Procurando um apê

Primero, todas las entregas de los mejores post


http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa---parte-1-de-3-.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4389002/Mi-amada-esposa---parte-2-de-3-.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4436535/Mi-amada-esposa---parte-3-de-3.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802856/Mi-amada-esposa-parte-4.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802863/Mi-amada-esposa---parte-5.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4868469/Mi-amada-esposa---parte-6.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4896522/Mi-amada-esposa---parte-7.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4905961/Mi-amada-esposa---parte-8.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4915721/Mi-amada-esposa---parte-9.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4956318/Mi-amada-esposa---parte-10.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4965835/Mi-amada-esposa---parte-11.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4974651/Mi-amada-esposa---parte-12.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4985411/Mi-amada-esposa---parte-13.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4991203/Mi-amada-esposa---parte-14.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5001091/Mi-amada-esposa---parte-15.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5030636/Mi-amada-esposa---parte-16.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5156341/Mi-amada-esposa---parte-17.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5160465/Mi-amada-esposa---parte-18.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5461886/Mi-amada-esposa---parte-19.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5473303/Mi-amada-esposa---parte-20.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5482180/Mi-amada-esposa---parte-21.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5498944/Mi-amada-esposa---parte-22.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5534988/Mi-amada-esposa---parte-23.htm

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5543782/Mi-amada-esposa---parte-24.html

Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos

Gracias por los puntos y comentarios


BUSCANDO DEPARTAMENTO


Todo fue casualidad, digamos… el destino?
Lo cierto es que había decidido dejar la casa de mis padres, llegando a veinticinco años había conseguido una beca importante para terminar mis estudios terciarios y estaba buscando un departamento para alquilar, en la zona céntrica de la ciudad, preferentemente cerca de la universidad, para poder ir a pie, a lo sumo en bicicleta.
Además, quería ser independiente, tener mis horarios, mis responsabilidades, quería crecer y que nadie me dijera ya lo que debía hacer, lo que estaba bien y lo que estaba mal.
 
El problema es que no encontraba algo que encajara con mis pretensiones, soy un tanto berrinchuda digamos, y a todo suelo encontrarle una excusa, la ubicación, el tamaño, las terminaciones, el costo, y así se escapó el tiempo y se fueron cerrando los caminos, y fui agotando posibilidades.
Navegando en la web di con la página de ‘Cerezo Bienes Raíces’ un nombre que intuí decía más de lo que era, pero vi fotos de un par de alternativas que me parecieron potables, y los precios estaban a mi alcance.
Hice algunas consultas por mail, y un par de llamadas, hasta que me decidí a ir personalmente.
 
Al llegar comprobé lo que imaginaba, el nombre ‘Cerezo Bienes Raíces’ pretendía ser más de lo que realmente era, una modesta oficina que era tan pequeña como mi cuarto, donde se agolpaban torpemente dos escritorios modernos, en caños cromados con la superficie vidriada, con una pc de escritorio y una notebook, me recibieron sus dueños, comprendí de inmediato que eran pareja, aparentaban unos cincuenta años promedio, pero se veían muy bien conservados, él era alto, espigado, de cabellos entrecanos y encrespados, lucía un aro pequeño en una de sus orejas, perfectamente afeitado, camisa blanca, traje y zapatos lustrados, ella por su parte, mostraba su cabello rubio recogido, pude notar que eran teñidos, pequeños lentes de aumento, lucía un traje de falda pegada, muy sexi, incluso noté que le dibujaba un culo envidiablemente hermoso, con medias negras y zapatos tacos altos, realmente sabía vestirse y tenía un perfume dulzón que se me hacía exquisito.
 
Ella se presentó como Gabriela, y empezó a contarme sobre las opciones por las cuales yo había consultado, ella casi monologaba pero no pude evitar notar como el que asumí sería su esposo, no me quitaba los ojos de encima, de esa manera que miran los hombres que hasta llegan a incomodar, y honestamente me sentí seducida, sus ojos se iban una y otra vez a mis tetas, y es que bueno, tengo tetas grandes y llamativas, que puedo hacer? y no podía más que mirar de reojo cada tanto y sonreírme tontamente, me sentía acalorada por lo raro de la situación, porque su mujer estaba ahí, y la adrenalina del peligro me devoraba…
De pronto sonó su celular, y él se desentendió de nosotras, fue entonces cuando ella bajando la voz y acercándose un poco me dijo directamente
 
Disculpa, vi cómo te mira mi esposo, y vi cómo le sonríes, crees que debería preocuparme? 

Lejos de intimidarme, me acerqué a ella, lo suficiente como para sentir su aliento, y mirándola directamente a los ojos disparé mientras me enrulaba los cabellos entre mis dedos
 
No, en verdad creo que el que debe preocuparse es el… 

Ella se apartó instintivamente, sorprendida por mis palabras, y yo me morí de risa por dentro, es que no se, me sentí tan lesbiana al decir esas palabras...
Después de ese momento un tanto incómodo para ella y tan gracioso para mí, no hubo mucho más por ese día, solo combinar para visitar al día siguiente uno de los departamentos ofrecidos.
 
Así fue como volvimos a encontrarnos, esta vez al pie del edificio, nos saludamos cortésmente cruzando besos en nuestras mejillas y volví a percibir ese perfume embriagador que usaba, nuevamente lucia ese traje de oficina ajustado al cuerpo que tan bien le quedaba, con un culo envidiable, y un porte femenino digno de admiración, y no es que lo mío sean las mujeres, pero se reconocer cuando una mujer es sexi y atractiva.
Subimos por el ascensor, ella tenía unas carpetas en la mano, y leía detalles del apartamento con atención, pero mi mente estaba en otra cosa, yo solo miraba su falda y me moría de intriga por saber que lucía abajo, además, el nacimiento de sus pechos escapaba por el escote de la blanca camisa abotonada al frente, y en su respiración se hacía excitante observar la situación.
 
Llegamos, abrió la puerta y me hizo pasar, el departamento era amueblado, así que en un punto ella me pidió que nos sentáramos a hablar bien de cómo serían los pagos, garantías y todo eso, a todo esto, yo no podía dejar de verla a los ojos, fue divertido ponerla incomoda, sentí como se empezaba a molestar, su cuerpo la delataba...
Decidí entonces pasar al mismo sillón en el que ella estaba sentada, solo me senté junto a ella, solo para estar más cerca y mientras ella me seguía explicando un tanto nerviosa yo la paré de golpe y le pedí que me contara un poco de ella, de su vida.

Gabriela empezó a contarme de su familia, su esposo, y demás cosas, volví a interrumpirla, directamente fui al grano y le dije si nunca había estado con otra mujer, fue tan sexi notar como el color le subió por las mejillas y en ese momento se le comenzó a entrecortar la voz, me contestó que no y me preguntó si yo sí, a lo cual le contesté sonriendo que no, siempre me han gustado los hombres, pero la verdad se veía muy sexy y desde que la había conocido no podía pasar por alto el hermoso cuerpo que tenía, en especial ese culo…
 
En ese momento me acerqué más a ella y le di un beso en los labios, ella reculó evitando lo que yo proponía, pero en verdad no puede dejar eso así, es que se me hacía muy deseable, volví a la carga, y le volví a robar otro beso, sus labios con los míos, aproveché su confusión y con la mano la atraje a mi lado, cerrando distancias
Gabriela reaccionó y se apartó de mi lado, se incorporó y fue al sillón que estaba al frente, me dijo que ella no podía hacer eso, pero yo no aceptaría un ‘no’ se su parte, casi salté sobre su posición y me puse sobre ella, sobre sus piernas, como cabalgándola y la tomé fuerte por sus muñecas para que esta vez le costara más trabajo zafarse, que rico fue eso, era como estar cazando a mi presa, entonces le pregunté si no le parecía atractiva o qué diablos le pasaba…
Ella con una voz muy amable me dijo


Procurando um apêSim, você tem um corpo lindo, é jovem, mas… não percebe? Podia ser minha filha, na verdade, tem a idade dela…
Ao que respondi brincando de novo com as palavras dela, como já tinha feito no escritório:

É verdade, podia ser sua filha, mas sabe o quê? Não sou…

Não dei tempo pra ela reagir e plantei outro beijo nela, e dessa vez, já resignada, ela foi receptiva e respondeu baixando as defesas. As mãos dela então passaram pelas minhas costas e as minhas foram na nuca dela pra segurar e não deixar ela se soltar. A gente se deu um beijo muito gostoso, muito quente, muito daquela fantasia louca com outra mulher. Nossas línguas brincaram uma com a outra, ela tava tão excitada quanto eu. Aí parei o beijo e só fiquei olhando pra ela, sem dizer nada, como se o tempo tivesse congelado naquele momento. Naufraguei na calma dos olhos verdes enormes dela. Ela respirou fundo e se recostou no sofá. Eu tava no controle. Sem sair de cima dela, fui desabotoando cada um dos botões da camisa branca dela até tirar devagar, deixando ela só de sutiã, sexy demais…

Dei outro beijo nela, bem profundo, depois fui descendo pelo pescoço dela, naqueles beijos que eu amo. Segui mais pra baixo, no peito dela até chegar nos peitos dela. Eram pequenos e bonitos. Soltei o sutiã e nada mais nos separou. Comecei a chupar os bicos dela, ahhhhh! Que gostoso foi ver a cara de prazer dela e eu poder fazer aquilo como já tinha feito nos meus, quando me masturbo sozinha. Passei minha língua em cada um deles delicadamente e não parava de olhar direto nos olhos dela, mas ela não conseguia sustentar meu olhar de tanto prazer que tava sentindo…

Ela começou a ofegar, cada vez mais forte. Aí parei de novo pra tirar minha blusa. Meus peitos são enormes perto dos dela. Eu tava só com um sutiã armado que fazia eles parecerem ainda maiores. Perguntei se ela gostava do que via. Ela tava com os olhos fixos nos meus peitos. Falei pra ela tocar neles. Então ela tomou a iniciativa pra desnudá-los por completo, foi tão gostoso… e mais ainda quando ela se aproximou e começou a me lamber, era a vez dela, eu só observava como ela fazia, como me chupava, como passava a língua neles, ahhhh! era tão excitante, sentir como ela curtia, sentir como eu ficava molhada, cada vez mais

Retomei o controle do jogo, fiquei de pé e fiz ela me acompanhar, paradas de frente uma para a outra, fiquei na ponta dos pés para alcançá-la e dar um beijo profundo e gostoso, ela estava entregue, só gemia…

Então comecei a descer minhas mãos pelo corpo dela, cheguei na bunda dela, parecia tão grande e provocante, soltei a saia dela, e devagar deslizei pelos quadris até deixar cair no chão, que surpresa, pensei que ela estaria de meia-calça, mas na verdade usava cinta-liga, nossa, que sexy… além desses saltos altos, e uma calcinha fio dental enterrada entre as nádegas, muito erótico…

Fiz ela recuar até o sofá, pedi para abrir as pernas, me ajoelhei e me aproximei devagar, fui beijando ela aos poucos na barriga, descendo até chegar onde começava a calcinha fio dental, que gostoso parecia…

Só olhava nos olhos dela enquanto fazia isso, percebia como a respiração dela acelerava, sentindo o corpo dela aproveitar cada segundo… desci ainda mais, comecei a beijar por cima da calcinha fio dental e notei o quanto ela estava molhada, tão molhada quanto eu, saber que eu era a culpada da buceta dela estar molhada só me deixou mais excitada do que já estava, finalmente afastei o tecido macio da calcinha fio dental, e me deparei com a buceta dela bem depilada ahhhhhh! Meu Deus! que gostoso, toda molhada e quente…

Passei delicadamente a língua na intimidade dela, no clitóris dela e comecei a fazer um sexo oral bem gostoso, do jeito que eu gosto que façam comigo, notei que minha boca foi se enchendo com os fluidos dela, quanto mais eu lambia, mais ela ficava molhada, demais, e o tempo todo não perdia o contato visual com ela, percebi que ela não aguentava tanto prazer, começou a apertar os peitos dela, ahhh! é muito gostoso, não deixei ela gozar, subi até a boca dela e beijei fundo para fazer ela provar o que eu estava provando, pra dar pra ela os próprios sucos, num beijo é bem tasty, bem molhado…

Pedi pra ela gozar na minha boca, assim, do jeito que tava com tesão queria que ela gozasse na minha boca, notei aquele olhar cúmplice, desci de novo entre as pernas dela e dessa vez enfiei dois dos meus dedos na buceta dela, entraram super fácil de tão molhada que ela tava e isso me encantou, ela tava tão mulher, tão gostosa!... e mexi meus dedos lá dentro, cada vez mais rápido, do jeito que eu mesma me masturbo, continuei dando prazer, passando minha língua no clitóris dela, não conseguia resistir, de repente vieram os espasmos, os gemidos foram gritos abafados, ela teve um orgasmo delicioso, não conseguiu controlar o corpo, continuei até ver ela gozar, até ela não aguentar mais…

Aí Gabriela tomou o controle da situação, se aproximou e me disse

Queria brincar, pivete?

Soou delicioso pra mim, me beijou de novo, com um beijo forte cheio de paixão, me empurrou no sofá com uma violência calculada, me fazendo perder o equilíbrio mas sem me machucar, veio por cima de mim, começou pelos meus lábios, depois pelo meu pescoço, passou pelos meus peitos, chegou na minha barriga, finalmente na minha saia, só levantou até minha cintura e ficou ali na frente da minha calcinha fio dental branca, que aliás tava encharcada e transbordando, sentia meus fluidos que já tinham começado a escorrer por dentro das minhas pernas…

Ela só começou a me acariciar com os dedos, aquilo era uma tortura eterna, sabia que eu queria que ela fosse logo, até que de repente começou a passar a língua na minha buceta bem molhada, no meu clitóris e naquele momento sem dizer mais nada me penetrou com os dedos bem tasty, devolvendo o mesmo que eu tinha dado pra ela, aquilo era delicioso, sentir como uma mulher faz, e ver como aquela fantasia tão forte que eu tinha aos poucos se realizava, o jeito que ela beijava minha intimidade e me enchia de prazer, ahhhhhh! E eu não aguentei mais, só gozei na boca dela, meu corpo não aguentou e comecei a me mexer sem controle, Esse orgasmo foi maravilhoso...

Quando terminei, ela se deitou mostrando a bunda pra mim, fingindo que era sem querer, mas as duas sabíamos que era provocação, e... Meu Deus! Era perfeito... com a marca da calcinha fio dental do bronzeado, ela tava uma delícia...

Aí ela me pediu pra tirar umas fotos dela, do jeito que tava. Era tão lindo ver ela assim, tão à vontade, e a ideia das fotos me excitou ainda mais. Tirei várias, e depois ela pediu pra fazer o mesmo comigo, então me fez ficar de quatro só pra me fotografar. Enquanto ela tirava as fotos, eu só conseguia imaginar e me molhar toda. Claro que eu não tenho aquela bundona que ela carregava, mas era gostosa, muito gostosa...

De repente, ela mudou o jogo. Sentou de novo e me puxou pra cima dela, me deixou equilibrada nas pernas dela, de bunda pra cima, daquele jeito que os pais costumam colocar os filhos pra dar palmadas por alguma travessura. Então ela me deu um tapa gostoso com a palma da mão numa das minhas nádegas e falou:

— Menina malcriada! Olha o que você me fez fazer?

Soou tão lésbico... Senti me molhar de novo...

Gabriela então começou a percorrer minha pele com os dedos, e foi se aproximando devagar do meu cuzinho, cada vez mais perto, cada vez mais sexy. Eu continuei me molhando e comecei a gemer de desejo, porque ela me fazia querer. Aproveitou o suco da minha buceta pra molhar os dedos, e finalmente, devagar, enfiou um dedo e começou a mexer de um jeito perverso. Depois tentou com dois e seguiu o jogo. Então ela disse:

— Vi como você seduzia meu marido. Com certeza, se meus dedos fossem o pau dele, você estaria adorando, sua puta gostosa...

Não respondi. Não estava pensando no marido dela, nem lembrava dele naquele momento. Mas quando ela mencionou, a ideia me pareceu deliciosa. Claro, eu não sabia se ela tava no clima de brincadeira ou de bronca, então só esperei o próximo passo dela, enquanto os dedos já entravam e saíam sem dificuldade. Aí ela disse:

— Vamos, putinha, quero que você imagine que é meu marido que tá te comendo o cu. Quero que você goze pensando que é ele... Tá fazendo isso, vagabunda… Ao perceber as intenções dela, me relaxei e me preparei pra aproveitar. Passei a mão entre minhas pernas só pra tocar meu botãozinho, que tava enorme de tesão. Ela continuava com o joguinho de palavras, e isso só aumentava meu fogo…

Sabe a yummy cock que ele tem? Você não imagina… como eu queria ver ele enchendo você de cum… imagina? Ahh!!! Por que diabos ela fazia isso comigo?

Que puta que você é… se visse como tá com o cu aberto, tô enfiando três dedos em você e você nem percebeu…

Não tinha como resistir. Realmente não tinha percebido que ela tava enfiando três dedos em mim. Gozei de repente, uma mistura de prazer físico com prazer mental de imaginar o que ela tava propondo…

Quando voltei à razão, ainda tava excitada demais. Então pedi pra ela deitar no sofá, subi nela de novo e comecei a beijar aquela boca tão yummy e quente. A língua dela e a minha eram uma só. Coloquei meus peitos na altura do rosto dela, e ela começou a lamber meus bicos. Amava como ela fazia… já tava muito molhada, então cruzei minhas pernas com as dela pra colar minha buceta na dela. Aquilo era tão quente, tão pornô, tão tasty. Aquela mulher me enlouquecia, a maturidade dela, a atenção e a experiência. Talvez quem tivesse jogando o jogo dela fosse ela, não sei, mas era uma delícia…

Comecei a me mexer devagar no começo. Nós duas nos olhávamos nos olhos, isso era o mais excitante. As duas tão molhadas. Acelerei o movimento, me aproximando dela. O sexo íntimo dela e o meu, se roçando e se molhando uma da outra, cada vez mais rápido. Os gemidos inundaram o quarto até que as duas gozamos num orgasmo perfeito e compartilhado…

Chega, já era o suficiente pra ambas. Começamos a nos vestir em silêncio. Nossas roupas estavam espalhadas por todo lado. Gabriela pegou um cigarro da bolsa, acendeu e foi até uma das janelas do apartamento. Ficou olhando pela janela, fechada nos pensamentos dela… pensamentos, me senti estranha, meus olhos recebiam como um postal a imagem de uma mulher solitária, ao longe, e aquele postal não tinha nada a ver com o que tinha acabado de acontecer, pra mim tinha sido realizar uma fantasia, sempre quis compartilhar uma brincadeira entre mulheres, mas ela…
Perguntei enquanto arrumava o cabelo

Tá bem? – Gabriela virou e veio pro meu lado, como se lembrasse que eu estava ali, me olhou fixo nos olhos e disse

Vou te contar um segredo, um segredo que ninguém sabe e confio que não vai sair da sua boca… – Eu só concordei com o olhar, e esperei ansiosa

Uma vez eu tive a sua idade, antes das minhas filhas, antes do meu marido… uma vez eu estudava e tinha colegas, e uma garota chamada Sandra foi muito mais que uma colega… compartilhamos mais que estudos, tivemos um relacionamento escondido de casal, imagina trinta anos atrás o que a sociedade achava de duas mulheres se amando, e como a gente se amava!!!!. Vivemos quase dois anos de amor clandestino, escondido, proibido… foi foda enquanto durou…

Ela apagou o cigarro e, do nada, mudou de assunto, como se fechasse de novo aquela porta que a ligava ao passado, e voltou a falar do aluguel, o motivo real de estarmos naquele lugar, eu não falei mais nada, não quis perguntar, não era o momento…

E foi assim que aluguei aquele lugar, acho que na verdade me decidi pelas lembranças que ele me traz, todo dia quando olho os sofás lembro daquela manhã com a Gabi…
Vejo ela uma vez por mês, quando vou pagar o aluguel, é inevitável nossos olhares se cruzarem e a gente soltar umas risadas cúmplices, o marido dela olha sem entender, o que ele pode entender… deve achar que a gente é doida…

Se você é maior de idade, gostaria de saber sua opinião sobre esse relato. Pode me escrever com o título ‘PROCURANDO APARTAMENTO’ para dulces.placeres@live.com

0 comentários - Procurando um apê