As palavras certas

Primero, todas las entregas de los mejores post


http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa---parte-1-de-3-.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4389002/Mi-amada-esposa---parte-2-de-3-.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4436535/Mi-amada-esposa---parte-3-de-3.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802856/Mi-amada-esposa-parte-4.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802863/Mi-amada-esposa---parte-5.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4868469/Mi-amada-esposa---parte-6.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4896522/Mi-amada-esposa---parte-7.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4905961/Mi-amada-esposa---parte-8.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4915721/Mi-amada-esposa---parte-9.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4956318/Mi-amada-esposa---parte-10.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4965835/Mi-amada-esposa---parte-11.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4974651/Mi-amada-esposa---parte-12.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4985411/Mi-amada-esposa---parte-13.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4991203/Mi-amada-esposa---parte-14.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5001091/Mi-amada-esposa---parte-15.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5030636/Mi-amada-esposa---parte-16.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5156341/Mi-amada-esposa---parte-17.html

http://www.poringa.net/posts/imagenes/5160465/Mi-amada-esposa---parte-18.html

Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos

Gracias por los puntos y comentarios


LAS PALABRAS JUSTAS


'Las palabras justas' intentan resumir un poco mi pasado más reciente, una forma indirecta de seducir con palabras

Llevaba ya una decena de años ganándome la vida en un reconocido centro de análisis clínicos de la ciudad, había empezado a trabajar en ese sitio recién pasado los veinte, como una oportunidad pasajera, y solo se dio que me fuera de anclando a ese lugar, así que con treinta y tres cumplidos podía decirse que era la más veterana del lugar.
En general, las chicas que trabajaban, porque solo eran cupos femeninos, variaban entre secretarias administrativas y analistas de laboratorio que iban entre los veinte y los treinta años, era el perfil buscado y la paga no era muy buena, por lo tanto, como dije, eran empleos pasajeros

Pero yo, en especial, necesitaba ese empleo, siendo madre soltera, dependía de esos billetes para la crianza de mi niño y para ayudar a mis padres, con quienes vivíamos bajo el mismo techo y se daba esa situación de gran familia, abuelos, hija y nieto.
Era un tanto cómico y molesto a la vez, cuando Lautaro, mi hijo, era pequeño, solía decirle 'mamá' a mi madre, y a mi llamarme por mi nombre, Cecilia, es que pasaba muchas horas trabajando y era ella, la abuela quien lo veía crecer.
Pero no me quejo, era la vida que había elegido vivir, y en parte, un poco pagaba mis pecados de juventud de haberme enamorado de un hombre que no era para mí, y que el saco de 'padre' le supo demasiado pesado para llevarlo sobre sus hombros

En el empleo había mucha camaradería en general entre todas las chicas, se había dado un poco naturalmente que yo tuviera cierta ascendencia sobre el resto, por mi experiencia y por mi antigüedad, era como una encargada sin título, y era con quien los dueños solían discutir los temas laborales, aunque eso no implicara algún ingreso extra, pero nunca me la creí, siempre supe que era una más y eso me valió justamente ser aceptada como parte de la manada.
Éramos muy confidentes en general, casi todas, teníamos esos secretos de chicas, donde nuestros temas no eran solo laborales, y pasábamos los límites del instituto, salíamos a divertirnos, a bailar, a buscar chicos, y nuestro grupo de WhatsApp, 'las doctorcitas' siempre estaba cargado de información sobre el sexo opuesto, y todas nos conocíamos muy bien

Es que yo, estaba en esos años de necesitar un hombre y no tenerlo, no quería tener a alguien todas las noches en mi cama, pero tampoco convertirme en una moja de convento, como decía mi mamá 'estás en edad de merecer'
'Las chichis' era mi otro grupo de WhatsApp predilecto, mujeres de mi edad, solteras, divorciadas, que teníamos en común nuestros pequeños hijos en años escolares, y era mi otro escape, mi otra diversión, y si no salía 'de putas' con unas, lo hacía con otras
Y yo solo era una mujer más, no era la más bonita, tampoco la más fea, y no destacaba por algo en particular, tal vez un rostro bonito, pero no tenía ni por asomo el físico de una modelo, solo una mujer terrenal, como todas, con hormonas que suben y bajan, con dolores menstruales, con miedos y frustraciones, de las que alguna vez lloran por su soledad, pero al mismo tiempo no se animan a la responsabilidad de una relación.

Y esa era un poco la historia de mi vida en esos días, hasta que, en una reunión de trabajo, nos comunicaron que había planes de expandirse, y en eso iba la adquisición de una enorme y antigua casa lindera que estaba abandonada para derrumbarla y levantar un enorme centro paralelo y hacerlo centro administrativo de la firma. El proyecto, empezaría en breve y llevaría por delante, los dos próximos años.
Después de explicar los detalles y que las chicas hicieran todas las preguntas que quisieran hacer, me llamaron en privado, y me anoticiaron que deseaban que yo dejara un poco de lado mis tareas habituales y que me transformara en los ojos y oídos de lo que pasaría en el terreno contiguo, me sonó cómico, qué sabía yo de eso? pero mi función solo sería ser nexo y facilitadora de lo que sucediera

Empezaría a trabajar una nueva empresa constructora, con varios arquitectos, y un ruido a maquinaria que te rompía los tímpanos, me veía ridícula con un casco de seguridad amarillo, era sapo de otro pozo, pero en verdad era algo nuevo para mi y siempre había sido muy curiosa.
Seis meses después, lo heterogéneo de las chicas de un lado, y los chicos del otros se había amalgamado, ya nos conocíamos, y se dieron esos cruces de confianza y amistad.
Y acá, en este punto, Roger, como todos lo llamaban, tomaba la delantera
El era uno de los arquitectos que llevaba adelante la obra, y cada vez que él venía, se armaba un revuelo entre las chicas, la mayoría hablaba de él, la mayoría querían saber de él, la mayoría se hubiera acostado con él, y a sus espaldas confabulábamos secretos de mujeres que un hombre jamás imaginaría escuchar

Es que Roger, no tenía puntos flacos, y al menos, en cada ítem que una mujer pudiera evaluarlo, siempre sacaría al menos un aprobado.
Físico, un hombre alto, entre cuarenta y cincuenta, bien mantenido, su piel parecía estar bronceada al sol, aunque estuviéramos en pleno invierno, usaba el cabello corto y una barba rala de moda que se blanquecía por las primeras canas propias de la edad, aprobado
Estatus, arquitecto, sus ropas dejaban notar un buen ingreso, un coche moderno que siempre lucía impecable a la vista, seguro de si mismo, de tomar decisiones, aprobado
Sexo, cómico, no lo voy a nombrar acá, pero tenía un mote gracioso por el tamaño de su pene, así lo llamaban a sus espaldas y a veces, le jugaban bromas al respecto, aprobado
Carácter, siempre afable, con una sonrisa marcada en sus labios, de hablar tranquilo, de meditar cada palabra, ese tipo encantador que muchas veces dice mucho con la mirada y con gestos, aprobado
Familia, no tenía hijos, pero si una esposa que era demasiado bonita, y de la cual él siempre hablaba maravillas, con orgullo lucía su alianza de oro en su dedo anular izquierdo, aprobado

En fin, como dije, no tenía puntos flacos, y para mi suerte, tuvo una relación especial conmigo, puesto que era 'la designada', así que pasábamos mucho tiempo juntos, y había una confidencia especial
Nos seguíamos en las redes mutuamente, y sentía una doble envidia por su esposa, por el hombre que tenía y por lo hermosa que era, es que Roger, un tipo casado tan llamativo, que tan enamorado se veía, solo me creaba un deseo entre las piernas difícil de ocular, y cuando una mujer se calienta con un tipo, todo se hace más predecible
Y es que él siempre comentaba mis estados de WhatsApp cuando subía fotos con las salidas nocturnas de chicas, y muchas veces me preguntaba que hacía, donde iba y hasta con quien andaba, mostrando un juego mutuo de seducción que se iba haciendo más y más peligroso

Y naturalmente, llegaría el día de usas las palabras justas

El fin de semana había pasado por la peluquería, quería probar algo nuevo, y solo me hice dar un tinte rojo en las puntas de mis cabellos oscuros, obviamente, el lunes, él lo notaría, dio algunos rodeos, como mirándome en detalle, mientras hablábamos de trabajo, hasta que no pudo evitar preguntar

Te hiciste algo en el pelo, cierto?

Respondí naturalmente, sumando a eso algo que él ya sabía, que hacía unas semanas había empezado a ir al gimnasio

Si, te gusta? es que como dicen ustedes los hombres, como era? sí, cierto, 'me estoy poniendo más cogible'

Roger no pudo contener una carcajada por lo inesperado de mi respuesta, pero como un gran jugador de naipes, redobló la apuesta

Ceci, Ceci, te lo digo como hombre, lo último que te miraría para cogerte sería el color de tus cabellos...

Y sin esperar sentenció

Claro, al menos que me dijeras, que también ahora tenés detalles en rojos entre tus piernas...

El grado de provocación iba en aumento, entonces no dudé en responder sabiendo donde pegarle

No querido! ahí no pierdo tiempo! ahí eliminé el problema de raíz, depilación definitiva y ya!

Roger estaba contra las cuerdas, y solo atinó a responder

Noooo!!!! con lo que a mí me gusta eso! no podes ser tan criminal! no me podes decir eso!

Roger estaba en mi puño, había mordido el anzuelo, y como buena estratega, sabía cuándo tirar y cuando soltar, entonces, pasé el plan B y tapándome la vista con una mano dije

Basta Roger! lo que me haces decir! mirá, estoy toda sonrojada

Y solo lo deje ahí, había sembrado la intriga, el deseo, la perversión

Esa tarde, al día siguiente, y al próximo, cada vez que nos cruzábamos, cada vez que nos mirábamos, notaba que Roger volvía a esa conversación, cada vez solo me decía

Quiero que sepas, que solo te imagino desnuda...

Y eso me excitaba mucho, demasiado, y como yo lo evadía, solo me dijo

Para poner el juego en igualdad, tal vez te interese saber que yo también me depilo ahí abajo

Maldito, me mordí los labios, me delaté, él pudo notarlo y todo se iba dando

Día viernes, los muchachos se habían retirado, no había nadie en la obra y fui por unos temas a resolver, Roger me llevó por uno de los nuevos corredores, y cuando tuvo la suficiente intimidad pareció acorralarme, y solo me dijo que era una puta y que lo estaba enloqueciendo, fue la primera vez que me besó, con pasión, con ese primer beso enloquecido y caliente, me apretó las nalgas, y con esfuerzo intentó colar una mano bajo el frente de mi jean, obviamente intentando llegar a mi sexo, solo que estaba tan ajustado que no podía lograrlo, entonces riendo en forma perversa lo aparté y le dije


Las palabras justasDegenerado... o que você tá procurando? o que quer ver?

Aí, respirando, ele falou

Aqui não, é perigoso, vamos pra um hotel

E em segundos a gente já tava no carro dele, finalmente eu ia levar o prêmio máximo da loteria, tava prestes a corromper aquele homem perfeito, o homem fiel, e eu olhava a aliança de casamento dele brilhando no volante do carro

Estendi a mão pra massagear o pau dele por cima da calça e sussurrar no ouvido

Tá rolando um boato por aí que você é bem dotado, como os caras te chamam?

Entre risadas e carícias, a gente se trancou entre quatro paredes pra fazer aquilo. Seria um começo meio frio e seco, de um lado, ele, como um arquiteto super estruturado, tirava uma por uma as roupas e arrumava tudo direitinho sem nem reparar na minha presença. Do meu lado, sentada na cama, eu fazia o mesmo, só que jogando tudo pra qualquer canto, admirando com os olhos a perfeição da beleza masculina dele, ainda incrédula com o tesão que eu ia engolir

Aí sim, quando eu finalmente chamei a atenção dele, só achei que ia morrer de susto, o pau dele mole pendurado quase no meio da coxa e, de longe, era intimidador, e até diria que naquele momento eu me arrependi da minha conquista, mas ele avançou decidido e decretou

Ver? Essa buceta depilada?

E como se fosse uma pegada de judô, ele me dominou contra a cama usando uma das mãos enormes dele, se ajoelhou e se enfiou entre minhas pernas, pra começar a me dar um boquete gostoso, logo eu comecei a gemer, queria que ele me comesse, provar o mastro dele, mas ele fazia do jeito dele, ancorado nas profundezas do meu mar, no meu sal de mulher

Roger acariciava meus peitos, tudo tava indo muito bem, mas de repente, ele passou essas mãos pra minha costa, e com a força viril dele se levantou e me arrastou junto, como se eu fosse uma equilibrista de circo, fiquei sentada nos ombros dele, me segurei com as pernas, e ele me levou contra uma das paredes, pra usar de apoio e continuou me chupando buceta, tão desconfortável quanto prazeroso
Me excitou demais, dava pra tocar o teto com as mãos e de fato eu fazia isso pra me segurar e me sentir segura e neutralizar aquela vertigem que me consumia
Ele não ia parar, e não parou até tirar de mim o primeiro orgasmo daquele dia

Depois dos meus gemidos, ele me desceu devagar, centímetro por centímetro, deslizando meu corpo sobre o dele, até sentir a alavanca dele encostar entre minhas pernas, me beijou, me beijou com paixão e senti o fogo dele nos meus lábios, acariciei a pica dele, queria ela dentro, levei ele de volta pra cama e me deixei cair abrindo minhas pernas pra ele, Roger veio por cima de mim e só fez

Eu gritei e dessa vez não seria de prazer, ele me partiu no meio, ele só sorriu e começou a se mexer

Dói, dói! é muito grande! ai ai!

Eu reclamava porque realmente doía, embora eu gostasse, me preenchia toda, me fazia sentir uma puta, suja, e a imagem da esposa gostosa dele passou pela minha cabeça — aquela mulher, todo dia come isso! que sortuda — pensei
Roger propunha um sexo sujo, selvagem, ele estava me mordendo, apertava minha garganta, e era tão perigoso quanto sexy, acariciei a pica dele, estava encharcada com meus fluidos, e só pra pagar na mesma moeda, lambuzei bem os dedos indicador e anular e enfiei eles inteiros no cu dele, pra começar a mexer lá dentro, ele permitiu e por uns segundos seguiu o jogo, até que disse

puta! quer brincar sujo?

Ele pulou igual uma fera enjaulada, me arrastou e minha cabeça ficou quase pendurada na ponta da cama, pegou o pau dele entre os dedos e bateu com ele no meu rosto umas duas vezes, mandou eu abrir a boca e enfiou, mal entrou um quarto quando bateu na minha garganta, mas ele não queria que eu chupasse, não, ele queria saciar os instintos baixos dele, então empurrou um pouco e mais um pouco, forçando, e era demais, mas ele não ia parar, ele curtia ver eu me contorcendo e senti minha pobre garganta se abrindo ao máximo e a pica dele me perfurando
Sentia a saliva escorrendo entre meus lábios, mal conseguia respirar e, no fim, ele encostou a pélvis nos meus lábios, tirou por uns segundos, eu respirei ofegante, tava sem ar, mas ele enfiou de novo, inteira, até o fundo, parecia sentir a glande no meu estômago, maldito pervertido, e comecei a me masturbar gostoso pra caralho, não dava pra evitar.

A espiral foi subindo, ele colocou dinamite no jogo, com os dedos apertava meu nariz, eu só não conseguia respirar, tava sem oxigênio e a sensação de impotência era inexplicável, e ele só continuava, sem parar, até gozar dentro de mim, o esperma dele jorrando descendo pelo fundo do meu esôfago, não senti nada, foi fundo demais, ele tirou o pau, e eu sentei, não conseguia respirar, tinha a garganta destruída, tava difícil engolir, meu rosto cheio de lágrimas e saliva, mas o Roger ainda tava no jogo.

Ele só me colocou com violência de quatro, mandou eu botar a bunda pra fora, com meu peito no colchão, cuspiu com força no meu cu e enfiou rude uns dois dedos.

Não, não, pelo cu não! – falei na hora –

Mas ele me deu umas palmadas fortes e respondeu:

Cala a boca, puta, você vai ser o que eu mandar!

E já tava lubrificando e lubrificando, metendo e tirando, dilatando e dilatando, senti ele enfiar um terceiro dedo, me fazia gritar, ele se ajeitou por trás, e eu descobriria que o da minha boca não era nada perto do que tava por vir, a glande dele dura e enorme não passava pelo cu apesar de já estar bem aberto, doía pra caralho, peguei um travesseiro que tava ao meu alcance e mordi com força pra abafar meus gritos, porque quando senti ele me penetrar achei que ia morrer.

O Roger começou a meter com força no meu cu, e eu só tava entregue a ele, adorava satisfazer a masculinidade dele e ser a putinha submisa dele, e tive orgasmos impensados, estranhos, diferentes, enquanto ele me sodomizava.

Ele passou uma das pernas pra frente e apoiou o pé no meu rosto, me humilhando ainda mais, e só continuou até eu sentir ele gozar. gozar dentro de mim de novo.
A viagem de volta foi meio estranha pra mim, confesso que fui sentada meio de lado, apoiada na bunda e no quadril, porque meu cu tava doendo pra caralho, e cada vez que engolia sentia minha garganta deslocada.
Ele tinha feito o que quis comigo, mas assumi que tinha adorado e que nenhum homem nunca tinha me tratado daquele jeito.

A gente conversou um pouco, e Roger me confessou e agradeceu ao mesmo tempo, tinha realizado comigo muitas fantasias, fantasias que a própria mulher dele impedia de acontecer.

Na segunda, num novo dia de trabalho, os hematomas marcados no meu pescoço e ombros, e os arranhões profundos no meu corpo eram as sequelas de uma guerra que eu tinha lutado numa cama.
E naquele dia as coisas seriam um pouco diferentes, as meninas ficaram alvoroçadas, é que tive que contar em detalhes pra elas o que tinha vivido, não consegui evitar, tinha tirado a sorte grande! e não me importei de narrar o que acabei de escrever, minhas colegas me ouviam com toda atenção, perguntavam, riam, invejavam e nos dias seguintes, Roger, se transformaria no objeto de desejo mais cobiçado, quando ele passava, as meninas deixavam as calcinhas caírem, se ofereciam como putas e até ficava engraçado.

Roger e eu nos tornaríamos amantes, todas as minhas colegas sabiam, todos os funcionários dele sabiam, era algo evidente demais, só a esposa dele, que tinha ares de diva, não conseguia – ou não queria – ver.
De vez em quando a gente só se cruzava por essas coisas do destino, era engraçado, ele me olhava meio de cima, como se eu não estivesse à altura dele, mas eu por dentro ria da situação, é que eu, o bichinho feio, tava comendo o marido dela e fazia ela passar por corna na frente de todo mundo.

A vida de amantes com Roger continuou por um tempo, mesmo depois que os trabalhos de arquitetura terminaram, quando o projeto tinha acabado e não tinha mais motivo pra trabalhar lado a lado. E só o tempo nos distanciou, a gente só tinha o sexo em comum, e quando tudo começou a ficar rotineiro na cama, a gente percebeu que tinha perdido a magia e nossos romances já não tinham mais razão de ser.
Chegaram novos homens na minha vida, mas apesar de que a enormidade da pica dele me marcou pra sempre, posso dizer que não vivi o sexo como vivi com ele.

Se você gostou da história, pode me escrever com o título 'AS PALAVRAS CERTAS' para dulces.placeres@live.com

0 comentários - As palavras certas