Primero, todas las entregas de los mejores post
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa---parte-1-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4389002/Mi-amada-esposa---parte-2-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4436535/Mi-amada-esposa---parte-3-de-3.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802856/Mi-amada-esposa-parte-4.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802863/Mi-amada-esposa---parte-5.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4868469/Mi-amada-esposa---parte-6.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4896522/Mi-amada-esposa---parte-7.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4905961/Mi-amada-esposa---parte-8.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4915721/Mi-amada-esposa---parte-9.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4956318/Mi-amada-esposa---parte-10.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4965835/Mi-amada-esposa---parte-11.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4974651/Mi-amada-esposa---parte-12.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4985411/Mi-amada-esposa---parte-13.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4991203/Mi-amada-esposa---parte-14.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5001091/Mi-amada-esposa---parte-15.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5030636/Mi-amada-esposa---parte-16.html
Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos
YO… LA MAS PUTA DE TODAS…
PARTE 6
Favio me recibió en su departamento, yo solo tenía lo puesto, mi maleta de mano y un sobre con dinero, en ese momento odiaba a mi esposo, también odiaba a Favio, sabía que todo había sido armado por él, y que él le había dado a Alberto todas las fotos, los videos e incluso me había dejado en casa vestida como una puta.
Pero la verdad es que no tenía donde ir, donde caerme muerta, y Favio, a pesar de todo parecía ser mi mejor opción, además el tenía algo que yo deseaba, quería volver a probar esa mierda que me había metido en la nariz…
Tuvimos una larga charla, el un poco se excusó y me dio algunos motivos del por qué había hecho lo que había hecho, algo me dijo sobre que mi marido lo había contactado y que lo había amenazado, que yo me había transformado en una carga para el y que quería sacarse el paquete de encima, al menor costo posible…
En algunas cosas me convenció, y en otras fingí que lo había hecho, el me ofreció techo y comida por un tiempo, hasta que yo acomodara mis cosas, pero claro, en ese momento no intuí que mis cosas se arreglarían según sus planes…
Por un mes todo pareció funcionar, era como su mujer, hacía la limpieza, acomodaba sus cosas, y por las noches me daba a probar un poquito de coca y después cogíamos como locos…
Siempre dije que tenía todo bajo control, pero no era cierto, me estaba metiendo en una adicción sin retorno y las cosas con Favio empezaron a cambiar…
Me dijo que no podíamos seguir así, que el no podía mantenerme indefinidamente, y que lo que me metía por la nariz salía demasiado dinero, así que empecé a pagar por mi droga y en poco tiempo de lo que mi esposo me había dejado solo me quedaba el sobre vació.
Y todo siguió cuesta abajo, ya no tenía como solventarme, así que una noche me llevó a cenar, estaba muy coqueta, parecía todo muy lindo, muy formal, hasta que de improviso llegó alguien a quien me presentó como su amigo, pero palabra va, palabra viene, poco a poco entendí de que se trataba, ese supuesto amigo pondría el dinero por esa noche para que yo tuviera mi droga, y claro, yo terminaría en la cama con el…
Fue el primero, empecé a prostituirme, Favio me conseguía los clientes, yo ponía el sexo, el se quedaba con el dinero y yo con la coca…
Y ese maldito monstruo empezó a ajustar las cuerdas, conforme yo caía mas y mas en una adicción sin control el mas me exigía, cada vez mas sexo por menos droga, de un casual amante pase a hacer orgías, shows, mujeres, lo que fuera, llegué a pasarme a siete hombres unos tras otro en apenas unas horas, y si no usaba preservativos se pagaba mejor…
Favio era una basura, me convenció de ponerme siliconas, unos pechos más voluptuosos armonizarían mi figura y sería más fácil conseguir clientes, accedí…
Admito que me veía mucho más llamativa, atractiva, pero me odiaba a mi misma por ser tan estúpida, mas cuando me enteré de que yo debería pagar los gastos de esos implantes, nunca me lo había dicho, odié a mis tetas en esos momentos…
Y ese bastardo siguió y siguió humillándome, cada vez abusaba más de la situación y yo solo quería drogarme, me dijo que así no podíamos seguir, que debía dejar su departamento, que no tenía privacidad y que bueno, el tenía una pensión donde yo podría vivir con otras chicas, si es que no tenía nada mejor que elegir…
Me fui a vivir a una pocilga, a compartir mi prostitución con otras chicas, que al igual que a mí, Favio se había encargado de hacer un trabajo fuera de serie.
Solo cogíamos para él, todas, cuando él quería, como él quería, el solo elegía, éramos sus títeres, sus marionetas y el nos pagaba con un poco de esa porquería blanca y un poco de comida…
Mi vida era como estar en un pozo, en un gran pozo cavado en la tierra, de esa forma que miras el cielo, que quieres salir, que parece que puedes lograrlo, pero que cada vez que rasgas las paredes solo logras que mas tierra caiga sobre tu cabeza, lo intentas, una y otra vez, hasta que al final solo te resignas…
Drogarme antes de tener sexo se había transformado en una necesidad impostergable, siempre me mostraba predispuesta, puta, gemía como a los hombres les gusta que gimamos, a todos les decía que tenían la verga más grande y hermosa, y a todos les decía que jamás me habían hecho gozar así, pero en verdad la mayoría de las veces ponía la mente en blanco y solo dejaba que me penetraran, y solo me repetía una y otra vez ‘da lo mejor de ti’ ‘da lo mejor de ti’ ‘da lo mejor de ti’, esa frase daba vueltas en mi cabeza sin cesar…
Saben qué? empecé a preferir a las chicas, al menos ellas no me penetraban y si lo hacían, era con juguetes, pero sabían lo que yo sentía, porque éramos iguales, éramos putas que solo hacíamos un servicio para complacer a nuestros clientes, a los que ponían los billetes…
Mi deuda con Favio era ya impagable, no tenía vuelta atrás…
Mi final con el sería abrupto…
Fuimos a una casa de fin de semana, supuse que sería una de sus fiestas, él amaba esas tardes de naipes, dinero, alcohol, drogas y putas, muchos hombres, pocas mujeres, eso era moneda corriente…
Pero esta oportunidad sería diferente…
Al llegar fui por mis prendas, el las elegía como siempre, esta vez todo en negro, una diminuta tanga que se perdía en mis glúteos, transparente haciendo notar mi pubis completamente rasurado, medias de red, de esas que ajustan bien arriba en los muslos, unas botas de tacos altos que llegaban por encima de mis rodillas, y por encima un corsé super ajustado, que hacía resaltar mis tetas como dos globos exultantes.
En la cocina me encontraría con Amalia, una morena cubana de largos cabellos negros que le llegaban a la cintura, de piel oscura como la noche, de mirada intimidante y carnosos labios pintados en un carmesí discreto, era muy bonita, y ella lucía prendas sexis en tonos de blancos.
Ella estaba aspirando unas líneas, tan tonta como yo, nos saludamos y me convidó, no lo dudé y metí esa mierda en mi cuerpo, una vez más…
Y empezamos con nuestro trabajo, a servir copas, a ser manoseadas, a regalar sonrisas, solo que en esta oportunidad no eran solo juego de cartas, había algo más, algo pesado, estaban haciendo arreglos, drogas dinero, dinero drogas…
Algunos de los tipos con los que hablaba Favio tenían acento extranjero, en un momento uno de estos hombres tomó un paquete, lo perforó con su cuchillo y trazó un par de líneas sobre la mesa, luego nos llamó a nosotras y nos invitó a disfrutarlas…
Aspiré con fuerza, ella también… entonces nos pidió que le regaláramos un rico show
Ellos se hicieron a un costado y nos invitaron a subir a la gran mesa redonda en la cual estaban discutiendo negocios, era como la arena del circo romano, ella subió y yo la seguí mientras alguien puso música, muy melosa, muy strip, y solo hice lo mío…
Amalia y yo empezamos a bailar, una muy cerca de la otra, nos miramos fijamente, cada vez mas cerca, cada vez mas caliente, sus manos llegaron a mi cuerpo y yo la correspondí, besé sus labios carnosos y ella metió su lengua en mi boca, refregamos pechos contra pechos, ella me tomó por la cintura y yo acaricié sus suaves y duros glúteos.
Los tipos reían y se jactaban, son tan predecibles, se calientan como animales, pero yo solo me concentré en mi partener de turno…
Sentí inmediatamente una atracción natural hacia esa chica cubana y noté que era recíproco, danzamos muy pegadas meneando las caderas, lado a lado, traté de abstraerme de todos esos estúpidos tipos que aullaban como lobos hambrientos y solo concentrarme en los bonitos ojos negros de Amalia, que me miraba en forma intimidante, de esa forma que te hacen bajar la vista…
De hecho lo hice, y sin intención mis vista cayó sobre sus pechos que eran cubiertos por un ajustado sostén blanco como la nieve, haciendo relieve contra el tono apagado de su piel, solo lo solté y ella permitió que lo hiciera, sus tetas eran pura silicona, al igual que las mías, pero tenía unos enormes pezones, eran largos y llamativos, empecé a pasar las yemas de mis pulgares muy dulcemente, incluso metí mis dedos en su boca para salivarlos y luego volver a esos botones que me excitaban…
La cubana jugaba mi juego, pasó su mano entre mis prendas, bajo mi tanga y empezó a acariciar mi conchita con ritmo, incluso metiendo sus dedos en mi jugoso hueco, giré sobre mi eje poniendo mi espalda contra su frente, me dejé seducir, ahora sus manos pasaban a mi frente, acariciando mis pechos por arriba y mi sexo por debajo, yo solo miraba a los tipos que nos rodeaban y pensaba que pronto nos cogerían a su antojo, como pedazos de carne, pero a pesar de todo hacía mi trabajo, les regalaba cuanta sonrisa quisieran tener…
El final del tema musical y el comienzo del siguiente nos dejó saber que era tiempo de cambiar las cosas y pasar a algo mas fuerte, Amalia moviendo sus caderas desnudó la mitad inferior de su cuerpo, y se recostó suavemente con sus piernas bien abiertas, en una posición demasiado porno, me llamo la atención el contraste entre sus oscuros labios prolijamente rasurados y el casi rojo del interior de su sexo, sabía mi rol, solo me arrodillé al frente, en cuatro patas, cerré los ojos y empecé a lamer su clítoris…
A posição era meio desconfortável pra nós duas, porque na real nosso objetivo era excitar os caras com o que a gente fazia, então eles tinham que ver com o máximo de detalhe possível. Não era a mesma coisa colocar minha boca igual ventosa do que esticar minha língua o máximo pra fora, abrir toda a buceta dela e só roçar o clitóris. Ela tinha que gemer num prazer fingido, eu era mulher, eu sabia como fazer...
Os caras atrás de mim começaram a acariciar minha bunda e não demorou muito pra um deles dar um jeito de enfiar os dedos, dos dois lados. Era o próximo degrau na escada do prazer, a entrega começava...
Mas não ia durar muito mais. A gente tava tão concentrada naquilo que ninguém notou o que tava rolando lá fora. De repente, os comandos especiais antidrogas invadiram, parecia filme do Swat. Teve tiro e eu achei que ia morrer na hora. A cubana e eu nos jogamos no chão e nos encolhemos debaixo da mesa, numa crise de nervos...
Não durou muito. O lugar tava tomado, eles se renderam, até o Fávio, que ia pegar muitos anos na cadeia...
Foi vergonhoso. Os policiais nos tiraram do lugar algemadas, quase peladas. Deram uns cobertores pra gente esconder só o rosto. Lá fora tinha a imprensa, eles sempre sabem de tudo...
Imagina a situação: te invadem com câmeras, microfones, perguntas, e não importa o que você diga, a sociedade já te condenou...
Nos levaram num camburão fechado, em silêncio total. Os caras estavam encapuzados e pareciam estátuas, eram assustadores. Chegamos num centro de detenção provisório e a gente já sabia que a situação não ia ser fácil...
Me jogaram numa cela fedorenta, quase nua, do jeito que eu tava. Meus pés sentiram o frio e a umidade daquele quarto escuro, e a Amália teve o mesmo destino, só que do outro lado, onde eu não conseguia contato visual.
Eu sabia o que podia acontecer com garotas como eu num lugar desses... Um lugar assim, eu tremia, um pouco de medo, um pouco de frio…
Vi uns caras da custódia passarem na frente das minhas grades, e depois ouvi o rangido que imaginei ser a porta do calabouço da Amália…
Então começou o inferno, as vozes dos caras, tratando ela como puta, e os protestos da moça, entre soluços e reclamações enérgicas, feito um bicho acuado. Senti pancadas, me encolhi e tapei os ouvidos com as mãos, mas era impossível me isolar, impossível…
De repente o silêncio, um silêncio aterrorizante, daqueles que gelam o sangue, daqueles que fazem a gente pensar no pior. Amália, uma cubana, uma prostituta, quem sentiria falta dela? Quem perguntaria por ela? Eu sabia de muitas histórias assim…
O rangido da porta se repetiu, só que já não tinha palavras, tudo parecia mudo…
Então chegaram na minha porta, entendi que era minha vez. Um dos caras sentenciou:
— Espero que você seja boazinha, diferente daquela negra suja… ou vai ter o mesmo fim…
Não vou dar detalhes do que aconteceu, porque não foi agradável pra mim. Só fechei os olhos e, com lágrimas escorrendo pelo meu rosto, me submeteram ao gosto deles, como imaginarem, por onde imaginarem. Foi humilhante, mas pelo menos saí viva…
Nos dias seguintes, virei a puta do lugar. Turno após turno vinham me buscar, me desgastaram, me humilharam, me tiraram a autoestima, me fizeram uma bonequinha doce, carinhosa e complacente.
Quando terminou o processo legal, onde se comprovou que eu era só uma puta que estava no lugar errado na hora errada, me jogaram na rua. Fiquei sabendo que o Fávio passaria muitos anos atrás das grades e que a Amália… a coitada da Amália nunca tinha existido…
Não tinha nada, nem onde cair morta, só a necessidade de me drogar. Comecei a me prostituir na rua, qualquer coisa por dois reais, qualquer merda pra conseguir um pó pra cheirar. E já não era mais qualidade pura, como eu conseguia antes… Favio, não, agora só consegui umas merdas que queimavam meu cérebro…
Comecei a emagrecer, perdi muitos quilos, quase não comia, porque o pouco que juntava era pra comprar droga, a única coisa que se mantinha firme no meu corpo eram essas tetas de silicone, e comecei a odiá-las, essas tetas perfeitas eram só o símbolo da minha decadência…
Sabe o quê? O suicídio começou a ser uma opção, já não queria mais nada desse maldito mundo…
E eu tentei… e falhei, acordei num hospital, foi um milagre, uma segunda chance…
Me ofereceram uma alternativa, uma clínica de reabilitação…
E aqui estou eu, começando de novo, passinho a passinho, até me deram a chance de tirar essas próteses horríveis, agora tenho de volta meus peitos como a vida me deu…
O sol entra pela janela e esquenta meu rosto, várias folhas de papel com minha caligrafia se amontoam na mesa, termino de escrever minha história, uma mulher que tinha tudo, e a ambição a levou a ficar sem nada, e não tô falando de dinheiro… tô falando de afeto, tô falando de amor, tô falando de alma, tô falando de autoestima, tô falando de coração…
FIM
Se você é maior de idade, pode me escrever para com o título ’EU… A MAIS VAGABUNDA DE TODAS…’ para dulces.placeres@live.com
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa---parte-1-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4389002/Mi-amada-esposa---parte-2-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4436535/Mi-amada-esposa---parte-3-de-3.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802856/Mi-amada-esposa-parte-4.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802863/Mi-amada-esposa---parte-5.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4868469/Mi-amada-esposa---parte-6.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4896522/Mi-amada-esposa---parte-7.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4905961/Mi-amada-esposa---parte-8.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4915721/Mi-amada-esposa---parte-9.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4956318/Mi-amada-esposa---parte-10.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4965835/Mi-amada-esposa---parte-11.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4974651/Mi-amada-esposa---parte-12.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4985411/Mi-amada-esposa---parte-13.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4991203/Mi-amada-esposa---parte-14.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5001091/Mi-amada-esposa---parte-15.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5030636/Mi-amada-esposa---parte-16.html
Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos
YO… LA MAS PUTA DE TODAS…
PARTE 6
Favio me recibió en su departamento, yo solo tenía lo puesto, mi maleta de mano y un sobre con dinero, en ese momento odiaba a mi esposo, también odiaba a Favio, sabía que todo había sido armado por él, y que él le había dado a Alberto todas las fotos, los videos e incluso me había dejado en casa vestida como una puta.
Pero la verdad es que no tenía donde ir, donde caerme muerta, y Favio, a pesar de todo parecía ser mi mejor opción, además el tenía algo que yo deseaba, quería volver a probar esa mierda que me había metido en la nariz…
Tuvimos una larga charla, el un poco se excusó y me dio algunos motivos del por qué había hecho lo que había hecho, algo me dijo sobre que mi marido lo había contactado y que lo había amenazado, que yo me había transformado en una carga para el y que quería sacarse el paquete de encima, al menor costo posible…
En algunas cosas me convenció, y en otras fingí que lo había hecho, el me ofreció techo y comida por un tiempo, hasta que yo acomodara mis cosas, pero claro, en ese momento no intuí que mis cosas se arreglarían según sus planes…
Por un mes todo pareció funcionar, era como su mujer, hacía la limpieza, acomodaba sus cosas, y por las noches me daba a probar un poquito de coca y después cogíamos como locos…
Siempre dije que tenía todo bajo control, pero no era cierto, me estaba metiendo en una adicción sin retorno y las cosas con Favio empezaron a cambiar…
Me dijo que no podíamos seguir así, que el no podía mantenerme indefinidamente, y que lo que me metía por la nariz salía demasiado dinero, así que empecé a pagar por mi droga y en poco tiempo de lo que mi esposo me había dejado solo me quedaba el sobre vació.
Y todo siguió cuesta abajo, ya no tenía como solventarme, así que una noche me llevó a cenar, estaba muy coqueta, parecía todo muy lindo, muy formal, hasta que de improviso llegó alguien a quien me presentó como su amigo, pero palabra va, palabra viene, poco a poco entendí de que se trataba, ese supuesto amigo pondría el dinero por esa noche para que yo tuviera mi droga, y claro, yo terminaría en la cama con el…
Fue el primero, empecé a prostituirme, Favio me conseguía los clientes, yo ponía el sexo, el se quedaba con el dinero y yo con la coca…
Y ese maldito monstruo empezó a ajustar las cuerdas, conforme yo caía mas y mas en una adicción sin control el mas me exigía, cada vez mas sexo por menos droga, de un casual amante pase a hacer orgías, shows, mujeres, lo que fuera, llegué a pasarme a siete hombres unos tras otro en apenas unas horas, y si no usaba preservativos se pagaba mejor…
Favio era una basura, me convenció de ponerme siliconas, unos pechos más voluptuosos armonizarían mi figura y sería más fácil conseguir clientes, accedí…
Admito que me veía mucho más llamativa, atractiva, pero me odiaba a mi misma por ser tan estúpida, mas cuando me enteré de que yo debería pagar los gastos de esos implantes, nunca me lo había dicho, odié a mis tetas en esos momentos…
Y ese bastardo siguió y siguió humillándome, cada vez abusaba más de la situación y yo solo quería drogarme, me dijo que así no podíamos seguir, que debía dejar su departamento, que no tenía privacidad y que bueno, el tenía una pensión donde yo podría vivir con otras chicas, si es que no tenía nada mejor que elegir…
Me fui a vivir a una pocilga, a compartir mi prostitución con otras chicas, que al igual que a mí, Favio se había encargado de hacer un trabajo fuera de serie.
Solo cogíamos para él, todas, cuando él quería, como él quería, el solo elegía, éramos sus títeres, sus marionetas y el nos pagaba con un poco de esa porquería blanca y un poco de comida…
Mi vida era como estar en un pozo, en un gran pozo cavado en la tierra, de esa forma que miras el cielo, que quieres salir, que parece que puedes lograrlo, pero que cada vez que rasgas las paredes solo logras que mas tierra caiga sobre tu cabeza, lo intentas, una y otra vez, hasta que al final solo te resignas…
Drogarme antes de tener sexo se había transformado en una necesidad impostergable, siempre me mostraba predispuesta, puta, gemía como a los hombres les gusta que gimamos, a todos les decía que tenían la verga más grande y hermosa, y a todos les decía que jamás me habían hecho gozar así, pero en verdad la mayoría de las veces ponía la mente en blanco y solo dejaba que me penetraran, y solo me repetía una y otra vez ‘da lo mejor de ti’ ‘da lo mejor de ti’ ‘da lo mejor de ti’, esa frase daba vueltas en mi cabeza sin cesar…
Saben qué? empecé a preferir a las chicas, al menos ellas no me penetraban y si lo hacían, era con juguetes, pero sabían lo que yo sentía, porque éramos iguales, éramos putas que solo hacíamos un servicio para complacer a nuestros clientes, a los que ponían los billetes…
Mi deuda con Favio era ya impagable, no tenía vuelta atrás…
Mi final con el sería abrupto…
Fuimos a una casa de fin de semana, supuse que sería una de sus fiestas, él amaba esas tardes de naipes, dinero, alcohol, drogas y putas, muchos hombres, pocas mujeres, eso era moneda corriente…
Pero esta oportunidad sería diferente…
Al llegar fui por mis prendas, el las elegía como siempre, esta vez todo en negro, una diminuta tanga que se perdía en mis glúteos, transparente haciendo notar mi pubis completamente rasurado, medias de red, de esas que ajustan bien arriba en los muslos, unas botas de tacos altos que llegaban por encima de mis rodillas, y por encima un corsé super ajustado, que hacía resaltar mis tetas como dos globos exultantes.
En la cocina me encontraría con Amalia, una morena cubana de largos cabellos negros que le llegaban a la cintura, de piel oscura como la noche, de mirada intimidante y carnosos labios pintados en un carmesí discreto, era muy bonita, y ella lucía prendas sexis en tonos de blancos.
Ella estaba aspirando unas líneas, tan tonta como yo, nos saludamos y me convidó, no lo dudé y metí esa mierda en mi cuerpo, una vez más…
Y empezamos con nuestro trabajo, a servir copas, a ser manoseadas, a regalar sonrisas, solo que en esta oportunidad no eran solo juego de cartas, había algo más, algo pesado, estaban haciendo arreglos, drogas dinero, dinero drogas…
Algunos de los tipos con los que hablaba Favio tenían acento extranjero, en un momento uno de estos hombres tomó un paquete, lo perforó con su cuchillo y trazó un par de líneas sobre la mesa, luego nos llamó a nosotras y nos invitó a disfrutarlas…
Aspiré con fuerza, ella también… entonces nos pidió que le regaláramos un rico show
Ellos se hicieron a un costado y nos invitaron a subir a la gran mesa redonda en la cual estaban discutiendo negocios, era como la arena del circo romano, ella subió y yo la seguí mientras alguien puso música, muy melosa, muy strip, y solo hice lo mío…
Amalia y yo empezamos a bailar, una muy cerca de la otra, nos miramos fijamente, cada vez mas cerca, cada vez mas caliente, sus manos llegaron a mi cuerpo y yo la correspondí, besé sus labios carnosos y ella metió su lengua en mi boca, refregamos pechos contra pechos, ella me tomó por la cintura y yo acaricié sus suaves y duros glúteos.
Los tipos reían y se jactaban, son tan predecibles, se calientan como animales, pero yo solo me concentré en mi partener de turno…
Sentí inmediatamente una atracción natural hacia esa chica cubana y noté que era recíproco, danzamos muy pegadas meneando las caderas, lado a lado, traté de abstraerme de todos esos estúpidos tipos que aullaban como lobos hambrientos y solo concentrarme en los bonitos ojos negros de Amalia, que me miraba en forma intimidante, de esa forma que te hacen bajar la vista…
De hecho lo hice, y sin intención mis vista cayó sobre sus pechos que eran cubiertos por un ajustado sostén blanco como la nieve, haciendo relieve contra el tono apagado de su piel, solo lo solté y ella permitió que lo hiciera, sus tetas eran pura silicona, al igual que las mías, pero tenía unos enormes pezones, eran largos y llamativos, empecé a pasar las yemas de mis pulgares muy dulcemente, incluso metí mis dedos en su boca para salivarlos y luego volver a esos botones que me excitaban…
La cubana jugaba mi juego, pasó su mano entre mis prendas, bajo mi tanga y empezó a acariciar mi conchita con ritmo, incluso metiendo sus dedos en mi jugoso hueco, giré sobre mi eje poniendo mi espalda contra su frente, me dejé seducir, ahora sus manos pasaban a mi frente, acariciando mis pechos por arriba y mi sexo por debajo, yo solo miraba a los tipos que nos rodeaban y pensaba que pronto nos cogerían a su antojo, como pedazos de carne, pero a pesar de todo hacía mi trabajo, les regalaba cuanta sonrisa quisieran tener…
El final del tema musical y el comienzo del siguiente nos dejó saber que era tiempo de cambiar las cosas y pasar a algo mas fuerte, Amalia moviendo sus caderas desnudó la mitad inferior de su cuerpo, y se recostó suavemente con sus piernas bien abiertas, en una posición demasiado porno, me llamo la atención el contraste entre sus oscuros labios prolijamente rasurados y el casi rojo del interior de su sexo, sabía mi rol, solo me arrodillé al frente, en cuatro patas, cerré los ojos y empecé a lamer su clítoris…
A posição era meio desconfortável pra nós duas, porque na real nosso objetivo era excitar os caras com o que a gente fazia, então eles tinham que ver com o máximo de detalhe possível. Não era a mesma coisa colocar minha boca igual ventosa do que esticar minha língua o máximo pra fora, abrir toda a buceta dela e só roçar o clitóris. Ela tinha que gemer num prazer fingido, eu era mulher, eu sabia como fazer...Os caras atrás de mim começaram a acariciar minha bunda e não demorou muito pra um deles dar um jeito de enfiar os dedos, dos dois lados. Era o próximo degrau na escada do prazer, a entrega começava...
Mas não ia durar muito mais. A gente tava tão concentrada naquilo que ninguém notou o que tava rolando lá fora. De repente, os comandos especiais antidrogas invadiram, parecia filme do Swat. Teve tiro e eu achei que ia morrer na hora. A cubana e eu nos jogamos no chão e nos encolhemos debaixo da mesa, numa crise de nervos...
Não durou muito. O lugar tava tomado, eles se renderam, até o Fávio, que ia pegar muitos anos na cadeia...
Foi vergonhoso. Os policiais nos tiraram do lugar algemadas, quase peladas. Deram uns cobertores pra gente esconder só o rosto. Lá fora tinha a imprensa, eles sempre sabem de tudo...
Imagina a situação: te invadem com câmeras, microfones, perguntas, e não importa o que você diga, a sociedade já te condenou...
Nos levaram num camburão fechado, em silêncio total. Os caras estavam encapuzados e pareciam estátuas, eram assustadores. Chegamos num centro de detenção provisório e a gente já sabia que a situação não ia ser fácil...
Me jogaram numa cela fedorenta, quase nua, do jeito que eu tava. Meus pés sentiram o frio e a umidade daquele quarto escuro, e a Amália teve o mesmo destino, só que do outro lado, onde eu não conseguia contato visual.
Eu sabia o que podia acontecer com garotas como eu num lugar desses... Um lugar assim, eu tremia, um pouco de medo, um pouco de frio…
Vi uns caras da custódia passarem na frente das minhas grades, e depois ouvi o rangido que imaginei ser a porta do calabouço da Amália…
Então começou o inferno, as vozes dos caras, tratando ela como puta, e os protestos da moça, entre soluços e reclamações enérgicas, feito um bicho acuado. Senti pancadas, me encolhi e tapei os ouvidos com as mãos, mas era impossível me isolar, impossível…
De repente o silêncio, um silêncio aterrorizante, daqueles que gelam o sangue, daqueles que fazem a gente pensar no pior. Amália, uma cubana, uma prostituta, quem sentiria falta dela? Quem perguntaria por ela? Eu sabia de muitas histórias assim…
O rangido da porta se repetiu, só que já não tinha palavras, tudo parecia mudo…
Então chegaram na minha porta, entendi que era minha vez. Um dos caras sentenciou:
— Espero que você seja boazinha, diferente daquela negra suja… ou vai ter o mesmo fim…
Não vou dar detalhes do que aconteceu, porque não foi agradável pra mim. Só fechei os olhos e, com lágrimas escorrendo pelo meu rosto, me submeteram ao gosto deles, como imaginarem, por onde imaginarem. Foi humilhante, mas pelo menos saí viva…
Nos dias seguintes, virei a puta do lugar. Turno após turno vinham me buscar, me desgastaram, me humilharam, me tiraram a autoestima, me fizeram uma bonequinha doce, carinhosa e complacente.
Quando terminou o processo legal, onde se comprovou que eu era só uma puta que estava no lugar errado na hora errada, me jogaram na rua. Fiquei sabendo que o Fávio passaria muitos anos atrás das grades e que a Amália… a coitada da Amália nunca tinha existido…
Não tinha nada, nem onde cair morta, só a necessidade de me drogar. Comecei a me prostituir na rua, qualquer coisa por dois reais, qualquer merda pra conseguir um pó pra cheirar. E já não era mais qualidade pura, como eu conseguia antes… Favio, não, agora só consegui umas merdas que queimavam meu cérebro…
Comecei a emagrecer, perdi muitos quilos, quase não comia, porque o pouco que juntava era pra comprar droga, a única coisa que se mantinha firme no meu corpo eram essas tetas de silicone, e comecei a odiá-las, essas tetas perfeitas eram só o símbolo da minha decadência…
Sabe o quê? O suicídio começou a ser uma opção, já não queria mais nada desse maldito mundo…
E eu tentei… e falhei, acordei num hospital, foi um milagre, uma segunda chance…
Me ofereceram uma alternativa, uma clínica de reabilitação…
E aqui estou eu, começando de novo, passinho a passinho, até me deram a chance de tirar essas próteses horríveis, agora tenho de volta meus peitos como a vida me deu…
O sol entra pela janela e esquenta meu rosto, várias folhas de papel com minha caligrafia se amontoam na mesa, termino de escrever minha história, uma mulher que tinha tudo, e a ambição a levou a ficar sem nada, e não tô falando de dinheiro… tô falando de afeto, tô falando de amor, tô falando de alma, tô falando de autoestima, tô falando de coração…
FIM
Se você é maior de idade, pode me escrever para com o título ’EU… A MAIS VAGABUNDA DE TODAS…’ para dulces.placeres@live.com
1 comentários - A mais puta de todas - 6 de 6