
Karen la Hija del Pastor Capitulo 3
Desde su ventana Karen miraba hacia su cabañita de madera el lugar donde la habían hecho mujer, la mocosa solo sintió una extraña nostalgia al ver que ese hombre grande y obeso que arreglaba el jardín le había hecho sentir bien rico y con la inminente llegada de sus Padres quizás ahora hasta cuando no iba a poder gozar de aquel terrible aparato con el que la habían perforado tan rico por su concha a lo mejor ya no la escupirían ni tampoco le pegarían por un buen tiempo…que lamentable!! pensaba la nena, hasta que unos suaves golpes tocaron a su puerta.
--Karen, llegamooos!! , Hija estas ahí!!, le hablaba su padre.
Karen salió de su habitación y se dirigió a la sala de estar en donde la esperaban sus padres, luego de los saludos correspondientes y de recibir unos presentes que le habían traído de su viaje empezó el tema espinudo:
--Bueno hija lo de tu ingreso a la Universidad es un tema que se puede arreglar en cualquier momento, hay muchas instituciones de tan buen prestigio como en la que tu deseabas estudiar eso lo veremos después, ahora tenemos que darte una gran noticia, termino diciendo Eduardo su padre, conjuntamente con la familia Almarza que también son Testigos de Jehová tienen un hijo de tu edad hemos decidido que es buena hora para que tu y su hijo contrajeran Matrimonio y le comento de principio a fin lo que habían convenido con la familia Almarza.
Karen quedo estupefacta con la noticia que le acababa de dar su padre, y se percató también que más que una noticia era una orden, miraba con ojos penetrantes a su madre a ver que decía ella al respecto, pero Andrea quizás en otras circunstancias hubiera socorrido a su hijita, pero, no le quedaban ganas de contradecir a su marido, eso era lo que menos quería en estos momentos, y solo pudo aportar:
--Hija tu padre ya ha tomado la decisión!!... y debes acatarla!!, lo hacemos por tu bien y por tu futuro!!, fue lo único que se atrevió a decir la rubia.
Karen quien se había ataviado con uno de sus deliciosos vestidos que le llegaban hasta la mitad de sus torneados muslos, se fue parando lentamente para mirar con esos hermosos ojos azules a sus dos progenitores, esperando una explicación del por qué, pero con lo único que se encontró fue con un rotundo silencio por parte de ambos, quiso articular alguna palabra, pero de su garganta estas no salían, se fue en silencio y perpleja en dirección a su habitación y se encerró en ella.
La nena lloraba por lo que le acababan de notificar se tendría que casar en tres meses y se preguntaba qué pasaría ahora con ella, con sus estudios, con don Pricilooooh!!!, en esto último se detuvo un instante, y al volverlo a meditar un fuerte dolor atravesó su corazón ahora lloraba doloridamente, en solo pensar en el horripilante viejo y en esos días en que habían compartido cama, su corazón más se le apretaba y no paraba de llorar amargamente.
La noticia del casamiento de Karen tomo por sorpresa al vejete, se preguntaba como lo iba a hacer ahora?, solo se habían acostado en tres oportunidades, y él ya estaba añorando pasar una noche entera con la nena. No la veía desde que habían llegado sus padres, También ya había descartado la opción de que quizás la nena lo hubiese acusado con sus padres porque si hubiese sido así, ya lo habrían corrido desde hace un buen rato, necesitaba verla, hablar con ella, quería saber que pensaba de su casamiento además de aclararle que si ella se casaba, él se iría de jardinero adonde ella viviese para poder seguir culiandosela, y además que le haría saber que por parte de él no habría problema en que se casara pero con la condición de que el primer hijo tenía que ser de él.
La imagen de la madre de Karen tenían vuelto loco al viejo Pricilo, pero sabía que la situación estaba rara en la casa, lo del casamiento de su putita lo había sabido por una conversación que escucho a los padres de ella, pero estaba claro que algo andaba mal por lo que prefirió en irse con cuidado con la rubia, primero tenía que recuperar a Karen y luego vería como estaba el camino para seguir con Andrea, tal como lo había pensado desde el principio. Estos eran los pensamientos del vejete mientras arreglaba el ante jardín de la casa, ya que le habían notificado que hoy Sábado venían importantes visitas, entre ellas el famoso novio con toda su familia, y don Urias que era el Patriarca de la comunidad de Testigos de Jehová de las que eran fanáticos la familia de Karen.
La casa de los Zabala se llenó de gentes, la familia de don José Almarza era numerosa, los novios eran los más callados en aquella familiar ceremonia, y casi no se hablaron, si bien la niña Karen había aceptado casi por obligación el noviazgo con Ignacio, ella lo rehuía, la daba vergüenza mirarlo a la cara, lo conocía desde que eran niños y ella que ahora algo sabia de hombres estaba consciente de que él era muy apuesto, y también asumía muy bien qué clase de joven era ella ahora, después de haberse estado revolcando con un viejo horripilante y hediondo y que además era todo lo opuesto a su ahora novio.
Ya casi en la media noche después del cóctel, don Urias se mandó un fenomenal discurso, en donde destacaba todos los logros obtenidos por Ignacio en el extranjero, de cómo esta joven pareja se enfrentarían hacia el futuro con las bendiciones de todos los presentes, el buen ejemplo que serían ellos para las futuras generaciones de la decente congregación y de la suerte que tenía el novio de llevarse a tan pura, casta y virgen fémina reservada por el omnipotente solo para él.
El discurso continuaba, pero en la mente de Karen solo se le quedaron grabadas las palabras de don Urias: “llevarse a tan pura, casta y virgen fémina,”, “llevarse a tan pura, casta y virgen fémina”…, por lo que de pronto pensó --¿Y si se da cuenta? ¿Y si se da cuenta que ya no soy tan pura casta y virgen? Ohhh por dios!!, pensaba la consternada muchacha y que voy a hacer ahora!! Existiría alguna forma en que un hombre no se dé cuenta si una mujer no es virgen? A quien se lo podría preguntar?
La reunión familiar ya terminaba y cuando don Urias ya se aprontaba para salir a subirse a su moderno auto, fue alcanzado por Karen, el viejo flaco la noto sumamente nerviosa…
--Don Urias necesito consejo… necesito hablar con Ud!., le dijo Karen con su expresión que se dejaba ver a muestras claras que una gran preocupación la acongojaba. El viejo flaco se dio cuenta de esta situación y muy solicito le respondió…
--Claro que podemos hablar, dime en que te puedo ayudar mi pequeña, -Ehhh, se trata de mi casamiento, necesito consejos…
-Muy bien!! Mañana Sabado a las 06.00 estaré, siempre será un gusto para mí el poder aconsejarte, termino diciendo el abominable sujeto quien a la vez aprovecho la situación para acariciarle en forma paternal la suavidad de sus mejillas con una de sus heladas manos.
--Gracias don Urias!!, entonces a las 06.00 pm. Esto último fue escuchado por Eduardo a quien le pareció estupendo que su hija buscara consejo con don Urias el máximo exponente de los Testigos de Jehova, quien mejor que él pensó, ya que al parecer Karen ya estaba tomando en serio su noviazgo.
Don Urias acababa de despachar al grupo de jóvenes que en forma voluntaria se habían ofrecido para salir a cumplir una de las tantas obras benéficas que ahí se realizaban, solo le quedaba por esperar a Karen para ver de qué se trataba el asunto que ella quería tratar con él, con solo pensar que estaría a solas con tan encantadora jovencita y aun que esto fuera solo conversando y sumado a que ella era hija de la mujer con la que casi llega a tener un verdadero encuentro sexual, lo tenían en un estado muy parecido a la excitación, además que reconocía que Karen tenía un cuerpo espectacular, era tan hermosa como su madre, pero él la había formado desde niña, sabía que la jovenzuela era integra en sus emociones.
La vio bajarse del taxi miro como sus portentosas piernas se delineaban a la perfección entalladas en esos ajustadísimos jeans de color azul, estos daban la impresión en que en cualquier momento reventarían, lo que no sabía el viejo cadavérico ni nosotros tampoco, era que los ajustados pantalones de Karen nunca le habían quedado ajustados, o sea, esa era su figura natural y propiamente tal!!.
--Y bien de que se trata el asunto, le pregunto el vejestorio que era la viva copia del Sr. Montgomery Burns de los Simpson una vez que se sentó al lado de Karen--Necesito orientación, le respondió mirándolo fijamente con sus penetrantes ojos azules, que a pesar de la seguridad con la que intentaba hablar, el viejo flacuchento igual se daba cuenta de que había algo que la hacía sentirse insegura.
-Mire he estado pensando y solo por curiosidad, me gustaría saber si siempre un hombre se dará cuenta si con la mujer con la que esta… Karen intentaba medir bien sus palabras…,--ella habrá estado con otro hombre antes que con él?… me refiero a lo sexual…o algo así, termino diciendo la ingenua de Karen. Ya estaba se lo había preguntado y de una!! pensaba, ahora vería que le contestaba don Urias.
Don Urias se quedó sin aire ante el tipo de pregunta que le estaba haciendo Karen, pensó en pedirle que se lo repitiera, pero con lo astuto que era pensó en darle la respuesta de la forma lo más normal posible , ya que intuyo casi en el acto que aquí algo raro estaba pasando, se paró haciéndose como si estuviera meditando en la consulta que le hacían, paseo de lado a lado en su oficina , moviendo una de sus manos en forma notoria en uno de los bolsillos de su pantalón, el silencio ya estaba poniendo aún más nerviosa a la joven
--Es importante para ti saberlo pequeña!?, don Urias ya estaba temblando, le excitaba tener aquel tipo de conversación con la hija de Andrea, la nena más buenota de su congregación….
-Si, contesto le contesto al final, el miserable vejete ya tenía la vaga idea de que quizás él podría sacar un buen provecho de toda esa conversación que tenía con la hermosa y cándida jovencita, --Un hombre siempre se dará cuenta cuando una mujer ha estado… o más bien dicho… se ha pro creado con otro hombre antes.
--Es por ello la gran importancia de que una hermosa jovencita debe siempre cuidar su castidad, virginidad y pureza, como es tu caso mi niña, pues imagínate la reacción que tendría tu esposo en la primera noche de casados si él se diera cuenta que su recién casada ya no tiene nada para entregarle ni ofrecerle, te lo imaginas? Supondría al instante que esta se ha revolcado con otro antes que con el… e imagínate las nefastas consecuencias para la familia de ambos, sobre todo para el padre y la madre de la mujer, la innombrable vergüenza para el resto de la sociedad y la gran desilusión que ellos sentirían por el hecho de haber confiado a ojos cerrados en su hija…
La mente de don Urias trabajaba a mil ya quería escuchar de la propia boca de la joven que ella ya no era virgen y el solo hecho de ya imaginárselo poco a poco lo estaba empezando a calentar. Muy presto se fue a sentar al lado de la joven quien ahora ya lloraba desconsoladamente, sin más se puso a consolarla como también aprovechándose de su estado emocional darse a manosearla,
--Tranquila jovencita, le dijo abrazándola paternalmente, en donde aprovecho de posar una de sus arrugadas manos justo entre la cadera de la nena y el nacimiento de una nalga, --Ya verás que todo estará bien, cuéntaselo todo a don Urias y veras que buscaremos una solución a todo esto… Con estas palabras Karen más lloraba por la vergüenza, se daba cuenta que su preceptor espiritual ya sabía la verdad y ella con su propio llanto se lo confirmaba.
Con esto el libido y la morbosidad contenida de don Urias, comenzaban a revolucionar el ardiente y lujurioso temperamento del hombre, quien ya maquinaba la estrategia para usar esta situación a plena conveniencia sexual para el mismo.
--Claro que te ayudare jovencita, le decía el capo de los testigos de jehova a la vez que le acariciaba sus cabellos y cara, --Solo necesito que me lo cuentes todo, y con toda seguridad podre ayudarte, pero no debes omitir nada, necesito saber hasta el último detalle, así podre buscar una buena solución para el problema en el cual estas metida…vamos dime con quien te acostaste?, le pregunto ya abiertamente,
Karen meditaba que palabras ocuparía para contarle a su mentor, las aberrantes y degeneradas sesiones de sexo que había mantenido ella con el viejo jardinero don Pricilo en la ausencia de sus padres, pero ya estaba casi todo dado, si quería que don Urias la ayudara se lo tenía que contar, así que ya no quedándole más opción comenzó con su relato.
--Todo ocurrió la semana pasada, Snifff, estaba yo en mi casa y cuando me quise ir a bañar snifff, a la piscina atrás en el patio de mi casa, y ahí estaba aquel hombre que nos trabaja de jardinero solo hace algún tiempo, snifff, entonces snifff………
Don Urias escuchaba como un enajenado todo lo que aquella tierna jovencita le estaba contando sin ningún tipo de restricción, claro que no en una forma erótica, pero la situación lo tenía más que caliente, y aun que ella había omitido el nombre del supuesto amante o violador, él ya sabía de quien se trataba y por dentro se reía de la astucia y decisión de uno de sus antiguos amigos, y pensaba: “Pricilo este viejo de mierda caliente, nunca deja de sorprenderme jajaja, ya arreglaremos cuentas”.
-Increíble!! Y ese primer día, me decías que estuvieron restregándose desde la tarde y después por toda la noche juntos?--Siii, pero yo no quería el me obligooo, Snifff.
-Después veremos eso y la segunda vez, vamos cuéntame………--No mientas!!, Te tragaste su semennn!!......, sigue sigue….., cuéntame l
Karen se lo conto todo, claro que no con soeces palabras, pero don Urias estaba eufórico con la increíble historia que había escuchado, y ya sentía que no tenía que por qué tener tantas consideraciones con la mujer que estaba en su oficina, con lo que le había narrado la hija de su Andrea cualquiera de sus putas de lujo quedaban chicas al lado de Karen, pero si quería conseguir algo de aquella inusual oportunidad que se le estaba dando con tan deleitable hembra, por ahora debería seguir guardando las apariencias, pero ya lo tenía decidido, si no había podido acostarse con la madre, ahora lo haría con su hija, ella pagaría por los numerosos desaires sufridos por él y por culpa de Andrea y esta misma noche lo haría, solo tenía que actuar bien para que Karen no sospechara nada.
--Estoy totalmente arrepentida don Urias!!, exclamaba Karen, --Por favor dígame que tiene una solución para mi situación, ese hombre me obligo a hacerlo con él, mentía Karen ya que sabia y se acordaba muy bien que en casi todas las sesiones de apareamiento que sostuvo con don Pricilo, ella se había mostrado muy complaciente a la hora de abrir sus piernas, sobre todo en la última vez que estuvo con el vejete, pero por ahora lo único que ansiaba la nena era salir del problema.
--Está bien te ayudare!, pero debes prometerme que me harás caso en todo lo que te pida desde ahora, por muy extrañas que te parezcan algunas situaciones, y ya verás que para mañana todos tus problemas se habrán terminado.
--Estoy seguro de ello, contesto el cadavérico Urias ya sobándose las manos y con su huesuda verga aprontándose para probar los dulces manjares que le brindarían la delicada intimidad de la hija de Andrea, su gran amor e hija también de Eduardo, su primer ministro. Ahora era la oportunidad, se vengaría de él y de su brillante vida.
Salieron de las dependencias de la congregación y abordaron el modernísimo auto de don Urias, el viejo antes de salir de su oficina y sin que la nena se diera cuenta se mandó tres viagras, le importaba una verga morirse de para cardiaco pues si esto sucedía seria entre los muslos de una bella y joven mujer. Mientras el egoísta vejete manejaba no podía dejar de mirar de reojo las torneadas piernas de la mocosa, ya se la estaba imaginando con ellas abiertas y sin nada de ropa.
--Karen, le dijo don Urias, --Llama a tus padres y diles que te quedaras en la actividad de la congregación, y que esta durara toda lo noche, le solicito el alto y delgado viejo, si te pone algún problema dile que me llame y que yo le explico, termino diciendo.
La joven noto que se detenían en una especie de peaje en donde don Urias estaba pagando algo y le daban unas llaves y un tiket. --Noche completa, dijo don Urias casi en un susurro--Bien, vamos adentro le insto don Urias, --Allí espera mi contacto…
El primero en entrar fue don Urias, Karen lo secundo y fue cuando se cerró la puerta. La nena quedo impresionada, pero lo más insólito de todo era la inmensa y colosal cama con forma de corazón enfundada --Don Urias y su conocido dónde está?, le pregunto un poco preocupada, ya que aún le creía la farsa al rancio y vetusto hombre.
El hombre tomo un poco de aire y determino que ya era hora de dejar a un lado las apariencias, actuaría como lo que él siempre había sido y como lo hacía cuando estaba con sus putas, con Andrea era distinto y un caso aparte, a ella la veía como su amor platónico del cual siempre estuvo vedado, pero esta pendeja solo lo calentaba y el ser hija de su amada le aumentaban los niveles de libido y morbosidad, reconocía que la muchacha era realmente hermosa para los ojos de cualquiera pero con las revelaciones descubiertas en ese día no se podía andar con remilgos, tenía que tomarla sin ningún tipo de miramientos hacia ella, y en el fondo sabía que la joven igual lo había defraudado, por eso ahora tenía que pagar su debilidad de la misma forma en que ella ya lo había hecho, esto le daba más seguridad. Comenzaba el chantaje…
--No hay ningún amigo!... Mentí!!…, le dijo de una y abiertamente, --Mira pequeña zorra!!, aquí hemos venido para que te abras de patas y folles conmigo!! Tal como lo hiciste con Pricilo!!, le aclaraba la situación el abominable hombre.
--Claro que lo conozco a ese sinvergüenza!!, aparte de deberme dinero fuimos muy amigos, jajaja, eso te sorprende?
--Don Urias!! Ud. no puede hacerme estooo!!, le decía Karen totalmente atontada por el drástico cambio de personalidad que había tomado aquel hombre, que para ella había sido su ejemplo prácticamente por toda su vida. Y que más encima ya veía en su hundida mirada el fulgor desesperado y furioso del deseo lujurioso y mal sano, el mismo que había visto en los porcinos ojos de don Pricilo en la primera vez que se lo metió.
--Claro que te hare todo lo que yo quiera, si para eso hemos venido a este hotel alojamineto putita!!, si eres exactamente como a mí me gustan jajaja!!, no sabes los deseos que te he tenido desde la primera vez que me di cuenta que ya te habían crecido las tetas!!, y ahora se me cumplen mis sueños…
--Pero mi padre…
--Ahh si, tu padre!!, le interrumpió el huesudo, --Él es un extraño caso, es el más estúpido de todos, jajaja, pero no lo culpo al principio yo también creía en todo esto de la decencia, pero me di cuenta que es una farsa, te doy un ejemplo?...mírate a ti misma, no me vas a salir con que eres una niña decente después de todo lo que me contaste, porque ni las putas se tragan el semen o se dejan encular por un hombre si no es por una fuerte suma de dinero, y tú lo haces gratis, así que no me vengas con tus estupideces y comienza a sacarte la ropa.
--Pero yo no haré nada con Ud.…, le dijo Karen totalmente asustada y que lentamente comenzó a retroceder en dirección hacia la puerta de la habitación.
--Está bien, le dijo el hombre,-- Vete si quieres, pero en este mismo momento voy a citar a reunión a la familia de don José, a tus padres y al mismo Pricilo , y les enseñare tu relato que tengo aquí en mi teléfono, quiero verle la cara a Eduardito cuando escuche la parte de tu enculamiento, jajaja, como se reirán con la función que les voy a dar, y lógico que después te las tendrás que ver con tu amante, ya que él no te aguantara que lo andes haciendo hacer el ridículo, pero el que más me preocupa es Eduardo, te imaginas su reacción cuando le notifique que debe abandonar la congregación por la culpa de la Zorra de su hija?, -- Vamos elige!!, …--Te vas o te quedas!!, retumbo la voz de don Urias que le salió como de Ultratumba.
--Mira para que estés más tranquila, esto va a ser como un secretito entre nosotros, el viejo ya resoplaba de calentura, en poco rato estaría clavado a esas apetitosas y juveniles carnes que estaban justo delante de él, --Desde ahora tu culiaras conmigo en forma confidencial, serás mi amante y me conformare con un día a la semana, tu veras la forma en que te las arreglaras para desaparecerte por 24 horas de tu casa, puedes usar a la congregación si quieres y si me cumples de buena forma yo no diré nada de lo que tú ya me contaste, además que mi propuesta de ayudarte en el caso que surgieran problemas en tu futuro matrimonio con Ignacio, aún sigue en pie.
A continuación los huesudos dedos de don Urias ya habían desabrochado sus jeans y ahora le estaba bajando el cierre de estos. Karen no podía mirar para ningún lado, lugar adonde posaba su mirada veía reflejada su propia imagen siendo desnudada por ese antinatural hombre de don Urias, y ver esa enorme cama con forma de corazón la destrozaban ya que sabía muy bien lo que tendría que hacer con don Urias una vez que ya estuvieran acostados en ella.
Don Urias ya la había despojado de sus ropas la tenía solamente con su fina ropa interior de color blanca, Karen no sabía qué hacer ni de qué manera comportarse, Sentía las heladas manos del muerto que la recorrían por todo su cuerpo, sintió como este le destrabo su sujetador y la despojo de este quedando sus hermosos senos a plena voluntad de aquel nuevo sátiro que abusaba de su ingenuidad, mantenía sus ojos cerrados no quería verle la cara a ese monstruoso hombre que justo en este momento abría sus huesudas mandíbulas para chuparle una de sus carnosas y duras tetas, hubiese querido luchar, huir, pero adonde!!, y las consecuencias que eso implicaría, estaba perdida!
Don Urias chupaba y lamia como ternero aquellas juveniles tetas, recordaba que en una ocasión hasta había pagado en dólares para que le trajeran una puta más joven y aun así esta que estaba chupando ahora estaba mucho mejor que cualquiera de todas las costosas meretrices con las cuales él había estado, sentía que su verga estaba por estallar, los viagras ingeridos ya estaban haciendo su trabajo.
A Karen le dolían sus pechos por las profundas succiones que ese raquítico le estaba dando a sus pequeños pezones, el hombre poco a poco fue bajando por el tierno y suave cuerpo de la nena quien solo lo dejaba hacer, ella solo mantenía sus ojos cerrados se sentía como si estuviera en el mismísimo infierno, le llegó la hora a sus pequeños calzoncitos blancos, los cuales fueron retirados y doblados por el mismo don Urias que con extrema delicadeza los dejo sobre una pequeña mesita que adornaba la lujuriosa habitación, como si estos fueran parte de un gran tesoro al cual a él le habían encomendado resguardar.
Don Urias pensó que se moriría ahí mismo, ahora que la veía en semejante estado natural en que Dios la envió a este mundo, cayó en cuenta que estaba arrodillado a los pies de la mujer más hermosa que había visto en su vida y con ella completamente desnuda, pero que clase de cuerpo y que coño se gasta esta pendeja!! Se decía para el mismo.
Una vez terminada la desquiciante inspección a tal grácil y esbelta anatomía, el viejo Urias tomo con mucha delicadeza una de las piernas de aquella semi diosa, en ese momento Karen abrió sus ojos para ver que se disponía a hacer aquel desmadejado hombre, y este todo un Gentleman dijo, --Con permiso, a la vez que hacía que Karen posara uno de sus suaves muslos en uno de los hombros de él, para así comenzar a dar la mejor comida de zorra que hasta ese minuto le había propinado a alguna mujer.
Don Urias estaba con pómulos, nariz, boca y lengua enterrado en la panocha de la nena, lamiendo y chupando todo lo que podía, Karen quien estaba siendo tomada por asalto, no quería tener nada de participación en aquella degenerada sesión de sexo no deseado, se tuvo que agarrar de la calva cabeza del hombre para no caerse y aunque ella no quisiera igual podía sentir la juguetona lengua de don Urias al interior de su ranura, sentía como esta lengüeteaba por los bordes de su tibia rendija intima, lamia sus pelitos como peinándolos hacia un lado y luego hacia el otro, para luego introducirse en esta misma hasta puntos indeterminados por ella.
A todo esto debido a los desesperados movimientos que hacia don Urias, en el afán de querer abarcar con su boca todos los rincones de aquella rica zorrita que se estaba comiendo y sumado a los movimientos que también hacia Karen aun de pie y para no caerse, ella había quedado en una posición que daba la impresión de estar ella casi sentada en la boca y hombros del hombre, con sus bellas piernas semi flectadas y siempre agarrada de la pelada cabeza de aquel horrendo personaje que parecía sacado de algún cuento de zombis.
Karen veía su propia imagen desnuda en distintos ángulos, hacia donde mirara se chocaba con un espejo que la daba a entender y que le decían burlonamente que a ella le estaban chupando la zorra de esta forma y de esta otra también, lascivas imágenes que la destrozaban aún más, el viejo ya llevaba unos buenos minutos comiéndosela por su pequeña rendija, cuando de pronto empezó a sentir que este venia subiendo por las carnes de su vientre, lamiendo y avasallando todo a su paso con aquella inquieta lengua que había sentido al interior de su intimidad.
La nena esperaba expectante y ya sentía nauseas de lo que se veía venir, don Urias ya venía a la altura de sus duras tetas, paso y se entretuvo por un rato lamiendo entre su cuello y oreja dejando esta última toda ensalivada, situación que le causaron los ya conocidos escalofríos al cuerpo desnudo de aquella joven que se encontraba nuevamente en contra de su voluntad dejándose hacer por otro viejo aprovechador, que lo único que quería en este momento era mandárselo a guardar.
Y los repugnantes presagios de Karen se cumplieron ahora don Urias buscaba con su boca los labios de ella, hasta que se encontraron, la nena intentaba por todos los medios posibles correr su cara, mantenía fuertemente sus mandíbulas bien cerradas, pero a don Urias eso no le importaba se conformaba con lamérselos, ensalivárselos, y hasta le gargajeo en su rostro para después el mismo desparramar toda su propia saliva a los distintos rincones de la cara de la joven.
De un brusco empujón fue arrojada a la cama con forma de corazón, la blancura del cuerpo de Karen resaltaba con el rojo de las cobijas, sus gráciles extremidades temblaban por lo que se veía venir, su respiración se agitaba a medida que pasaban los segundos, ya no habría vuelta, el viejo Urias en estos momentos se comenzaba a desvestir, para luego dar paso a la segura copulación entre ambos.
--Que te parece mi aspecto zorra de mierdaaaa!!??, no es una maravilla, el único problema es que de niño padecí de una extraña enfermedad que nunca dejo que mi cuerpo engordara ni un solo gramo, solo lo suficiente para poder mantenerme con vida, jajajaja, pero espera a ver mi verga y de seguro que esta si te encantara, te voy a hacer ver las estrellas putita, porque la tranca que me gasto esa si es de lo más normal del mundo, después ansiaras que llegue el día de nuestros encuentros para venir a acostarte con el buen flaco de Urias jajaja!!, y en una de esas, lo más seguro es que hasta dejes a Pricilo y a tu futuro esposo, solo te tienes que acostumbrar a vencer ese profundo asco que de seguro ya estas sintiendo y ver mi fea cara… y veras que ya no va a ser tan malo, jajaja!!.
Terminando de decir esto último don Urias ya lo tenía decidido, se la iba a violar. Su mirada tropezó con la hiniesta verga palpitante que este tenía, y no pudo evitar hacer una rápida comparación con la de su buen don Pricilo.
Pensó que esta nueva verga que se dejaba ver ante su azulada mirada, no era tan gruesa, pero su longitud era muy parecida y esta era mucho más nerviada y con los mismos ríos desquiciantes de hinchadas venas de múltiples colores e igual de palpitante, los pelos de la base eran totalmente blancos.
Cuando lo vio venir a subirse a la cama con la insana seguridad e intención de tomar lo que prácticamente ya era de él, Karen comenzó una franca huida, pero el desastroso viejo flaco de don Urias la alcanzo a agarrar por unas de sus piernas y la jalo con fuerzas hacia el centro del corazón que la hacía de cama amatoria, con claras intenciones de que se lo iba a meter.
Karen había sido sorprendida e inmovilizada por un abrazo rudo y poderoso, a la vez que se preguntaba que como esa calamidad humana podría tener tanta fuerza, la ósea humanidad de don Urias aplastaba fuertemente su delicado cuerpo, a la vez que al notar sus prominentes huesos clavárseles en diferentes partes de su cuerpo le producían dolor.
Don Urias, no ajeno a esto y con una caliente rapidez sumado a la terrible excitación provocada por el contacto con las suavidades de aquella juvenil y asustada hembra, tomó a la fuerza la posesión de sus más secretos e íntimos encantos y preso de su odiosa y contenida lujuria metió toda su parada y tiesa verga en el cuerpo de su nueva joven manceba, ensartándosela en su totalidad, Karen lo recibió en toda su longitud y grosor con auténticas demostraciones de rechazo, aversión y repugnancia. En la cama con forma de corazón se libraba una feroz lucha entre dos contendientes, en la que cada uno desempeñaba un papel muy diferente uno del otro.
El violador, igualmente enardecido y aireado por las dificultades que le presentaba su víctima a la realización satisfactoria de su invasión y esto sumado a las exquisitas sensaciones que estaba experimentando en el salvaje enfrentamiento cuerpo a cuerpo con una de sus más bellas discípulas, le enterraba su tiesa herramienta de carne en la lasciva y jugosa ranura que tenía la nena entre medio de sus bellas piernas, intentaba por medio de ansiosas y brutales aserruchadas de retrasar la inminente pero copiosa y abundante descarga de semen que se aproximaba, el cual lo desparramaría al interior del cuerpo de la jovencita.
Don Urias se la dejaba ir de una y lo más profundo que podía, como también de vez en cuando se la metía y sacaba lentamente intentando de experimentar al máximo ese gratificante gozo que le proporcionaba su verga al rosarse con las cálidas carnes de la vagina de la jovencita. Ya llevaban unos buenos minutos en esta tarea.
Mientras tanto el cuerpo de Karen quien a duras penas había vencido las sensaciones de repulsión al ver y sentir al esquelético viejo encima de su cuerpo metiéndole su inmundicia de verga, y debido a su nuevo temperamento adquirido después de los tres encamamientos que ya había tenido con don Pricilo antes de esta nueva lucha sexual, estaba comenzando a sentir esos gratificantes escalofríos que se apoderaban poco a poco de su ardiente estado emocional, mientras la ensartaban, la pobre se daba el tiempo de pensar en la persona la cual la estaba apuntalando, era don Urias!! Qué pasaría si ahora este viejo cadavérico la llegase a dejar embarazada?, se preguntaba para sí misma, él era su mentor espiritual, ella no podía de darse el lujo de dejarse preñar por él ni menos entregarse a disfrutar como ya lo había hecho con don Pricilo, pero aun así las potentes clavadas de verga que le asestaban en estos momentos ya estaban comenzando a provocar estragos en su delineado cuerpo, ya que en estos mismos momentos sentía la imperiosa necesidad de comenzar a contonearse.
Karen ya se daba cuenta de lo que le estaba haciendo don Urias se sentía muy rico y gratificante para su mente y cuerpo, pensó en menearse solo un poquito, para comprobar ella misma si esto era igual de placentero como lo había sido con don Pricilo, y adivinen, Error!!
No tuvo la fuerza de voluntad necesaria como para aguantar las ganas de ella también comenzar a moverse y menearse de la misma forma en que la estaban poseyendo, primero la nena lo hacía muy despacito, pero por cada movimiento que ella hacía con sus caderas, las sensaciones se iban notando aún más placenteras, gradualmente la hembra se fue entregando a los placeres de la carne, y luego de varios minutos en que la pareja daba la impresión de estar apareándose como los animales ahora la pareja ya estaban sencillamente culiando con todas las de la ley, o como Dios manda!!
Mientras más pensaba en las nefastas consecuencias de lo que podría pasar con lo que ella estaba haciendo, más se perdía en las confusas nebulosas de la pro creación, y estas aberraciones en vez de espantarla , más la prendían y calentaban, el solo hecho de pensar en aventurase en correr esos riesgos, más fuerte se movía y meneaba, por lo que decidió en esmerarse y gozar a plenitud de todas las insanas oleadas de calentura que su propia naturaleza lujuriosa iban despertando en ella, y esto acrecentado a las ansiosas clavadas a las cuales estaba siendo sometida.
Karen ahora también correspondía en un acto de natural y autentico instinto animal por parte de ella y que a pesar de la antinatural y fea imagen del hombre que en estos momentos la estaba sometiendo sexualmente y por la ardiente fricción que le causaban las palpitaciones de semejante tranca al interior de su vientre, estas igual le amenazaban con traicionarla, su azulada mirada estaba perdida y vidriosa hacia cualquier punto de esa horrenda y sucia habitación de motel, hasta que a continuación y con desmesuradas convulsiones en sus órganos y con su respiración más que acelerada, se rindió y se sometió a tan vil violación a su exquisito cuerpo, ahora ya dejaba de ser Karen ahora era la hembra la que comenzaba a actuar y decidir por ella, ya no le preocuparon las probables consecuencias del coito y descargo desde su misma intimidad, un derrame de su propia esencia natural sobre el hinchado palo de carne que tan deliciosamente le estaban metiendo al interior de su cuerpo y en contra de su voluntad.
Don Urias por su parte nadaba en un mar de placeres jamás imaginados que podrían existir, tenía plena conciencia de a quien se estaba culiando, era la hija de su amada Andrea y de su discípulo testigo de jehova Eduardo Zavala, esto era un sueño del cual no quería despertar jamás, por lo que decidió aminorar la velocidad de sus acometidas, ya se había percatado del orgasmo contenido que había sufrido su bella adversaria.
El lento y cadencioso mete y saca de su verga en el cuerpo de aquella juvenil diosa fue provocando el aumento gradual de la calentura y lascivia de nuestra dulce Karen, quien ya estaba casi gozando de aquella nueva violación sufrida y provocada a causa de su ingenuidad. La necesidad por mover y menear sus caderas ya la tenían casi superada, su cuerpo se lo exigía y demandaba, ya no disimulaba nada, ahora sencillamente estaba dedicada a culiar y a que se la culiaran.
Karen ya hacia desquiciantes movimientos ondulatorios con sus ancas y caderas, los cuales hicieron que don Urias cayera en un estado similar al ataque cardiaco, el corazón le latía a cien por hora, a la vez que comenzó a darle la cacha más caliente y brutal que jamás en su vida le haya dado a mujer alguna, le daba estocadas, empujaba, embestía, y la apuntalaba para luego retirarse hasta dejar ver la ancha cabeza enrojecida de su erecta y parada verga junto a los rosados y delicados labios vaginales de Karen, para luego volver a metérselo hasta las más íntimas profundidades de sus entrañas, los canosos pendejos que le nacían en el vientre ya se enredaban con la suave y escasa población de tímidos y sedosos pelitos íntimos que cubrían el nacimiento de la vagina de la fémina, hasta que muy en contra de su voluntad por parte de ella todavía, unos leves gemidos entrecortados acusaron el auténtico placer que ella y su cuerpo ya estaban sintiendo desde hace un buen rato.
De nuevo se la estaban follando a la fuerza y bajo chantajes y con ella gozando como una perra en estado de leva, el ganador nuevamente era un viejo extremadamente feo y mientras le metían un viejo miembro masculino, envainándoselo hasta las raíces en su delicado cuerpo, ella solo se dedicaba a ondular con su cintura y manteniendo sus poderosos muslos bien abiertos.

Ahora lo contemplaba con una perdida mirada de calentura, le miraba su feo rostro, estudiaba sus sobresalientes y huesudos pómulos, fue en esto que don Urias al estar consciente del real goce de su compañera sexual acerco su vetusta boca a los labios de la joven quien ahora lo recibió sumisa y complaciente, para dejarse besar por su nuevo y viejo amante.
Juntaron sus lenguas las cuales luchaban entre si al interior de ambas bocas, intercambiaban salivas en donde era Karen quien se encargaba de que nada de estas se perdieran y tragaba todas las conjunciones salivales que ellos iban juntando. La nena pensaba que por lo menos este viejo no era tan gordo como don Pricilo y que además tenía toda su dentadura en buen estado y no esa masa ennegrecida que tenía en la boca su otro primer amante.
El acto de apareamiento entre Karen y don Urias estaba en su mejor momento, con la mujer ensartada hasta las mismas viseras por lo cual ella agradecía moviendo su cuerpo a la par de como la estaban ensartando, ambos continuaban besándose con frenesí,
Ambos se estaban follando uno al otro, se restregaban en forma desesperada, cuando de pronto un placentero y sonoro gemido por parte de la joven hembra demostró nuevamente de su real estado de calentura ya que una vez más, las seguidas convulsiones de placer recorrieron todo su sistema nervioso, para luego aferrarse con todas sus fuerzas a la escalofriante y raquítica contextura de su nuevo macho semental con el cual se estaba apareando, movía su cintura, ancas y caderas con total desesperación, sus ojos cerrados que daban la impresión de estar enojada, demostraban la gran concentración con la que ella se lo estaba follando, le encantaba que la ensartaran, que se la metieran y de que se la culiaran sin pudores ni miramientos, hasta que su cuerpo ya no resistió más, para culminar y explotar en un tercero intenso y sensacional orgasmo, el cual demostró con los más fuertes bramidos de placer emitidos por mujer alguna, a la vez que pretendió abrir sus piernas separándolas lo más que le permitió su cuerpo, entregándose a don Urias en plenitud.
Karen lo había hecho, pensaba ella misma con su mente casi desfallecida, ahora también era mujer de don Urias en las leyes naturales de la vida, lentamente comenzó el lento amaine de sus anteriores desesperados movimientos coitales, ahora solo podía sentir las irrupciones de la poderosa herramienta resbalosa de don Urias de cómo se adentraba en su cuerpo con total libertad y con pleno consentimiento por parte de ella, su cuerpo estaba totalmente sudado por su propia transpiración mesclada con el sudor de su nuevo amante.
El viejo desnaturalizado de don Urias saco su verga del tierno cuerpo avasallado de Karen y el mismo, con bestiales movimientos dio vuelta la agotada figura de su compañera sexual ya casi semi desmayada a raíz de los desquiciantes placeres sufridos y congraciados con ella en aquella roja cama en forma de corazón.
Karen nuevamente posaba en cuatro patas para que un degenerado y horrible viejo hiciera con ella y con su culo lo que quisieran, esta situación hicieron que la pobre niña volviera un poco a la realidad, y su realidad era solo una, el haber adoptado la degenerada posición antes señalada la llevaron a que sus ardientes emociones ya desearan un sufrido pero exquisito enculamiento.
El objetivo de don Urias era claro y evidente, y lo fue aún más cuando la misma Karen hiso la invitación y usando sus dos manos abrió ella misma sus dos poderosas nalgas de ensueño dejando ver a don Urias su apretado conducto posterior el cual ella ya había probado cuando estuvo con el jardinero y ya deseaba que se lo perforaran, invitación que don Urias capto en el acto y dejándose llevar por el lujurioso entusiasmo que la situación provocaba, metió su dedo índice lo más adentro que pudo de aquel místico culo que jamás había imaginado con poseer, Karen bufaba y babeaba por las sensaciones causadas con ese dedo metido en el culo, don Urias por su parte sentía como el esfínter apretaba el dedo invasor, como no queriendo dejarlo salir de su interior.
Sus ardientes y degenerados deseos carnales nuevamente habían llegado a limites sexualmente incontrolables para cualquier persona normal, por lo que ahora al retirar su dedo de aquel glorioso pedazo de culo el cual iba a perforar en este mismo momento, poso su verga en las suaves y perfectas nalgas de Karen apuntando certeramente hacia el diminuto puntito que ya había probado con el dedo, se subió y acomodo sobre el cuerpo semi recostado de la mujer, quien mantenía la posición de perra lista para ser abotonada por algún macho de cualquier especie, situó su dura cabeza vergal sobre el pequeño orificio, para luego con verdadero ahínco intentar metérselo en las profundidades de su apretada abertura anal.
Don Urias presionaba con fuerzas hacia el interior del culo de la joven y luego de varios intentos y con la propia ayuda de su amante quien empinaba el culo en dirección a la tranca que intentaba encularla consiguió su perverso propósito, y Karen quedo nuevamente totalmente clavada por el recto, lo había recibido en su pequeño orificio posterior en toda su longitud.
La angostura y constricción de su ano brindo a don Urias el mayor de los placeres jamás sentidos en su vida, y siguió metiendo y sacando lentamente de atrás hacia adelante durante una media hora por lo menos.---YA VES PENDEJA PUTA QUE YA NO TE QUEDA NADA VIRGEN PARA OFRECER A TU FUTURO ESPOSO
Karen lo aguantaba todo en forma resignada y tolerante, la cama en forma de corazón aportaba con los más morbosos crujidos con los cuales había estado colaborando, esta se balanceaba de arriba hacia abajo y viceversa, congraciándose con los rítmicos movimientos que ya hacían ambos apasionados amantes en forma sincronizada y perfecta, la habitación entera vibraba con las temblorosas y convulsivas aserruchadas enérgicas de los lascivos empujes, ambos excitados cuerpos se agitaban y se ensamblaban, encajándose y convirtiéndose en una sola materia compacta.
Hasta que don Urias dictamino de que ya la discípula manceba estaba lista para recibir su merecido tributo por tan celebre e ilustre follada que se había mandado con él, por lo que decidió en complacerla de la forma en que ella eligiera en donde recibir las descargas de semen que dispararía su armamento, por lo que en forma agitada le consulto…
--Estas lista para recibirlooo putaaa!!, Karen entendió en el acto que era lo que le esteban ofreciendo…
--Siiiii!!, contesto con un hilillo de voz producto de estar más concentrada en sentir los feroces y seguidos apuntalamientos con los cuales estaban castigando a su hermoso y suave culo…
Con este segundo grito comprendió que le estaban dando a escoger, su mente se debatía en miles de dudas, las veces anteriores en que había recibido copiosas descargas de semen le habían ordenado de como recibirlo, tragarlo o simplemente se lo habían echado adentro de su cuerpo, pero esto era distinto, ahora le daban a escoger de como quería ella recibirlo, pensaba en cuál sería la mejor forma, por un momento llego a la insania de pedirlo en la boca para comérselo, pero otra idea de fuerza mayor se apodero de su mente, cuerpo y epidermis, y viendo que el cara de esqueleto viviente había aminorado las apuntaladas, se desclavo ella misma de aquel terrible aparato que tan bien le había estado perforando el culo, y se acomodó nuevamente de espaldas para luego abrirse de piernas a la vez que acomodaba su desmadejado cabello por sobre sus magníficas tetas y una vez que estuvo bien abierta de patas se lo solicito…
--Don Uriasss… échemelo adentro… preñemeee!!
--Queeeeeeeee?, el viejo Urias creyó no haber escuchado la insania que le estaba pidiendo Karen, pensaba que una cosa era que el cómo aprovechador que era, se lo tirara todo adentro de su cuerpo, pero otra muy distinta era que esa pequeña zorra estuviera a patas abiertas pidiendo que la preñasen…
Don Urias que ya estaba que se desparramaba en cualquier momento pensó que él no era quien para negarse a tan extraña solicitud, por lo que se volvió a acomodar en los suaves y tibios muslos de la muchacha a la vez que volvía a ubicar su parada tranca en la femenina abertura vaginal de Karen y fue ella misma quien lo pidió…

--Don Uriasss!! Metamelaaa!!, pidió la joven de 18 añitos recién cumplidos abriéndose aún más de piernas a medida que iba sintiendo como la gruesa herramienta de don Urias iba nuevamente ingresando hacia el interior de su cuerpo…--Métamela bien adentrooo!! Y con un profundo suspiro de placer volvió a bañar a su feo violador con una abundante descarga de sus propios fluidos naturales, al mismo tiempo que meneaba su zorra para adelante para recibir una brutal clavada de su nuevo macho
--Karennnn, te voy a llenarrr putitaaa!!, la nena ya se preparaba para la venida del viejo flacuncho abriendo aún más sus poderosas y blancas piernas…
Don Urias seguía moviéndose, y se babeaba en la misma carita de Karen, quien ya nuevamente presa por la calentura del momento esperaba con verdadera ansiedad la corrida de aquel horrendo y oscuro hombre.
Don Urias de pronto se la clavó en forma casi animal en las profundidades de su delineado cuerpo, quedándose en forma rígida y totalmente ensartado al interior de su apretada zorrita, para luego soltar en el interior cuerpo de Karen una tremenda rociada de semen caliente y espeso a la vez que intento adentrarse aún más en el bello cuerpo de su víctima con el único afán de cumplirle la tan extraña solicitud de preñarla.
--Arrrggg!!...—Tómala!! Ahí te vaaa!! Puta asquerosa!!! Toda para tiii!! Ohhh ojala te sirvan mis mocosss!! Perraaa calienteee!!
--Ahhhh lo quierooo todooo!! Fue el grito placentero de Karen al sentir la primera abundante descarga de semen en su interior…Demelooo todooo don Uriassss!!, le solicitaba a gritos intentando juntar aún más su panocha para fundirla con la tranca caliente del vejete…Lo quierooo todooo adentroooo de miii zorraaaaa!! Y con esto último la caliente mujer volvió a rendirse en otro excelente orgasmo casi de fábula para ella.
Karen sintió las siete abundantes chorreadas de semen caliente que la verga de don Urias derramo en su interior, una vez que todo hubo acabado vio como don Urias con mucho cuidado se salía de su cuerpo desclavándole una reluciente y nervuda verga que contrastaba con sus ajados y secos pellejos, la humeante tranca del vejete aún estaba en estado de combate, Karen la vio brillar orgullosa por el excelente trabajo que acababa de realizar en las propias carnes de ella, se quedó con sus hermosas piernas abiertas tal cual como estaba cuando la fertilizaban, también pudo ver su pequeña abertura intima en que poco a poco comenzaban a escurrirse desde su interior unos gruesos goterones de semen, seguidos por otras abundantes expulsiones de este mismo formando tres pequeños globos blancuzcos entre sus pelitos y labios vaginales. Sintió las tremendas ganas de ella misma poder doblarse y lamerse su propio coño bañado en semen y dejarlo totalmente limpio de aquel venenoso y peligroso líquido.
La nena ni siquiera se acordaba de don Pricilo ni para que decir que recordara que ella estaba de novia, y nunca se imaginaria que su Ignacio en estos mismos momentos en que ella yacía acostada totalmente desnuda a un lado de don Urias, su novio se encontraba eligiendo que destino tendrían una vez casados para ir a pasar su luna de miel.
(Continuara)… EN LOS PROXIMOS CAPITULOS LA BELLA MADRE DE KAREN RECIBIRA UNA FEROZ CULIADA POR PARTE DEL JARDINERO DE LA CASA
5 comentários - Karen la hija del Pastor Capitulo 3