Fotos que tomamos mi esposa y yo, tratando de darle un toque erotico
Total libertad para comentar lo que quieran
Espero sean de vuestro agrado
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5909834/Erotismo-en-B-N---01.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5930158/Erotismo-en-B-N---02.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5962854/Erotismo-en-B-N---03.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5981636/Erotismo-en-B-N---04.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5997767/Erotismo-en-B-N---05.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6004665/Erotismo-en-B-N---06.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6041938/Erotismo-en-B-N---07.html
A pedido de muchos... arrancamos en color
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6075224/Erotismo-en-color---08.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6084997/Erotismo-en-color---09.html
MEJORES AMIGAS
Mi amistad con Lucila se había iniciado en los pasillos de la facultad de medicina, carrera que ninguna de las dos terminaría pero que daría origen a la historia que leerán a continuación
No teníamos mucho más de veinte cuando nos conocimos y ambas veníamos por herencia de familias de médicos de renombre y no solo tendríamos eso en común, sino también el hecho de darnos cuenta que estábamos ahí por esa herencia y no porque fuese algo que naciera de nuestras entrañas
Éramos muy apegadas la una a la otra, íntimas, transparentes y sin secretos la apoyé cuando decidió pasarse a una carrera de jardinería, y ella a mi cuando fui por una de diseño interior, y el apoyo no solo sería una a una, sino también frente a nuestras familias, al verse defraudadas por carreras que jamás se concretarían
Nos llevábamos muy bien, teníamos pocos contrapuntos y éramos mutuamente confidentes, sabíamos de gustos, de chicos, de esos novios pasajeros que normalmente van pasando en algún momento de la vida
Compartíamos salidas, algún parque, algún shopping, algún boliche donde hacíamos nuestras locuras
Éramos muy de una con la otra, tal vez demasiado, tal vez esa hermana de la vida que se hacía más familia que la propia familia
Habíamos empezado a trabajar, cada uno en lo suyo, nuestros primeros días con ingresos propios y un terminar de despegarse de los lazos paternos
Todo empezaría esa tarde de primavera cuando los rayos de sol empiezan a hacerse notar sobre la piel
Ese sábado, como solíamos hacer nos encontramos en una plaza enorme que nos quedaba de paso, siempre lo hacíamos, a sentarnos en el césped para compartir chimentos, tomar unos mates y pasar un rato ameno
Así podíamos ver a chiquillos correteando detrás de alguna pelota, otros disfrutando de su bicicletas, algunos adolescentes corriendo en derredor para estar en forma, otros estudiando bajo el sol y algunos mas osados que intercambiaban besos de amores florecientes. También parejas ya más grandes, algunos con hijos, quienes ya tenían coches y reposeras
Ángel y Marcos eran solo un par de tantos más que esa tarde estarían disfrutando del día, y con alguna tonta excusa vinieron a nuestro lado, a decir alguna pavada y a pedir convidados unos mates
Ángel había acaparado toda mi atención, de tez más oscura que la media, bastante proporcionado en medidas, tirando a delgado, de cabellos morenos y rasgos marcados, sus labios parecían dibujados a manos y sus grandes ojos negros parecían quemar con el mirar profundo
Me llamaría la atención su voz ronca y calma, su forma de hablar, su sonrisa marcada y sus dientes perlados, perfectos como las teclas de un piano
Tal vez mi única crítica en ese primer encuentro, sería su nariz un poco exagerada en tamaño, pero era solo un defecto entre tantas virtudes
Ellos se acomodaron y al intercambiar palabras, para mi desgracia algo quedaría en claro en ese mismo momento, como suele suceder, los varones al ir al abordaje, ya habían hecho sus cálculos y sus elecciones, Ángel había elegido a Lucila, y Marcos a mi, y así empezarían las cosas, solo que Marcos, no llamaba la atención
Solo por ser condescendiente con mi amiga seguiría con el juego esa tarde, donde Marcos tendría solo ojos para mi, Angel para mi amiga, y los míos, los míos solo estaban con quien no me había elegido, porque podía sentir en cada palabra de ese apuesto morocho esa electricidad que recorría cada poro de mi piel, y aunque fuera inconsciente y hasta tratara de reprimirlo, podía sentirme regalada con ese chico
Quedaríamos en una cita a futuro próximo y cuando Lucila y yo quedamos a solas y hablamos de la situación, le dije francamente que Marcos no era de mi agrado, pero que me gustaba mucho Angel, más de lo que pudiera imaginar.
Lucila me dijo que entendía lo que me pasaba pero que 'le hiciera el aguante', que a ella le interesaba Angel y que las cosas se habían dado así, que, si hubieran resultado al revés, ella seguramente me daría su apoyo en toda la situación
Con el correr de los días, las semanas y los meses, la relación entre ellos pareció tener futuro, mientras que la mía con Marcos jamás siquiera había comenzado, nunca me había gustado, nunca me gustaría
En los primeros compases de la historia, Lucila era muy abierta conmigo, me contaba cada detalle de su chico, como la cogía, como le hacía el amor, como hacían esto y como hacían lo otro, y además confesarme que su chico venía muy bien entre las piernas, demasiado bien, cosas que me provocaban contrapuntos, sufrir en silencio, excitarme en silencio, desesperanzarme poco a poco, y hasta masturbarme en mi habitación, imaginando más de una vez que yo estaba en su lugar
Era un tonta, Ángel se me había colado demasiado profundo, y en un mundo poblado de hombres bonitos, yo solo tenía ojos para uno, el que me había ignorado esa tarde en el parque
Con el correr de los días, Lucila fue cerrando esa puerta íntima de confesiones entre chicas, Ángel no era un chico más, pasajero, las cosas parecían ir en serio y tal vez fueran mis ojos, mi respiración, o lo que fuera, pero adiviné que mi amiga sospechaba que me moría en secreto por su chico
Pasaría algo previsible, que decidieran mudarse bajo un mismo techo, y me resignaría a ser solo 'la amiga de'
A futuro, ya no serían ella, o él, siempre serían ellos, y trataba sin éxito de alejarme de la situación, pasarían algunos chicos por mi cama, con más o menos fortuna, pero yo no podía salir de ese metejón, de ese amor platónico que me había nacido por el hombre de mi amiga
Lo peor para mi era saber que ahora si, Lucila era consciente, y un poco nuestra relación de amigas había empezado a enfriarse, a estar distante, tensionada, aunque yo pretendiera que todo estaba bien
Y llegaría ese día en el cual pondrían fecha para un compromiso formal, una cena en un lindo bodegón de la zona que ellos habían reservado para esa noche especial, para todos los familiares y mejores amigos donde obviamente estaría invitada
Recuerdo ponerme para esa noche un vestidito negro, normalito, de finos breteles, lo suficientemente ajustado como para hacerme ver sexi y al mismo tiempo lo suficiente suelto como para disimular mis defectos, era muy cortito, lo que me permitía lucir mis lindas piernas, además, tenía unos encantos entre brillos y transparencias estratégicamente distribuidas, me había acomodado mis negros cabellos de lado y me había tirado encima todas las alhajas y todo el perfume, también me estrenaba un conjunto de sostén armado con una less diminuta y transparente, negro, haciendo juego con el vestido
Tal vez el único contrapunto fueran los zapatos tacos altos que me rompían los pies, acostumbrada a andar todo el día en zapatillas esto parecía una cruel tortura
Me vi al espejo antes de salir y me vi bonita, mis tristes ojos negros vieron la ilusión de imaginarse por última vez que tal vez, Ángel reparara en mi, pero solo era invitada de ocasión
La cena estaría divertida, me había tocado en suerte una mesa con todos los amigos y amigas íntimos de ellos, chicos de mi edad, hablando cosas de nuestra edad, aunque todos mis suspiros contenidos estaban dirigidos a la mesa contigua, donde ellos eran centro de atención juntos a sus familiares más cercanos
Angelito estaba radiante, espigado, llamativo, con esos cabellos prolijamente acomodados, con una camisa blanca impoluta, adherida a su cuerpo, con un jean costoso, muy lindo, dejándole notar una chuequera natural de sus piernas, y también estaba ella, mi mejor amiga, preciosa, con su tez blanca y sus cabellos entre rubios y castaños recogidos, también lucía un vestido negro que le sentaba muy bien y fui feliz por ella, por Lucila
Al terminar, los mayores se retiraron, y los más jóvenes fuimos a un boliche tranquilo de la zona, para prolongar la velada, era un lugar ameno, nos sentamos en derredor a una mesa y pedimos unos tragos
Empezamos a hablar de todo un poco, entre risas y buena onda, y conforme pasaban las horas también pasaban lo tragos y a mi amiga se le calentó el pico, empezó a beber y a mezclar y se empezó a ver ridícula
A las cinco de la mañana ya casi no quedaba nadie, incluso varios de los chicos se habían ido, y Lucila estaba fuera de control, decía estupideces, se reía a carcajadas y solo hacía el ridículo
Cuando dimos la fiesta por terminada, nos dimos cuenta que Ángel no podría solo con la ebria, varios nos ofrecimos a acompañarlos hasta el departamento pero sería Lucila quien diría con un acento típico de borrachera
No... Que venga Nancy... Ella es mi amiga... Es mi hermana...
Fuimos hasta el auto de los chicos, Ángel me pidió que yo manejara, el también estaba pasado de copas, así que ambos se metieron en las plazas traseras, yo me acomodé adelante, dejado los zapatos tacos altos de lado, acomodando el asiento a mi medida, y ahí partimos, escuchando como música el parloteo inconexo de mi amiga
Recuerdo acompañarlos por el ascensor, descalza, con los zapatos entre mis dedos, mientras Ángel cargaba a la ebria, quien ya parecía estar un poco mejor, al menos ya no hablaba estupideces
Al llegar, daría mi ayuda como terminada, pero Ángel insistió en que me quedara un rato mas, mientras el preparaba café negro para espabilarnos y un poco volver a la normalidad a Lucila
Mientras él preparaba ese rico café miraba por el amplio ventanal que daba al naciente donde los primeros rayos de luz de nuevo día que comenzaba empezaban a colarse en el ambiente
Sería mi amiga quien empezaría un juego prohibido, como si de repente hubiera recuperado la cordura vino a mi lado frente a frente me dijo mirándome a los ojos
Gracias amiga! Sos la mejor!
Se acercó más y me abrazó por la cintura, muy apretada y empezó a bailar de lado a lado una canción que solo existía en su cabeza, y volvió a decir
Sos muy linda sabes?
Yo solo me dejaba llevar pero me sentía incómoda puesto que Ángel solo era espectador, ella en un movimiento certero metió las manos por debajo de mi vestido levantándolo lo suficiente para que mi culo quedara expuesto, para decir
Ahhh!!! Pero que culo!!! Y que tanga que tenes putita rica!
Sentí vergüenza por un lado, pero también la excitación puesto que Ángel me veía como mujer, el tomó a Lucila por su antebrazo y le dijo
Basta Lucila, estás avergonzando a tu amiga! compórtate!
Pero ella retrucó
Vamos... Si siempre te gustó su culo, no me vengas con boludeces...
Um silêncio incômodo e tenso tomou conta do ambiente. Lucila tomou a iniciativa de novo e me deu um beijo eterno na boca, enfiando a língua bem fundo. Eu só não sabia o que fazer, a situação me pegou de surpresa. As mãos da minha amiga foram de novo por baixo do vestido para acariciar minha bunda, e eu só senti me molhar com toda aquela situação. Então ela puxou o noivo dela e, sem me soltar, começou a beijá-lo. Ficamos os três bem juntinhos, e senti uma das mãos do Ángel pousar na minha cintura. Foi quando Lucila tentou forçar nossos lábios a se encontrarem.
Foi meu primeiro beijo com aquele homem, aquele beijo tão esperado, que parecia impossível. Descalça, fiquei na ponta dos pés e me entreguei na boca dele. Senti cada célula do meu corpo tremer e tentei fazer aquele momento durar para sempre. Eu tremia nos braços dele.
Do lado, vi pelo canto do olho Lucila deixar o vestido cair no chão e tirar a calcinha, vindo nua por trás de mim. Ela me abraçou por trás, e senti os peitos quentes dela na minha costa nua, enquanto começava a beijar meus ombros de um jeito bem gostoso. E não só isso: também senti a pica dura do Ángel se esfregando no meu baixo ventre. Eu tinha ficado no meio de um sanduíche.
Depois me viraram. Agora sentia aquela pica que eu tanto queria colada na minha bunda, e estava de frente para a minha amiga. Nossos olhares se cruzaram cheios de desejo, e nos beijamos de novo devagar. Levei minhas mãos para os peitos dela, e ela só deslizou as alças para deixar o vestido cair no chão, para que agora nossos bicos se roçassem. E não me perguntem por que eu fazia aquilo, porque nem eu mesma saberia explicar. Só senti os dedos dela se enfiarem por baixo da frente da minha calcinha para me acariciar bem fundo, a ponto de me fazer gemer demais.
O Anjo tinha saído do jogo. Ele se despido e deitado. Pude ver pela primeira vez o sexo dele como ele era: grande, bonito, e eu mordi os lábios de desejo contido.
Lucila me pegou pela mão e me levou até ele. Estava, uma de cada lado pra ser mais precisa, ajoelhadas, ela passou a ponta da língua de baixo pra cima e eu fiz o mesmo do outro lado, com nossos olhares cravados uma nos olhos da outra, tão perto que dava até pra sentir o hálito dela, e eu me derretia naquele jogo inteiro, uma vez e outra vez.
De vez em quando, nossas bocas se encontravam e nossos lábios se fundiam em beijos cheios de pecado, eu me arrepiava com a situação impensada que vivia com minha amiga, e só ficava mais molhada com tudo que acontecia.
Lucila parecia ter perdido de repente toda a bebedeira, e era quem mandava no jogo, fez eu sair de onde estava pra finalmente sentar na pica do namorado dela, não podia acreditar! Ela me servia de bandeja!
Peguei a pica do Ángel e me deixei cair devagar sobre ela, entrou pouquinho a pouquinho até eu engolir ela toda no meio de um suspiro gostoso, ele me segurava pela cintura com as mãos grandes pra me fazer ir bem fundo, até o talo, e eu comecei a me mexer com ritmo.
Ela, então, foi direto sentar na cara dele, me deu risada porque ela se mexia com luxúria e parecia sufocar o coitado do namorado.
Ela pegou minhas mãos e colocou nos peitos dela, e depois colocou as dela nos meus pra gente se acariciar mutuamente, enquanto não parava de me queimar com o olhar.
E eu simplesmente não consegui segurar meu orgasmo, é que tudo era tão perverso, me sentia tão puta, tão sapatão, tão doida...
E pra não bastar, senti um tesão fazer ele gozar também, senti a pica dele dura e as mãos apertarem minha cintura, e só continuei me mexendo enquanto falava:
Quero seu gozo! Me dá seu gozo!!!
Caí de lado exausta, estava toda suada, sem conexão...
Lucila foi entre minhas pernas e começou a chupar minha buceta de beijos, é que ela não parava de cuspir gozo e tudo aquilo era muito pornô, era o sêmen do namorado dela, mas tava na minha xereca! De onde minha amiga tinha tirado aquele lado oculto de mulher com mulher?
Mas Ángel não perdia tempo e veio direto meter em mim a boca, tava uma delícia porque ainda tinha os sucos dela impregnados e só me excitei de novo
Em segundos ficou dura como pedra e pela primeira vez eu ia ter um papel ativo no jogo, tirando a namorada dele do caminho
Vem cá... – ele falou me puxando de onde eu tava – fica de quatro, quero te comer pelo cu...
E aqui eu confesso que até aquele momento eu era virgem nessa área, não era algo que me agradasse, mas o Ángel, eu simplesmente não conseguia dizer não pra ele, então só fiz naquela vez pra agradar ele, enquanto a Lucila se acomodou de lado, num sofá grande de dois lugares, como espectadora do que viria
Ele primeiro me deu uma chupada de cu eterna e linda, como ninguém nunca tinha feito, e foi relaxante e maravilhoso, e eu só me deixei levar
Doeu, sim, mas meu prazer era dar prazer pra ele e deixei ele gozar onde quisesse
Quando terminamos, ele me beijou na boca, muito gostoso, muito romântico, e eu me desmanchei naqueles minutos, porque sabia que tudo acabava
A Lucila ia nos surpreender de novo, ela dormia tranquilamente espalhada no sofá, até roncando sossegada
A gente se olhou e não conseguiu evitar sorrir com a situação louca, fui no banheiro me higienizar, e quando saí ele se ofereceu pra me levar em casa, mas agradeci, o sol já tava alto e o lugar dele era do lado da mina dele
Peguei um táxi, e na viagem fiquei sozinha com meus pensamentos, e quis morrer, que porra eu tinha feito? Como eu tinha permitido aquilo? Como ia desfazer o que foi feito? Se eu tinha ficado íntima com meu amor proibido, se ele era o homem da minha melhor amiga, e minha amiga... como olhar uma pra outra e falar daquele momento lésbico, nossos beijos, nossas bucetas nuas agora estariam presentes pra sempre, e em cada cruzada de olhares, os fantasmas de tudo que a gente tinha feito estariam sempre rondando o ambiente
Uns dias depois, pra minha surpresa, foi o Ángel quem me escreveu e pediu pra gente se encontrar por causa do que tinha rolado, eu tava tão arrependida que nem queria responder ele, mas ele insistiu uma e outra vez, e bom, não era qualquer um, era o Anjo
A gente se encontrou num bar perdido, meio escondido, eu tava morrendo de vergonha do que ia rolar, nem conseguia imaginar olhar nos olhos dele, porque eu não era uma puta qualquer, e o que eu tinha deixado acontecer era só por causa do amor inconfessável que sentia por ele
Pra minha surpresa, ele também não tava confortável, pra ele também tudo tinha sido jogada do destino, e eu consegui relaxar com o sorriso dele
A gente conversou, e eu percebi nas palavras dele que, pela primeira vez, ele conseguia enxergar tudo com mais clareza, ele tinha descoberto meu segredo e, finalmente, minhas defesas caíram...
Naquela tarde, a partir daquele bar, a gente ia terminar do jeito mais inesperado num motel transando, e sim, talvez eu fosse me enganar de novo
Viriam meses em que eu viveria entre o céu e o inferno, o relacionamento dos dois tinha entrado numa pausa inexplicável pra Lucila, claro, ela não sabia que eu era a causa, porque o sexo entre o noivo dela e a melhor amiga virou rotina
E era uma merda total, porque eu me entregava de corpo e alma pro Anjo, não conseguia evitar, e só pedia pra ele não partir meu coração, porque em cada encontro a gente jurava um adeus, por causa do que tava fazendo com a Lucila, mas sempre tinha um novo encontro pela frente
Chegaria o dia em que as coisas dariam uma nova virada, o Anjo tinha se apaixonado por mim, loucuras do destino
Eu me vi numa situação difícil, o caminho se dividia e eu só podia escolher um: voltar a chorar em silêncio pelo homem que eu amava, deixar eles seguirem a vida de casal e dar pra sempre um sorriso falso, ou lutar por esse amor platônico com unhas e dentes, ficar com a melhor parte, mesmo que isso significasse ganhar o ódio eterno da minha alma gêmea, porque era isso que a Lucila era, e qualquer uma das duas opções traria consequências
Obviamente eu escolhi um caminho, e vou me reservar o direito de não contar qual foi, e o que aconteceu, deixo o final em aberto, pra vocês tirarem suas próprias conclusões, ou seguirem o caminho que acharem que era lógico ter seguido.
Se você gostou dessa história, pode me escrever com o título MELHORES AMIGAS para dulces.placeres@live.com
dulces.placeres@live.com
Total libertad para comentar lo que quieran
Espero sean de vuestro agrado
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5909834/Erotismo-en-B-N---01.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5930158/Erotismo-en-B-N---02.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5962854/Erotismo-en-B-N---03.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5981636/Erotismo-en-B-N---04.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5997767/Erotismo-en-B-N---05.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6004665/Erotismo-en-B-N---06.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6041938/Erotismo-en-B-N---07.html
A pedido de muchos... arrancamos en color
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6075224/Erotismo-en-color---08.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/6084997/Erotismo-en-color---09.html
MEJORES AMIGAS
Mi amistad con Lucila se había iniciado en los pasillos de la facultad de medicina, carrera que ninguna de las dos terminaría pero que daría origen a la historia que leerán a continuación
No teníamos mucho más de veinte cuando nos conocimos y ambas veníamos por herencia de familias de médicos de renombre y no solo tendríamos eso en común, sino también el hecho de darnos cuenta que estábamos ahí por esa herencia y no porque fuese algo que naciera de nuestras entrañas
Éramos muy apegadas la una a la otra, íntimas, transparentes y sin secretos la apoyé cuando decidió pasarse a una carrera de jardinería, y ella a mi cuando fui por una de diseño interior, y el apoyo no solo sería una a una, sino también frente a nuestras familias, al verse defraudadas por carreras que jamás se concretarían
Nos llevábamos muy bien, teníamos pocos contrapuntos y éramos mutuamente confidentes, sabíamos de gustos, de chicos, de esos novios pasajeros que normalmente van pasando en algún momento de la vida
Compartíamos salidas, algún parque, algún shopping, algún boliche donde hacíamos nuestras locuras
Éramos muy de una con la otra, tal vez demasiado, tal vez esa hermana de la vida que se hacía más familia que la propia familia
Habíamos empezado a trabajar, cada uno en lo suyo, nuestros primeros días con ingresos propios y un terminar de despegarse de los lazos paternos
Todo empezaría esa tarde de primavera cuando los rayos de sol empiezan a hacerse notar sobre la piel
Ese sábado, como solíamos hacer nos encontramos en una plaza enorme que nos quedaba de paso, siempre lo hacíamos, a sentarnos en el césped para compartir chimentos, tomar unos mates y pasar un rato ameno
Así podíamos ver a chiquillos correteando detrás de alguna pelota, otros disfrutando de su bicicletas, algunos adolescentes corriendo en derredor para estar en forma, otros estudiando bajo el sol y algunos mas osados que intercambiaban besos de amores florecientes. También parejas ya más grandes, algunos con hijos, quienes ya tenían coches y reposeras
Ángel y Marcos eran solo un par de tantos más que esa tarde estarían disfrutando del día, y con alguna tonta excusa vinieron a nuestro lado, a decir alguna pavada y a pedir convidados unos mates
Ángel había acaparado toda mi atención, de tez más oscura que la media, bastante proporcionado en medidas, tirando a delgado, de cabellos morenos y rasgos marcados, sus labios parecían dibujados a manos y sus grandes ojos negros parecían quemar con el mirar profundo
Me llamaría la atención su voz ronca y calma, su forma de hablar, su sonrisa marcada y sus dientes perlados, perfectos como las teclas de un piano
Tal vez mi única crítica en ese primer encuentro, sería su nariz un poco exagerada en tamaño, pero era solo un defecto entre tantas virtudes
Ellos se acomodaron y al intercambiar palabras, para mi desgracia algo quedaría en claro en ese mismo momento, como suele suceder, los varones al ir al abordaje, ya habían hecho sus cálculos y sus elecciones, Ángel había elegido a Lucila, y Marcos a mi, y así empezarían las cosas, solo que Marcos, no llamaba la atención
Solo por ser condescendiente con mi amiga seguiría con el juego esa tarde, donde Marcos tendría solo ojos para mi, Angel para mi amiga, y los míos, los míos solo estaban con quien no me había elegido, porque podía sentir en cada palabra de ese apuesto morocho esa electricidad que recorría cada poro de mi piel, y aunque fuera inconsciente y hasta tratara de reprimirlo, podía sentirme regalada con ese chico
Quedaríamos en una cita a futuro próximo y cuando Lucila y yo quedamos a solas y hablamos de la situación, le dije francamente que Marcos no era de mi agrado, pero que me gustaba mucho Angel, más de lo que pudiera imaginar.
Lucila me dijo que entendía lo que me pasaba pero que 'le hiciera el aguante', que a ella le interesaba Angel y que las cosas se habían dado así, que, si hubieran resultado al revés, ella seguramente me daría su apoyo en toda la situación
Con el correr de los días, las semanas y los meses, la relación entre ellos pareció tener futuro, mientras que la mía con Marcos jamás siquiera había comenzado, nunca me había gustado, nunca me gustaría
En los primeros compases de la historia, Lucila era muy abierta conmigo, me contaba cada detalle de su chico, como la cogía, como le hacía el amor, como hacían esto y como hacían lo otro, y además confesarme que su chico venía muy bien entre las piernas, demasiado bien, cosas que me provocaban contrapuntos, sufrir en silencio, excitarme en silencio, desesperanzarme poco a poco, y hasta masturbarme en mi habitación, imaginando más de una vez que yo estaba en su lugar
Era un tonta, Ángel se me había colado demasiado profundo, y en un mundo poblado de hombres bonitos, yo solo tenía ojos para uno, el que me había ignorado esa tarde en el parque
Con el correr de los días, Lucila fue cerrando esa puerta íntima de confesiones entre chicas, Ángel no era un chico más, pasajero, las cosas parecían ir en serio y tal vez fueran mis ojos, mi respiración, o lo que fuera, pero adiviné que mi amiga sospechaba que me moría en secreto por su chico
Pasaría algo previsible, que decidieran mudarse bajo un mismo techo, y me resignaría a ser solo 'la amiga de'
A futuro, ya no serían ella, o él, siempre serían ellos, y trataba sin éxito de alejarme de la situación, pasarían algunos chicos por mi cama, con más o menos fortuna, pero yo no podía salir de ese metejón, de ese amor platónico que me había nacido por el hombre de mi amiga
Lo peor para mi era saber que ahora si, Lucila era consciente, y un poco nuestra relación de amigas había empezado a enfriarse, a estar distante, tensionada, aunque yo pretendiera que todo estaba bien
Y llegaría ese día en el cual pondrían fecha para un compromiso formal, una cena en un lindo bodegón de la zona que ellos habían reservado para esa noche especial, para todos los familiares y mejores amigos donde obviamente estaría invitada
Recuerdo ponerme para esa noche un vestidito negro, normalito, de finos breteles, lo suficientemente ajustado como para hacerme ver sexi y al mismo tiempo lo suficiente suelto como para disimular mis defectos, era muy cortito, lo que me permitía lucir mis lindas piernas, además, tenía unos encantos entre brillos y transparencias estratégicamente distribuidas, me había acomodado mis negros cabellos de lado y me había tirado encima todas las alhajas y todo el perfume, también me estrenaba un conjunto de sostén armado con una less diminuta y transparente, negro, haciendo juego con el vestido
Tal vez el único contrapunto fueran los zapatos tacos altos que me rompían los pies, acostumbrada a andar todo el día en zapatillas esto parecía una cruel tortura
Me vi al espejo antes de salir y me vi bonita, mis tristes ojos negros vieron la ilusión de imaginarse por última vez que tal vez, Ángel reparara en mi, pero solo era invitada de ocasión
La cena estaría divertida, me había tocado en suerte una mesa con todos los amigos y amigas íntimos de ellos, chicos de mi edad, hablando cosas de nuestra edad, aunque todos mis suspiros contenidos estaban dirigidos a la mesa contigua, donde ellos eran centro de atención juntos a sus familiares más cercanos
Angelito estaba radiante, espigado, llamativo, con esos cabellos prolijamente acomodados, con una camisa blanca impoluta, adherida a su cuerpo, con un jean costoso, muy lindo, dejándole notar una chuequera natural de sus piernas, y también estaba ella, mi mejor amiga, preciosa, con su tez blanca y sus cabellos entre rubios y castaños recogidos, también lucía un vestido negro que le sentaba muy bien y fui feliz por ella, por Lucila
Al terminar, los mayores se retiraron, y los más jóvenes fuimos a un boliche tranquilo de la zona, para prolongar la velada, era un lugar ameno, nos sentamos en derredor a una mesa y pedimos unos tragos
Empezamos a hablar de todo un poco, entre risas y buena onda, y conforme pasaban las horas también pasaban lo tragos y a mi amiga se le calentó el pico, empezó a beber y a mezclar y se empezó a ver ridícula
A las cinco de la mañana ya casi no quedaba nadie, incluso varios de los chicos se habían ido, y Lucila estaba fuera de control, decía estupideces, se reía a carcajadas y solo hacía el ridículo
Cuando dimos la fiesta por terminada, nos dimos cuenta que Ángel no podría solo con la ebria, varios nos ofrecimos a acompañarlos hasta el departamento pero sería Lucila quien diría con un acento típico de borrachera
No... Que venga Nancy... Ella es mi amiga... Es mi hermana...
Fuimos hasta el auto de los chicos, Ángel me pidió que yo manejara, el también estaba pasado de copas, así que ambos se metieron en las plazas traseras, yo me acomodé adelante, dejado los zapatos tacos altos de lado, acomodando el asiento a mi medida, y ahí partimos, escuchando como música el parloteo inconexo de mi amiga
Recuerdo acompañarlos por el ascensor, descalza, con los zapatos entre mis dedos, mientras Ángel cargaba a la ebria, quien ya parecía estar un poco mejor, al menos ya no hablaba estupideces
Al llegar, daría mi ayuda como terminada, pero Ángel insistió en que me quedara un rato mas, mientras el preparaba café negro para espabilarnos y un poco volver a la normalidad a Lucila
Mientras él preparaba ese rico café miraba por el amplio ventanal que daba al naciente donde los primeros rayos de luz de nuevo día que comenzaba empezaban a colarse en el ambiente
Sería mi amiga quien empezaría un juego prohibido, como si de repente hubiera recuperado la cordura vino a mi lado frente a frente me dijo mirándome a los ojos
Gracias amiga! Sos la mejor!
Se acercó más y me abrazó por la cintura, muy apretada y empezó a bailar de lado a lado una canción que solo existía en su cabeza, y volvió a decir
Sos muy linda sabes?
Yo solo me dejaba llevar pero me sentía incómoda puesto que Ángel solo era espectador, ella en un movimiento certero metió las manos por debajo de mi vestido levantándolo lo suficiente para que mi culo quedara expuesto, para decir
Ahhh!!! Pero que culo!!! Y que tanga que tenes putita rica!
Sentí vergüenza por un lado, pero también la excitación puesto que Ángel me veía como mujer, el tomó a Lucila por su antebrazo y le dijo
Basta Lucila, estás avergonzando a tu amiga! compórtate!
Pero ella retrucó
Vamos... Si siempre te gustó su culo, no me vengas con boludeces...
Um silêncio incômodo e tenso tomou conta do ambiente. Lucila tomou a iniciativa de novo e me deu um beijo eterno na boca, enfiando a língua bem fundo. Eu só não sabia o que fazer, a situação me pegou de surpresa. As mãos da minha amiga foram de novo por baixo do vestido para acariciar minha bunda, e eu só senti me molhar com toda aquela situação. Então ela puxou o noivo dela e, sem me soltar, começou a beijá-lo. Ficamos os três bem juntinhos, e senti uma das mãos do Ángel pousar na minha cintura. Foi quando Lucila tentou forçar nossos lábios a se encontrarem.Foi meu primeiro beijo com aquele homem, aquele beijo tão esperado, que parecia impossível. Descalça, fiquei na ponta dos pés e me entreguei na boca dele. Senti cada célula do meu corpo tremer e tentei fazer aquele momento durar para sempre. Eu tremia nos braços dele.
Do lado, vi pelo canto do olho Lucila deixar o vestido cair no chão e tirar a calcinha, vindo nua por trás de mim. Ela me abraçou por trás, e senti os peitos quentes dela na minha costa nua, enquanto começava a beijar meus ombros de um jeito bem gostoso. E não só isso: também senti a pica dura do Ángel se esfregando no meu baixo ventre. Eu tinha ficado no meio de um sanduíche.
Depois me viraram. Agora sentia aquela pica que eu tanto queria colada na minha bunda, e estava de frente para a minha amiga. Nossos olhares se cruzaram cheios de desejo, e nos beijamos de novo devagar. Levei minhas mãos para os peitos dela, e ela só deslizou as alças para deixar o vestido cair no chão, para que agora nossos bicos se roçassem. E não me perguntem por que eu fazia aquilo, porque nem eu mesma saberia explicar. Só senti os dedos dela se enfiarem por baixo da frente da minha calcinha para me acariciar bem fundo, a ponto de me fazer gemer demais.
O Anjo tinha saído do jogo. Ele se despido e deitado. Pude ver pela primeira vez o sexo dele como ele era: grande, bonito, e eu mordi os lábios de desejo contido.
Lucila me pegou pela mão e me levou até ele. Estava, uma de cada lado pra ser mais precisa, ajoelhadas, ela passou a ponta da língua de baixo pra cima e eu fiz o mesmo do outro lado, com nossos olhares cravados uma nos olhos da outra, tão perto que dava até pra sentir o hálito dela, e eu me derretia naquele jogo inteiro, uma vez e outra vez.
De vez em quando, nossas bocas se encontravam e nossos lábios se fundiam em beijos cheios de pecado, eu me arrepiava com a situação impensada que vivia com minha amiga, e só ficava mais molhada com tudo que acontecia.
Lucila parecia ter perdido de repente toda a bebedeira, e era quem mandava no jogo, fez eu sair de onde estava pra finalmente sentar na pica do namorado dela, não podia acreditar! Ela me servia de bandeja!
Peguei a pica do Ángel e me deixei cair devagar sobre ela, entrou pouquinho a pouquinho até eu engolir ela toda no meio de um suspiro gostoso, ele me segurava pela cintura com as mãos grandes pra me fazer ir bem fundo, até o talo, e eu comecei a me mexer com ritmo.
Ela, então, foi direto sentar na cara dele, me deu risada porque ela se mexia com luxúria e parecia sufocar o coitado do namorado.
Ela pegou minhas mãos e colocou nos peitos dela, e depois colocou as dela nos meus pra gente se acariciar mutuamente, enquanto não parava de me queimar com o olhar.
E eu simplesmente não consegui segurar meu orgasmo, é que tudo era tão perverso, me sentia tão puta, tão sapatão, tão doida...
E pra não bastar, senti um tesão fazer ele gozar também, senti a pica dele dura e as mãos apertarem minha cintura, e só continuei me mexendo enquanto falava:
Quero seu gozo! Me dá seu gozo!!!
Caí de lado exausta, estava toda suada, sem conexão...
Lucila foi entre minhas pernas e começou a chupar minha buceta de beijos, é que ela não parava de cuspir gozo e tudo aquilo era muito pornô, era o sêmen do namorado dela, mas tava na minha xereca! De onde minha amiga tinha tirado aquele lado oculto de mulher com mulher?
Mas Ángel não perdia tempo e veio direto meter em mim a boca, tava uma delícia porque ainda tinha os sucos dela impregnados e só me excitei de novo
Em segundos ficou dura como pedra e pela primeira vez eu ia ter um papel ativo no jogo, tirando a namorada dele do caminho
Vem cá... – ele falou me puxando de onde eu tava – fica de quatro, quero te comer pelo cu...
E aqui eu confesso que até aquele momento eu era virgem nessa área, não era algo que me agradasse, mas o Ángel, eu simplesmente não conseguia dizer não pra ele, então só fiz naquela vez pra agradar ele, enquanto a Lucila se acomodou de lado, num sofá grande de dois lugares, como espectadora do que viria
Ele primeiro me deu uma chupada de cu eterna e linda, como ninguém nunca tinha feito, e foi relaxante e maravilhoso, e eu só me deixei levar
Doeu, sim, mas meu prazer era dar prazer pra ele e deixei ele gozar onde quisesse
Quando terminamos, ele me beijou na boca, muito gostoso, muito romântico, e eu me desmanchei naqueles minutos, porque sabia que tudo acabava
A Lucila ia nos surpreender de novo, ela dormia tranquilamente espalhada no sofá, até roncando sossegada
A gente se olhou e não conseguiu evitar sorrir com a situação louca, fui no banheiro me higienizar, e quando saí ele se ofereceu pra me levar em casa, mas agradeci, o sol já tava alto e o lugar dele era do lado da mina dele
Peguei um táxi, e na viagem fiquei sozinha com meus pensamentos, e quis morrer, que porra eu tinha feito? Como eu tinha permitido aquilo? Como ia desfazer o que foi feito? Se eu tinha ficado íntima com meu amor proibido, se ele era o homem da minha melhor amiga, e minha amiga... como olhar uma pra outra e falar daquele momento lésbico, nossos beijos, nossas bucetas nuas agora estariam presentes pra sempre, e em cada cruzada de olhares, os fantasmas de tudo que a gente tinha feito estariam sempre rondando o ambiente
Uns dias depois, pra minha surpresa, foi o Ángel quem me escreveu e pediu pra gente se encontrar por causa do que tinha rolado, eu tava tão arrependida que nem queria responder ele, mas ele insistiu uma e outra vez, e bom, não era qualquer um, era o Anjo
A gente se encontrou num bar perdido, meio escondido, eu tava morrendo de vergonha do que ia rolar, nem conseguia imaginar olhar nos olhos dele, porque eu não era uma puta qualquer, e o que eu tinha deixado acontecer era só por causa do amor inconfessável que sentia por ele
Pra minha surpresa, ele também não tava confortável, pra ele também tudo tinha sido jogada do destino, e eu consegui relaxar com o sorriso dele
A gente conversou, e eu percebi nas palavras dele que, pela primeira vez, ele conseguia enxergar tudo com mais clareza, ele tinha descoberto meu segredo e, finalmente, minhas defesas caíram...
Naquela tarde, a partir daquele bar, a gente ia terminar do jeito mais inesperado num motel transando, e sim, talvez eu fosse me enganar de novo
Viriam meses em que eu viveria entre o céu e o inferno, o relacionamento dos dois tinha entrado numa pausa inexplicável pra Lucila, claro, ela não sabia que eu era a causa, porque o sexo entre o noivo dela e a melhor amiga virou rotina
E era uma merda total, porque eu me entregava de corpo e alma pro Anjo, não conseguia evitar, e só pedia pra ele não partir meu coração, porque em cada encontro a gente jurava um adeus, por causa do que tava fazendo com a Lucila, mas sempre tinha um novo encontro pela frente
Chegaria o dia em que as coisas dariam uma nova virada, o Anjo tinha se apaixonado por mim, loucuras do destino
Eu me vi numa situação difícil, o caminho se dividia e eu só podia escolher um: voltar a chorar em silêncio pelo homem que eu amava, deixar eles seguirem a vida de casal e dar pra sempre um sorriso falso, ou lutar por esse amor platônico com unhas e dentes, ficar com a melhor parte, mesmo que isso significasse ganhar o ódio eterno da minha alma gêmea, porque era isso que a Lucila era, e qualquer uma das duas opções traria consequências
Obviamente eu escolhi um caminho, e vou me reservar o direito de não contar qual foi, e o que aconteceu, deixo o final em aberto, pra vocês tirarem suas próprias conclusões, ou seguirem o caminho que acharem que era lógico ter seguido.
Se você gostou dessa história, pode me escrever com o título MELHORES AMIGAS para dulces.placeres@live.com
dulces.placeres@live.com
0 comentários - Melhores amigas gostosas