Total libertad para comentar lo que quieran
Espero sean de vuestro agrado
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5909834/Erotismo-en-B-N---01.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5930158/Erotismo-en-B-N---02.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5962854/Erotismo-en-B-N---03.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5981636/Erotismo-en-B-N---04.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5997767/Erotismo-en-B-N---05.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6004665/Erotismo-en-B-N---06.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6041938/Erotismo-en-B-N---07.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6075224/Erotismo-en-color---08.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6084997/Erotismo-en-color---09.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6099556/Erotismo-en-color---10.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6110497/Erotismo-en-color---11.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6116242/Erotismo-en-color---12.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6131873/Erotismo-en-color---13.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6166354/Erotismo-en-color---14.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6175748/Erotismo-en-color---15.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6196209/Erotismo-en-color---16.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6211165/Erotismo-en-color---17.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6218344/Erotismo-en-color---18.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6221055/Erotismo-en-color---19.html
EL TREN
Soy un tipo común, normal, como la mayoría de los mortales, tengo una familia armada, esposa e hijos, trabajador, trato de ser buen padre, buen marido.
Me considero un tipo bien parecido, pero no soy un sex simbol, ya pasé los cuarenta y cinco, de tez morena, delgado de un poco más de un metro ochenta pero con una barriguita incipiente que ya empieza a molestarme, algunas canas ya se asoman en mi cabellera, acostumbro a usar barba rala de un par de días y me gusta vestir cómodo y elegante al mismo tiempo.
No soy un Don Juan, siempre fui fiel a mi mujer, la amo con locura, ella es muy buena y complaciente conmigo, seré honesto y diré que antes de conocerla tampoco estuve con muchas mujeres, no soy de los que le gusta pagar a prostitutas ó ir a escondidas a bares nocturnos, si una mujer va a ir conmigo a la cama deberá ser por atracción mutua, por habérmela ganado.
Tampoco tengo una fortuna, vivo bien, soy ingeniero agrónomo, aconsejo y superviso siembras de alto rendimiento, esto implica estar viajando mucho tiempo y en mi país sobran las superficies sembradas y siempre todo queda lejos, así la rutina me lleva a ausentarme algunas semanas de mi domicilio.
Luego e hacer la introducción y antes de seguir adelante, les aclaro que lo que me sucedió fue solo por el destino, tan solo por estar en el lugar adecuado en el momento adecuado, esas cosas insólitas que parecen sacadas de películas y uno no cree vivirlas en carne propia, esas que se dan solo una vez en la vida.
Mi coche había tenido una avería insalvable, con quince días mínimos en mantenimiento, así que elegí desplazarme en tren, me preparé bien porque serían muchos kilómetros, muchas horas, con viento a favor una doce.
El vagón era confortable, amplio con asientos montados frente a frente y espalda con espalda, a ambos lados, con un pasillo central.
Así comencé mi camino, al principio escuchando música con mis auriculares, observando a la gente que subía y bajaba en cada parada que iba haciendo ó simplemente mirando el paisaje monótono y repetitivo de verdes praderas sinfín.
En una de las tantas paradas programadas subió una joven muy bonita, de rico perfume, apenas cruzamos una mirada y le sonreí cortésmente, se sentó al frente mío, en la misma fila de asientos, solo que al otro lado del pasillo.
Al ponernos nuevamente en marcha me percaté que solo estábamos nosotros dos en ese vagón, pero nada me hacía suponer que algo pasaría entre nosotros.
El sol caía por el horizonte dando de pleno en el rostro de la rubia que había subido hacía algunos minutos, la observaba discretamente hasta que su cabeza se apoyó contra el vidrio, evidentemente se había dormido.
Entonces, solo por ser hombre, aproveché la situación para observarla detalladamente, no tenía muchas cosas importantes para hacer. Tenía naricita respingada, pómulos salientes y gruesas cejas que le daban un toque particular a su rostro, de labios carnosos y tez tirando a morena, su cabello lacio estaba bien acomodado con raya a un costado.
Una remera ajustada negra se pegaba a su torso, dejando notar unos pechos de normal tamaño, el aire acondicionado hacía saltar sus pezones duros y marcados. Abajo tenía una pollera en un tono rojo apagado, un tanto ajustada y larga hasta las rodillas, solo que al estar sentada se había subido lo suficiente para dejarme ver unos generosos muslos, tenía un cuerpo muy armónico, eso lo había notado apenas la vi subir, con un trasero bastante generoso, de excesivas caderas, al menos para mi gusto, y por cierto, era mucho más joven que yo.
Miré por mi ventana, la noche había llegado y el cielo ya estaba pintado con estrellas, la luna llena se levantaba inmensa por el costado, saqué mis lentes de aumento y comencé a leer el periódico que había comprado en la mañana y aún no había tocado, solo sentía el constante ‘ta-tan ta-tan’ de las ruedas sobre los durmientes y el mecerse el vagón levemente a lo largo del camino.
Todo en calma, de repente el estridente sonido del celular de mi casual acompañante la sacudió de su letargo, incluso a mí me sorprendió, atendió y sin proponérmelo, escuché su diálogo, las palabras ‘mi amor’, ‘corazón’, ‘querido’ salían de su boca por lo que supuse que hablaba con su marido, ó novio, ó amante, vaya a saber.
Empezó a reír discretamente, solo decía ‘no… no… ja!ja!ja!’ me intrigó la forma de la conversación y la insistencia que parecía tener la voz al otro lado, me incomodó cuando ella comenzó a mirarme, y más cuando la sentí describirme, siempre sin dejar de tener esa sonrisa nerviosa, a esa altura de los hechos levantaba la vista por encima del periódico y la miraba como intentando saber de qué se trataba el juego, pronto lo entendería…
Sin dejar de hablar, con el celular pegado a su oído, clavó la mirada hacia donde yo estaba, a todo esto ya había dejado de prestar atención a la lectura hacía rato y solo le respondía con mis ojos a los ojos perversos de la rubia, a su vez ella seguía con sus risas y respuestas negativas, al otro lado parecía estar dándole indicaciones, entonces llevó su mano libre a sus pechos y comenzó a acariciarlos sutilmente, evidentemente estaba provocándome, la escuché decir
Si mi amor, ya tengo toda su atención…
Para luego apuntar sus piernas hacia donde yo estaba, apoyando una de ellas en el asiento, de manera de quedar bien abierta, al punto de tener un primer plano de su argolla tapada por una sensual tanga violeta, a esa altura había dejado el diario a un lado y era un espectador de lujo, la joven siguió recibiendo órdenes, dejando el celular por un instante se sacó la remera para liberar sus pechos apenas cubiertos por el sostén, sentía ya mi verga dura por lo loco y curioso de la situación, me resistía a avanzar pero mi instinto animal podía mas, entonces ella bajo el sostén por debajo de sus pechos, dejándolos a mi vista, redondos y perfectos, de grandes y rosadas aureolas, de pezones excesivamente puntiagudos, aún no salía de mi asombro. La extraña joven entonces cambio de lado en el vagón, sentándose frente a frente conmigo, abriendo las piernas y corriendo a un lado su tanga expuso su hermosa concha y comenzó a masturbarse, al tiempo que seguía hablando:
Ves? Ves porqué me casé contigo? eres un maldito perverso, te amo mi amor…
Siguió masturbándose hasta que mirándome fijamente a los ojos preguntó:
Como? Cê quer que eu chupe a pica do senhor? Mas se eu nem conheço ele…
Decidi que era hora de agir, chega de enrolação, me levantei esquecendo todas as minhas convicções moralistas, me segurei no corrimão, me aproximei dela baixando a calça e a cueca até os joelhos, deixando meu pau duro a centímetros do rosto dela. A loira, sem se abalar, pegou ele, pelando bem a minha cabeça, levando a mão bem pra trás, contra minhas bolas e enquanto massageava elas, dizia:
Sim, meu amor… é linda, grandona, e tem uma cabeçona e apetitosa…
…… (resposta que não consigo ouvir)
Como você é… sim… é maior que a sua!
Dito isso, começou a lamber devagar como se fosse um sorvete, curtindo, saboreando ele por inteiro, só deixava ela fazer do jeito dela, de vez em quando continuava a conversa:
Você não sabe que pica linda eu tô chupando, não me diga que tá com ciúmes…?
Pra depois voltar a lamber. Me considero esperto o suficiente pra perceber que as palavras sujas que saíam da boca dela fazendo comparações, só queriam excitar quem tava ouvindo do outro lado do celular e alimentar meu próprio ego, e admito que gostava que ela fizesse isso.
Continuava nesse jogo, ela se certificava de que do meu ponto de vista elevado eu pudesse ver claramente como a base da minha cabeça se apoiava na língua dela, introduzindo com toda delicadeza até sumir de vista dentro da boca dela, sempre com o celular colado no ouvido. Mais abaixo, via os peitos dela e os bicos duros, que comecei a acariciar devagar.
Não liguei pra quais eram as intenções futuras dela, só decidi tomar a iniciativa do jogo, enfiando as mãos por baixo da saia dela e, com uma resistência mínima da parte dela, tirei a pequena calcinha fio dental roxa que ela usava, enquanto avisava:
Puta suja, fala pro teu marido que vão te comer…
Meu amor! Meu amor! Olha que vão me comer…
Não dei tempo pra nada, só levantei as pernas encurralando ela numa posição desconfortável e enfiei tudo até o fundo, por completo, senti deslizar dentro dela, molhado pra caralho, ela se contraiu instintivamente, fechando os olhos e sugando pelos lábios deixando escapar um ‘sssssssssss’ provocado pelo ar entrando no corpo dela
A putinha gozava a cada metida, falava com o marido e as palavras dela me enlouqueciam:
Meu amor….mmmm….tô sendo….mmmm….comida toda….mmmm….cê não sabe….mmmm….que pedaço de…..mmmm….de pau que….mmmm….que ele tem!
A verdade é que as palavras dela me excitavam mais do que o que eu tava fazendo, ela continuava falando com nós dois ao mesmo tempo
Mmmm….sim! sim!....me come toda….mmmm….vai! vai!
Quem te fode melhor? teu marido ou eu?
Você! você!….mmmm….me come gostoso….mmmm….gosto do seu….mmmm….do seu pau…
Eu sentia que se continuasse ouvindo ela ia gozar rápido, as palavras dela perfuravam meus ouvidos, mudei ela de posição fazendo ela ajoelhar no banco e inclinar o corpo pra frente, sobre o encosto, levantei a saia dela até a cintura e fiquei atrás dela, adoro essa posição, os quadris largos dela pareciam ainda mais largos e as curvas da bunda dela enchiam meus olhos, enfiava com força e falava alto pro cavalheiro do outro lado da linha também ouvir:
Toma puta, toma, toma!
Ela não largava o celular e nessa posição eu chegava tão fundo que ela já não coordenava as palavras, só gemia acompanhando as metidas.
Meus olhos se fixaram no cuzinho dela, tinha marcas evidentes de já ter usado, fui com tudo, sem ela perceber enquanto continuava comendo ela deixei cair cuspe nele, segurei ela com uma mão, tirei o pau e apoiei no outro buraco, a reação dela foi na hora
Para! para! o que cê tá fazendo? aí não! aí eu falo que não! a buceta eu dou só pro meu marido!!! para!
Feito um touro cego investi sem ouvir as palavras dela, aos poucos minha carne foi abrindo caminho na dela, ela vendo que eu tava decidido, ele falou então com o marido dela:
Meu amor! meu amor! ayyyy! Ele tá metendo… ayyy! no meu cu!!!
…… (resposta que não consigo ouvir)
Não consigo! ayyy! ayyy! já foi… já foi…
Pareceu se resignar, na real também não tinha oferecido uma resistência férrea, já tava domada e mansa, com meu pau no cu dela, dei um empurrão tão forte que o celular rolou no chão, ficando fora do alcance dela.
Meti com ritmo, sentindo o anel dela apertando meu pau, tava putamente excitado, ela gritava como nunca, talvez porque tava adorando demais, talvez pro outro ouvir:
Sim! sim! arrebenta meu cu! vai! vai! Não para, vai! arrebenta tudo!
Meti até cansar, tirei, peguei o celular dela e perguntei:
Alô, tem alguém aí?
Alô! Filho da puta… sou o marido da mulher que você tá comendo… cê tá gostando, né? Te peço pra não deixar ela na vontade…
Ele continuava falando, mas devolvendo o celular pra loira, falei:
Toma, fala pra ele que vou encher a buceta dela de porra…
Enquanto ela pegava o celular e passava minhas palavras pro marido, eu voltava pra buceta dela e enfiava de novo, já não aguentava mais, à vista da bunda linda dela se somava o close do cu todo aberto e inflamado pelo trabalho que tinha dado, senti gozar como nunca, sem dúvida um dos melhores orgasmos da minha vida, pareceu que jorrei litros e litros de porra na caverna molhada dela, não aguentei mais…
Tinha acabado, tava suado e bagunçado, ela se despedia do marido mandando mil beijos, aos poucos se ajeitava, guardando os peitos e sacudindo os cabelos, notei a buceta dela escorrendo minha porra, então gentilmente ofereci meu lenço, ela aceitou com um sorriso e, em troca, guardou algo no bolso da minha calça, não deu pra conversar muito porque o trem começava a parar e ela falou:
Bom… chegou a hora de nos despedirmos… foi um prazer, nunca vou esquecer esse momento…
Fiquei gaguejando sem conseguir falar nada, não sabia onde tava nem quanto tempo tinha passado, nem o nome dela consegui perguntar, só fiquei olhando ela pegar a bolsa e rebolando a bunda foi andando pelo corredor até sumir de vista, procurei ela na plataforma olhando pela janela, na pouca luz da noite vi ela se abraçar com o amor com o cara que tava esperando ela, com quem ela tinha falado uns minutos antes, meti a mão no bolso, que surpresa gostosa! tirei a calcinha violeta dela, com os cheiros dela grudados, encostei ela no vidro na esperança que em algum momento ela olhasse pra mim só pra dar um tchau, mas não fez isso, fiquei parado ali, só vendo eles indo abraçados saindo da plataforma enquanto o trem começava a andar devagar…
Se você é maior de idade, queria saber sua opinião sobre esse relato, me escreve com o título ‘O TREM’ para dulces.placeres@live.com
Espero sean de vuestro agrado
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5909834/Erotismo-en-B-N---01.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5930158/Erotismo-en-B-N---02.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5962854/Erotismo-en-B-N---03.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5981636/Erotismo-en-B-N---04.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5997767/Erotismo-en-B-N---05.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6004665/Erotismo-en-B-N---06.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6041938/Erotismo-en-B-N---07.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6075224/Erotismo-en-color---08.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6084997/Erotismo-en-color---09.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6099556/Erotismo-en-color---10.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6110497/Erotismo-en-color---11.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6116242/Erotismo-en-color---12.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6131873/Erotismo-en-color---13.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6166354/Erotismo-en-color---14.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6175748/Erotismo-en-color---15.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6196209/Erotismo-en-color---16.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6211165/Erotismo-en-color---17.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6218344/Erotismo-en-color---18.html
https://www.poringa.net/posts/imagenes/6221055/Erotismo-en-color---19.html
EL TREN
Soy un tipo común, normal, como la mayoría de los mortales, tengo una familia armada, esposa e hijos, trabajador, trato de ser buen padre, buen marido.
Me considero un tipo bien parecido, pero no soy un sex simbol, ya pasé los cuarenta y cinco, de tez morena, delgado de un poco más de un metro ochenta pero con una barriguita incipiente que ya empieza a molestarme, algunas canas ya se asoman en mi cabellera, acostumbro a usar barba rala de un par de días y me gusta vestir cómodo y elegante al mismo tiempo.
No soy un Don Juan, siempre fui fiel a mi mujer, la amo con locura, ella es muy buena y complaciente conmigo, seré honesto y diré que antes de conocerla tampoco estuve con muchas mujeres, no soy de los que le gusta pagar a prostitutas ó ir a escondidas a bares nocturnos, si una mujer va a ir conmigo a la cama deberá ser por atracción mutua, por habérmela ganado.
Tampoco tengo una fortuna, vivo bien, soy ingeniero agrónomo, aconsejo y superviso siembras de alto rendimiento, esto implica estar viajando mucho tiempo y en mi país sobran las superficies sembradas y siempre todo queda lejos, así la rutina me lleva a ausentarme algunas semanas de mi domicilio.
Luego e hacer la introducción y antes de seguir adelante, les aclaro que lo que me sucedió fue solo por el destino, tan solo por estar en el lugar adecuado en el momento adecuado, esas cosas insólitas que parecen sacadas de películas y uno no cree vivirlas en carne propia, esas que se dan solo una vez en la vida.
Mi coche había tenido una avería insalvable, con quince días mínimos en mantenimiento, así que elegí desplazarme en tren, me preparé bien porque serían muchos kilómetros, muchas horas, con viento a favor una doce.
El vagón era confortable, amplio con asientos montados frente a frente y espalda con espalda, a ambos lados, con un pasillo central.
Así comencé mi camino, al principio escuchando música con mis auriculares, observando a la gente que subía y bajaba en cada parada que iba haciendo ó simplemente mirando el paisaje monótono y repetitivo de verdes praderas sinfín.
En una de las tantas paradas programadas subió una joven muy bonita, de rico perfume, apenas cruzamos una mirada y le sonreí cortésmente, se sentó al frente mío, en la misma fila de asientos, solo que al otro lado del pasillo.
Al ponernos nuevamente en marcha me percaté que solo estábamos nosotros dos en ese vagón, pero nada me hacía suponer que algo pasaría entre nosotros.
El sol caía por el horizonte dando de pleno en el rostro de la rubia que había subido hacía algunos minutos, la observaba discretamente hasta que su cabeza se apoyó contra el vidrio, evidentemente se había dormido.
Entonces, solo por ser hombre, aproveché la situación para observarla detalladamente, no tenía muchas cosas importantes para hacer. Tenía naricita respingada, pómulos salientes y gruesas cejas que le daban un toque particular a su rostro, de labios carnosos y tez tirando a morena, su cabello lacio estaba bien acomodado con raya a un costado.
Una remera ajustada negra se pegaba a su torso, dejando notar unos pechos de normal tamaño, el aire acondicionado hacía saltar sus pezones duros y marcados. Abajo tenía una pollera en un tono rojo apagado, un tanto ajustada y larga hasta las rodillas, solo que al estar sentada se había subido lo suficiente para dejarme ver unos generosos muslos, tenía un cuerpo muy armónico, eso lo había notado apenas la vi subir, con un trasero bastante generoso, de excesivas caderas, al menos para mi gusto, y por cierto, era mucho más joven que yo.
Miré por mi ventana, la noche había llegado y el cielo ya estaba pintado con estrellas, la luna llena se levantaba inmensa por el costado, saqué mis lentes de aumento y comencé a leer el periódico que había comprado en la mañana y aún no había tocado, solo sentía el constante ‘ta-tan ta-tan’ de las ruedas sobre los durmientes y el mecerse el vagón levemente a lo largo del camino.
Todo en calma, de repente el estridente sonido del celular de mi casual acompañante la sacudió de su letargo, incluso a mí me sorprendió, atendió y sin proponérmelo, escuché su diálogo, las palabras ‘mi amor’, ‘corazón’, ‘querido’ salían de su boca por lo que supuse que hablaba con su marido, ó novio, ó amante, vaya a saber.
Empezó a reír discretamente, solo decía ‘no… no… ja!ja!ja!’ me intrigó la forma de la conversación y la insistencia que parecía tener la voz al otro lado, me incomodó cuando ella comenzó a mirarme, y más cuando la sentí describirme, siempre sin dejar de tener esa sonrisa nerviosa, a esa altura de los hechos levantaba la vista por encima del periódico y la miraba como intentando saber de qué se trataba el juego, pronto lo entendería…
Sin dejar de hablar, con el celular pegado a su oído, clavó la mirada hacia donde yo estaba, a todo esto ya había dejado de prestar atención a la lectura hacía rato y solo le respondía con mis ojos a los ojos perversos de la rubia, a su vez ella seguía con sus risas y respuestas negativas, al otro lado parecía estar dándole indicaciones, entonces llevó su mano libre a sus pechos y comenzó a acariciarlos sutilmente, evidentemente estaba provocándome, la escuché decir
Si mi amor, ya tengo toda su atención…
Para luego apuntar sus piernas hacia donde yo estaba, apoyando una de ellas en el asiento, de manera de quedar bien abierta, al punto de tener un primer plano de su argolla tapada por una sensual tanga violeta, a esa altura había dejado el diario a un lado y era un espectador de lujo, la joven siguió recibiendo órdenes, dejando el celular por un instante se sacó la remera para liberar sus pechos apenas cubiertos por el sostén, sentía ya mi verga dura por lo loco y curioso de la situación, me resistía a avanzar pero mi instinto animal podía mas, entonces ella bajo el sostén por debajo de sus pechos, dejándolos a mi vista, redondos y perfectos, de grandes y rosadas aureolas, de pezones excesivamente puntiagudos, aún no salía de mi asombro. La extraña joven entonces cambio de lado en el vagón, sentándose frente a frente conmigo, abriendo las piernas y corriendo a un lado su tanga expuso su hermosa concha y comenzó a masturbarse, al tiempo que seguía hablando:
Ves? Ves porqué me casé contigo? eres un maldito perverso, te amo mi amor…
Siguió masturbándose hasta que mirándome fijamente a los ojos preguntó:
Como? Cê quer que eu chupe a pica do senhor? Mas se eu nem conheço ele…Decidi que era hora de agir, chega de enrolação, me levantei esquecendo todas as minhas convicções moralistas, me segurei no corrimão, me aproximei dela baixando a calça e a cueca até os joelhos, deixando meu pau duro a centímetros do rosto dela. A loira, sem se abalar, pegou ele, pelando bem a minha cabeça, levando a mão bem pra trás, contra minhas bolas e enquanto massageava elas, dizia:
Sim, meu amor… é linda, grandona, e tem uma cabeçona e apetitosa…
…… (resposta que não consigo ouvir)
Como você é… sim… é maior que a sua!
Dito isso, começou a lamber devagar como se fosse um sorvete, curtindo, saboreando ele por inteiro, só deixava ela fazer do jeito dela, de vez em quando continuava a conversa:
Você não sabe que pica linda eu tô chupando, não me diga que tá com ciúmes…?
Pra depois voltar a lamber. Me considero esperto o suficiente pra perceber que as palavras sujas que saíam da boca dela fazendo comparações, só queriam excitar quem tava ouvindo do outro lado do celular e alimentar meu próprio ego, e admito que gostava que ela fizesse isso.
Continuava nesse jogo, ela se certificava de que do meu ponto de vista elevado eu pudesse ver claramente como a base da minha cabeça se apoiava na língua dela, introduzindo com toda delicadeza até sumir de vista dentro da boca dela, sempre com o celular colado no ouvido. Mais abaixo, via os peitos dela e os bicos duros, que comecei a acariciar devagar.
Não liguei pra quais eram as intenções futuras dela, só decidi tomar a iniciativa do jogo, enfiando as mãos por baixo da saia dela e, com uma resistência mínima da parte dela, tirei a pequena calcinha fio dental roxa que ela usava, enquanto avisava:
Puta suja, fala pro teu marido que vão te comer…
Meu amor! Meu amor! Olha que vão me comer…
Não dei tempo pra nada, só levantei as pernas encurralando ela numa posição desconfortável e enfiei tudo até o fundo, por completo, senti deslizar dentro dela, molhado pra caralho, ela se contraiu instintivamente, fechando os olhos e sugando pelos lábios deixando escapar um ‘sssssssssss’ provocado pelo ar entrando no corpo dela
A putinha gozava a cada metida, falava com o marido e as palavras dela me enlouqueciam:
Meu amor….mmmm….tô sendo….mmmm….comida toda….mmmm….cê não sabe….mmmm….que pedaço de…..mmmm….de pau que….mmmm….que ele tem!
A verdade é que as palavras dela me excitavam mais do que o que eu tava fazendo, ela continuava falando com nós dois ao mesmo tempo
Mmmm….sim! sim!....me come toda….mmmm….vai! vai!
Quem te fode melhor? teu marido ou eu?
Você! você!….mmmm….me come gostoso….mmmm….gosto do seu….mmmm….do seu pau…
Eu sentia que se continuasse ouvindo ela ia gozar rápido, as palavras dela perfuravam meus ouvidos, mudei ela de posição fazendo ela ajoelhar no banco e inclinar o corpo pra frente, sobre o encosto, levantei a saia dela até a cintura e fiquei atrás dela, adoro essa posição, os quadris largos dela pareciam ainda mais largos e as curvas da bunda dela enchiam meus olhos, enfiava com força e falava alto pro cavalheiro do outro lado da linha também ouvir:
Toma puta, toma, toma!
Ela não largava o celular e nessa posição eu chegava tão fundo que ela já não coordenava as palavras, só gemia acompanhando as metidas.
Meus olhos se fixaram no cuzinho dela, tinha marcas evidentes de já ter usado, fui com tudo, sem ela perceber enquanto continuava comendo ela deixei cair cuspe nele, segurei ela com uma mão, tirei o pau e apoiei no outro buraco, a reação dela foi na hora
Para! para! o que cê tá fazendo? aí não! aí eu falo que não! a buceta eu dou só pro meu marido!!! para!
Feito um touro cego investi sem ouvir as palavras dela, aos poucos minha carne foi abrindo caminho na dela, ela vendo que eu tava decidido, ele falou então com o marido dela:
Meu amor! meu amor! ayyyy! Ele tá metendo… ayyy! no meu cu!!!
…… (resposta que não consigo ouvir)
Não consigo! ayyy! ayyy! já foi… já foi…
Pareceu se resignar, na real também não tinha oferecido uma resistência férrea, já tava domada e mansa, com meu pau no cu dela, dei um empurrão tão forte que o celular rolou no chão, ficando fora do alcance dela.
Meti com ritmo, sentindo o anel dela apertando meu pau, tava putamente excitado, ela gritava como nunca, talvez porque tava adorando demais, talvez pro outro ouvir:
Sim! sim! arrebenta meu cu! vai! vai! Não para, vai! arrebenta tudo!
Meti até cansar, tirei, peguei o celular dela e perguntei:
Alô, tem alguém aí?
Alô! Filho da puta… sou o marido da mulher que você tá comendo… cê tá gostando, né? Te peço pra não deixar ela na vontade…
Ele continuava falando, mas devolvendo o celular pra loira, falei:
Toma, fala pra ele que vou encher a buceta dela de porra…
Enquanto ela pegava o celular e passava minhas palavras pro marido, eu voltava pra buceta dela e enfiava de novo, já não aguentava mais, à vista da bunda linda dela se somava o close do cu todo aberto e inflamado pelo trabalho que tinha dado, senti gozar como nunca, sem dúvida um dos melhores orgasmos da minha vida, pareceu que jorrei litros e litros de porra na caverna molhada dela, não aguentei mais…
Tinha acabado, tava suado e bagunçado, ela se despedia do marido mandando mil beijos, aos poucos se ajeitava, guardando os peitos e sacudindo os cabelos, notei a buceta dela escorrendo minha porra, então gentilmente ofereci meu lenço, ela aceitou com um sorriso e, em troca, guardou algo no bolso da minha calça, não deu pra conversar muito porque o trem começava a parar e ela falou:
Bom… chegou a hora de nos despedirmos… foi um prazer, nunca vou esquecer esse momento…
Fiquei gaguejando sem conseguir falar nada, não sabia onde tava nem quanto tempo tinha passado, nem o nome dela consegui perguntar, só fiquei olhando ela pegar a bolsa e rebolando a bunda foi andando pelo corredor até sumir de vista, procurei ela na plataforma olhando pela janela, na pouca luz da noite vi ela se abraçar com o amor com o cara que tava esperando ela, com quem ela tinha falado uns minutos antes, meti a mão no bolso, que surpresa gostosa! tirei a calcinha violeta dela, com os cheiros dela grudados, encostei ela no vidro na esperança que em algum momento ela olhasse pra mim só pra dar um tchau, mas não fez isso, fiquei parado ali, só vendo eles indo abraçados saindo da plataforma enquanto o trem começava a andar devagar…
Se você é maior de idade, queria saber sua opinião sobre esse relato, me escreve com o título ‘O TREM’ para dulces.placeres@live.com
1 comentários - O trem