No dejes de pasar por mi mejor post
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa.html
No te vas a arrepentir!
Lara pagaría caro su descuido, en una noche de borrachera perdería lo que le había llevado años construir…
Sus dos últimos años de matrimonio se habían convertido en un infierno, las discusiones con su esposo se habían transformado en moneda corriente, hasta que la situación no dio para mas y el terminó abandonándola, es que jamás había podido explicarle como siendo el un rubio descendiente de alemanes, el pequeño Matías era un morenito encantador que en nada se parecía a él.
Qué había sucedido tres años atrás que Lara jamás le había confesado a su esposo?
Retrocedamos en el tiempo, Lara llevaba en ese entonces cinco años de matrimonio con ese joven, ella lo amaba por cierto, el era ingeniero, y estaba a cargo de tareas de confiabilidad y gestión de una multinacional que tenía varias plantas de producción en el país que demandaban que él estuviera visitándolas permanentemente.
Esto hacía que el e ausentara demasiado tiempo de su hogar y su esposa se sintiera sola terriblemente sola. Como dijimos, ella lo amaba profundamente y a pesar de su soledad la idea de ser infiel no pasaba por su cabeza.
Pero Lara era joven, bonita y estaba solita en la jungla de cemento, sus continuos reproches a su esposo por dejarla tanto tiempo sola y aburrida caían en saco roto, una y otra vez, así era su vida, y no tenía muchas ideas de cómo salir de ese laberinto.
Ella aún frecuentaba a algunas amigas y amigos de su época de soltera, solo que ahora ya no andaba de aventura en aventura, ahora recordaba los viejos tiempos con un dejo de nostalgia.
El Jueves la había llamado Agustín, un viejo conocido, nada más que eso, sabiendo que estaba sola la había invitado a una fiesta en una casa de fin de semana, no sabía bien quien la organizaba, a él también lo habían invitado. La joven había declinado firmemente al principio, pero conforme pasaron los días fue cambiando de opinión, no había por qué preocuparse, al fin y al cabo era solo un viejo amigo y no estaba dispuesta a pasar el resto de sus días aburriéndose de no hacer nada.
El Sábado por la noche había llegado y ella se había preparado, se vistió discreta, con una falda a media pierna y unos tacones medianos, una remera con una chaqueta y un maquillaje apenas insinuante, cuando su amigo pasó a buscarla ella ya estaba lista, guardando la alianza de matrimonio en su mesa de luz.
Llegaron a la casa en cuestión, era un descontrol total, símbolo de la decadencia de la humanidad, eran una banda de jóvenes, desconocidos, a todos los había invitado alguien, todos saltando como poseídos al ritmo de la música ensordecedora, el calor era asfixiante y las luces cegaban. El alcohol corría como agua, de mano en mano, de boca en boca.
Lara entró en ese frenesí, entró en un espiral que lentamente la fue conduciendo al mismo infierno, bebiendo y bebiendo se fue perdiendo, sin saber que tomaba, solo tomaba lo que pasara a su lado, fumaba, estaba alegre, muy alegre, se perdía, veía que era una más en el montón, al tiempo todos estaban borrachos y hasta drogados.
Habían pasado varias horas, en eso divisó a Agustín entre la gente, lo buscó y le pidió que la acompañara a tomar un poco de aire, ella lo guío sin saber en realidad donde ir, subieron las escaleras alejándose de la multitud, estaba ebria, alegre, desalineada y maloliente, ambos reían y sin darse cuenta abrieron una puerta y trastabillándose cayeron sobre una cama.
Lara comenzó a besarlo apasionadamente, desinhibida, lo enredó con sus piernas y tomando una mano de Agustín la puso sobre una de sus nalgas, quería sexo. Su amigo, retomando el control la apartó de su lado y reflexionando le dijo:
- Estás loca! no arruinemos nuestra amistad, no es correcto…
Solo se levantó y se fue, cerrando la puerta tras sus pasos, ella se sintió de terror, en eso se dio cuenta que tras la puerta había una pareja besándose profundamente, ambos de piel morena, el estaba apoyado contra la pared.
Decidida fue a su encuentro, tomó a la otra chica del brazo y la apartó con fuerza, ocupando su lugar y besando profundamente al moreno. Solo el alcohol que corría por sus venas le permitía tener esa actitud, ella era una chica menuda, de baja estatura, mientras que su rival de turno se veía mucho más alta y corpulenta. La morena increpó
- Hey! Perra! Ese es mi hombre!
Pero lejos de discutir se acopló al juego apoyándose sobre la espalda de Lara, dejándola al medio de ambos y susurrándole al oído
- Maldita usurpadora, querés jugar?
Mientras decía esto Lara sentía que una mano de su amiga ocasional se colaba bajo sus faldas y rápidamente buscaban el hueco de su entrepierna, los dedos duros se introducían en su vagina acariciando las paredes de su sexo, ya no hubo vuelta atrás.
Las caricias se entrecruzaban entre los tres cuerpos, se calentaban, Lara se excitaba sintiendo el miembro duro del macho por un lado y la experiencia del mismo sexo por el otro, estaba tan perdida que poco podía hacer, sentía su concha humedece sus pezones endurecerse.
Nuestra amiga pronto comprendería que la otra mujer tenía un carácter dominante y sería quien repartiría las cartas de la baraja a su antojo, mientras el joven solo estaba fascinado y encantado compartiendo su sexo con dos mujeres.
Comenzaron a desnudarse en forma atolondrada, torpemente en medio del calor y la borrachera, Lara sintió su piel erizarse cuando la otra rozaba sus pezones y grandes pechos contra su espalda desnuda. Luego la tomaría de los cabellos obligándola a arrodillarse.
Ambas estuvieron entonces de rodillas, frente a la verga de ese desconocido y la otra sin soltarla aun obligó a nuestra amiga a comérsela diciendo
- Dale zorra, quiero ver como se la comes toda, no es lo que querías?
A Lara se le hacía agua la boca ante semejante trozo de carne, en la penumbra del cuarto lo notó grande, duro, caliente, con una pronunciada curva hacia la derecha, abrió sus labios y se lo metió tan adentro como pudo, la otra movía su cabeza hacia atrás y hacia adelante con vehemencia no permitiéndole disfrutarlo como ella hubiera querido, pero era perfecto de todas maneras, ese sabor a hombre en su boca, sintiendo como su regordete glande topaba una y otra vez en el fondo de su garganta, jugando, dejándola entrar libremente, apretando sus labios y succionándola cuando salía, cada tanto la otra le daba un respiro y se encargaba ella misma de pegarle una lamida a la verga de su pareja, así esperaba pacientemente su turno mientras aprovechaba para acariciar las grandes tetas de la negra que se bamboleaban de un lado a otro.
El, acariciaba con ternura las cabelleras de ambas mujeres disfrutando ver como ellas competían para ver quién de las dos se la lamía mejor.
Era hora de cambiar, fueron a la cama, el moreno se recostó sobre ella y su pareja sobre el metiéndose la verga hasta el fondo de la concha, mientras que Lara se sentó con su húmeda concha sobre la cara de ese macho que comenzaba a lamerla, ambas mujeres quedaron enfrentadas cara a cara.
Lara estaba con los ojos cerrados, disfrutando una hermosa chupada de su sexo, sentía su clítoris caliente he hinchado, apretaba sus pezones, gemía, la lengua del extraño recorría su agujero caliente, sus labios y su botoncito, ella movía sus caderas con cadencia, haciendo un movimiento perfecto, dos dedos se sumaban en su concha, rasgando su mojado interior, disfrutaba la situación.
De repente fue sorprendida nuevamente por la otra mujer, tomándola por la nuca, llevando sus labios contra los suyos, metiéndole la lengua bien profundo, no sabía cómo reaccionar, invadida por una persona del mismo sexo, el sometimiento por la fuerza era solo una excusa para no apartarse, de hecho respondió con fuerzas, hasta sintió seguir mojándose.
Lara então se inclinou um pouco para baixo, chegando aos peitos da morena, pegando-os com as mãos, roçou-os suavemente com os lábios, primeiro um, agora o outro, os dois juntos, os mamilos estavam rodeados por umas auréolas enormes, se sentia estranha, a sensação era incomparável, começou a acariciá-los com desespero, enterrando o rosto entre os dois, que peitos lindos, macios como algodão, um manjar, ela gostava, como gostava, agora mordiscava os mamilos, não aguentava mais, seu clitóris continuava sendo estimulado pela língua da sua amante ocasional, começou a gemer, gritou, quanto tempo fazia que não tinha um orgasmo tão grande…
Agora deitavam Lara de barriga pra cima e a morena a prendia, se colocando por cima dela só que de cabeça pra baixo, nossa amiga tinha a centímetros do rosto as nádegas enormes e a buceta suculenta da morena, quase como uma ordem ouviu:
- Vai, sua puta maldita! Chupa tudo! O que você tá esperando!
O excesso de álcool poderia ter servido de desculpa pra dizer que não sabia o que fazia, ou talvez com sua inferioridade física pudesse ter dito que foi forçada, mas a verdade é que ela sabia o que fazia e queria provar…
Aproximou a cabeça da buceta da amiga, sentiu seu cheiro forte, passou a língua uma vez, saboreou o gosto feminino, depois outra, fechou os olhos e enterrou o rosto na buceta, passando a língua pelos lábios, pelo clitóris, que loucura! Uma atitude lésbica cem por cento…
Agora o moreno se encaixava, se colocando por cima dela começava a meter, então Lara se dava um prazer duplo, enquanto ele metia nela, ela chupava a buceta, e quando ele tirava, ela chupava o pau dele, buceta e pau, buceta e pau, ou simplesmente os dois ao mesmo tempo, percorrendo desde o clitóris, chegando no buraco, seguindo pelo tronco do pau que entrava e saía, terminando nas bolas… A morena pediu de novo:
- Quero que você Arrebenta esse cu!
Não precisou pedir duas vezes, Lara viu como o esfíncter dilatado da amiga casual oferecia quase nenhuma resistência ao avanço do intruso, só com a lubrificação que veio da buceta já deu pra entrar até o fundo, agora se deliciava vendo como o pau entrava e saía do cu, curtia os gritos de prazer da outra mulher e aproveitava pra enfiar dois dedos na buceta, sentindo a carne entrando e saindo pelo outro buraco.
Como recompensa, agora o próprio cu dela recebia dois dedos da morena, fazendo ela tremer...
- Vem, meu amor! Quero ver você comendo essa puta...
Ele foi então pelo outro lado, Lara se abriu bem pra receber ele, ainda tinha os dedos no cu quando o pau do moreno penetrou ela até o fundo, começou a gemer, não conseguiu mais lamber a buceta, não dava pra se concentrar em tudo ao mesmo tempo, as bombadas que ela tava levando enlouqueciam ela, orgasmos pequenos e intermináveis pareciam sair um atrás do outro do fundo do ser dela, cravava as unhas afiadas nos glúteos enormes da companheira que começou a gritar:
- Vai! Vai! Enche a buceta dela de porra! Vai!
Uns segundos depois, entre gemidos intermináveis, Lara recebia uma onda de sêmen no fundo da buceta, ficando saciada de prazer, sem saber que aquele era o começo do fim pra ela...
A luz da manhã pegou ela entrando pela janela, não entendia nada, a cabeça tava partindo, não lembrava de nada, ficou envergonhada ao se ver nua, tocou rápido na intimidade e se descobriu molhada, tinha cheiro e gosto de sêmen, xingou, começou a ter uma vaga ideia do que tinha rolado, a realidade se misturava com o sonho, como conseguiu pegou a roupa, desceu as escadas e viu um desastre, gente dormindo por todo lado, resto de bebida pra todo canto, voltou assustada com o que tinha feito...
O tempo Passou rápido. Para seu azar, ela descobriria que estava grávida. Nove meses depois, nasceria o moreninho, fruto daquela noite de loucura. Nunca mais viu aquele casal, não sabia quem eram, nem os nomes, e ninguém parecia conhecê-los — afinal, era uma festa de estranhos. Então, o que ela poderia ter contado ao marido?
Se você é maior de idade, gostaria de saber sua opinião sobre esse relato.
Escreva para mim com o título ‘A FESTA’ no dulces.placeres@live.com
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa.html
No te vas a arrepentir!
Lara pagaría caro su descuido, en una noche de borrachera perdería lo que le había llevado años construir…
Sus dos últimos años de matrimonio se habían convertido en un infierno, las discusiones con su esposo se habían transformado en moneda corriente, hasta que la situación no dio para mas y el terminó abandonándola, es que jamás había podido explicarle como siendo el un rubio descendiente de alemanes, el pequeño Matías era un morenito encantador que en nada se parecía a él.
Qué había sucedido tres años atrás que Lara jamás le había confesado a su esposo?
Retrocedamos en el tiempo, Lara llevaba en ese entonces cinco años de matrimonio con ese joven, ella lo amaba por cierto, el era ingeniero, y estaba a cargo de tareas de confiabilidad y gestión de una multinacional que tenía varias plantas de producción en el país que demandaban que él estuviera visitándolas permanentemente.
Esto hacía que el e ausentara demasiado tiempo de su hogar y su esposa se sintiera sola terriblemente sola. Como dijimos, ella lo amaba profundamente y a pesar de su soledad la idea de ser infiel no pasaba por su cabeza.
Pero Lara era joven, bonita y estaba solita en la jungla de cemento, sus continuos reproches a su esposo por dejarla tanto tiempo sola y aburrida caían en saco roto, una y otra vez, así era su vida, y no tenía muchas ideas de cómo salir de ese laberinto.
Ella aún frecuentaba a algunas amigas y amigos de su época de soltera, solo que ahora ya no andaba de aventura en aventura, ahora recordaba los viejos tiempos con un dejo de nostalgia.
El Jueves la había llamado Agustín, un viejo conocido, nada más que eso, sabiendo que estaba sola la había invitado a una fiesta en una casa de fin de semana, no sabía bien quien la organizaba, a él también lo habían invitado. La joven había declinado firmemente al principio, pero conforme pasaron los días fue cambiando de opinión, no había por qué preocuparse, al fin y al cabo era solo un viejo amigo y no estaba dispuesta a pasar el resto de sus días aburriéndose de no hacer nada.
El Sábado por la noche había llegado y ella se había preparado, se vistió discreta, con una falda a media pierna y unos tacones medianos, una remera con una chaqueta y un maquillaje apenas insinuante, cuando su amigo pasó a buscarla ella ya estaba lista, guardando la alianza de matrimonio en su mesa de luz.
Llegaron a la casa en cuestión, era un descontrol total, símbolo de la decadencia de la humanidad, eran una banda de jóvenes, desconocidos, a todos los había invitado alguien, todos saltando como poseídos al ritmo de la música ensordecedora, el calor era asfixiante y las luces cegaban. El alcohol corría como agua, de mano en mano, de boca en boca.
Lara entró en ese frenesí, entró en un espiral que lentamente la fue conduciendo al mismo infierno, bebiendo y bebiendo se fue perdiendo, sin saber que tomaba, solo tomaba lo que pasara a su lado, fumaba, estaba alegre, muy alegre, se perdía, veía que era una más en el montón, al tiempo todos estaban borrachos y hasta drogados.
Habían pasado varias horas, en eso divisó a Agustín entre la gente, lo buscó y le pidió que la acompañara a tomar un poco de aire, ella lo guío sin saber en realidad donde ir, subieron las escaleras alejándose de la multitud, estaba ebria, alegre, desalineada y maloliente, ambos reían y sin darse cuenta abrieron una puerta y trastabillándose cayeron sobre una cama.
Lara comenzó a besarlo apasionadamente, desinhibida, lo enredó con sus piernas y tomando una mano de Agustín la puso sobre una de sus nalgas, quería sexo. Su amigo, retomando el control la apartó de su lado y reflexionando le dijo:
- Estás loca! no arruinemos nuestra amistad, no es correcto…
Solo se levantó y se fue, cerrando la puerta tras sus pasos, ella se sintió de terror, en eso se dio cuenta que tras la puerta había una pareja besándose profundamente, ambos de piel morena, el estaba apoyado contra la pared.
Decidida fue a su encuentro, tomó a la otra chica del brazo y la apartó con fuerza, ocupando su lugar y besando profundamente al moreno. Solo el alcohol que corría por sus venas le permitía tener esa actitud, ella era una chica menuda, de baja estatura, mientras que su rival de turno se veía mucho más alta y corpulenta. La morena increpó
- Hey! Perra! Ese es mi hombre!
Pero lejos de discutir se acopló al juego apoyándose sobre la espalda de Lara, dejándola al medio de ambos y susurrándole al oído
- Maldita usurpadora, querés jugar?
Mientras decía esto Lara sentía que una mano de su amiga ocasional se colaba bajo sus faldas y rápidamente buscaban el hueco de su entrepierna, los dedos duros se introducían en su vagina acariciando las paredes de su sexo, ya no hubo vuelta atrás.
Las caricias se entrecruzaban entre los tres cuerpos, se calentaban, Lara se excitaba sintiendo el miembro duro del macho por un lado y la experiencia del mismo sexo por el otro, estaba tan perdida que poco podía hacer, sentía su concha humedece sus pezones endurecerse.
Nuestra amiga pronto comprendería que la otra mujer tenía un carácter dominante y sería quien repartiría las cartas de la baraja a su antojo, mientras el joven solo estaba fascinado y encantado compartiendo su sexo con dos mujeres.
Comenzaron a desnudarse en forma atolondrada, torpemente en medio del calor y la borrachera, Lara sintió su piel erizarse cuando la otra rozaba sus pezones y grandes pechos contra su espalda desnuda. Luego la tomaría de los cabellos obligándola a arrodillarse.
Ambas estuvieron entonces de rodillas, frente a la verga de ese desconocido y la otra sin soltarla aun obligó a nuestra amiga a comérsela diciendo
- Dale zorra, quiero ver como se la comes toda, no es lo que querías?
A Lara se le hacía agua la boca ante semejante trozo de carne, en la penumbra del cuarto lo notó grande, duro, caliente, con una pronunciada curva hacia la derecha, abrió sus labios y se lo metió tan adentro como pudo, la otra movía su cabeza hacia atrás y hacia adelante con vehemencia no permitiéndole disfrutarlo como ella hubiera querido, pero era perfecto de todas maneras, ese sabor a hombre en su boca, sintiendo como su regordete glande topaba una y otra vez en el fondo de su garganta, jugando, dejándola entrar libremente, apretando sus labios y succionándola cuando salía, cada tanto la otra le daba un respiro y se encargaba ella misma de pegarle una lamida a la verga de su pareja, así esperaba pacientemente su turno mientras aprovechaba para acariciar las grandes tetas de la negra que se bamboleaban de un lado a otro.
El, acariciaba con ternura las cabelleras de ambas mujeres disfrutando ver como ellas competían para ver quién de las dos se la lamía mejor.
Era hora de cambiar, fueron a la cama, el moreno se recostó sobre ella y su pareja sobre el metiéndose la verga hasta el fondo de la concha, mientras que Lara se sentó con su húmeda concha sobre la cara de ese macho que comenzaba a lamerla, ambas mujeres quedaron enfrentadas cara a cara.
Lara estaba con los ojos cerrados, disfrutando una hermosa chupada de su sexo, sentía su clítoris caliente he hinchado, apretaba sus pezones, gemía, la lengua del extraño recorría su agujero caliente, sus labios y su botoncito, ella movía sus caderas con cadencia, haciendo un movimiento perfecto, dos dedos se sumaban en su concha, rasgando su mojado interior, disfrutaba la situación.
De repente fue sorprendida nuevamente por la otra mujer, tomándola por la nuca, llevando sus labios contra los suyos, metiéndole la lengua bien profundo, no sabía cómo reaccionar, invadida por una persona del mismo sexo, el sometimiento por la fuerza era solo una excusa para no apartarse, de hecho respondió con fuerzas, hasta sintió seguir mojándose.
Lara então se inclinou um pouco para baixo, chegando aos peitos da morena, pegando-os com as mãos, roçou-os suavemente com os lábios, primeiro um, agora o outro, os dois juntos, os mamilos estavam rodeados por umas auréolas enormes, se sentia estranha, a sensação era incomparável, começou a acariciá-los com desespero, enterrando o rosto entre os dois, que peitos lindos, macios como algodão, um manjar, ela gostava, como gostava, agora mordiscava os mamilos, não aguentava mais, seu clitóris continuava sendo estimulado pela língua da sua amante ocasional, começou a gemer, gritou, quanto tempo fazia que não tinha um orgasmo tão grande…Agora deitavam Lara de barriga pra cima e a morena a prendia, se colocando por cima dela só que de cabeça pra baixo, nossa amiga tinha a centímetros do rosto as nádegas enormes e a buceta suculenta da morena, quase como uma ordem ouviu:
- Vai, sua puta maldita! Chupa tudo! O que você tá esperando!
O excesso de álcool poderia ter servido de desculpa pra dizer que não sabia o que fazia, ou talvez com sua inferioridade física pudesse ter dito que foi forçada, mas a verdade é que ela sabia o que fazia e queria provar…
Aproximou a cabeça da buceta da amiga, sentiu seu cheiro forte, passou a língua uma vez, saboreou o gosto feminino, depois outra, fechou os olhos e enterrou o rosto na buceta, passando a língua pelos lábios, pelo clitóris, que loucura! Uma atitude lésbica cem por cento…
Agora o moreno se encaixava, se colocando por cima dela começava a meter, então Lara se dava um prazer duplo, enquanto ele metia nela, ela chupava a buceta, e quando ele tirava, ela chupava o pau dele, buceta e pau, buceta e pau, ou simplesmente os dois ao mesmo tempo, percorrendo desde o clitóris, chegando no buraco, seguindo pelo tronco do pau que entrava e saía, terminando nas bolas… A morena pediu de novo:
- Quero que você Arrebenta esse cu!
Não precisou pedir duas vezes, Lara viu como o esfíncter dilatado da amiga casual oferecia quase nenhuma resistência ao avanço do intruso, só com a lubrificação que veio da buceta já deu pra entrar até o fundo, agora se deliciava vendo como o pau entrava e saía do cu, curtia os gritos de prazer da outra mulher e aproveitava pra enfiar dois dedos na buceta, sentindo a carne entrando e saindo pelo outro buraco.
Como recompensa, agora o próprio cu dela recebia dois dedos da morena, fazendo ela tremer...
- Vem, meu amor! Quero ver você comendo essa puta...
Ele foi então pelo outro lado, Lara se abriu bem pra receber ele, ainda tinha os dedos no cu quando o pau do moreno penetrou ela até o fundo, começou a gemer, não conseguiu mais lamber a buceta, não dava pra se concentrar em tudo ao mesmo tempo, as bombadas que ela tava levando enlouqueciam ela, orgasmos pequenos e intermináveis pareciam sair um atrás do outro do fundo do ser dela, cravava as unhas afiadas nos glúteos enormes da companheira que começou a gritar:
- Vai! Vai! Enche a buceta dela de porra! Vai!
Uns segundos depois, entre gemidos intermináveis, Lara recebia uma onda de sêmen no fundo da buceta, ficando saciada de prazer, sem saber que aquele era o começo do fim pra ela...
A luz da manhã pegou ela entrando pela janela, não entendia nada, a cabeça tava partindo, não lembrava de nada, ficou envergonhada ao se ver nua, tocou rápido na intimidade e se descobriu molhada, tinha cheiro e gosto de sêmen, xingou, começou a ter uma vaga ideia do que tinha rolado, a realidade se misturava com o sonho, como conseguiu pegou a roupa, desceu as escadas e viu um desastre, gente dormindo por todo lado, resto de bebida pra todo canto, voltou assustada com o que tinha feito...
O tempo Passou rápido. Para seu azar, ela descobriria que estava grávida. Nove meses depois, nasceria o moreninho, fruto daquela noite de loucura. Nunca mais viu aquele casal, não sabia quem eram, nem os nomes, e ninguém parecia conhecê-los — afinal, era uma festa de estranhos. Então, o que ela poderia ter contado ao marido?
Se você é maior de idade, gostaria de saber sua opinião sobre esse relato.
Escreva para mim com o título ‘A FESTA’ no dulces.placeres@live.com
1 comentários - A festa da putaria