De boa! sua mina já sabe

Fotos que tomamos mi esposa y yo, tratando de darle un toque erotico
Total libertad para comentar lo que quieran
Espero sean de vuestro agrado

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5909834/Erotismo-en-B-N---01.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5930158/Erotismo-en-B-N---02.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5962854/Erotismo-en-B-N---03.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5981636/Erotismo-en-B-N---04.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5997767/Erotismo-en-B-N---05.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/6004665/Erotismo-en-B-N---06.html

dulces.placeres@live.com


TRANQUILO! TU MUJER YA LO SABE!


Había tenido mucha suerte con lo que me había tocado, tal vez demasiada, Susana era por cierto una mujer muy agradable, esas chicas de rostro muy armónico, y que la naturaleza le había regalado demasiado, ella tenía un muy buen venir y un muy buen irse, de esas mujeres que te cuesta encontrarle un defecto, tenía buenas tetas, buen culo, buena cintura y buenas piernas, y lo mejor, las proporciones eran más que perfectas, porque no llamaba la atención por esto o por lo otro, sino por el combo completo
Y cuando tienes una pareja demasiado atractiva, la posibilidad del intento de conquista de terceros crece en forma exponencial
Yo lo sabía, ella lo sabía, y que la celara sonaba hasta lógico
Pero Susana no era todo perfección, sin querer sonar peyorativo con ella, pero todo lo que tenía de bonita lo tenía de tonta, la típica que siempre se accidentaba, que siempre le pasaban cosas raras, las descuidada, la cabeza floja y entre tantas torpezas, algo que a la postre se transformaría en una clave para nuestra relación, su descuido con el celular

En esos días yo trabajaba en una afamada empresa local de electrónica, en el rubro de informática, computadoras, impresoras, celulares, y esas cosas
No era la cara visible en los mostradores de ventas, por el contrario, yo siempre trabajaba tras bastidores, a la sombra, era el encargado de reparaciones de software y hardware, al que le tiraban todos los problemas por la cabeza y quien tenía que devolver equipos en perfecto funcionamiento
Mi lugar de trabajo era un enjambre de restos de equipos y por suerte, era un tipo prolijo, pero créanme que en mi empleo había visto de todo, y la información que encontraba en celulares, discos rígidos, y demás dispositivos, me hubiera servido para hacer divorciar a mas de una pareja feliz

Susana también tenía empleo, era secretaria ejecutiva en una empresa metal mecánica, un sitio sucio y pesado, de trabajadores sudorosos, sin dudas, un lugar poco sexi para una chica, o al menos para mi Susana, creía conocer a esa chica, y a ella le atraían otro tipos de hombres, como Jacinto Pedraza, por ejemplo, su jefe
Y ese hombre encajaba en el estereotipo que atrae a una mujer, tenía todo el poder, el mando, mano dura, además era un maduro bien parecido, alto, entrecano, con su físico cuidado en gimnasios, deportista y por si algo le faltara, lógicamente, tenía billetes de sobra
Siempre me había caído pesado ese tipo, siempre me había molestado, siempre había visto un rival en él, porque él se podría haber interesado en mi esposa? si, lógicamente, y mi esposa, podría tener un affaire con su jefe? obvio, por qué no

Y el día a día me daba esa bronca contenida que me costaba contener, 'que Jacinto esto' 'que mi jefe lo otro' 'que hoy llego mas tarde por unos temas laborales' 'que el sábado haré unas extras con Pedraza por un trabajo especial' 'que Jacinto me dio un bono por mi desempeño' 'que mi jefe me prometió un ascenso' y así... Jacinto, siempre Jacinto
La gota que rebalsaría el vaso sería un repentino viaje de negocios, una semana en otra provincia, solo él, solo ella, y cuando le decía cuanto me molestaba esa situación, ella solo se reía y me decía que era un tonto, que los problemas estaban dentro de mi cabeza
Y como dije al empezar a narrar mi historia, Susana era una cabeza floja, siempre olvidaba sus cosas, siempre rompía todo, y su celular no era la excepción, nunca sabía donde estaba, su pantalla estaba toda rota y su patrón de bloqueo era totalmente previsible, por lo cual, cuando le propuse actualizarlo y repararlo para su viaje, todo cerró de maravillas

Cambié la pantalla, borré toda la basura, actualicé su sistema y... también lo cloné
Cuando ellos se fueron, supe que la sorprendería a su regreso, con las pruebas de la infidelidad, solo quería matar a ese cretino
Pero el sorprendido sería yo, porque me enteraría que entre ellos no pasaba absolutamente nada, nada de nada, que todos sus intercambios de chats eran estrictamente laborales, y también me enteraría que existía un tal 'Charly', con quien sí, literalmente llevaban un intercambio sexual explícito, donde hablaban de todas las cosas que se harían mutuamente, donde hablaban de mi como el cornudo, el tercero, el poco hombre, el pija chica
La sensación de leer los escritos secretos de mi mujer, de lo puta que podía ser a mis espaldas y las fotos pornográficas que le enviaba, me causaban una sensación ambigua, de desesperada frustración y de incontenible excitación al mismo tiempo
Este famoso Charly, también le mandaba fotos de su pija totalmente depilada, lo que la hacía ver más grande aun, y también me causaba una doble sensación, la envidia de tener una herramienta mucho mas llamativa que la mía y un pasado que yo ya había olvidado

Y es que alguna vez, antes de Susana, yo había tenido algunas experiencia con chicas trans, juro que la primera vez fue solo por error, había ido a un boliche, había tomado demasiado y esa chica se veía demasiado atractiva, hablamos, bailamos, y fuimos a un hotelucho, y solo noté la realidad cuando acaricié entre sus piernas y me encontraría con una verga en lugar de una concha, y ya estaba en ese lugar, estaba muy caliente y no reculé, y me gustó la experiencia, entre todo le chupé un pene muy pequeñín que tenía y me pareció rico
La historia se repetiría una segunda vez, con otra chica igual, solo que pagando el servicio, la intriga de esa primera vez me había dejado con ganas de mas
Esta si tenía una buena verga, fue mi primer anal, y aunque me resistía en palabras, era cierto que tenía mucha curiosidad
Me gustaría tanto, que iría por una tercera vez y a la cuarta, empezaría a dudar de mis gustos, por lo que me juré nunca mas volver y seguir mi camino de masculinidad, conociendo a Susana tiempo después para llegar a este presente

Volviendo al presente, y a este famoso Charly, su verga era hermosa, y me descubrí masturbándome con sus fotos y con todas las cosas que le escribía a Susana, y un audio de mi mujer teniendo un orgasmo me llevaría a la locura
También descubriría otra cosa, que era un cobarde, siempre había dicho que mataría a Jacinto, su jefe, con la primera prueba que obtuviera, pero ahora, con la situación consumada con este tal Charly, pues no tendría fuerzas para enfrentarlo cara a cara y un poco preferí hacer como que no sabía nada, pero no podría seguir así mucho tiempo, siendo un cornudo consciente
Me animaría a enfrentarlo de la forma que yo sabía hacerlo, en mi terreno, contactándolo por WhatsApp, diciéndole quien era, el motivo por el cual lo contactaba y lo molesto que estaba

Pero en esos días de sorpresas tras sorpresas, tendría una nueva situación que me dejaría descolocado, Charly, no solo que no se amilanó al notarme en el juego, sino que pareció redoblar la apuesta
El empezó a denigrarme como hombre, a hacerme ver que ella cogía con él porque yo no era lo suficientemente bueno, que una perra como Susana necesitaba una buena verga como la que él tenía, que esto y que lo otro, y en poco tiempo el eje de la discusión se había corrido
Charly empezó a acorralarme, a llevarme contra el rincón, y sin saber como sucedió, en algún punto mi mujer había quedado al margen de nuestros intercambios por celular, él decía que también me cogería, me preguntaba si me gustaba su verga y si me masturbaba con sus fotos, le pedí algún video tocándose y agradecí un poco que todo sucediera por un celular

Por la noche, al ir a la cama con mi esposa, solía quedarme pensando con la luz apagada, el hombre con el que me era infiel se había transformado a sus espaldas en mi propio deseo
A pesar que sabía que ellos cogían a mis espaldas, lo que naturalmente me hubiera producido un dolor tan grande como el odio, ahora me producía una excitación que terminaba con mi verga dura y muchas veces masturbándome con situaciones que nunca sucederían

Esa tarde no sería una tarde como cualquiera, regresaba a casa como siempre lo hacía, después del trabajo, tipo ocho de la noche, como casi siempre, Susana me estaría esperando con los preparativos para la cena, ella trabajaba hasta las cinco y siempre llegaba antes que yo
Pero ese día, algo más pasaría, el mismo Charly estaba sobre uno de los sillones del living, platicando con una de mis cervezas en una de las manos
Mi cara de sorpresa sería tan enorme como mi preocupación, de que diablos se trataba? que debía esperar? fingir no saber que ellos se acostaban a mis espaldas? fingir que no me conocía con Charly? y si Susana sospechara de nuestras charlas? era todo demasiado complicado, pero sería el mismo Charly quien solo diría con una sonrisa

TRANQUILO! TU MUJER YA LO SABE!

Susana se encogió de hombros y me hizo un guiño de ojos cómplice, solo eso y dejando notar que todo lo habían programado, mientras el se bajaba los pantalones a las rodillas, ella caminó lentamente a su encuentro
Mientras aun no podía largar palabra, ella se la empezó a chupar muy rico, desde las bolas hasta la punta, una y otra vez como lo hacía conmigo y sentí esa erección punzante bajo mis ropas, hasta que ella dijo

Vení amor, sumate al juego, es lo que querías cierto?

Yo avancé con precaución y un tanto incrédulo, hasta llegar muy cerca, Susana me tomó por la mano y me dijo

Dale, no seas tímido...


De boa! sua mina já sabeMe ajoelhei ao lado dele, e ela pareceu me convidar como se fosse um doce, me aproximei um pouco mais até sentir o cheiro de pau nas minhas narinas, apenas fechei os olhos e passei lentamente a língua pela cabeça do pau, era gostoso, e um formigamento entre minhas pernas me impulsionava a continuar.
Me perdi no jogo e pouco a pouco desloquei minha mulher, eu avançava e ela recuava.
Charly me pegou por trás da cabeça e me forçou para baixo, enfiando seu pau no fundo da minha garganta, situação que mais de uma vez eu tinha feito, só que agora estava do outro lado.
Em alguns minutos, eu só chupava o pau do amante da minha esposa, enquanto ela tinha se sentado em uma poltrona próxima para assistir o espetáculo, com as pernas abertas, ainda vestida, mas se masturbando por baixo das roupas, enquanto dizia:

— Dá vida, que gostoso! Sempre tive essa fantasia! Não sabe como me esquenta, não para de fazer!

E eu não pararia, já que Charly me mantinha empurrando para baixo, muito fundo e às vezes me custava respirar, até que senti ele vir e não pude ou não quis evitar, apenas me deixei levar e seu sêmen quente jorrou como lava de um vulcão dentro da minha boca, enquanto ouvia minha amada gemer bem perto de onde estava, que se masturbava freneticamente.
Ela veio ao meu lado novamente para me dar um beijo profundo, para compartilhar o amargor que ainda tinha na boca por toda a porra do Charly que ainda estava degustando, depois foi chupá-lo um pouco, ficando eu como observador.

Era tarde, Charly deixaria tudo em pausa naquele momento, naquela semana ele estava no turno da noite e estava na hora de entrar na empresa, apenas puxou a calça para cima e nos despediu com um até logo.

Susana foi para a cozinha preparar o jantar, enquanto eu fui tomar um banho e, sob a água, meditei sobre tudo o que aconteceu com uma ereção tão forte que não pude evitar me masturbar.
Durante o jantar, conversamos abertamente sobre o ocorrido, ela me confessou que sempre a excitava a ideia de que seu marido estivesse com outro homem, de me ver chupando um pau como ela fazia, ou até me sentir gemendo enquanto levava no cu como ela fazia
Também contaria minhas experiências anteriores e seria como tirar um peso das costas
Descobriria ainda que Charly não só comia ela, como contava tudo que estava acontecendo comigo, inclusive ela mesma muitas vezes me escrevia no lugar dele com o celular
Como sobremesa daquele jantar teríamos uma noite de sexo como há muito não tínhamos

Sem dúvidas, aquela terça-feira à tarde não tinha sido uma tarde qualquer, e marcaria um antes e depois no meu relacionamento com minha esposa
A relação com Charly agora seria aberta, sem segredos, uma história a três onde Susana era participante, e as coisas ficaram mais e mais quentes, palavras iam, palavras vinham, e o desejo por um novo encontro ficava mais intenso e sugestivo
E não demoraria a chegar, no sábado daquela mesma semana, quando nenhum dos três tinha obrigações profissionais, marcamos um jantar no apartamento do Charly

A noite estava tranquila, com temperatura agradável, ao chegar, minha mulher o beijou na boca enquanto ele apertou uma de suas nádegas de forma muito sensual, e me disse:

Imagino que você não tem ciúmes, certo?

Ela riu e disse:

Vou deixar a bolsa no quarto, já volto...

Claro, ela não era a primeira vez que visitava aquele lugar, Charly falava comigo não sei sobre o quê, já que com a mão direita se acariciava sem parar o pau por cima do jeans apertado que usava, de forma provocante
Minutos depois ela nos surpreenderia, quase nua, só de calcinha e sobre seus sapatos brancos, muito sexy, com suas tatuagens decorando a pele, com suas longas pernas e quadris marcados, para dizer:

Não estou com fome no momento, e se a gente brincar um pouco?

Aceitamos o convite como quem diz, começamos a nos despir ao lado dela, fiquei de joelhos sem perder tempo, peguei a cueca do Charly e puxei para baixo com eu estava com vontade, o pau dele estava duro, e comecei a chupar, muito gostoso, com vontade mesmo
Ela olhou o quadro por um tempo, depois veio se juntar, levantou uma das pernas e puxou a calcinha de lado, me oferecendo para eu chupar ela
Fui para o lado dela enquanto minha mulher e o amante dela se beijavam na boca, comecei a alternar entre a buceta molhada dela e o pau duro que o Charly exibia
Foram minutos muito quentes nos quais eu me perdi entre os dois sexos, até que sugeriram ir para o quarto para ficarmos mais confortáveis, e no caminho deixamos cair as poucas roupas que ainda tínhamos

Chegamos na cama e eles agiram como se eu não estivesse lá, começaram a se beijar, a se comer, e num piscar de olhos o Charly estava comendo minha mulher na minha própria frente, e os gemidos da Susana soaram mais quentes do que o normal
Tomei a iniciativa e me virei para me enfiar entre eles, fui com minha língua de um lado para o outro, púbis, clitóris, tronco, saco, tudo, acompanhando cada penetração
De vez em quando, ele tirava e me dava a chance de chupar um pouco, o pau dele tinha gosto da minha mulher e isso me deixou ainda mais excitado do que já estava

As coisas mudariam entre as reviravoltas do jogo
Eu tinha ficado de bruços, o Charly ficou ao lado da cama deixando o pau ao meu alcance para eu chupar muito gostoso, eu me deliciava com o que estava acontecendo, e a Susana, atrás de mim, começou a fazer algo que nunca tinha feito antes, e isso me levou à loucura, fazendo meu pau enterrar no colchão
Ela abriu minhas nádegas e passou sua língua afiada e cheia de saliva pelo meu ânus, uma e outra vez, e seus dedos brincaram no meu cuzinho, preparando para o que todos sabíamos que mais cedo ou mais tarde aconteceria
Comecei a gemer, um pouco porque senti que ela já enfiava pelo menos três dedos e um pouco porque não aguentava mais de desejo

Eles trocaram de lugar, agora ela foi para a frente para sentar como espectadora e ele veio por trás, o Charly se deixou cair lentamente sobre minhas costas e Senti como uma adaga linda, dura e afiada, entrava por trás, mordi os lábios porque senti aquela dor doce que te invade, aquela dor prazerosa que não dá pra descrever com palavras, tem que viver pra entender do que se trata.
Só gemeci e me deleitei no prazer pela forma tão gostosa que o Charly me comia o cu, e na frente só via minha mulher de pernas abertas se masturbando com o que via, nos incentivando mais e mais, até que o Charly cansou de se mexer e propôs uma troca.

Ele só se deitou para que agora eu o cavalgasse de costas, me sentei aos empurrões no pau dele para engolir tudo, e na frente, ela continuava se masturbando com muito tesão, me olhando nos olhos e olhando meu próprio pau duro como pedra.
Ela então voltou ao jogo, e me chupou enquanto eu continuava sendo comido por trás pelo nosso amante, era muito quente, já que recebia prazer dos dois lados e só parei quando minhas pernas já não aguentavam.

Caí de lado, ofegante e exausto, o Charly já tinha se recuperado, e teve a intenção de me dar de novo, tinha levantado minhas pernas para trás e já estava mirando no meu bum viciado, mas só começou a esfregar o pau dele no meu.

A Susana então prendeu os dois na mão e começou a nos masturbar juntos, ao mesmo tempo, e sentir outro pau colado no meu era muito excitante.
Ela foi além, chegou com a boca e sem separá-los, como se estivessem soldados, tentou engolir os dois ao mesmo tempo e já não aguentava, sentir o sexo dela sobre o meu e me esquentar com o quão puta era minha própria mulher.

Acho que o estopim foi sentir uma gota de porra quente do Charly na minha cabeça e quase ao mesmo tempo começamos a gozar, tudo no meu ventre, no meu peito, chegando até meu pescoço e rosto, numa mistura de fluidos impossível de distinguir a origem.
A Susana começou a rir com o objetivo cumprido, chupando os dedos melados de fluidos como quem termina de comer uma sobremesa. as mãos
Só íamos dar uma pausa para continuar experimentando coisas novas

A história com o Charly seria apenas a primeira de muitas, nossa linha de partida. Quando cansamos daquele ménage, simplesmente paramos de jogar.
Agora as coisas estavam mais claras com minha mulher: ela gostava de homens, e eu também!
Digamos que nos transformamos em sócios e cúmplices, compartilhando caras de ocasião, porque no fim das contas, estou tranquilo, minha mulher já sabe.

Se você gostou dessa história, pode me escrever com o título TRANQUILO! SUA MULHER JÁ SABE! para dulces.placeres@live.com

1 comentários - De boa! sua mina já sabe

Qué rico eso es lo que espero con mi mujer hacer todo eso y más me encantó tu relato