Primero, todas las entregas de los mejores post
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa---parte-1-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4389002/Mi-amada-esposa---parte-2-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4436535/Mi-amada-esposa---parte-3-de-3.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802856/Mi-amada-esposa-parte-4.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802863/Mi-amada-esposa---parte-5.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4868469/Mi-amada-esposa---parte-6.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4896522/Mi-amada-esposa---parte-7.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4905961/Mi-amada-esposa---parte-8.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4915721/Mi-amada-esposa---parte-9.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4956318/Mi-amada-esposa---parte-10.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4965835/Mi-amada-esposa---parte-11.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4974651/Mi-amada-esposa---parte-12.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4985411/Mi-amada-esposa---parte-13.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4991203/Mi-amada-esposa---parte-14.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5001091/Mi-amada-esposa---parte-15.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5030636/Mi-amada-esposa---parte-16.html
Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos
BUSCANDO DEPARTAMENTO
Todo fue casualidad, digamos… el destino?
Lo cierto es que había decidido dejar la casa de mis padres, llegando a veinticinco años había conseguido una beca importante para terminar mis estudios terciarios y estaba buscando un departamento para alquilar, en la zona céntrica de la ciudad, preferentemente cerca de la universidad, para poder ir a pie, a lo sumo en bicicleta.
Además, quería ser independiente, tener mis horarios, mis responsabilidades, quería crecer y que nadie me dijera ya lo que debía hacer, lo que estaba bien y lo que estaba mal.
El problema es que no encontraba algo que encajara con mis pretensiones, soy un tanto berrinchuda digamos, y a todo suelo encontrarle una excusa, la ubicación, el tamaño, las terminaciones, el costo, y así se escapó el tiempo y se fueron cerrando los caminos, y fui agotando posibilidades.
Navegando en la web di con la página de ‘Cerezo Bienes Raíces’ un nombre que intuí decía más de lo que era, pero vi fotos de un par de alternativas que me parecieron potables, y los precios estaban a mi alcance.
Hice algunas consultas por mail, y un par de llamadas, hasta que me decidí a ir personalmente.
Al llegar comprobé lo que imaginaba, el nombre ‘Cerezo Bienes Raíces’ pretendía ser más de lo que realmente era, una modesta oficina que era tan pequeña como mi cuarto, donde se agolpaban torpemente dos escritorios modernos, en caños cromados con la superficie vidriada, con una pc de escritorio y una notebook, me recibieron sus dueños, comprendí de inmediato que eran pareja, aparentaban unos cincuenta años promedio, pero se veían muy bien conservados, él era alto, espigado, de cabellos entrecanos y encrespados, lucía un aro pequeño en una de sus orejas, perfectamente afeitado, camisa blanca, traje y zapatos lustrados, ella por su parte, mostraba su cabello rubio recogido, pude notar que eran teñidos, pequeños lentes de aumento, lucía un traje de falda pegada, muy sexi, incluso noté que le dibujaba un culo envidiablemente hermoso, con medias negras y zapatos tacos altos, realmente sabía vestirse y tenía un perfume dulzón que se me hacía exquisito.
Ella se presentó como Gabriela, y empezó a contarme sobre las opciones por las cuales yo había consultado, ella casi monologaba pero no pude evitar notar como el que asumí sería su esposo, no me quitaba los ojos de encima, de esa manera que miran los hombres que hasta llegan a incomodar, y honestamente me sentí seducida, sus ojos se iban una y otra vez a mis tetas, y es que bueno, tengo tetas grandes y llamativas, que puedo hacer? y no podía más que mirar de reojo cada tanto y sonreírme tontamente, me sentía acalorada por lo raro de la situación, porque su mujer estaba ahí, y la adrenalina del peligro me devoraba…
De pronto sonó su celular, y él se desentendió de nosotras, fue entonces cuando ella bajando la voz y acercándose un poco me dijo directamente
Disculpa, vi cómo te mira mi esposo, y vi cómo le sonríes, crees que debería preocuparme?
Lejos de intimidarme, me acerqué a ella, lo suficiente como para sentir su aliento, y mirándola directamente a los ojos disparé mientras me enrulaba los cabellos entre mis dedos
No, en verdad creo que el que debe preocuparse es el…
Ella se apartó instintivamente, sorprendida por mis palabras, y yo me morí de risa por dentro, es que no se, me sentí tan lesbiana al decir esas palabras...
Después de ese momento un tanto incómodo para ella y tan gracioso para mí, no hubo mucho más por ese día, solo combinar para visitar al día siguiente uno de los departamentos ofrecidos.
Así fue como volvimos a encontrarnos, esta vez al pie del edificio, nos saludamos cortésmente cruzando besos en nuestras mejillas y volví a percibir ese perfume embriagador que usaba, nuevamente lucia ese traje de oficina ajustado al cuerpo que tan bien le quedaba, con un culo envidiable, y un porte femenino digno de admiración, y no es que lo mío sean las mujeres, pero se reconocer cuando una mujer es sexi y atractiva.
Subimos por el ascensor, ella tenía unas carpetas en la mano, y leía detalles del apartamento con atención, pero mi mente estaba en otra cosa, yo solo miraba su falda y me moría de intriga por saber que lucía abajo, además, el nacimiento de sus pechos escapaba por el escote de la blanca camisa abotonada al frente, y en su respiración se hacía excitante observar la situación.
Llegamos, abrió la puerta y me hizo pasar, el departamento era amueblado, así que en un punto ella me pidió que nos sentáramos a hablar bien de cómo serían los pagos, garantías y todo eso, a todo esto, yo no podía dejar de verla a los ojos, fue divertido ponerla incomoda, sentí como se empezaba a molestar, su cuerpo la delataba...
Decidí entonces pasar al mismo sillón en el que ella estaba sentada, solo me senté junto a ella, solo para estar más cerca y mientras ella me seguía explicando un tanto nerviosa yo la paré de golpe y le pedí que me contara un poco de ella, de su vida.
Gabriela empezó a contarme de su familia, su esposo, y demás cosas, volví a interrumpirla, directamente fui al grano y le dije si nunca había estado con otra mujer, fue tan sexi notar como el color le subió por las mejillas y en ese momento se le comenzó a entrecortar la voz, me contestó que no y me preguntó si yo sí, a lo cual le contesté sonriendo que no, siempre me han gustado los hombres , pero la verdad se veía muy sexy y desde que la había conocido no podía pasar por alto el hermoso cuerpo que tenía, en especial ese culo…
En ese momento me acerqué más a ella y le di un beso en los labios, ella reculó evitando lo que yo proponía, pero en verdad no puede dejar eso así, es que se me hacía muy deseable, volví a la carga, y le volví a robar otro beso, sus labios con los míos, aproveché su confusión y con la mano la atraje a mi lado, cerrando distancias
Gabriela reaccionó y se apartó de mi lado, se incorporó y fue al sillón que estaba al frente, me dijo que ella no podía hacer eso, pero yo no aceptaría un ‘no’ se su parte, casi salté sobre su posición y me puse sobre ella, sobre sus piernas, como cabalgándola y la tomé fuerte por sus muñecas para que esta vez le costara más trabajo zafarse, que rico fue eso, era como estar cazando a mi presa, entonces le pregunté si no le parecía atractiva o qué diablos le pasaba…
Ella con una voz muy amable me dijo
Si, tenes un cuerpo hermoso, eres joven, pero… no te das cuenta? Podrías ser mi hija, de hecho, tienes su edad…
A lo que respondí jugando nuevamente con sus palabras, como ya lo había hecho en la oficina
Cierto, podría ser tu hija, pero sabes qué? No lo soy…
No le di tiempo a reaccionar y le planté otro beso, y esta vez, ella ya resignada fue receptiva y me respondió bajando las defensas. Sus manos entonces pasaron por mi espalda y las mías fueron a su nuca a tomarla para que no se despegue, nos dimos un beso muy rico, muy caliente, muy de fantasía loca con otra mujer, nuestras lenguas jugaron entre sí, ella estaba tan caliente como yo, entonces paré el beso y solo me quedé mirándola, sin decir palabra, como que el tiempo se congeló en ese momento, naufragué en la calma de sus enormes ojos verdes, ella respiró profundamente y se recostó sobre el sillón, yo tenía el control, sin quitarme de encima fui desabrochando cada uno de los botones de su camisa blanca hasta quitársela lentamente, dejándola solo en sostén, demasiado sexi…
Le di otro beso, muy profundo, después fui bajando por su cuello, en esos besos que me encantan, seguí más abajo, a su pecho hasta llegar a sus tetas, eran pequeñas y bonitas, solté el sostén y ya nada nos separó, comencé a chupar sus pezones, ahhhhh! que rico fue ver su cara de placer y yo poder hacerlo como en algún momento lo había hecho con los míos, cuando me masturbo en soledad, pasé mi lengua por cada uno de ellos delicadamente y no dejaba de mirarla directamente a los ojos, pero ella no podía sostenerme la mirada del placer que estaba sintiendo…
Comecei a ofegar, cada vez mais forte, então parei de novo pra tirar minha blusa, meus peitos são enormes do lado dos dela, eu só tava com um sutiã armado que fazia eles parecerem ainda maiores, perguntei se ela gostava do que via, ela tava com os olhos fixos nos meus peitos, falei pra ela me tocar, então ela tomou a iniciativa de desnudá-los por completo, foi tão gostoso… e mais ainda quando ela se aproximou e começou a me lamber, era a vez dela, eu só olhava como ela fazia, como me chupava, como passava a língua neles, ahhhh! era tão excitante, sentir como ela curtia, sentir como eu ficava molhada, mais e mais a cada segundo.
Retomei o controle do jogo, me levantei e fiz ela me acompanhar, paradas de frente uma pra outra, fiquei na ponta dos pés pra alcançar ela e dar um beijo profundo e intenso, ela tava entregue, só gemia…
Então comecei a descer minhas mãos pelo corpo dela, cheguei na bunda dela, parecia tão grande e provocante, soltei a saia dela, e devagar deslizei pelos quadris dela até deixar cair no chão, que surpresa, pensei que ela usaria meia-calça, mas na verdade era cinta-liga, Deus, que sexy… além desses saltos altos, e uma calcinha fio dental enterrada entre as nádegas dela, muito erótico…
Fiz ela recuar até o sofá, pedi pra ela abrir as pernas, me ajoelhei e me aproximei devagar, beijei ela aos poucos na barriga, descendo até chegar onde começava a calcinha dela, que gostoso parecia…
Só olhava nos olhos dela enquanto fazia isso, notava como a respiração dela acelerava, sentindo o corpo dela curtir cada segundo… desci ainda mais, comecei a beijar ela por cima da calcinha e percebi o quanto ela tava molhada, tão molhada quanto eu, saber que eu era a culpada da buceta molhada dela só me deixou mais excitada do que já tava, finalmente afastei o tecido macio da calcinha dela, e me deparei com a buceta dela bem depilada, ahhhhhh! Deus! que gostoso, toda molhada e quente…
Passei delicadamente minha língua pela intimidade dela, pelo clitóris dela e comecei a fazer um sexo oral bem gostoso nela, do jeito que eu gosto que façam em mim, percebi que minha boca foi enchendo com os sucos dela, quanto mais eu lambia, mais ela ficava molhada, demais, e o tempo todo eu não perdia o contato visual com ela, notei que ela não aguentava tanto prazer, começou a apertar os próprios peitos, ahhh! é muito gostoso, não deixei ela gozar, subi até a boca dela e beijei fundo pra fazer ela provar o que eu estava provando, pra dar os próprios sucos dela, num beijo bem gostoso, bem molhado…
Pedí que ela gozasse na minha boca, assim, do jeito que tava excitada queria que ela gozasse na minha boca, notei aquele olhar cúmplice, desci de novo entre as pernas dela e dessa vez meti dois dos meus dedos na buceta dela, entraram super fácil de tão molhada que ela tava e isso me encantou, ela parecia tão mulher, tão gostosa!... e mexi meus dedos lá dentro, cada vez mais rápido, do jeito que eu mesma me masturbo, continuei dando prazer, passando minha língua no clitóris dela, ela não aguentava, de repente vieram os espasmos, os gemidos viraram gritos abafados, ela teve um orgasmo delicioso, não conseguiu controlar o corpo, continuei até ver ela terminar, até ela não aguentar mais…
Gabriela então tomou o controle da situação, se aproximou e me disse:
Queria brincar, pirralha?
Soou delicioso pra mim, ela me beijou de novo, com um beijo forte cheio de paixão, me empurrou no sofá com uma violência calculada, fazendo eu perder o equilíbrio mas sem me machucar, veio pra cima de mim, começou pelos meus lábios, depois pelo meu pescoço, passou pelos meus peitos, chegou na minha barriga, por fim na minha saia, só levantou até minha cintura e ali ficou na frente da minha calcinha fio dental branca, que por sinal tava encharcada e transbordando, sentia meus fluidos que já tinham começado a escorrer por dentro das minhas pernas…
Ela só começou a me acariciar com os dedos, aquilo era uma tortura eterna, sabia que eu queria que ela fizesse logo, até que de repente começou a passar a língua na minha buceta bem molhada, no meu clitóris e naquele momento, sem dizer mais nada, me penetrou Com os dedos dela bem gostosos, devolvendo o mesmo que eu tinha dado pra ela, isso era delicioso, sentir como uma mulher faz, e ver aquela fantasia tão forte que eu tinha se realizando aos poucos, o jeito que ela beijava minha intimidade e me enchia de prazer, ahhhhhh! E eu não aguentei mais, só gozei na boca dela, meu corpo não segurou e comecei a me mexer sem controle, aquele orgasmo foi maravilhoso...
Quando terminei, ela se deitou mostrando a bunda pra mim, fingindo que era sem querer, mas as duas sabiam que era provocação, e... Meu Deus! Era perfeito... com a calcinha fio dental marcada pelo bronzeado, tinha um cheiro gostoso demais...
Ela me pediu então pra tirar umas fotos dela, do jeito que tava, era tão lindo vê-la assim tão à vontade e a ideia das fotos me excitou mais ainda, tirei várias, e depois ela pediu pra fazer o mesmo comigo, então me fez ficar de quatro só pra me fotografar. Enquanto ela tirava as fotos, eu só conseguia imaginar e me molhar, claro que eu não tenho aquela bundona que ela carregava, mas era gostosa, muito gostosa...
De repente, ela mudou o jogo, sentou de novo e me puxou pra cima dela, me deixou equilibrada nas pernas dela, de bunda pra cima, daquele jeito que os pais colocam os filhos pra dar palmada por alguma travessura, então me deu um tapa gostoso com a palma da mão numa das minhas nádegas e disse:
Menina malcriada! Olha o que você me fez fazer?
Soou tão lésbico... me senti molhando de novo...
Gabriela então começou a percorrer minha pele com os dedos, e foi se aproximando devagar do meu cuzinho, cada vez mais perto, cada vez mais sexy, eu continuei me molhando e comecei a gemer de desejo, porque ela me fazia querer, aproveitou o suco da minha buceta pra molhar os dedos, e finalmente enfiou um dedo devagar e começou a mexer perversamente, depois tentou com dois e seguiu o jogo, então me disse:
Vi como você seduzia meu marido, com certeza se meus dedos fossem o pau dele você estaria adorando, sua puta gostosa...
Não respondi, não tava pensando no marido dela, nem Lembrei na hora, mas quando ela mencionou, achei a ideia uma delícia, claro, eu não sabia se ela tava no clima de brincadeira ou de reclamação, então só esperei o próximo passo dela, enquanto os dedos dela já entravam e saíam sem dificuldade, aí ela disse:
"Vamos, vagabunda, quero que você imagine que é meu marido que tá te comendo o cu, quero que você goze pensando que é ele que tá te metendo, sua puta..."
Quando percebi as intenções dela, me relaxei e me preparei pra aproveitar, passei a mão entre minhas pernas só pra tocar meu clitóris que tava enorme de tesão, ela continuava com o jogo de palavras e isso só aumentava meu fogo...
"Sabe que pica gostosa que ele tem, você não faz ideia... como eu queria ver ele enchendo você de porra... imagina?"
Ahhh!!! por que diabos ela fazia isso comigo?
"Que puta você é... se visse como tá sua bunda aberta, tô enfiando três dedos e você nem percebeu..."
Não tinha como resistir, realmente não tinha percebido que ela tava enfiando três dedos, gozei de uma vez, uma mistura de prazer físico com prazer mental de imaginar o que ela tava propondo...
Quando voltei ao normal, ainda tava muito excitada, então pedi pra ela deitar no sofá, subi nela de novo e comecei a beijar aquela boca tão gostosa e quente, a língua dela e a minha eram uma só, coloquei meus peitos na altura do rosto dela e ela começou a lamber meus mamilos, adorava como ela fazia... já tava muito molhada, então cruzei minhas pernas com as dela pra encostar minha buceta na dela, isso era tão quente, tão pornô, tão gostoso, aquela mulher me enlouquecia, a maturidade dela, a atenção e a experiência, talvez quem tivesse jogando o jogo dela fosse ela, sei lá, mas era uma delícia...
Comecei a me mexer devagar no começo, as duas se olhando nos olhos, isso era o mais excitante, as duas tão molhadas, comecei a acelerar o movimento, me aproximando dela, o sexo dela e o meu, se roçando e se molhando, uma na outra, cada vez mais rápido, os gemidos tomaram conta o quarto até que nós duas terminamos num orgasmo perfeito e compartilhado...
Chega, era o suficiente para ambas, começamos a nos vestir em silêncio, nossas roupas estavam espalhadas por todo lado, Gabriela pegou um cigarro da bolsa, acendeu e foi até uma das janelas do apartamento, ficou olhando pela janela, presa nos próprios pensamentos, me senti estranha, meus olhos recebiam como um postal a imagem de uma mulher solitária, ao longe, e aquele postal não tinha nada a ver com o que tinha acabado de acontecer, pra mim tinha sido realizar uma fantasia, sempre quis compartilhar uma brincadeira entre mulheres, mas ela...
Perguntei enquanto arrumava o cabelo
Tá bem?
Gabriela virou e veio até mim, como se lembrasse que eu estava ali, me olhou fixo nos olhos e disse
Vou te contar um segredo, um segredo que ninguém sabe e confio que não vai sair da sua boca...
Eu só assenti com o olhar, e esperei ansiosa
Uma vez eu tive sua idade, antes das minhas filhas, antes do meu marido... uma vez eu estudava e tinha colegas, e uma garota chamada Sandra foi muito mais que uma colega... compartilhamos mais que estudos, levamos adiante um relacionamento escondido de casal, imagina trinta anos atrás o que a sociedade achava de duas mulheres fazendo amor, e como a gente fazia amor!!!! Vivemos quase dois anos de amor clandestino, escondido, proibido... foi foda enquanto durou...
Ela apagou o cigarro e, do nada, mudou de assunto, como se fechasse de novo aquela porta que a ligava ao passado, e retomou o tema do aluguel, o motivo verdadeiro pelo qual estávamos naquele lugar, eu não falei mais nada, não quis perguntar, não cabia...
E foi assim que aluguei aquele lugar, acho que na verdade me decidi pelas lembranças que ele me traz, todo dia ao olhar os sofás lembro daquela manhã com a Gabi...
Vejo ela uma vez por mês, quando passo pra pagar o aluguel, é inevitável que nossos olhares se cruzem e escapem risadas cúmplices, o marido dela olha sem entender, até que dá pra entender… ela deve achar que a gente é doida…
Se você é maior de idade, adoraria saber sua opinião sobre esse conto. Pode me escrever com o título ‘PROCURANDO APARTAMENTO’ pra dulces.placeres@live.com
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa---parte-1-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4389002/Mi-amada-esposa---parte-2-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4436535/Mi-amada-esposa---parte-3-de-3.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802856/Mi-amada-esposa-parte-4.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802863/Mi-amada-esposa---parte-5.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4868469/Mi-amada-esposa---parte-6.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4896522/Mi-amada-esposa---parte-7.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4905961/Mi-amada-esposa---parte-8.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4915721/Mi-amada-esposa---parte-9.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4956318/Mi-amada-esposa---parte-10.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4965835/Mi-amada-esposa---parte-11.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4974651/Mi-amada-esposa---parte-12.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4985411/Mi-amada-esposa---parte-13.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4991203/Mi-amada-esposa---parte-14.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5001091/Mi-amada-esposa---parte-15.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5030636/Mi-amada-esposa---parte-16.html
Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos
BUSCANDO DEPARTAMENTO
Todo fue casualidad, digamos… el destino?
Lo cierto es que había decidido dejar la casa de mis padres, llegando a veinticinco años había conseguido una beca importante para terminar mis estudios terciarios y estaba buscando un departamento para alquilar, en la zona céntrica de la ciudad, preferentemente cerca de la universidad, para poder ir a pie, a lo sumo en bicicleta.
Además, quería ser independiente, tener mis horarios, mis responsabilidades, quería crecer y que nadie me dijera ya lo que debía hacer, lo que estaba bien y lo que estaba mal.
El problema es que no encontraba algo que encajara con mis pretensiones, soy un tanto berrinchuda digamos, y a todo suelo encontrarle una excusa, la ubicación, el tamaño, las terminaciones, el costo, y así se escapó el tiempo y se fueron cerrando los caminos, y fui agotando posibilidades.
Navegando en la web di con la página de ‘Cerezo Bienes Raíces’ un nombre que intuí decía más de lo que era, pero vi fotos de un par de alternativas que me parecieron potables, y los precios estaban a mi alcance.
Hice algunas consultas por mail, y un par de llamadas, hasta que me decidí a ir personalmente.
Al llegar comprobé lo que imaginaba, el nombre ‘Cerezo Bienes Raíces’ pretendía ser más de lo que realmente era, una modesta oficina que era tan pequeña como mi cuarto, donde se agolpaban torpemente dos escritorios modernos, en caños cromados con la superficie vidriada, con una pc de escritorio y una notebook, me recibieron sus dueños, comprendí de inmediato que eran pareja, aparentaban unos cincuenta años promedio, pero se veían muy bien conservados, él era alto, espigado, de cabellos entrecanos y encrespados, lucía un aro pequeño en una de sus orejas, perfectamente afeitado, camisa blanca, traje y zapatos lustrados, ella por su parte, mostraba su cabello rubio recogido, pude notar que eran teñidos, pequeños lentes de aumento, lucía un traje de falda pegada, muy sexi, incluso noté que le dibujaba un culo envidiablemente hermoso, con medias negras y zapatos tacos altos, realmente sabía vestirse y tenía un perfume dulzón que se me hacía exquisito.
Ella se presentó como Gabriela, y empezó a contarme sobre las opciones por las cuales yo había consultado, ella casi monologaba pero no pude evitar notar como el que asumí sería su esposo, no me quitaba los ojos de encima, de esa manera que miran los hombres que hasta llegan a incomodar, y honestamente me sentí seducida, sus ojos se iban una y otra vez a mis tetas, y es que bueno, tengo tetas grandes y llamativas, que puedo hacer? y no podía más que mirar de reojo cada tanto y sonreírme tontamente, me sentía acalorada por lo raro de la situación, porque su mujer estaba ahí, y la adrenalina del peligro me devoraba…
De pronto sonó su celular, y él se desentendió de nosotras, fue entonces cuando ella bajando la voz y acercándose un poco me dijo directamente
Disculpa, vi cómo te mira mi esposo, y vi cómo le sonríes, crees que debería preocuparme?
Lejos de intimidarme, me acerqué a ella, lo suficiente como para sentir su aliento, y mirándola directamente a los ojos disparé mientras me enrulaba los cabellos entre mis dedos
No, en verdad creo que el que debe preocuparse es el…
Ella se apartó instintivamente, sorprendida por mis palabras, y yo me morí de risa por dentro, es que no se, me sentí tan lesbiana al decir esas palabras...
Después de ese momento un tanto incómodo para ella y tan gracioso para mí, no hubo mucho más por ese día, solo combinar para visitar al día siguiente uno de los departamentos ofrecidos.
Así fue como volvimos a encontrarnos, esta vez al pie del edificio, nos saludamos cortésmente cruzando besos en nuestras mejillas y volví a percibir ese perfume embriagador que usaba, nuevamente lucia ese traje de oficina ajustado al cuerpo que tan bien le quedaba, con un culo envidiable, y un porte femenino digno de admiración, y no es que lo mío sean las mujeres, pero se reconocer cuando una mujer es sexi y atractiva.
Subimos por el ascensor, ella tenía unas carpetas en la mano, y leía detalles del apartamento con atención, pero mi mente estaba en otra cosa, yo solo miraba su falda y me moría de intriga por saber que lucía abajo, además, el nacimiento de sus pechos escapaba por el escote de la blanca camisa abotonada al frente, y en su respiración se hacía excitante observar la situación.
Llegamos, abrió la puerta y me hizo pasar, el departamento era amueblado, así que en un punto ella me pidió que nos sentáramos a hablar bien de cómo serían los pagos, garantías y todo eso, a todo esto, yo no podía dejar de verla a los ojos, fue divertido ponerla incomoda, sentí como se empezaba a molestar, su cuerpo la delataba...
Decidí entonces pasar al mismo sillón en el que ella estaba sentada, solo me senté junto a ella, solo para estar más cerca y mientras ella me seguía explicando un tanto nerviosa yo la paré de golpe y le pedí que me contara un poco de ella, de su vida.
Gabriela empezó a contarme de su familia, su esposo, y demás cosas, volví a interrumpirla, directamente fui al grano y le dije si nunca había estado con otra mujer, fue tan sexi notar como el color le subió por las mejillas y en ese momento se le comenzó a entrecortar la voz, me contestó que no y me preguntó si yo sí, a lo cual le contesté sonriendo que no, siempre me han gustado los hombres , pero la verdad se veía muy sexy y desde que la había conocido no podía pasar por alto el hermoso cuerpo que tenía, en especial ese culo…
En ese momento me acerqué más a ella y le di un beso en los labios, ella reculó evitando lo que yo proponía, pero en verdad no puede dejar eso así, es que se me hacía muy deseable, volví a la carga, y le volví a robar otro beso, sus labios con los míos, aproveché su confusión y con la mano la atraje a mi lado, cerrando distancias
Gabriela reaccionó y se apartó de mi lado, se incorporó y fue al sillón que estaba al frente, me dijo que ella no podía hacer eso, pero yo no aceptaría un ‘no’ se su parte, casi salté sobre su posición y me puse sobre ella, sobre sus piernas, como cabalgándola y la tomé fuerte por sus muñecas para que esta vez le costara más trabajo zafarse, que rico fue eso, era como estar cazando a mi presa, entonces le pregunté si no le parecía atractiva o qué diablos le pasaba…
Ella con una voz muy amable me dijo
Si, tenes un cuerpo hermoso, eres joven, pero… no te das cuenta? Podrías ser mi hija, de hecho, tienes su edad…
A lo que respondí jugando nuevamente con sus palabras, como ya lo había hecho en la oficina
Cierto, podría ser tu hija, pero sabes qué? No lo soy…
No le di tiempo a reaccionar y le planté otro beso, y esta vez, ella ya resignada fue receptiva y me respondió bajando las defensas. Sus manos entonces pasaron por mi espalda y las mías fueron a su nuca a tomarla para que no se despegue, nos dimos un beso muy rico, muy caliente, muy de fantasía loca con otra mujer, nuestras lenguas jugaron entre sí, ella estaba tan caliente como yo, entonces paré el beso y solo me quedé mirándola, sin decir palabra, como que el tiempo se congeló en ese momento, naufragué en la calma de sus enormes ojos verdes, ella respiró profundamente y se recostó sobre el sillón, yo tenía el control, sin quitarme de encima fui desabrochando cada uno de los botones de su camisa blanca hasta quitársela lentamente, dejándola solo en sostén, demasiado sexi…
Le di otro beso, muy profundo, después fui bajando por su cuello, en esos besos que me encantan, seguí más abajo, a su pecho hasta llegar a sus tetas, eran pequeñas y bonitas, solté el sostén y ya nada nos separó, comencé a chupar sus pezones, ahhhhh! que rico fue ver su cara de placer y yo poder hacerlo como en algún momento lo había hecho con los míos, cuando me masturbo en soledad, pasé mi lengua por cada uno de ellos delicadamente y no dejaba de mirarla directamente a los ojos, pero ella no podía sostenerme la mirada del placer que estaba sintiendo…
Comecei a ofegar, cada vez mais forte, então parei de novo pra tirar minha blusa, meus peitos são enormes do lado dos dela, eu só tava com um sutiã armado que fazia eles parecerem ainda maiores, perguntei se ela gostava do que via, ela tava com os olhos fixos nos meus peitos, falei pra ela me tocar, então ela tomou a iniciativa de desnudá-los por completo, foi tão gostoso… e mais ainda quando ela se aproximou e começou a me lamber, era a vez dela, eu só olhava como ela fazia, como me chupava, como passava a língua neles, ahhhh! era tão excitante, sentir como ela curtia, sentir como eu ficava molhada, mais e mais a cada segundo.Retomei o controle do jogo, me levantei e fiz ela me acompanhar, paradas de frente uma pra outra, fiquei na ponta dos pés pra alcançar ela e dar um beijo profundo e intenso, ela tava entregue, só gemia…
Então comecei a descer minhas mãos pelo corpo dela, cheguei na bunda dela, parecia tão grande e provocante, soltei a saia dela, e devagar deslizei pelos quadris dela até deixar cair no chão, que surpresa, pensei que ela usaria meia-calça, mas na verdade era cinta-liga, Deus, que sexy… além desses saltos altos, e uma calcinha fio dental enterrada entre as nádegas dela, muito erótico…
Fiz ela recuar até o sofá, pedi pra ela abrir as pernas, me ajoelhei e me aproximei devagar, beijei ela aos poucos na barriga, descendo até chegar onde começava a calcinha dela, que gostoso parecia…
Só olhava nos olhos dela enquanto fazia isso, notava como a respiração dela acelerava, sentindo o corpo dela curtir cada segundo… desci ainda mais, comecei a beijar ela por cima da calcinha e percebi o quanto ela tava molhada, tão molhada quanto eu, saber que eu era a culpada da buceta molhada dela só me deixou mais excitada do que já tava, finalmente afastei o tecido macio da calcinha dela, e me deparei com a buceta dela bem depilada, ahhhhhh! Deus! que gostoso, toda molhada e quente…
Passei delicadamente minha língua pela intimidade dela, pelo clitóris dela e comecei a fazer um sexo oral bem gostoso nela, do jeito que eu gosto que façam em mim, percebi que minha boca foi enchendo com os sucos dela, quanto mais eu lambia, mais ela ficava molhada, demais, e o tempo todo eu não perdia o contato visual com ela, notei que ela não aguentava tanto prazer, começou a apertar os próprios peitos, ahhh! é muito gostoso, não deixei ela gozar, subi até a boca dela e beijei fundo pra fazer ela provar o que eu estava provando, pra dar os próprios sucos dela, num beijo bem gostoso, bem molhado…
Pedí que ela gozasse na minha boca, assim, do jeito que tava excitada queria que ela gozasse na minha boca, notei aquele olhar cúmplice, desci de novo entre as pernas dela e dessa vez meti dois dos meus dedos na buceta dela, entraram super fácil de tão molhada que ela tava e isso me encantou, ela parecia tão mulher, tão gostosa!... e mexi meus dedos lá dentro, cada vez mais rápido, do jeito que eu mesma me masturbo, continuei dando prazer, passando minha língua no clitóris dela, ela não aguentava, de repente vieram os espasmos, os gemidos viraram gritos abafados, ela teve um orgasmo delicioso, não conseguiu controlar o corpo, continuei até ver ela terminar, até ela não aguentar mais…
Gabriela então tomou o controle da situação, se aproximou e me disse:
Queria brincar, pirralha?
Soou delicioso pra mim, ela me beijou de novo, com um beijo forte cheio de paixão, me empurrou no sofá com uma violência calculada, fazendo eu perder o equilíbrio mas sem me machucar, veio pra cima de mim, começou pelos meus lábios, depois pelo meu pescoço, passou pelos meus peitos, chegou na minha barriga, por fim na minha saia, só levantou até minha cintura e ali ficou na frente da minha calcinha fio dental branca, que por sinal tava encharcada e transbordando, sentia meus fluidos que já tinham começado a escorrer por dentro das minhas pernas…
Ela só começou a me acariciar com os dedos, aquilo era uma tortura eterna, sabia que eu queria que ela fizesse logo, até que de repente começou a passar a língua na minha buceta bem molhada, no meu clitóris e naquele momento, sem dizer mais nada, me penetrou Com os dedos dela bem gostosos, devolvendo o mesmo que eu tinha dado pra ela, isso era delicioso, sentir como uma mulher faz, e ver aquela fantasia tão forte que eu tinha se realizando aos poucos, o jeito que ela beijava minha intimidade e me enchia de prazer, ahhhhhh! E eu não aguentei mais, só gozei na boca dela, meu corpo não segurou e comecei a me mexer sem controle, aquele orgasmo foi maravilhoso...
Quando terminei, ela se deitou mostrando a bunda pra mim, fingindo que era sem querer, mas as duas sabiam que era provocação, e... Meu Deus! Era perfeito... com a calcinha fio dental marcada pelo bronzeado, tinha um cheiro gostoso demais...
Ela me pediu então pra tirar umas fotos dela, do jeito que tava, era tão lindo vê-la assim tão à vontade e a ideia das fotos me excitou mais ainda, tirei várias, e depois ela pediu pra fazer o mesmo comigo, então me fez ficar de quatro só pra me fotografar. Enquanto ela tirava as fotos, eu só conseguia imaginar e me molhar, claro que eu não tenho aquela bundona que ela carregava, mas era gostosa, muito gostosa...
De repente, ela mudou o jogo, sentou de novo e me puxou pra cima dela, me deixou equilibrada nas pernas dela, de bunda pra cima, daquele jeito que os pais colocam os filhos pra dar palmada por alguma travessura, então me deu um tapa gostoso com a palma da mão numa das minhas nádegas e disse:
Menina malcriada! Olha o que você me fez fazer?
Soou tão lésbico... me senti molhando de novo...
Gabriela então começou a percorrer minha pele com os dedos, e foi se aproximando devagar do meu cuzinho, cada vez mais perto, cada vez mais sexy, eu continuei me molhando e comecei a gemer de desejo, porque ela me fazia querer, aproveitou o suco da minha buceta pra molhar os dedos, e finalmente enfiou um dedo devagar e começou a mexer perversamente, depois tentou com dois e seguiu o jogo, então me disse:
Vi como você seduzia meu marido, com certeza se meus dedos fossem o pau dele você estaria adorando, sua puta gostosa...
Não respondi, não tava pensando no marido dela, nem Lembrei na hora, mas quando ela mencionou, achei a ideia uma delícia, claro, eu não sabia se ela tava no clima de brincadeira ou de reclamação, então só esperei o próximo passo dela, enquanto os dedos dela já entravam e saíam sem dificuldade, aí ela disse:
"Vamos, vagabunda, quero que você imagine que é meu marido que tá te comendo o cu, quero que você goze pensando que é ele que tá te metendo, sua puta..."
Quando percebi as intenções dela, me relaxei e me preparei pra aproveitar, passei a mão entre minhas pernas só pra tocar meu clitóris que tava enorme de tesão, ela continuava com o jogo de palavras e isso só aumentava meu fogo...
"Sabe que pica gostosa que ele tem, você não faz ideia... como eu queria ver ele enchendo você de porra... imagina?"
Ahhh!!! por que diabos ela fazia isso comigo?
"Que puta você é... se visse como tá sua bunda aberta, tô enfiando três dedos e você nem percebeu..."
Não tinha como resistir, realmente não tinha percebido que ela tava enfiando três dedos, gozei de uma vez, uma mistura de prazer físico com prazer mental de imaginar o que ela tava propondo...
Quando voltei ao normal, ainda tava muito excitada, então pedi pra ela deitar no sofá, subi nela de novo e comecei a beijar aquela boca tão gostosa e quente, a língua dela e a minha eram uma só, coloquei meus peitos na altura do rosto dela e ela começou a lamber meus mamilos, adorava como ela fazia... já tava muito molhada, então cruzei minhas pernas com as dela pra encostar minha buceta na dela, isso era tão quente, tão pornô, tão gostoso, aquela mulher me enlouquecia, a maturidade dela, a atenção e a experiência, talvez quem tivesse jogando o jogo dela fosse ela, sei lá, mas era uma delícia...
Comecei a me mexer devagar no começo, as duas se olhando nos olhos, isso era o mais excitante, as duas tão molhadas, comecei a acelerar o movimento, me aproximando dela, o sexo dela e o meu, se roçando e se molhando, uma na outra, cada vez mais rápido, os gemidos tomaram conta o quarto até que nós duas terminamos num orgasmo perfeito e compartilhado...
Chega, era o suficiente para ambas, começamos a nos vestir em silêncio, nossas roupas estavam espalhadas por todo lado, Gabriela pegou um cigarro da bolsa, acendeu e foi até uma das janelas do apartamento, ficou olhando pela janela, presa nos próprios pensamentos, me senti estranha, meus olhos recebiam como um postal a imagem de uma mulher solitária, ao longe, e aquele postal não tinha nada a ver com o que tinha acabado de acontecer, pra mim tinha sido realizar uma fantasia, sempre quis compartilhar uma brincadeira entre mulheres, mas ela...
Perguntei enquanto arrumava o cabelo
Tá bem?
Gabriela virou e veio até mim, como se lembrasse que eu estava ali, me olhou fixo nos olhos e disse
Vou te contar um segredo, um segredo que ninguém sabe e confio que não vai sair da sua boca...
Eu só assenti com o olhar, e esperei ansiosa
Uma vez eu tive sua idade, antes das minhas filhas, antes do meu marido... uma vez eu estudava e tinha colegas, e uma garota chamada Sandra foi muito mais que uma colega... compartilhamos mais que estudos, levamos adiante um relacionamento escondido de casal, imagina trinta anos atrás o que a sociedade achava de duas mulheres fazendo amor, e como a gente fazia amor!!!! Vivemos quase dois anos de amor clandestino, escondido, proibido... foi foda enquanto durou...
Ela apagou o cigarro e, do nada, mudou de assunto, como se fechasse de novo aquela porta que a ligava ao passado, e retomou o tema do aluguel, o motivo verdadeiro pelo qual estávamos naquele lugar, eu não falei mais nada, não quis perguntar, não cabia...
E foi assim que aluguei aquele lugar, acho que na verdade me decidi pelas lembranças que ele me traz, todo dia ao olhar os sofás lembro daquela manhã com a Gabi...
Vejo ela uma vez por mês, quando passo pra pagar o aluguel, é inevitável que nossos olhares se cruzem e escapem risadas cúmplices, o marido dela olha sem entender, até que dá pra entender… ela deve achar que a gente é doida…
Se você é maior de idade, adoraria saber sua opinião sobre esse conto. Pode me escrever com o título ‘PROCURANDO APARTAMENTO’ pra dulces.placeres@live.com
0 comentários - Procurando um apê