De aluna a professora - parte 6 - O jogo que não foi

No dejes de pasar por mi mejor post

http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa.html

No te vas a arrepentir!





DE ALUMNA A MAESTRA
PARTE 6

EL JUEGO QUE NO FUE



El plan que estaba imaginando jamás llegó a materializarse, debo ser honesta con esto y para terminar mi historia solo les narraré una fantasía trunca.
En esos días yo quería algo más, quería pasar todos los límites, hacer realidad mi más oculta fantasía. Charly fue parte de la misma, a quien le conté todo y en quien deposité mi confianza, él tenía demasiadas fotos mías, demasiados vídeos, y aun era una mujer muy apetecible, con la combinación perfecta entre edad y experiencia.
Y el plan se puso en marcha, mientras poco a poco decía adiós a mi carrera de docente universitaria y empezaba a gestionar mis trabajos en forma independiente

Y todo se hubiera cumplido de no ser por un imprevisto, mi esposo, Esteban Pontevedra, mi mentor.
Mi osito estaba muy enfermo y cayó en desgracia, completamente ciego, con una respiración agitada, y una diabetes galopante, incontrolable. Sus órganos entraron poco a poco en colapso, y me mantuve más de seis meses a su lado, en una lenta pero inevitable agonía. En esos días solo pensé en él, solo viví por él y me preparé para su partida.
La muerte del amor de mi vida trastocó toda mi historia, lógicamente la diferencia de edad notoria entre ambos hacía presuponer que partiría antes que yo y sería una viuda joven, recién había pasado los cuarenta cuando me quedé sola y ya no tuve ganas de jugar más juegos, estaba con el corazón roto y la herida tardaría en sanar.

Y todo el plan de esa fantasía quedó en la nada... el plan que así funcionaba en mi loca cabeza.

Yo había tenido muchos hombres en mi cama, y muchos más que lo habían intentado sin éxito, pero la sola idea era tener muchos para mí, todos al mismo tiempo. me enloquecía, y más si sumaba al juego que yo estaría completamente privada de mi vista, sin saber quiénes eran, y permitiría que me hicieran cualquier cosa, sin importarme nada y por si todo fuera poco, deberían ser hombres de mi entorno.
Así fue como le conté los detalles de mi fantasía a Charly, esta vez, la historia era solo mía, porque mi marido, con sus problemas de salud ya no estaba en condiciones de disfrutar estos juegos perversos.

Habíamos visto juntos varios lugares, y ya habíamos decidido alquilar una casa de campo, que generalmente se usaba para fiestas de cumpleaños, casamientos, acontecimientos especiales, reuniones empresariales y todas esas cosas, pero creo que nunca para hacer un auténtico gang-bang. Gozaba de todos los privilegios, emplazada en una zona rural, lejos de la urbe, en medio de la nada, alejada de problemas, con todas las comodidades, el sitio ideal para armar bullicio sin molestar a nadie.

Yo estaba muy excitada con la idea, mi amante haría las invitaciones, pondría las reglas, sería quien controlaría todo, yo, solo pondría mi cuerpo. Todos mis hombres, mis pretendientes, mis amantes esperarían a que yo llegara.

Charly me lleva en su coche, al aproximarme, siento que mi corazón se agita y parece querer escapar de mi pecho, sentada en el asiento del acompañante me cubro los ojos, ya no puedo ver, mis sienes laten con fuerza y debo forzar la respiración para que se llenen una y otra vez mis pulmones.
El auto se sacude al transitar el rugoso camino de tierra, hasta que al final se detiene y siento silenciarse el motor, el tiempo que mi amante mientras me confirma que llegamos, me pregunta por una vez más si estoy segura de lo que voy a hacer. Asiento con la cabeza, pareciera que no me conociera, no soy mujer de recular fácilmente.
Él se baja, su puerta se cierra y segundos después se abre la mía, toma mi mano y me indica que tenga cuidado, ahora sus ojos son mis ojos.

Me conduce con cuidado, ahora se abre la puerta de la casa e ingreso a la misma, privada de mi vista agudizo mis sentidos, hace frío, adivino un acondicionador de aire encendido, un frescor llega de mi lado derecho, no puedo escuchar a nadie, supongo que me están observando en silencio, quien? quienes? uno? diez? cien?
La situación es rara, hasta angustiante diría, no es fácil no poder ver, sin embargo, la situación me lleva a sentir duros mis pezones, y sentir como mi conchita de derrite en jugos.
Charly aun me sostiene por la mano, me indica que iremos al dormitorio y ahí vamos, me advierte que me detenga estamos al pie de la cama, sé que ha llegado el momento y aunque no lo crean me siento nerviosa, solo dejo caer al piso el gran tapado de piel que cubre mi cuerpo.
Todo estaba meditado, solo tengo la gran venda sobre mis ojos y los zapatos negros de altos tacos, lo único que cubre mi piel es el perfume mentolado que tanto me gusta, y ahí estoy, sola, en silencio, desnuda, como una puta que espera su merecido, mis pezones están duros, siento mi culo apetecible, mis pechos deseados y solo se me hace agua la boca de tanto desear, hombres, quiero hombres...

Siento que se acercan a mi lado, empiezan a tocarme, no alcanzo a distinguir cuantas manos son, solo sé que son muchas, me siento invadida y no tardan en colarme unos dedos en mi conchita. Me empujan sobre la cama, me dejo caer, me meten una verga en la boca, empiezo a lamer, se siente rica, pronto me llevan a otra, y otra más, no puedo con todas, casi sin darme cuenta tengo una pija en cada mano y chupo tres al mismo tiempo, una, otra y otra, estoy caliente, mi conchita está caliente, me masturbo, me aferran de las tetas, me siento la mujer más deseada, casi no puedo respirar con tanta carne entrando en mi boca, solo pido que me cojan.

Y alguien lo hace, el sexo de un hombre se mete en el mío, perfecto, tan rica, solo me cogen y me cogen, se alternan por mi vagina chorreante en flujos, empiezan a llegar los orgasmos, sé que serán los primeros de muchos, y esta vez no tengo que pedirlo, alguien saca su verga de mi conchita y me la mete por el culo, Charly, me lo había agrandado de tal manera que apenas hace falta un poco de saliva, que bueno! me gusta!
Y me hacen cabalgar a alguien, me la como toda, y otro viene por detrás, experimento una doble penetración, jadeo, siento que me van a matar, es demasiado, pero yo misma había puesto las reglas, y la única regla era justamente que no había reglas, todo estaba permitido.
En verdad tengo que concentrarme también en lo que pasa a mi frente, porque no dejo de chupar y chupar, y también debo masturbar mi clítoris, acaricio la verga que entra en mi concha, está mojada, toda mojada y mi mente ahora va a ese sitio, hasta que alguien me da una nalgada fuerte y me la entierra hasta el fondo por el culo, la tiene gruesa, me gusta, un chorro de semen invade mi garganta, casi no me doy cuenta, su sabor amargo llena mi boca, es un infierno, me volveré loca, no puedo con todo al mismo tiempo.

Los hombres que me cogen no hablan demasiado, mejor, no quiero identificar sus voces, no quiero saber quiénes son, cuantos son, tal vez me daría pudor, mejor el anonimato, eso es excitante.
Los minutos pasan y ellos juegan conmigo como juega el gato con el ratón, parece un menú de restaurante delicadamente preparado, tengo mis tiempos de sexo anal, donde se van turnando uno a uno para solo dármela por el culo, mi tiempo de solo vaginal, hasta me doy el lujo de pedir un doble ingreso, y siento al mismo tiempo dos vergas en mi conchita, y por supuesto, una rica violación oral, sonde me fuerzan a todo, siento sus vergas acariciarme el esófago hasta tener arcadas.

Pierdo noción del tiempo, solo cuento dieciocho orgasmos, bato mi récord y eso es fabuloso. Tal cual lo planificado, cuando todos mis amantes sacian su perversión se retiran de lugar, siento varios motores de coches que se alejan y al final el silencio sepulcral.
La voz de Charly me dice que estamos solos, que todo ha terminado, me quito entonces el vendaje que cubre mis ojos, la luz de la habitación me molesta y el ventanal del lateral de la habitación me deja ver la claridad del incipiente amanecer. Charly está a un lado, desnudo, me pide disculpas, no pudo contenerse y él también me cogió, solo sonrío...

Me duele todo mi cuerpecito, mi conchita, mi culito, mis tetuchas, estoy llena se semen por todos lados, me colmaron de semen rico y caliente, mi boca siente aun los sabores de los distintos hombres que pasaron por ella, es todo tan...ahhh!!!! inexplicable
Voy al baño a darme una ducha, es increíble cómo está mi cuerpo, parece que hubiera sido plastificado en plástico, en verdad esos machos se dieron sus gustos...


De aluna a professora - parte 6 - O jogo que não foiMas, na real, na minha imaginação, a parte de verdade do jogo só tava começando...

Chega segunda, dia de faculdade, visto meu tailerzinho cinza, saia justa no joelho, camisa branca e blazer combinando, meia de nylon, salto alto e arrumo o cabelo de lado, com brincos grandes e a loção mentolada do fim de semana. Viajo intrigada, é excitante imaginar o dia que me espera pela frente, chego, estaciono o carro, pego minha bolsa, minhas anotações e meu notebook.
Tudo parece como todo dia, mas quando começo a cruzar com as pessoas, com os homens, a sensação é de arrepiar.

Em cada cumprimento, em cada sorriso, tento descobrir se tô na frente de alguém que já me comeu, tento lembrar cheiros, decifrar rostos, e é uma mistura louca de sensações. Quando um aluno me sorri, não sei por que ele faz isso, quando um colega chega perto e fala baixinho, não entendo as intenções. Vivo excitada num mundo de adivinhações, dar aula pra garotos que com certeza tinham me comido pelo cu horas antes... ahhh!!! embriagante...

Mas nem tudo é adivinhação, muitos me encaram na cara dura, confessam que estiveram lá e que querem repetir, e me sinto surpresa, descubro que fui comida por caras que não teriam chance se eu estivesse sóbria, ha!, caras que normalmente não teriam oportunidade, alunos que parecem mosca morta, meu nome roda de boca em boca, por todas as salas, tenho que desligar o celular, me enchem de mensagem e é tudo tão quente que acabo me masturbando sozinha no banheiro das minas.

Mas como falei no começo dessa última parte, tudo isso ficou pela metade e honestamente não sei se eu teria aguentado, na minha cabeça foi tudo perfeito, mas... meu marido piorou de repente e tudo ficou em nada.

Quando Esteban Pontevedra, meu amado marido, o grande professor, deixou esse mundo, me afundei numa depressão profunda, ele tinha sido minha luz, minha mentor, meu guia, meu tudo. Nunca imaginei ver tanta gente no funeral dele, colegas, ex-alunos, amigos da vida, até muitos que já tinham transado comigo.
Depois da cremação me senti sozinha, e minha sexualidade deu uma apagada, muita dela foi embora com meu marido, e na verdade nunca recuperei aquele espírito de puta que ele tinha despertado em mim, porque eu curtia muito tudo junto com ele.
Hoje em dia, me viro no meu consultório particular, deixei todas as teorias dele de lado e faço terapia de família, longe da faculdade, nunca mais voltei pra aquela vida, porque aquela vida tinha ido embora com meu marido.

Vocês devem estar se perguntando o que foi do Charly, meu amante, então...

Charly por um tempo tentou que tudo continuasse como se nada tivesse acontecido, e tentou me convencer mais de uma vez a seguir com aquele jogo interrompido, mas nunca deu certo, Esteban Pontevedra só teve um, e ele não teria substituto. Apesar de tudo, continuamos transando regularmente, eu sabia que era só aquilo, sexo, e enquanto eu só ficava com ele, ele continuava batendo recordes de mulheres que caíam nas garras dele. Tudo mudou quando a Noemí, uma de tantas, engravidou e mais na base da obrigação do que por vontade própria ele teve que sossegar.

Hoje em dia, ele continua sendo meu único homem, a pica dele é irresistível, ele vem me dar uma trepada quando eu preciso, só que agora é escondido, ele já tem esposa e dois filhos, e eu sou a amante dele, a que acalma os instintos mais baixos dele. É irônico, o caçador acabou caçado, a gente sempre acaba fazendo terapia, que a mulher dele controla demais, que ele tá de rédea curta, e isso e aquilo. Ele também reclama do quanto ela é sem graça na cama, os "mas" que ela tem, que não gosta do esperma dele, que não dá a bunda, que não é provocante e, bom, pra isso que eu sirvo, pra dar todos os gostos...

E se você chegou até aqui, te agradeço por me acompanhar na caminhada da minha vida
Beijos





FIM



Se você gostou da história, pode me escrever com o título DE ALUNA A PROFESSORA para doces.prazeres@live.com

1 comentários - De aluna a professora - parte 6 - O jogo que não foi