Primero, todas las entregas de los mejores post
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa---parte-1-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4389002/Mi-amada-esposa---parte-2-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4436535/Mi-amada-esposa---parte-3-de-3.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802856/Mi-amada-esposa-parte-4.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802863/Mi-amada-esposa---parte-5.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4868469/Mi-amada-esposa---parte-6.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4896522/Mi-amada-esposa---parte-7.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4905961/Mi-amada-esposa---parte-8.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4915721/Mi-amada-esposa---parte-9.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4956318/Mi-amada-esposa---parte-10.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4965835/Mi-amada-esposa---parte-11.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4974651/Mi-amada-esposa---parte-12.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4985411/Mi-amada-esposa---parte-13.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4991203/Mi-amada-esposa---parte-14.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5001091/Mi-amada-esposa---parte-15.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5030636/Mi-amada-esposa---parte-16.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5156341/Mi-amada-esposa---parte-17.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5160465/Mi-amada-esposa---parte-18.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5461886/Mi-amada-esposa---parte-19.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5473303/Mi-amada-esposa---parte-20.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5482180/Mi-amada-esposa---parte-21.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5498944/Mi-amada-esposa---parte-22.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5534988/Mi-amada-esposa---parte-23.htm
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5543782/Mi-amada-esposa---parte-24.html
Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos
Gracias por los puntos y comentarios
MATRIMONIO ESPECIAL
Digamos que no somos un matrimonio de los que se dicen normales, hace doce años que estoy unido a Noelia, una mujer sin igual.
Las vueltas de la vida, nos conocimos en Europa, ella estaba en unas pequeñas vacaciones, yo en cuestiones de negocios, tan lejano a nuestra Argentina, y dio la coincidencia que ambos éramos de la misma ciudad.
A pesar que compartimos unos días en el viejo continente nada hacía pensar que algo pasaría a nuestro regreso, seis meses después, y por error, queriendo llamar a un amigo equivoqué el número y me contacté con ella. Era evidente que el destino se empecinaba en reunirnos…
Luego de un corto y caliente noviazgo fuimos juntos al altar. Noelia encontraría en mí un hombre diferente, y yo descubriría en ella una loba en celo, y nos aceptamos mutuamente, sin pretender cambiarnos.
Así nos complementamos y nuestras aventuras son por demás locas y excitantes.
Pero no es de esto de lo que quiero platicar, sino de nuestra sexualidad, de nuestros secretos.
Es que para todos somos una pareja normal, común y corriente, vivimos en un barrio de clase media alta, ambos trabajamos, hacemos las compras, manejamos nuestro pequeño coche, sociabilizamos con amigos, frecuentamos a nuestros familiares, pero no todo es lo que uno puede ver a simple vista…
Noelia siempre se encargaba de programar todo, yo la dejaba hacer dándole toda la responsabilidad a ella, es que hombres y mujeres somos distintos, nosotros somos sencillos y no tenemos grandes problemas, pero ellas son más discretas y necesitan tener algo de intimidad y piel, por eso todo quedaba en sus manos.
Ella elegía, ella hacía los arreglos, ella manejaba la situación, ella… solo ella, y yo la acompañaba en los excitantes proyectos…
El Lunes por la mañana, nos levantamos temprano como de costumbre, me cambié y mientras preparaba el desayuno, ella ayudaba a nuestra pequeña hija a quien le costaba despegarse de las sábanas. Ese día estaba de franco y ella había pedido una jornada que le debían hace tiempo, conversamos como cada mañana y mimamos a nuestra pequeña que no paraba de charlar.
Mientras Noelia terminaba de acomodarle el cabello y ajustarle el uniforme, fui a sacar el coche del garaje, saludé a doña Rosa que como cada mañana barría la vereda.
Al fin salimos los tres rumbo al colegio de Ludmila, llegamos, me despidió con un cálido beso y me dijo:
-Chau papi, te quiero mucho
Esperé unos instantes en el coche hasta que Noelia volviera luego de que la dejarla con sus pequeños compañeritos de grado. Como verán, hasta acá todo normal, como cualquier familia, entonces ella me indicó la dirección donde debíamos ir, y acá empieza nuestra vida secreta.
Llegamos al domicilio en cuestión, Amadeo nos recibió, el tipo que mi esposa había elegido, le dio un beso en la mejilla y a mí un apretón de manos.
Amadeo era un tipo que se ganaba la vida con su sexo y tenía un físico impresionante, nos sentamos alrededor de una mesa a platicar sobre lo permitido y lo no permitido, Noelia sacó la billetera, contó y dejó el dinero sobre la misma, el lo tomó y mientras lo contaba dijo:
-Ya vengo, voy a ponerme cómodo…
Con mi esposa nos miramos, la excitación brotaba de nuestros ojos, apenas unos minutos y Amadeo volvía junto a nosotros, casi desnudo, era un animal…
No pude evitar fijar mi vista en el, un hombre de casi dos metros de altura, de mirada fuerte y penetrante, con terribles músculos dibujados, su pecho lucía depilado por completo, tapado por sexis tatuajes y los ojos de mi amada parecían saltar de su cabeza, la notaba respirar exaltada.
Lo único que cubría la piel tatuada de nuestro amigo era un diminuto slip azul, semi transparente, tan pequeño y ajustado que dejaba escapar los bellos del pubis que se notaban prolijamente cortados al ras, debajo se podía observar un bulto extremadamente grande en los cuales mi esposa posaba sus ojos.
Fue ella quien tomó la iniciativa, como siempre lo hacía, se paró y lo llevó contra la pared, apenas le llegaba a las tetillas, y aún estaba con sus zapatos de plataforma… comenzó a besarlo y él a responderle mientras posaba sus ojos en mi.
Me excitaba ver como ese hombre tocaba por todo su cuerpo a mi amada esposa, ella giró sobre si mima para refregarle su trasero y mirarme al mismo tiempo, el, botón a botón abrió la camisa de Noelia para descubrir su torso, los grandes pechos eran entonces contenidos por las manos de Amadeo y toda esta situación me ponía de cabeza, entonces le dije:
-Dale, quiero ver cómo le chupas la pija…
Noelia, com um sorriso no rosto, se ajoelhou lentamente até que seu rosto ficou na altura do volume dele. Ela colocou as mãos nos lados dos quadris, pegando a cueca para puxá-la em câmera lenta. Era incrível o que esse homem escondia entre as pernas. Ela descia, e centímetro a centímetro, seu pau ia sendo revelado. Só quando chegou na metade das coxas é que ele ficou livre, saltando como uma mola para bater no rosto da minha esposa. Ela não conseguiu evitar sorrir, com os olhos exaltados diante daquele monstro.
Vi ela acariciá-lo, vi ela masturbá-lo, vi ela beijá-lo, vi ela lambê-lo. Que loucura! Adoro ver minha esposa chupando um pauzão bem na minha frente...
Ela o pegou com as duas mãos e abriu a boca o máximo que podia, mas era grande demais para ela...
Não aguentei mais. Me despi completamente e me juntei à dupla. Foi então que ela começou a alternar entre os dois paus, um e o outro, um em cada mão, enchendo a boca com nossos sexos. Claro, o meu era normal, mas parecia minúsculo ao lado do do Amadeo...
E falando no Amadeo, que corpo ele tinha! Não conseguia parar de observá-lo. Finalmente, coloquei minhas mãos no peito dele. Era pura rocha. Apertei seus bíceps e desci até o abdômen. No final, eu também me ajoelhei aos pés dele. Ao notar isso, Noelia começou a me oferecer o pau que estava chupando. Levei-o à minha boca. Era tão grosso que eu temia machucá-lo com os dentes, mas ele me pegou pela nuca e o empurrou suavemente para dentro de mim. Minha esposa, ao me ver tão vidrado, dedicou-se a chupar as bolas dele, que por sinal estavam depiladas e brilhantes, e só o masturbava com uma mão.
Amadeo nos afastou de seu membro e nos disse:
- Gente, vamos para o quarto...
Ela também terminou de se despir e já estávamos prontos para continuar brincando. Ela se deitou na cama nos esperando. Começamos a satisfazê-la, chupando seus peitos, ele na direita, eu na esquerda, mordiscando com ternura seus mamilos. Ela gemeu, acariciando nossos cabelos, e pedia por pau. Na verdade, eu pedia para ele comê-la...
Logo Amadeo foi descendo, deixando ambos os seios para mim, para se perder entre as pernas da minha esposa e selar seus lábios na quente buceta. Já a tinha onde queria, com as pernas bem abertas, entregue, perdida. Ela se contraía em espasmos, mas ele não tirava a boca do clitóris, seus dedos brincavam nos buracos da minha amada, até que eu pedi que ele a comesse...
Me incorporei e coloquei meu pau na boca da Noelia para abafar seus gemidos, mas nem ela parecia concentrada no meu pau, nem ele parecia querer parar de chupar seu cuzinho. Por isso, um tanto desiludido, voltei ao pacote do nosso amigo. Ele só se ajustou levemente para me dar espaço, então levei aquele membro lindo à minha boca novamente e, enquanto eu fazia sexo oral nele, ele fazia o mesmo com a minha amada.
Finalmente, ele pareceu se decidir. Noelia estava à beira do abismo, e ele a empurraria. Foi contra ela com aquele monstro que saía da minha boca. Amadeo levantou bem as pernas dela, abrindo-a completamente, e observei sua carne se incrustando na dela. Minha esposa então gritou com força, apertando os lençóis entre seus punhos, arqueando levemente as costas em sinal inequívoco de que a penetração tinha sido profunda demais. Ele começou a comê-la com fúria. Notei que metade do pau dele não conseguia entrar na bucetinha apertada da minha amada, então não resisti e, enquanto ele a comia, eu acompanhava seus movimentos masturbando a parte de fora com minha mão. Era tão sexy, os gemidos da minha esposa enchiam meus ouvidos.
Amadeo, me vendo tão perto, tirou o pau do buraco e o enfiou na minha boca. Estava delicioso, tinha gosto dela, e me entreguei ao seu jogo, deixando que me penetrasse tão fundo quanto quisesse. Senti ele deslizar até o fundo da minha garganta, mas logo ela começou a reclamar por deixá-la vazia. Então, ele começou a brincar com os dois ao mesmo tempo: ela pela buceta, eu pela boca.
Mudamos várias posições. inventando e improvisando um pouco, até que eu disse para a Noelia:
-Quero ver como ele te come o cu
-Nem louca! você não vê o tamanho que ele tem? Ele vai me matar…
-Você é uma medrosa…
-Pode ser, se você quiser, você mesmo me come por trás…
Então nós dois homens nos deitamos de frente um para o outro, para juntar o máximo possível nossos paus apontando para o teto, o membro dele parecia um arranha-céu enorme, o meu apenas um prédio modesto e pequeno, ele era o dobro em tamanho, comprimento e grossura. A Noelia ficou em pé sobre eles e foi descendo lentamente, ela me dava as costas, mas eu via com nitidez como a cobra do nosso amigo entrava no seu buraco úmido enquanto ela descia até chegar no meu pau, com um pequeno esforço ele passava pelo seu esfíncter. Não foi uma boa escolha, porque mal a cabeça tinha entrado e ela já não conseguia descer mais porque a sua buceta estava cheia.
Fomos para algo mais clássico, ela de lado, ele pela frente, eu por trás, assim eu mantinha meu pau na sua bunda enquanto sentia ele se movendo na sua buceta, ela gemendo animada pela dupla penetração, beijando na boca o Amadeo, pedia para ele não parar de se mover, ela estava enlouquecida e isso me excitava além do normal, estava pirando…
Eu sabia que chegaria a minha vez, a pedido da minha amada esposa, o Amadeo mudou de posição nos deixando sozinhos enquanto eu continuava comendo ela por trás.
Nosso amante se posicionou então atrás de mim e enquanto eu levantava uma perna, eu apontava o pau dele no meu esfíncter, ele empurrou lentamente e pareceu me quebrar todo, que grossura que era! me fazia contrair e resistir, mas a puta da Noelia apressava:
-Vai! Vai! Quero ver como ele te come, quero que ele te abra todo, você sabe como me excita ver você sendo penetrado…
E assim foi que pouco a pouco eu fui me soltando até deixar o pau dele me penetrar, que delícia, que gostoso eu sentia! a ponto de esquecer da minha esposa, ela tinha ficado de lado e se masturbava só observando como o Amadeo me… alargava a bunda, essa puta pervertida, era tão gostoso o que aquela situação me causava que cheguei ao final cuspindo grandes quantidades de porra…
Mas ainda faltava algo. Noelia me fez deitar para que Amadeo se masturbasse bem perto da minha boca. Ela observava com os olhos exaltados e, enquanto acariciava meu cabelo, dizia:
Vai, papi, agora eu quero que você engula toda a porra, vai, dá esse prazer pra mamãe…
Enquanto falava, lambia os lábios e acariciava os seios. Como um tsunami, o sêmen do macho invadiu minha boca e, enquanto eu saboreava, ela parecia enlouquecer de prazer. Me acariciou e esperou pacientemente até que eu engolisse tudo, para então vir sobre mim e me beijar profundamente.
Noelia então pegou os minutos finais para chupar o pau ainda quente e vir me beijar, alternando entre nós dois até que Amadeo deu o jogo por encerrado.
Nos higienizamos um pouco, ajeitamos as roupas e nos despedimos educadamente. Voltávamos a ser o casal normal que todos conheciam, dirigindo em direção à escola de Ludmila, que já estava pronta para sair. Noelia me observava em silêncio, como de costume, apaixonada, acariciando os cachos do meu cabelo…
Se você é maior de idade, pode me enviar comentários com o título ‘CASAMENTO ESPECIAL’ para
dulces.placeres@live.com
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa---parte-1-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4389002/Mi-amada-esposa---parte-2-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4436535/Mi-amada-esposa---parte-3-de-3.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802856/Mi-amada-esposa-parte-4.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802863/Mi-amada-esposa---parte-5.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4868469/Mi-amada-esposa---parte-6.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4896522/Mi-amada-esposa---parte-7.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4905961/Mi-amada-esposa---parte-8.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4915721/Mi-amada-esposa---parte-9.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4956318/Mi-amada-esposa---parte-10.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4965835/Mi-amada-esposa---parte-11.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4974651/Mi-amada-esposa---parte-12.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4985411/Mi-amada-esposa---parte-13.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4991203/Mi-amada-esposa---parte-14.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5001091/Mi-amada-esposa---parte-15.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5030636/Mi-amada-esposa---parte-16.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5156341/Mi-amada-esposa---parte-17.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5160465/Mi-amada-esposa---parte-18.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5461886/Mi-amada-esposa---parte-19.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5473303/Mi-amada-esposa---parte-20.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5482180/Mi-amada-esposa---parte-21.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5498944/Mi-amada-esposa---parte-22.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5534988/Mi-amada-esposa---parte-23.htm
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5543782/Mi-amada-esposa---parte-24.html
Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos
Gracias por los puntos y comentarios
MATRIMONIO ESPECIAL
Digamos que no somos un matrimonio de los que se dicen normales, hace doce años que estoy unido a Noelia, una mujer sin igual.
Las vueltas de la vida, nos conocimos en Europa, ella estaba en unas pequeñas vacaciones, yo en cuestiones de negocios, tan lejano a nuestra Argentina, y dio la coincidencia que ambos éramos de la misma ciudad.
A pesar que compartimos unos días en el viejo continente nada hacía pensar que algo pasaría a nuestro regreso, seis meses después, y por error, queriendo llamar a un amigo equivoqué el número y me contacté con ella. Era evidente que el destino se empecinaba en reunirnos…
Luego de un corto y caliente noviazgo fuimos juntos al altar. Noelia encontraría en mí un hombre diferente, y yo descubriría en ella una loba en celo, y nos aceptamos mutuamente, sin pretender cambiarnos.
Así nos complementamos y nuestras aventuras son por demás locas y excitantes.
Pero no es de esto de lo que quiero platicar, sino de nuestra sexualidad, de nuestros secretos.
Es que para todos somos una pareja normal, común y corriente, vivimos en un barrio de clase media alta, ambos trabajamos, hacemos las compras, manejamos nuestro pequeño coche, sociabilizamos con amigos, frecuentamos a nuestros familiares, pero no todo es lo que uno puede ver a simple vista…
Noelia siempre se encargaba de programar todo, yo la dejaba hacer dándole toda la responsabilidad a ella, es que hombres y mujeres somos distintos, nosotros somos sencillos y no tenemos grandes problemas, pero ellas son más discretas y necesitan tener algo de intimidad y piel, por eso todo quedaba en sus manos.
Ella elegía, ella hacía los arreglos, ella manejaba la situación, ella… solo ella, y yo la acompañaba en los excitantes proyectos…
El Lunes por la mañana, nos levantamos temprano como de costumbre, me cambié y mientras preparaba el desayuno, ella ayudaba a nuestra pequeña hija a quien le costaba despegarse de las sábanas. Ese día estaba de franco y ella había pedido una jornada que le debían hace tiempo, conversamos como cada mañana y mimamos a nuestra pequeña que no paraba de charlar.
Mientras Noelia terminaba de acomodarle el cabello y ajustarle el uniforme, fui a sacar el coche del garaje, saludé a doña Rosa que como cada mañana barría la vereda.
Al fin salimos los tres rumbo al colegio de Ludmila, llegamos, me despidió con un cálido beso y me dijo:
-Chau papi, te quiero mucho
Esperé unos instantes en el coche hasta que Noelia volviera luego de que la dejarla con sus pequeños compañeritos de grado. Como verán, hasta acá todo normal, como cualquier familia, entonces ella me indicó la dirección donde debíamos ir, y acá empieza nuestra vida secreta.
Llegamos al domicilio en cuestión, Amadeo nos recibió, el tipo que mi esposa había elegido, le dio un beso en la mejilla y a mí un apretón de manos.
Amadeo era un tipo que se ganaba la vida con su sexo y tenía un físico impresionante, nos sentamos alrededor de una mesa a platicar sobre lo permitido y lo no permitido, Noelia sacó la billetera, contó y dejó el dinero sobre la misma, el lo tomó y mientras lo contaba dijo:
-Ya vengo, voy a ponerme cómodo…
Con mi esposa nos miramos, la excitación brotaba de nuestros ojos, apenas unos minutos y Amadeo volvía junto a nosotros, casi desnudo, era un animal…
No pude evitar fijar mi vista en el, un hombre de casi dos metros de altura, de mirada fuerte y penetrante, con terribles músculos dibujados, su pecho lucía depilado por completo, tapado por sexis tatuajes y los ojos de mi amada parecían saltar de su cabeza, la notaba respirar exaltada.
Lo único que cubría la piel tatuada de nuestro amigo era un diminuto slip azul, semi transparente, tan pequeño y ajustado que dejaba escapar los bellos del pubis que se notaban prolijamente cortados al ras, debajo se podía observar un bulto extremadamente grande en los cuales mi esposa posaba sus ojos.
Fue ella quien tomó la iniciativa, como siempre lo hacía, se paró y lo llevó contra la pared, apenas le llegaba a las tetillas, y aún estaba con sus zapatos de plataforma… comenzó a besarlo y él a responderle mientras posaba sus ojos en mi.
Me excitaba ver como ese hombre tocaba por todo su cuerpo a mi amada esposa, ella giró sobre si mima para refregarle su trasero y mirarme al mismo tiempo, el, botón a botón abrió la camisa de Noelia para descubrir su torso, los grandes pechos eran entonces contenidos por las manos de Amadeo y toda esta situación me ponía de cabeza, entonces le dije:
-Dale, quiero ver cómo le chupas la pija…
Noelia, com um sorriso no rosto, se ajoelhou lentamente até que seu rosto ficou na altura do volume dele. Ela colocou as mãos nos lados dos quadris, pegando a cueca para puxá-la em câmera lenta. Era incrível o que esse homem escondia entre as pernas. Ela descia, e centímetro a centímetro, seu pau ia sendo revelado. Só quando chegou na metade das coxas é que ele ficou livre, saltando como uma mola para bater no rosto da minha esposa. Ela não conseguiu evitar sorrir, com os olhos exaltados diante daquele monstro.Vi ela acariciá-lo, vi ela masturbá-lo, vi ela beijá-lo, vi ela lambê-lo. Que loucura! Adoro ver minha esposa chupando um pauzão bem na minha frente...
Ela o pegou com as duas mãos e abriu a boca o máximo que podia, mas era grande demais para ela...
Não aguentei mais. Me despi completamente e me juntei à dupla. Foi então que ela começou a alternar entre os dois paus, um e o outro, um em cada mão, enchendo a boca com nossos sexos. Claro, o meu era normal, mas parecia minúsculo ao lado do do Amadeo...
E falando no Amadeo, que corpo ele tinha! Não conseguia parar de observá-lo. Finalmente, coloquei minhas mãos no peito dele. Era pura rocha. Apertei seus bíceps e desci até o abdômen. No final, eu também me ajoelhei aos pés dele. Ao notar isso, Noelia começou a me oferecer o pau que estava chupando. Levei-o à minha boca. Era tão grosso que eu temia machucá-lo com os dentes, mas ele me pegou pela nuca e o empurrou suavemente para dentro de mim. Minha esposa, ao me ver tão vidrado, dedicou-se a chupar as bolas dele, que por sinal estavam depiladas e brilhantes, e só o masturbava com uma mão.
Amadeo nos afastou de seu membro e nos disse:
- Gente, vamos para o quarto...
Ela também terminou de se despir e já estávamos prontos para continuar brincando. Ela se deitou na cama nos esperando. Começamos a satisfazê-la, chupando seus peitos, ele na direita, eu na esquerda, mordiscando com ternura seus mamilos. Ela gemeu, acariciando nossos cabelos, e pedia por pau. Na verdade, eu pedia para ele comê-la...
Logo Amadeo foi descendo, deixando ambos os seios para mim, para se perder entre as pernas da minha esposa e selar seus lábios na quente buceta. Já a tinha onde queria, com as pernas bem abertas, entregue, perdida. Ela se contraía em espasmos, mas ele não tirava a boca do clitóris, seus dedos brincavam nos buracos da minha amada, até que eu pedi que ele a comesse...
Me incorporei e coloquei meu pau na boca da Noelia para abafar seus gemidos, mas nem ela parecia concentrada no meu pau, nem ele parecia querer parar de chupar seu cuzinho. Por isso, um tanto desiludido, voltei ao pacote do nosso amigo. Ele só se ajustou levemente para me dar espaço, então levei aquele membro lindo à minha boca novamente e, enquanto eu fazia sexo oral nele, ele fazia o mesmo com a minha amada.
Finalmente, ele pareceu se decidir. Noelia estava à beira do abismo, e ele a empurraria. Foi contra ela com aquele monstro que saía da minha boca. Amadeo levantou bem as pernas dela, abrindo-a completamente, e observei sua carne se incrustando na dela. Minha esposa então gritou com força, apertando os lençóis entre seus punhos, arqueando levemente as costas em sinal inequívoco de que a penetração tinha sido profunda demais. Ele começou a comê-la com fúria. Notei que metade do pau dele não conseguia entrar na bucetinha apertada da minha amada, então não resisti e, enquanto ele a comia, eu acompanhava seus movimentos masturbando a parte de fora com minha mão. Era tão sexy, os gemidos da minha esposa enchiam meus ouvidos.
Amadeo, me vendo tão perto, tirou o pau do buraco e o enfiou na minha boca. Estava delicioso, tinha gosto dela, e me entreguei ao seu jogo, deixando que me penetrasse tão fundo quanto quisesse. Senti ele deslizar até o fundo da minha garganta, mas logo ela começou a reclamar por deixá-la vazia. Então, ele começou a brincar com os dois ao mesmo tempo: ela pela buceta, eu pela boca.
Mudamos várias posições. inventando e improvisando um pouco, até que eu disse para a Noelia:
-Quero ver como ele te come o cu
-Nem louca! você não vê o tamanho que ele tem? Ele vai me matar…
-Você é uma medrosa…
-Pode ser, se você quiser, você mesmo me come por trás…
Então nós dois homens nos deitamos de frente um para o outro, para juntar o máximo possível nossos paus apontando para o teto, o membro dele parecia um arranha-céu enorme, o meu apenas um prédio modesto e pequeno, ele era o dobro em tamanho, comprimento e grossura. A Noelia ficou em pé sobre eles e foi descendo lentamente, ela me dava as costas, mas eu via com nitidez como a cobra do nosso amigo entrava no seu buraco úmido enquanto ela descia até chegar no meu pau, com um pequeno esforço ele passava pelo seu esfíncter. Não foi uma boa escolha, porque mal a cabeça tinha entrado e ela já não conseguia descer mais porque a sua buceta estava cheia.
Fomos para algo mais clássico, ela de lado, ele pela frente, eu por trás, assim eu mantinha meu pau na sua bunda enquanto sentia ele se movendo na sua buceta, ela gemendo animada pela dupla penetração, beijando na boca o Amadeo, pedia para ele não parar de se mover, ela estava enlouquecida e isso me excitava além do normal, estava pirando…
Eu sabia que chegaria a minha vez, a pedido da minha amada esposa, o Amadeo mudou de posição nos deixando sozinhos enquanto eu continuava comendo ela por trás.
Nosso amante se posicionou então atrás de mim e enquanto eu levantava uma perna, eu apontava o pau dele no meu esfíncter, ele empurrou lentamente e pareceu me quebrar todo, que grossura que era! me fazia contrair e resistir, mas a puta da Noelia apressava:
-Vai! Vai! Quero ver como ele te come, quero que ele te abra todo, você sabe como me excita ver você sendo penetrado…
E assim foi que pouco a pouco eu fui me soltando até deixar o pau dele me penetrar, que delícia, que gostoso eu sentia! a ponto de esquecer da minha esposa, ela tinha ficado de lado e se masturbava só observando como o Amadeo me… alargava a bunda, essa puta pervertida, era tão gostoso o que aquela situação me causava que cheguei ao final cuspindo grandes quantidades de porra…
Mas ainda faltava algo. Noelia me fez deitar para que Amadeo se masturbasse bem perto da minha boca. Ela observava com os olhos exaltados e, enquanto acariciava meu cabelo, dizia:
Vai, papi, agora eu quero que você engula toda a porra, vai, dá esse prazer pra mamãe…
Enquanto falava, lambia os lábios e acariciava os seios. Como um tsunami, o sêmen do macho invadiu minha boca e, enquanto eu saboreava, ela parecia enlouquecer de prazer. Me acariciou e esperou pacientemente até que eu engolisse tudo, para então vir sobre mim e me beijar profundamente.
Noelia então pegou os minutos finais para chupar o pau ainda quente e vir me beijar, alternando entre nós dois até que Amadeo deu o jogo por encerrado.
Nos higienizamos um pouco, ajeitamos as roupas e nos despedimos educadamente. Voltávamos a ser o casal normal que todos conheciam, dirigindo em direção à escola de Ludmila, que já estava pronta para sair. Noelia me observava em silêncio, como de costume, apaixonada, acariciando os cachos do meu cabelo…
Se você é maior de idade, pode me enviar comentários com o título ‘CASAMENTO ESPECIAL’ para
dulces.placeres@live.com
5 comentários - Casamento Peculiar