Primero, todas las entregas de los mejores post
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa---parte-1-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4389002/Mi-amada-esposa---parte-2-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4436535/Mi-amada-esposa---parte-3-de-3.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802856/Mi-amada-esposa-parte-4.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802863/Mi-amada-esposa---parte-5.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4868469/Mi-amada-esposa---parte-6.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4896522/Mi-amada-esposa---parte-7.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4905961/Mi-amada-esposa---parte-8.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4915721/Mi-amada-esposa---parte-9.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4956318/Mi-amada-esposa---parte-10.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4965835/Mi-amada-esposa---parte-11.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4974651/Mi-amada-esposa---parte-12.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4985411/Mi-amada-esposa---parte-13.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4991203/Mi-amada-esposa---parte-14.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5001091/Mi-amada-esposa---parte-15.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5030636/Mi-amada-esposa---parte-16.html
Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos
ENTRE MASCARAS
No hacía mucho tiempo que había terminado con mi marido, él me había dejado por otra, fui su cornuda y cuando le exigí que eligiera, o ella o yo, no lo dudó, la eligió a ella…
Y sabía que las cosas eran mejor así, no me gusta ser cornuda, ni compartir a mi hombre, era mejor estar sola que mal acompañada, pero siendo honesta, la partida de mi esposo me traía dolores, angustias y miedos…
Sin darme cuenta había entrado en un círculo depresivo, nada me gustaba, nada me alegraba, no le encontraba sentido a la vida, todo era un gris, pasar hora tras hora, día tras día, sin destino, sin futuro.
Barbie, una de mis mejores amigas estaba al tanto de todo, y ella podía ver lo que yo me negaba a ver, que estaba en el fondo, que todo era negro, que solo había nubarrones. Ella me acompañaba, casi me obligaba a salir de compras juntas, o a salir a tomar algo, o a hacer cualquier cosa para que mantuviera mi cabeza ocupada.
Ella me hablaba mucho, era como darme terapia, siempre decía ‘que un clavo saca a otro clavo’ y en ese punto insistía con presentarme un amigo suyo, un solterón amigo también de su marido, es que ella no entendía que aún estaba en un duelo por la traición de mi esposo y no tenía lugar no en mi cabeza ni en mi corazón para otro hombre…
Pero Barbie era de insistir hasta el hastío, y tan bien me habló de ese hombre misterioso que a pesar de no querer, logró en mí una pizca de curiosidad y logró motivarme, y seguramente ella fue mi norte para que volviera a sentirme mujer, bonita, deseada, a ver los colores de la primavera.
En esos días había en el pueblo un baile de disfraces, se hacía una vez al año, era un evento popular, esas fiestas típicas que en general todos esperan con muchas ganas.
Y Barbie arregló todo para que conociera esa noche a ese caballero misterioso, ella era muy de esas cosas románticas, de esos encuentros de película, así que solo me dijo que ya le había dado mi número de celular, para que me contactara esa noche, en ese lugar, no pude más que reírme, Barbie sí que estaba loca, ella con sus ideas…
Esa tarde no tuve una buena tarde, me dolía la cabeza, eran esos momentos típicos donde una mujer pelea contra sus monstruos, aun la sombra de mi esposo se cernía sobre mi cabeza, y mi subconsciente se negaba a cortar los lazos que me unían a ese amor que se había roto en pedazos.
Y si no hubiera sido por gratitud a todo el esfuerzo de mi amiga, y por la costosa entrada que ella había pagado y me había obsequiado, la parte de la historia que sigue a continuación nunca hubiera sucedido.
Llegada la hora me puse un vestido que me había comprado para la ocasión, obviamente con la aprobación de mi amiga Barbie, ella lo eligió en color negro, color que nunca falla, con amplísimo escote de la espalda llegando apenas un poquito por encima de mi cola, suelto de frente, era muy lindo el vestido, largo hasta el suelo, ajustado, marcando mis curvas, con un pronunciado tajo sobre mi pierna derecha que insinuaba más de lo aconsejable, una cartera negra de mano haciendo juego, tacos altos al tono, peinado de lado, asimétrico, dejando mi larga cabellera sobre un costado, dejando el hombro opuesto al desnudo y por supuesto, el antifaz que me colocaría al llegar
El lugar era una casa grande, de esas enormes, tipo castillo, entré ya con mi máscara, como estaba todo el mundo, había mucha gente, y yo solo tratando de ver en cada rostro oculto a mi caballero misterioso… pero solo podía esperar a que el diera el primer paso, la verdad es que estaba excitada y mi amiga sí que sabía cómo hacer las cosas, realmente me sentía como la chica de la película…
De pronto me llegó un mensaje al celular que decía "estoy al pie de las escaleras" y fui hacia ese lugar abriéndome paso entre la gente y notando sobre mi cuerpo esas miradas bobas que tienen los hombres cuando una mujer es atractiva, esto solo me dio seguridad en mi misma y sonreí por lo bajo, hombres, tontos, predecibles!
Al llegar encontré a un tipo con traje, se veía tan sexi, y de igual manera tenía un antifaz, cabello oscuro con algunas canas, pero de esas que hacen apetecibles a los hombres y pude notar unos ojos de un azul espectacular, no podía ver su rostro pero ya con esos ojos tenía suficiente para morir de amor…
Lo salude y fuimos a una parte apartada, en soledad, era como un bar, lejos de la sala de la casa donde estaban todos, con colores rojos muy tenues, había un sillón negro, una mesa de billar y música muy relajada, nada que ver al cuarto principal, el me pregunto si quería algo de tomar y acepte, no tenía idea que era lo que me daba pero me lo tome sin preguntar, el cerro la puerta de ese lugar y quedamos solos, supuse que era el dueño de la casa, tal vez un invitado demasiado atrevido, solo sé que lo seguí en el juego.
Comenzamos a hablar en la barra, yo estaba sentada en esos bancos que suelen tener y el al otro lado, como si fuera el barman, era todo muy loco y muy sexi, buscó en uno de sus bolsillos, sacó su celular y me lo dio, entonces me dijo
No quiero que nada ni nadie rompa este momento único e irrepetible, quiero que apagues mi celular, quiero que vos lo hagas… y quiero hacer lo mismo con el tuyo.
Me pareció muy tonto pero también muy romántico, busqué en mi cartera, saqué mi móvil y se lo entregué, mientras me concentraba en apagar el suyo.
Me dio la espalda por unos instantes, demoró unos minutos preparando otro trago, luego rodeó la barra y vino a mi lado, frente a frente, en una mano traía una nueva copa, en la otra mi celular de regreso, hablamos un tiempo y se comenzó a acomodar el ambiente, el alcohol hizo efecto, poco a poco, se acercó a mi cuello del lado donde estaba desnudo y solo rozó su nariz como queriendo saborear mi perfume... dios, que maldito, como adivinando que mi cuello es mi talón de Aquiles y obviamente, cerré los ojos y me salieron algunos suspiros...
Me quedé con los ojos cerrados, solo esperando a que me besara el cuello, en el principio de mi rendición, pero no lo hizo, y solo esperé en vano, cuando abrí los ojos solo me estaba observando, como buen jugador, solo se quedó mirando con una estúpida sonrisa en sus labios, jugando conmigo, solo pensé: ‘maldito!’
Me pare del banco donde estaba sentada, enojada, tomé la cartera e intenté irme, me alcanzó frente a la mesa de billar, lo sentí llegar por detrás a retenerme y pegó su cuerpo al mío, ahhhh!!!, como escapar a eso?... claro yo estaba furiosa porque se había burlado de mí, entonces le dije
Quítate, que me quiero ir…
En ese momento se apretó más a mi cuerpo y colocó sus manos en la mesa como recargándose, obvio por la estatura quedaba justo para meterme en un callejón sin salida y me dijo al oído
Segura que quieres irte?, no parecía eso cuando estábamos en la barra del bar hace apenas unos segundos…
Mierda! no sabía si su plan era hacerme enojar para que lo deseara más, para que pusiera resistencia y él disfrutara con mi enojo, no lo sabía, pero funcionaba...
En eso mi respiración se agito, pero mi enojo era más grande y comencé a forcejear, en ese forcejeo, no note que pegaba cada vez más mi culo a su verga y me empecé excitar y a él le paso lo mismo, sentí como se le puso duro, cada vez más, entonces hizo que me inclinara en la mesa en la posición que estábamos y a ese vestido solo le faltaban milímetros para que el escote de atrás llegara a mi culo, comenzó a rozar con su dedo desde mi nuca hasta llegar a ese punto perverso, recorriendo lentamente mi espalda, dibujando mi columna vertebral, uf! se sentía delicioso, decidió bajar un poco más y noté que mi tanga negra había quedado expuesta a sus ojos, recorrió entonces con su dedo esa parte que se notaba, es que solo jugaba conmigo, en ese momento me hizo recomponer a la posición inicial y me dijo al oído
Te vestiste así de puta para mí, un extraño? un desconocido? fue a propósito? que quieres lograr?
Y en mi coraje conteste
No, nada de eso era para ti, no te sientas centro de mi mundo, es que en esta fiesta iba a encontrarme con alguien más y que me estaba esperando fuera...
Él se enojó en ese momento, me tomó con su mano por la cara para que volteara a verle y me dijo de frente
Mientes, eres una maldita mentirosa, vos no te vestirías así para cualquiera…
Solo me reí, le daba un poco de su propia medicina, jugué su juego, en ese momento me plantó tremendo beso, pero de esos de deseo, su mano comenzó a tocar mi abdomen, subió por el escote del frente metió su mano y apretó una de mis tetas que estaba desnuda bajo la tela negra, ah! dios que rico fue eso!, sentí delicioso y con la otra mano hizo lo mismo, tenía ambos pechos entre sus manos para hacer lo que quisiera...
Se quitó parte del traje, desabrochó su pantalón y se quedó desnudo dejando ante mis ojos su hermosa verga bien parada, riquísima! Su sexo parecía decirme ‘chúpame! chúpame!’ y tuve que hacerlo, me arrodille y comencé a chuparla, lentamente, mi lengua pasando por ella, saboreando, sintiendo ah!!!... después aumentó el ritmo y me la metió hasta la garganta, no sé por qué pero eso me excito sobremanera, saber que la tenía toda dentro de mi boca y que él estaba tan excitado que solo se escuchaba su respiración y sus palabras diciéndome
Te gusta?, te gusta chupármela? quieres que te coja?, eres mi puta hermosa…
No pregunten por qué pero me excite, así como en este momento... la sacó de mi boca y me pidió que me desnudara, tomó asiento en el sillón para ver como lo hacía y deje caer el vestido, quedando solo con el antifaz, los tacos y la tanga, camine hacia él, me y me dijo que quería ver su verga en medio de mis tetas y dicho y hecho, me arrodille otra vez para que comenzara a colocarla al medio mientras yo apretaba mis pechos para que su pija se perdiera entre ellas, me estaba cogiendo las tetas, eso le gustó tanto que terminó de repente, su leche salió disparada en mis tetas, ummmm!, tan rica y caliente!
No pude evitarlo, la tentación era demasiado grande, empecé a lamer mis pechos con cadencia, tuve que limpiar todo el semen con mi lengua, como bebiendo un exquisito licor, mientras él solo veía, como embobado, el improvisado espectáculo...
Quando terminei de limpar meus peitos, chupei o pau dele de novo, aquilo ainda não tinha acabado, e ele ficou duro de novo, ficou excitado e me pediu pra ficar de pé, me empurrou pro sofá e fiquei espalhada nele, deitada e exposta pro cavalheiro estranho de máscara...
Ele gozou com a imagem por uns minutos e depois voltou pros meus peitos, lambeu devagar, os bicos, bem gostosos, estavam bem duros, começou a morder eles delicadamente, ufa! aquilo era a glória, meu clitóris tava pulsando, eu tava toda molhadinha e ele só curtia eles de um jeito que parecia que queria devorar, me olhava nos olhos mas eu já não aguentava mais, ver ele fazendo aquilo era uma tortura e sem conseguir evitar, um orgasmo escapou, os gemidos saíram da minha boca e ele não parava, meu corpo perdeu o controle e eu só me agarrei com as mãos no encosto do sofá...
Porra, foi uma delícia! E ele disse:
Ainda falta o mais doce...
Então ele desceu e puxou a calcinha fio dental, viu que tava depilada e toda molhada, aquilo foi provocador demais pra ele, se ajeitou pra me fazer sexo oral, é que eu não aguentava mais, como ele chupava minha buceta, como ele fazia aquilo e bom... outro orgasmo, mas dessa vez eu não queria que ele parasse de jeito nenhum e coloquei minhas mãos na cabeça dele pra ele não sair da minha xereca, e ele continuou enquanto meu corpo sentia aquele choque elétrico, ele só segurou minha cintura pra eu ficar quieta e foram dois orgasmos seguidos, soltei uns gemidos tão gostosos no ar... tudo era perfeito...
Quando ele terminou comigo, subiu e me deu um beijo pra eu sentir o mesmo gosto que ele, não perdeu tempo, me colocou de quatro e me comeu, o pau dele na minha buceta, gostoso, eu só não queria que ele parasse, e ele mandava muito bem, sabia como se mexer, como tratar meu corpo, onde tocar, ahhh!!! ... fico molhada só de lembrar e escrever isso...
E na minha excitação, nem senti quando ele tirou, implorei pra ele meter de novo, pra me encher de leite, e ele fez... mas caralho, dessa vez ele meteu no meu cu. Ele só me pediu pra relaxar, eu obedeci, deixei ele fazer o que queria. A ideia me excitou, sentir algo maior dentro do meu cu, aquela dor que vira prazer e, bem, meus gemidos eram de uma puta levando a melhor fodida da vida dela. Ele percebeu, e a gente gozou junto, ele dentro do meu rabo e eu com o pau dele lá dentro...
Delicioso! Quando acabamos, a gente ficou uns minutos recuperando o fôlego. Enquanto ele se vestia, eu fui no banheiro do bar me limpar um pouco, me refrescar, me recompor. Tava tão vermelha. Quando saí, ele só disse:
"Eu não te falei que essa tanga fica uma delícia enfiada na sua bunda e cheia da minha porra? Agora quero que a gente volte, e na frente de todo mundo você sinta como tá toda molhada com meu sêmen. Ninguém vai saber, só nós dois..."
Eu ri e comecei a me vestir. Tudo tinha passado. A gente se certificou de parecer duas pessoas normais, de que cada coisa tava no lugar. Ele me ajudou com o cabelo. Respiramos fundo, trocamos um olhar cúmplice e saímos daquele bar.
Olhei de novo pros olhos azuis do meu homem, olhos de pecado. Quis levantar a máscara dele, mas me segurei. Era uma festa à fantasia, e isso daria chance pra ele levantar a minha também e ver meu rosto nu.
Ia perguntar o nome dele, quando ele me tirou dos pensamentos e sussurrou no meu ouvido:
"Você é tão linda, tão perfeita... Quero te pedir uma coisa. Quero que você ande no meio da multidão. Quero te ver de longe, contemplar sua beleza, te comparar só pra ver que você é única entre todos..."
Porra, de onde tinha saído aquele homem? Só de falar comigo, ele conseguia arrepiar meus mamilos, molhar minha buceta e até fazer meu clitóris pulsar. Eu só ri e comecei a andar, deixando ele no pé da escada onde a gente tinha se encontrado.
Enquanto dava um passo atrás do outro, sentindo minha intimidade banhada pelos fluidos dele, muitas coisas passaram rápido pela minha cabeça. Me senti viva, me senti mulher, me senti feliz. Soube que a relação com meu Meu marido era passado e, em grande parte, tudo isso eu devia à minha amiga Barbie…
Porra! Barbie!
Procurei o celular na minha bolsa, precisava contar pra Barbie! Como não contar? Eu tinha prometido pra ela!!!, devia isso a ela!!!, liguei o celular no meio da multidão e procurei um lugar afastado, olhei pra tela pra ligar pra ela e percebi que algo não estava certo…
Uma dezena de ligações perdidas e mensagens de texto me chamando, o número era desconhecido e, pela hora das ligações, já tinha desistido há um tempo. Criei coragem e disquei o número, do outro lado me disseram:
— Oi! Finalmente apareceu! Sou o amigo da Barbie! Pensei que você não tinha vindo…
Ele continuou falando, mas eu já não ouvia, só interrompi e disse que queria encontrá-lo, falei onde estava e ele veio até mim. Pra minha surpresa, apareceu um cara alto, de cabelo preto e olhos tão escuros quanto a noite, mais alto que eu. Me afastei dele como se estivesse fugindo, me sentindo mal por tudo que tinha acontecido. Ele me olhava estranho, ignorando tudo, com certeza pensou que eu era louca. Voltei a passos largos entre a multidão, apressada, cheguei na escada, mas ele já não estava mais lá, não tinha ninguém…
Procurei entre o povo do lugar, feito uma idiota, aqueles olhos azuis eram inconfundíveis, procurei aqueles olhos sem sucesso, uma e outra vez…
Saí da casa, fui pra calçada, talvez ele estivesse lá fora, mas não tinha ninguém. Estava frio e uma neblina densa não deixava enxergar além de uns vinte metros.
Peguei meu celular, tinha a mensagem original dele! Era isso! A única esperança! Foi o que pensei…
Percebi que ele tinha planejado tudo, naquele momento em que trocamos os celulares, quando ele virou as costas pra preparar uma bebida, não só tinha desligado o meu, como também apagado todos os registros…
Agora, na lembrança, respiro fundo e solto o ar com força. Barbie ouviu incrédula toda a minha história, de olhos arregalados, mas não pôde me ajudar. Saí um par de vezes com o amigo dela, mas não deu certo. Minha mente tinha ficado… presa desse homem por trás da máscara, nunca soube quem era, nunca soube por que fez isso, como chegou até mim, como não voltou pra mim, meu príncipe de olhos azuis só me comeu uma vez, a mais maravilhosa da minha vida, ele é sem dúvida, o melhor das minhas lembranças loucas…
Escreve pra mim com o título ‘ENTRE MÁSCARAS’ no dulces.placeres@live.com
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa---parte-1-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4389002/Mi-amada-esposa---parte-2-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4436535/Mi-amada-esposa---parte-3-de-3.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802856/Mi-amada-esposa-parte-4.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802863/Mi-amada-esposa---parte-5.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4868469/Mi-amada-esposa---parte-6.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4896522/Mi-amada-esposa---parte-7.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4905961/Mi-amada-esposa---parte-8.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4915721/Mi-amada-esposa---parte-9.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4956318/Mi-amada-esposa---parte-10.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4965835/Mi-amada-esposa---parte-11.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4974651/Mi-amada-esposa---parte-12.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4985411/Mi-amada-esposa---parte-13.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4991203/Mi-amada-esposa---parte-14.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5001091/Mi-amada-esposa---parte-15.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5030636/Mi-amada-esposa---parte-16.html
Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos
ENTRE MASCARAS
No hacía mucho tiempo que había terminado con mi marido, él me había dejado por otra, fui su cornuda y cuando le exigí que eligiera, o ella o yo, no lo dudó, la eligió a ella…
Y sabía que las cosas eran mejor así, no me gusta ser cornuda, ni compartir a mi hombre, era mejor estar sola que mal acompañada, pero siendo honesta, la partida de mi esposo me traía dolores, angustias y miedos…
Sin darme cuenta había entrado en un círculo depresivo, nada me gustaba, nada me alegraba, no le encontraba sentido a la vida, todo era un gris, pasar hora tras hora, día tras día, sin destino, sin futuro.
Barbie, una de mis mejores amigas estaba al tanto de todo, y ella podía ver lo que yo me negaba a ver, que estaba en el fondo, que todo era negro, que solo había nubarrones. Ella me acompañaba, casi me obligaba a salir de compras juntas, o a salir a tomar algo, o a hacer cualquier cosa para que mantuviera mi cabeza ocupada.
Ella me hablaba mucho, era como darme terapia, siempre decía ‘que un clavo saca a otro clavo’ y en ese punto insistía con presentarme un amigo suyo, un solterón amigo también de su marido, es que ella no entendía que aún estaba en un duelo por la traición de mi esposo y no tenía lugar no en mi cabeza ni en mi corazón para otro hombre…
Pero Barbie era de insistir hasta el hastío, y tan bien me habló de ese hombre misterioso que a pesar de no querer, logró en mí una pizca de curiosidad y logró motivarme, y seguramente ella fue mi norte para que volviera a sentirme mujer, bonita, deseada, a ver los colores de la primavera.
En esos días había en el pueblo un baile de disfraces, se hacía una vez al año, era un evento popular, esas fiestas típicas que en general todos esperan con muchas ganas.
Y Barbie arregló todo para que conociera esa noche a ese caballero misterioso, ella era muy de esas cosas románticas, de esos encuentros de película, así que solo me dijo que ya le había dado mi número de celular, para que me contactara esa noche, en ese lugar, no pude más que reírme, Barbie sí que estaba loca, ella con sus ideas…
Esa tarde no tuve una buena tarde, me dolía la cabeza, eran esos momentos típicos donde una mujer pelea contra sus monstruos, aun la sombra de mi esposo se cernía sobre mi cabeza, y mi subconsciente se negaba a cortar los lazos que me unían a ese amor que se había roto en pedazos.
Y si no hubiera sido por gratitud a todo el esfuerzo de mi amiga, y por la costosa entrada que ella había pagado y me había obsequiado, la parte de la historia que sigue a continuación nunca hubiera sucedido.
Llegada la hora me puse un vestido que me había comprado para la ocasión, obviamente con la aprobación de mi amiga Barbie, ella lo eligió en color negro, color que nunca falla, con amplísimo escote de la espalda llegando apenas un poquito por encima de mi cola, suelto de frente, era muy lindo el vestido, largo hasta el suelo, ajustado, marcando mis curvas, con un pronunciado tajo sobre mi pierna derecha que insinuaba más de lo aconsejable, una cartera negra de mano haciendo juego, tacos altos al tono, peinado de lado, asimétrico, dejando mi larga cabellera sobre un costado, dejando el hombro opuesto al desnudo y por supuesto, el antifaz que me colocaría al llegar
El lugar era una casa grande, de esas enormes, tipo castillo, entré ya con mi máscara, como estaba todo el mundo, había mucha gente, y yo solo tratando de ver en cada rostro oculto a mi caballero misterioso… pero solo podía esperar a que el diera el primer paso, la verdad es que estaba excitada y mi amiga sí que sabía cómo hacer las cosas, realmente me sentía como la chica de la película…
De pronto me llegó un mensaje al celular que decía "estoy al pie de las escaleras" y fui hacia ese lugar abriéndome paso entre la gente y notando sobre mi cuerpo esas miradas bobas que tienen los hombres cuando una mujer es atractiva, esto solo me dio seguridad en mi misma y sonreí por lo bajo, hombres, tontos, predecibles!
Al llegar encontré a un tipo con traje, se veía tan sexi, y de igual manera tenía un antifaz, cabello oscuro con algunas canas, pero de esas que hacen apetecibles a los hombres y pude notar unos ojos de un azul espectacular, no podía ver su rostro pero ya con esos ojos tenía suficiente para morir de amor…
Lo salude y fuimos a una parte apartada, en soledad, era como un bar, lejos de la sala de la casa donde estaban todos, con colores rojos muy tenues, había un sillón negro, una mesa de billar y música muy relajada, nada que ver al cuarto principal, el me pregunto si quería algo de tomar y acepte, no tenía idea que era lo que me daba pero me lo tome sin preguntar, el cerro la puerta de ese lugar y quedamos solos, supuse que era el dueño de la casa, tal vez un invitado demasiado atrevido, solo sé que lo seguí en el juego.
Comenzamos a hablar en la barra, yo estaba sentada en esos bancos que suelen tener y el al otro lado, como si fuera el barman, era todo muy loco y muy sexi, buscó en uno de sus bolsillos, sacó su celular y me lo dio, entonces me dijo
No quiero que nada ni nadie rompa este momento único e irrepetible, quiero que apagues mi celular, quiero que vos lo hagas… y quiero hacer lo mismo con el tuyo.
Me pareció muy tonto pero también muy romántico, busqué en mi cartera, saqué mi móvil y se lo entregué, mientras me concentraba en apagar el suyo.
Me dio la espalda por unos instantes, demoró unos minutos preparando otro trago, luego rodeó la barra y vino a mi lado, frente a frente, en una mano traía una nueva copa, en la otra mi celular de regreso, hablamos un tiempo y se comenzó a acomodar el ambiente, el alcohol hizo efecto, poco a poco, se acercó a mi cuello del lado donde estaba desnudo y solo rozó su nariz como queriendo saborear mi perfume... dios, que maldito, como adivinando que mi cuello es mi talón de Aquiles y obviamente, cerré los ojos y me salieron algunos suspiros...
Me quedé con los ojos cerrados, solo esperando a que me besara el cuello, en el principio de mi rendición, pero no lo hizo, y solo esperé en vano, cuando abrí los ojos solo me estaba observando, como buen jugador, solo se quedó mirando con una estúpida sonrisa en sus labios, jugando conmigo, solo pensé: ‘maldito!’
Me pare del banco donde estaba sentada, enojada, tomé la cartera e intenté irme, me alcanzó frente a la mesa de billar, lo sentí llegar por detrás a retenerme y pegó su cuerpo al mío, ahhhh!!!, como escapar a eso?... claro yo estaba furiosa porque se había burlado de mí, entonces le dije
Quítate, que me quiero ir…
En ese momento se apretó más a mi cuerpo y colocó sus manos en la mesa como recargándose, obvio por la estatura quedaba justo para meterme en un callejón sin salida y me dijo al oído
Segura que quieres irte?, no parecía eso cuando estábamos en la barra del bar hace apenas unos segundos…
Mierda! no sabía si su plan era hacerme enojar para que lo deseara más, para que pusiera resistencia y él disfrutara con mi enojo, no lo sabía, pero funcionaba...
En eso mi respiración se agito, pero mi enojo era más grande y comencé a forcejear, en ese forcejeo, no note que pegaba cada vez más mi culo a su verga y me empecé excitar y a él le paso lo mismo, sentí como se le puso duro, cada vez más, entonces hizo que me inclinara en la mesa en la posición que estábamos y a ese vestido solo le faltaban milímetros para que el escote de atrás llegara a mi culo, comenzó a rozar con su dedo desde mi nuca hasta llegar a ese punto perverso, recorriendo lentamente mi espalda, dibujando mi columna vertebral, uf! se sentía delicioso, decidió bajar un poco más y noté que mi tanga negra había quedado expuesta a sus ojos, recorrió entonces con su dedo esa parte que se notaba, es que solo jugaba conmigo, en ese momento me hizo recomponer a la posición inicial y me dijo al oído
Te vestiste así de puta para mí, un extraño? un desconocido? fue a propósito? que quieres lograr?
Y en mi coraje conteste
No, nada de eso era para ti, no te sientas centro de mi mundo, es que en esta fiesta iba a encontrarme con alguien más y que me estaba esperando fuera...
Él se enojó en ese momento, me tomó con su mano por la cara para que volteara a verle y me dijo de frente
Mientes, eres una maldita mentirosa, vos no te vestirías así para cualquiera…
Solo me reí, le daba un poco de su propia medicina, jugué su juego, en ese momento me plantó tremendo beso, pero de esos de deseo, su mano comenzó a tocar mi abdomen, subió por el escote del frente metió su mano y apretó una de mis tetas que estaba desnuda bajo la tela negra, ah! dios que rico fue eso!, sentí delicioso y con la otra mano hizo lo mismo, tenía ambos pechos entre sus manos para hacer lo que quisiera...
Se quitó parte del traje, desabrochó su pantalón y se quedó desnudo dejando ante mis ojos su hermosa verga bien parada, riquísima! Su sexo parecía decirme ‘chúpame! chúpame!’ y tuve que hacerlo, me arrodille y comencé a chuparla, lentamente, mi lengua pasando por ella, saboreando, sintiendo ah!!!... después aumentó el ritmo y me la metió hasta la garganta, no sé por qué pero eso me excito sobremanera, saber que la tenía toda dentro de mi boca y que él estaba tan excitado que solo se escuchaba su respiración y sus palabras diciéndome
Te gusta?, te gusta chupármela? quieres que te coja?, eres mi puta hermosa…
No pregunten por qué pero me excite, así como en este momento... la sacó de mi boca y me pidió que me desnudara, tomó asiento en el sillón para ver como lo hacía y deje caer el vestido, quedando solo con el antifaz, los tacos y la tanga, camine hacia él, me y me dijo que quería ver su verga en medio de mis tetas y dicho y hecho, me arrodille otra vez para que comenzara a colocarla al medio mientras yo apretaba mis pechos para que su pija se perdiera entre ellas, me estaba cogiendo las tetas, eso le gustó tanto que terminó de repente, su leche salió disparada en mis tetas, ummmm!, tan rica y caliente!
No pude evitarlo, la tentación era demasiado grande, empecé a lamer mis pechos con cadencia, tuve que limpiar todo el semen con mi lengua, como bebiendo un exquisito licor, mientras él solo veía, como embobado, el improvisado espectáculo...
Quando terminei de limpar meus peitos, chupei o pau dele de novo, aquilo ainda não tinha acabado, e ele ficou duro de novo, ficou excitado e me pediu pra ficar de pé, me empurrou pro sofá e fiquei espalhada nele, deitada e exposta pro cavalheiro estranho de máscara...Ele gozou com a imagem por uns minutos e depois voltou pros meus peitos, lambeu devagar, os bicos, bem gostosos, estavam bem duros, começou a morder eles delicadamente, ufa! aquilo era a glória, meu clitóris tava pulsando, eu tava toda molhadinha e ele só curtia eles de um jeito que parecia que queria devorar, me olhava nos olhos mas eu já não aguentava mais, ver ele fazendo aquilo era uma tortura e sem conseguir evitar, um orgasmo escapou, os gemidos saíram da minha boca e ele não parava, meu corpo perdeu o controle e eu só me agarrei com as mãos no encosto do sofá...
Porra, foi uma delícia! E ele disse:
Ainda falta o mais doce...
Então ele desceu e puxou a calcinha fio dental, viu que tava depilada e toda molhada, aquilo foi provocador demais pra ele, se ajeitou pra me fazer sexo oral, é que eu não aguentava mais, como ele chupava minha buceta, como ele fazia aquilo e bom... outro orgasmo, mas dessa vez eu não queria que ele parasse de jeito nenhum e coloquei minhas mãos na cabeça dele pra ele não sair da minha xereca, e ele continuou enquanto meu corpo sentia aquele choque elétrico, ele só segurou minha cintura pra eu ficar quieta e foram dois orgasmos seguidos, soltei uns gemidos tão gostosos no ar... tudo era perfeito...
Quando ele terminou comigo, subiu e me deu um beijo pra eu sentir o mesmo gosto que ele, não perdeu tempo, me colocou de quatro e me comeu, o pau dele na minha buceta, gostoso, eu só não queria que ele parasse, e ele mandava muito bem, sabia como se mexer, como tratar meu corpo, onde tocar, ahhh!!! ... fico molhada só de lembrar e escrever isso...
E na minha excitação, nem senti quando ele tirou, implorei pra ele meter de novo, pra me encher de leite, e ele fez... mas caralho, dessa vez ele meteu no meu cu. Ele só me pediu pra relaxar, eu obedeci, deixei ele fazer o que queria. A ideia me excitou, sentir algo maior dentro do meu cu, aquela dor que vira prazer e, bem, meus gemidos eram de uma puta levando a melhor fodida da vida dela. Ele percebeu, e a gente gozou junto, ele dentro do meu rabo e eu com o pau dele lá dentro...
Delicioso! Quando acabamos, a gente ficou uns minutos recuperando o fôlego. Enquanto ele se vestia, eu fui no banheiro do bar me limpar um pouco, me refrescar, me recompor. Tava tão vermelha. Quando saí, ele só disse:
"Eu não te falei que essa tanga fica uma delícia enfiada na sua bunda e cheia da minha porra? Agora quero que a gente volte, e na frente de todo mundo você sinta como tá toda molhada com meu sêmen. Ninguém vai saber, só nós dois..."
Eu ri e comecei a me vestir. Tudo tinha passado. A gente se certificou de parecer duas pessoas normais, de que cada coisa tava no lugar. Ele me ajudou com o cabelo. Respiramos fundo, trocamos um olhar cúmplice e saímos daquele bar.
Olhei de novo pros olhos azuis do meu homem, olhos de pecado. Quis levantar a máscara dele, mas me segurei. Era uma festa à fantasia, e isso daria chance pra ele levantar a minha também e ver meu rosto nu.
Ia perguntar o nome dele, quando ele me tirou dos pensamentos e sussurrou no meu ouvido:
"Você é tão linda, tão perfeita... Quero te pedir uma coisa. Quero que você ande no meio da multidão. Quero te ver de longe, contemplar sua beleza, te comparar só pra ver que você é única entre todos..."
Porra, de onde tinha saído aquele homem? Só de falar comigo, ele conseguia arrepiar meus mamilos, molhar minha buceta e até fazer meu clitóris pulsar. Eu só ri e comecei a andar, deixando ele no pé da escada onde a gente tinha se encontrado.
Enquanto dava um passo atrás do outro, sentindo minha intimidade banhada pelos fluidos dele, muitas coisas passaram rápido pela minha cabeça. Me senti viva, me senti mulher, me senti feliz. Soube que a relação com meu Meu marido era passado e, em grande parte, tudo isso eu devia à minha amiga Barbie…
Porra! Barbie!
Procurei o celular na minha bolsa, precisava contar pra Barbie! Como não contar? Eu tinha prometido pra ela!!!, devia isso a ela!!!, liguei o celular no meio da multidão e procurei um lugar afastado, olhei pra tela pra ligar pra ela e percebi que algo não estava certo…
Uma dezena de ligações perdidas e mensagens de texto me chamando, o número era desconhecido e, pela hora das ligações, já tinha desistido há um tempo. Criei coragem e disquei o número, do outro lado me disseram:
— Oi! Finalmente apareceu! Sou o amigo da Barbie! Pensei que você não tinha vindo…
Ele continuou falando, mas eu já não ouvia, só interrompi e disse que queria encontrá-lo, falei onde estava e ele veio até mim. Pra minha surpresa, apareceu um cara alto, de cabelo preto e olhos tão escuros quanto a noite, mais alto que eu. Me afastei dele como se estivesse fugindo, me sentindo mal por tudo que tinha acontecido. Ele me olhava estranho, ignorando tudo, com certeza pensou que eu era louca. Voltei a passos largos entre a multidão, apressada, cheguei na escada, mas ele já não estava mais lá, não tinha ninguém…
Procurei entre o povo do lugar, feito uma idiota, aqueles olhos azuis eram inconfundíveis, procurei aqueles olhos sem sucesso, uma e outra vez…
Saí da casa, fui pra calçada, talvez ele estivesse lá fora, mas não tinha ninguém. Estava frio e uma neblina densa não deixava enxergar além de uns vinte metros.
Peguei meu celular, tinha a mensagem original dele! Era isso! A única esperança! Foi o que pensei…
Percebi que ele tinha planejado tudo, naquele momento em que trocamos os celulares, quando ele virou as costas pra preparar uma bebida, não só tinha desligado o meu, como também apagado todos os registros…
Agora, na lembrança, respiro fundo e solto o ar com força. Barbie ouviu incrédula toda a minha história, de olhos arregalados, mas não pôde me ajudar. Saí um par de vezes com o amigo dela, mas não deu certo. Minha mente tinha ficado… presa desse homem por trás da máscara, nunca soube quem era, nunca soube por que fez isso, como chegou até mim, como não voltou pra mim, meu príncipe de olhos azuis só me comeu uma vez, a mais maravilhosa da minha vida, ele é sem dúvida, o melhor das minhas lembranças loucas…
Escreve pra mim com o título ‘ENTRE MÁSCARAS’ no dulces.placeres@live.com
0 comentários - Entre máscaras