama, deixei ela saber que meu curso tinha sido excelente, e que claro, ia precisar de mais dinheiro dela pra futuras sessões.
Brian continua com as brigas eternas dele, as discussões com minha mãe ainda são moeda corrente, Lara mantém o perfil baixo, sem se intrometer, o bom é saber que ela vai me fazer tio, minha mãe tá cada dia mais gostosa e eu sigo meus Dias tranquilos de estudante, quando me perguntam se não penso em arrumar uma namorada, por me verem sempre sozinho, só dou um sorriso e respondo que não, que tô bem assim, porque tenho no meu coração a mulher mais gostosa de todas, mesmo que tenha que pagar por isso, mesmo que ela nunca saiba.
Se você curtiu essa história, pode me escrever com o tÃtulo CONHECENDO A MAMÃE para dulces.placeres@live.com
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa---parte-1-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4389002/Mi-amada-esposa---parte-2-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4436535/Mi-amada-esposa---parte-3-de-3.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802856/Mi-amada-esposa-parte-4.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802863/Mi-amada-esposa---parte-5.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4868469/Mi-amada-esposa---parte-6.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4896522/Mi-amada-esposa---parte-7.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4905961/Mi-amada-esposa---parte-8.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4915721/Mi-amada-esposa---parte-9.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4956318/Mi-amada-esposa---parte-10.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4965835/Mi-amada-esposa---parte-11.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4974651/Mi-amada-esposa---parte-12.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4985411/Mi-amada-esposa---parte-13.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4991203/Mi-amada-esposa---parte-14.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5001091/Mi-amada-esposa---parte-15.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5030636/Mi-amada-esposa---parte-16.html
Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos
CONOCIENDO A MAMA
Soy el tÃpico caso del hijo no buscado, procreado por casualidad, en una noche de placer, no estaba en los planes de papá y mamá.
Cuando llegué al mundo, Brian, mi hermano mayor tenÃa ya doce años, y Lara, mi hermana, diez.
Eran muchos años de diferencia, mis padres ya habÃan tenido la parejita y nada les hacÃa prever que llegara otro embarazo
Mi padre no sobrevivió muchos años a mi nacimiento, yo era pequeño cuando tuvo un ataque cardÃaco por lo que casi no tengo recuerdos de él y murió siendo bastante joven
Papá le llevaba casi veinte años a mamá, él era médico, venÃa de un divorcio de pareja y en esos dÃas, mi madre era su joven secretaria.
Mis abuelos maternos nunca habÃan aprobado esa relación y se habÃan distanciado al punto de cortar toda relación, mis abuelos paternos, con el fallecimiento de papá lentamente, y naturalmente se fueron distanciando de la familia
Asà de retorcida y complicada fue mi infancia, y crecà un poco en ese entorno, un poco solo, un poco a los golpes
Yo casi no supe lo que significaba pasar un fin de semanas con los abuelos, y eso era lo de menos, nunca tuve esa figura paterna que todos mis amigos de colegio tenÃan, para el dÃa del padre yo solo llevaba flores al cementerio.
Brian y Lara siempre fueron buenos conmigo y era 'el malcriado', no puedo quejarme, pero siempre se hizo demasiado obvio que estábamos en distintas fases de nuestras vidas.
Mamá era lo más cercano que tenÃa en referencia a la familia, una mujer demasiado bonita y llamativa, siempre lucÃa bien y en esos años de inocencia ella era solo mi mamá, por cierto, la mejor mamá del mundo.
Al principio yo no entendÃa algunas cosas, la relación entre mamá y Brian siempre habÃa sido escabrosa, pero con el correr del tiempo, las discusiones iban ganando en intensidad, y las distancias entre ambos se hacÃan cada vez mayores. Las cosas solo se agravaron entre ellos cuando mi hermano fue adulto y decidió irse a vivir a un departamento por su cuenta.
Pero la historia se repetÃa una y otra vez, cada vez que él venÃa rápidamente empezaban las discusiones que terminaban a los gritos y portazos de por medio, yo sabÃa que las cosas estaban mal pero no sabÃa a ciencia cierta cuales eran esas cosas.
Lara, por su parte, tenÃa otra postura, ella no era de confrontar, era de las que preferÃan hacer un mal arreglo antes de entablar una guerra, y elegÃa no entrometerse en la vida de mi madre, pero tampoco dejaba que ella se metiera en la suya y era muy jovencita cuando se fue a vivir con un médico que le llevaba algunos años, tal vez repitiendo un poco la historia que habÃa pasado entre papá y mamá.
Las cosas parecÃan ir bien entre ellos y podrÃa decir que Lara era la más feliz en el grupo familiar, siempre estaba con proyectos y siempre mantenÃa ese perfil de mantener la familia unida por sobre todas las cosas
Y yo fui creciendo, pasando de mi niñez a mi adolescencia y de mi adolescencia a mi adultez, casi codo a codo con mi gran apoyo, mamá, y poco a poco, cosas en las que yo no pensaba cuando era pequeño empezaron a llamar mi atención.
Mi madre trabajaba fuera de casa, en mi realidad ella hacÃa servicios de cadeterÃa, por lo que no tenÃa horarios fijos, ni un lugar de residencia laboral, eran solo entregas de un sitio a otro y siempre la llamaban por teléfono, de hecho, ella parecÃa tener el celular pegado a su mano derecha, a veces se ausentaba poco más de una hora, a veces eran varias, a veces parecÃa tener solo un encargo al dÃa, a veces estaba muy ocupada, y solo era asÃ, siempre habÃa sido asÃ.
Pero cuando dejé de lado mis autitos de colección y empecé a ver a las chicas de mi edad de otra manera, también empecé a notar algunas cosas en mi progenitora.
Naturalmente, conocÃa a las madres de mis amigos, los del colegio, los del barrio, y también veÃa a las vecinas, y todas parecÃan ir cumpliendo los ciclos lógicos de vida, con los años habÃan avejentado, habÃan engordado, muchas se cuidaban, pero el paso del tiempo en mayor o menor medida iba dejando su impronta, arrugas, canas, y habÃa señoras de treinta, señoras de cuarenta, señoras de cincuenta y hasta señoras de sesenta, pero mamá era diferente a todas las mujeres que estaban en mi vida.
Mi madre que ya habÃa pasado los cincuenta años lucÃa como una mujer de treinta, y se veÃa mucho más bonita y atractiva que muchas chicas jóvenes, incluso de veinte, y ese glamour de la experiencia le daba un atractivo especial, como un vino añejo.
Pero no era solo eso, ella parecÃa esas modelos de tv, de revista, sus cabellos estaban siempre bien teñidos y acomodados, su rostro maquillado, sus ojos delineados, era raro no verla sobre finos tacos altos, con pantalones ceñidos, con cortas faldas, con profundos escotes, con una andar cadente y seductor, ella tenÃa un atractivo particular, sensual, y una armonÃa fÃsica admirable, grandes pechos, gran cola, cintura pequeña y piernas musculadas y torneadas.
Y ella siempre regalaba simpatÃa y se mostraba muy seductora, muy entradora, y podÃa notar un poco el recelo y falsa amistad de otras mujeres con las que se codeaba, como asà también la manera en que otros hombres la miraban, o le hablaban, o las sonrisas que le regalaban.
Y empezaron los conflictos con mis propios amigos, esos de toda la vida, porque tenÃan mi edad, pero no dejaban de mirarla como a una puta, y es que ella no hacÃa nada por no dar esa imagen y entraba en molestas discusiones
Yo no querÃa verlo, no querÃa aceptarlo, querÃa tapar el sol con la mano, pero yo me sorprendÃa a mà mismo mirándola como mujer, y tenÃa erecciones, y pensamientos sucios y morbosos.
Muchas veces me tocaba darle una mano en las cosas de la casa, y me caÃa en suerte bajar las prendas secas del tender después del lavado, y entre tantas cosas siempre habÃa tangas demasiado pequeñas, corpiños muy llamativos entre transparencias y bordados, y hasta conjuntos con ligas que no cuadraban demasiado con una mujer viuda que se ganaba la vida con servicios de cadeterÃa.
Esa tarde cuando llegó Brian, adiviné que habrÃa problemas en puerta, como siempre, pero nuestra madre no estaba, nos saludamos como hermanos, con un abrazo y lo invité a pasar, vino a mi cuarto donde yo estaba jugando juegos online en mi pc de escritorio, lo invité a participar un rato y me reà de sus continuos fracasos, era realmente malo para esas cosas, y maldecÃa en todos los idiomas, hasta que se hartó y dejó todo de lado, fuimos a la heladera por unas cervezas y nos sentamos en la puerta de casa, en la acera, bajo el marco de ingreso, lado a lado.
Hablamos un rato, me preguntó cómo iban mis cosas, mis estudios de informática, mi mundo dentro de las computadoras, si era que tanto me gustaba y como iba en mi carrera de analista en sistemas, le pregunté por su vida en solitario, en su pequeño departamento, por sus novias de ocasión y por su empleo, él estudiaba ingenierÃa civil en una carrera que pensaba que nunca terminarÃa, avanzaba a cuenta gotas, a paso de tortuga.
La charla se fue hacia los deportes, nuestro amado club de futbol, las incorporaciones, los jugadores, el técnico y la posición en la tabla, y la situación de los dirigentes, cambiamos ideas y del rol de hinchas pasamos al de jugadores, me dijo si seguÃa jugando fútbol cinco, y que no olvidara llamarlo cuando le faltara alguno, cosa que jamás sucederÃa porque mi hermano como futbolista era tan malo como jugador de play.
Y poco a poco nos fuimos quedando sin temas de conversación, los autos no eran lo nuestro y la polÃtica menos asà que pronto se hizo un pronunciado silencio entre ambos, medité un poco me decidà a soltar una pregunta que siempre reprimÃa
Brian, quiero preguntarte algo... siempre quise hacerlo - disparé -
Adelante hermano, sin problemas! - respondió con una sonrisa marcada en sus labios -
Es fácil, - tiré - cada vez que vienes, terminas a los gritos con mamá, pero, por qué discuten?
Brian borró la sonrisa de su rostro y me miró perplejo, como sin entender mi pregunta, se acarició la barbilla y luego sacudió con su mano mi corta melena, me miró y dijo
Você já é grandinho, mas, Benja, você é tão inteligente pra tanta coisa e tão burro pra outras, que às vezes me assusta...Fiquei meio ofendido com as palavras dele e mandei ele continuar, aà ele tentou me fazer pensar e deixar a resposta cair por si só.
Como você acha que nossa mãe ganha a vida? Com um 'serviço de motoboy'? Não acha que ela é atraente demais pra isso? Nunca reparou nada no emprego dela? Nunca chegou atrasada? Nunca acordou e ela não tava? Por acaso ela te parece uma mulher comum? Por acaso um simples emprego de motoboy pagaria a vida de luxo que você leva?
Eu... — mal consegui balbuciar, aà ele acelerou de vez —
Benjamin, Benjamin, não seja inocente! Nossa mãe tem a profissão mais antiga do planeta! Não acredito que você é tão cego assim!
Porra, minha mãe era uma puta e sim, era bem normal o que meu irmão dizia, e nesse caso entendi as brigas constantes dela.
E a Lara? Ela nunca fala nada? — perguntei de novo —
A Lara não quer se meter e, como a ema enterra a cabeça na terra quando tem briga, ela prefere viver a vida dela com o maridinho, e olha, acho que nosso cunhado é um baita dum corno manso, sim, o bagulho é de famÃlia...
Mas não pode ser... mãe... — respondi incrédulo, ou não, não era incrédulo, era aceitar o que eu me recusava a aceitar —
Brian deu um chute na lata vazia de cerveja, jogando ela no meio da rua, como se tivesse descarregando a raiva, aÃ, mais calmo, me abraçou fraternalmente e falou:
Benjamin, vou te dizer uma coisa que talvez não devesse, porque você era muito pequeno: por que você não pergunta pra mãe o motivo real da morte do pai? As amarguras e a depressão diária que ela fazia ele viver, se dando a vida de rainha? E como o coração dele explodiu, envenenado de impotência?
Continuamos conversando por mais de uma hora, mas essas palavras não ficaram na minha memória, já tinha ouvido o que não queria ouvir.
Relaxei na minha solidão quando Brian já tinha se aposentado, era lógico, minha mãe se vestia como uma puta, andava como uma puta, falava como uma puta e tinha uma vida de puta.
Eu não ia adotar uma postura de confronto extremo igual o Brian, nem o outro extremo de passividade total da Lara, eu ia jogar minhas cartas de outro jeito.
Não havia pior cego do que aquele que não queria ver, e agora eu tinha aberto os olhos, descobri que minha mãe estava nas redes, que tinha uma página paga, que meus melhores amigos batiam punheta às minhas costas com as fotos dela, e que muitos dos caras que eu cruzava no dia a dia já tinham comido ela.
Com meus estudos avançados em informática, com conhecimento muito acima da média, não foi difÃcil criar um perfil falso e fuçar nas redes até achar ela. Era estranho, muito estranho pra mim ver minha mãe vestida de puta através de uma tela, porque era 'minha mãe', mas eu a via como mulher, e isso me deixava com muito tesão.
Na primeira vez, estando sozinho em casa, comecei a olhar as fotos dela no meu notebook, o rosto dela, os peitos lindos, a bunda, a buceta raspada, as poses de puta e como ela era gostosa, mãe, mãe querida! Não conseguia resistir à tentação de bater uma punheta e quando cuspi todo meu esperma quente na tela do notebook, em cima das fotos dela, pareceu uma puta sacanagem doentia.
Depois de limpar tudo, jurei pra mim mesmo não fazer de novo, mas a situação era viciante demais pra recusar.
Pouco depois, entrei em contato com ela, obviamente com meu perfil falso, e começamos a interagir, minha mãe me prometia coisinhas novas, sim, me mostrar a intimidade dela ao vivo, de lingerie, com brinquedos e muito mais, se eu estivesse interessado, tinha que entrar no serviço pago dela, e eu só queria saber até onde ela era capaz.
Fiz as contas, e uma tarde, como quem não quer nada, toquei no assunto de um curso que queria fazer, algo inventado, minha mãe não fazia ideia da minha vida de estudante, então quase nem perguntou e disse que eu podia usar o dinheiro.
Seria muito cômico, ela, sem saber, me Ela dava o dinheiro dela pra que eu, por outro lado, pagasse pelo serviço que ela me vendia.
Naquela tarde, a gente sentou lado a lado na frente de uma tela, ao vivo, só pra mim. A transferência bancária anônima já tava feita. Ela tava muito gostosa num quarto que devia ser dela por aÃ, caminhava de um lado pro outro, toda sexy, com aquelas tetonas enormes de fora, uma calcinha fio-dental preta minúscula e umas meias de nylon bem apetitosas, em cima de saltos finos. Ela me perguntou o que eu queria ver, e como eu já tinha deixado claro nos escritos anteriores, puxei o assunto da bunda dela.
Não podia acreditar, mas eu tava de pau duro, me masturbando com a minha própria mãe, insano. Ela sentou na frente da câmera, tirou a fio-dental sensual, abriu as pernas, a buceta dela pelada ficou em primeiro plano, e um brinquedo enorme que ela mantinha escondido no cu ficou exposto aos meus olhos.
Ela se masturbava igual uma puta, acariciando os peitos, a buceta e, claro, metendo e tirando o consolo do cu dilatado dela. Sabia que era só um show pago e mostrava o que um homem queria ver, mas, mãe... nunca imaginou que tava trabalhando pro próprio filho, e o filho não conseguia parar de bater punheta com o que via.
Foi além. Tinha naquele site uma máquina com um consolo enorme. Ela ficou de quatro, apontou ele no cu e só ligou o bagulho.
A bunda da minha mãe tava majestosa, perfeita. As nádegas, as curvas, e aquele brinquedo vermelho furioso entrando e saindo do cu dilatado dela, igual a melhor das cachorras.
Ela gemia, me chamava de bebê, perguntava se eu tava gostando porque ela tava muito tesuda. Imaginava que era meu pau que tava arrebentando o cu dela, e isso me enlouquecia, porque sabia que ela só tava fazendo o trabalho dela, mas, mais uma vez, era minha mãe, e com certeza enlouquecia meus amigos também, estranhos, e eu não aguentei e gozei pra caralho.
Aà ela virou de lado, agora adicionando na máquina um segundo brinquedo pra me mostrar, em primeiro plano, uma dupla penetração: o vermelho por trás e um Branco na frente, num jogo muito pornô que me deixava louco, e pedi pra ela aumentar a velocidade, mais e mais, parecia que iam arrebentar ela dos dois lados, e os gemidos dela soaram reais, tão reais que até machucaram meus ouvidos de um jeito gostoso, ela me perguntava se eu tava gostando, e que imaginava meu pau quente e que isso a excitava, e eu só tirei todo o leite das minhas bolas pela segunda vez.
Ainda tinha tempo, eu tava reclinado na cadeira, com meus fones JBL colados nos ouvidos e a tela enorme que eu usava pros meus jogos de play com as imagens ao vivo da minha mãe.
Pedir como último presente, já que ainda faltavam uns minutos, que ela me mostrasse de perto como uma puta como ela chuparia um pau, como se tivesse fazendo aquilo comigo. Ela pegou o brinquedo branco que tinha estado na buceta dela, toda raspada, e começou a chupar perto da câmera, close, e eu só não aguentava, porque ela fazia muito gostoso, muito vÃvido, muito natural, e como se fosse uma cabeça de pau de verdade, e o olhar dela se fixava direto na lente, e antes que meu tempo pago acabasse, eu gozei pela terceira vez.
Quando minha mãe chegou em casa, me pegou relaxado jogando play, na minha missão de piloto de caça contra uma avançada russa.
Depois sentamos pra jantar, ela perguntou como foi meu dia, e eu perguntei como foi o dela, ela disse que tava cansada, muito trabalho, com um sorriso safado nos lábios eu escutava sem acreditar na personalidade dupla dela, e me dava tesão que ela nunca imaginasse quem tinha acabado de pagar pelo tempo dela.
Só beijei a testa dela antes de ir pra cama, deixei ela saber que meu curso tinha sido excelente, e que claro, ia precisar de mais dinheiro dela pra futuras sessões.
Brian continua com as brigas eternas dele, as discussões com minha mãe ainda são moeda corrente, Lara mantém o perfil baixo, sem se intrometer, o bom é saber que ela vai me fazer tio, minha mãe tá cada dia mais gostosa e eu sigo meus Dias tranquilos de estudante, quando me perguntam se não penso em arrumar uma namorada, por me verem sempre sozinho, só dou um sorriso e respondo que não, que tô bem assim, porque tenho no meu coração a mulher mais gostosa de todas, mesmo que tenha que pagar por isso, mesmo que ela nunca saiba.
Se você curtiu essa história, pode me escrever com o tÃtulo CONHECENDO A MAMÃE para dulces.placeres@live.com
3 comentários - Conociendo a mamá