Primero, todas las entregas de los mejores post
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa---parte-1-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4389002/Mi-amada-esposa---parte-2-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4436535/Mi-amada-esposa---parte-3-de-3.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802856/Mi-amada-esposa-parte-4.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802863/Mi-amada-esposa---parte-5.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4868469/Mi-amada-esposa---parte-6.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4896522/Mi-amada-esposa---parte-7.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4905961/Mi-amada-esposa---parte-8.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4915721/Mi-amada-esposa---parte-9.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4956318/Mi-amada-esposa---parte-10.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4965835/Mi-amada-esposa---parte-11.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4974651/Mi-amada-esposa---parte-12.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4985411/Mi-amada-esposa---parte-13.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4991203/Mi-amada-esposa---parte-14.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5001091/Mi-amada-esposa---parte-15.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5030636/Mi-amada-esposa---parte-16.html
Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos
EN EL PRINCIPIO - PARTE 2 DE 2
Cuando terminamos nos reímos cómplices, mis piernas, el piso, el mantel, su pantalón, las sillas, había leche por todos lados y yo me lamía los dedos para limpiar mi mano, una locura total.
Discretamente nos aseamos con el mantel, sacó su billetera, dejó dinero de sobra sobre la mesa y casi nos escapamos riendo como tontos adolescentes, para nunca más volver, sin mirar atrás.
Fuimos hasta el coche, nuevamente me propuso llevarme a su departamento, pero nuevamente me negaría, como mujer con más corazón que cerebro, luchaba con mis ángeles y mis demonios porque no podía sacarme de la cabeza lo que le hacía a mi amiga del alma, a la pobre Laura, y él siendo hombre, con más cerebro que corazón, parecía no molestarle el hecho de jugar a dos puntas y podía conciliar el sueño sin remordimientos.
Se daría una situación que no estaba en mis planes, Laura y yo estábamos un tanto distanciadas, ella ya no me contaba de sus intimidades con Marco, se mostraba molesta e irritable conmigo, como si su sexto sentido la tuviera en alerta, como si sospechara algo, como si intuyera que le estaba jugando sucio a sus espaldas, y esa situación que podía haberme acobardado, solo sacó lo peor de mí. Tampoco la relación iba bien entre ellos, no era por mi culpa, pero era evidente a los ojos de todo el mundo que esa pareja era incompatible, no terminarían en nada y yo me sentí con alas como para clavarme como cuña en medio de ambos, así que cuando Marco me invitó nuevamente a su departamento me hice rogar un poco, pero le dije que sí
Fui a su lugar un sábado al mediodía, el mismo preparaba el almuerzo cuando llegué y un aroma que abría el apetito se respiraba en cada rincón. Me dijo que me pusiera cómoda y mientras él estaba atento en la cocina, yo me perdí recorriendo su amplio y lujoso lugar, observando los finos detalles, los adornos, las terminaciones, y lo envidié un poco, ese muchacho estaba varios escalones más arriba en la escala social y económica, alguien que nunca había sufrido ni necesitado nada, todo lo que deseaba todo lo tenía.
A veces la vida es un tanto injusta, como Marco no iba a ser egocéntrico y engreído? tenía facha de sobra, tenía dinero de sobra, autos, propiedades, una verga impresionante, que le faltaba? podía cogerse a quien quisiera cogerse y ahí estaba yo, esperando por mi primera vez.
Almorzamos, el maldito también era buen cocinero, debí asumirlo y por más que intentara disimularlo, los nervios me mantenían en alerta, no podía evitarlo.
Después del postre, él vino directo hacia mí, era obvio que iba a cogerme, pero yo volví a rechazarlo, no podía, aun el pensamiento de que fuera el novio de mi mejor amiga y que yo tuviera miedo por mi virginidad solo me bloqueaban.
Y Marco pareció perder la paciencia con mis histeriqueos y tuvimos nuestra primera discusión, fue directo, por mis vueltas, por mis evasivas, me dijo que ya tenía veintidós años cumplidos, que dejara de actuar como una monja de convento y que no estábamos en la edad media, y si bien eran ciertas esas y otras palabras que me dijo, lo real fue que me dolieron sus golpes tan duros como realistas.
Luego de descargar su ira, las cosas se tranquilizaron, la calma luego de la tormenta, me pidió disculpas, le dije que no, que yo era quien tenía que pedir disculpas y todo se había complicado entre nosotros, me dijo de llevarme a mi casa nuevamente, si no estaba cómoda, pero yo le dije que no, sabía que si cerraba esa puerta en ese momento probablemente jamás se abriría nuevamente para mí.
Respiramos, me propuso un juego para distendernos, claro si es que me gustaban los juegos.
Le pregunté de que se trataba y respondió
Fácil, te cubro los ojos y dejo caer un alimento en tu boca, tú tienes que adivinar de que se trata, si aciertas cinco veces, tienes derecho a pedirme algo, y si erras cinco veces, seré yo quien tenga el derecho de pedirte algo como prenda
Pareció tan tonto como inocente, y realmente me sacó del pensamiento de discusión que habíamos tenido recientemente, sonreí, intrigada, y tomé la apuesta muy en serio
Me dijo que no tardaba, fue hasta su cuarto y trajo una máscara negra de esas para dormir, me dijo que tenía varias y las usaba asiduamente en sus vuelos, que eran muy buenas, me sentó convenientemente en una silla al lado de la mesa y me pidió que cerrara los ojos, luego puso la máscara cubriendo los mismos y se aseguró que no viera nada, de todas formas, no pensaba jugarle sucio
Marco me dijo que no me impacientara, tenía que preparar el menú de alternativas para tener todo a mano sobre la mesa
Pasaron unos minutos, en los cuales mi agudeza auditiva me dejaba adivinar que caminaba de un lado a otro, abría y cerraba el refrigerador, cortaba cosas sobre una tabla de madera y la intriga me podía.
Al fin, arrimó más la mesa a mi lado y me dijo que empezaríamos a jugar
Abrí la boca, más, más
Pidió
Sacá la lengua, levanta un poco la cabeza, así, así, la lengua más afuera por favor, ahí va la primera muestra...
Primero recibí un líquido un tanto espeso sobre mi lengua, no pude evitar que escurriera por mi pera, pero fue un regalo, el sabor a chocolate es inconfundible y muy agrandada de mi parte le enrostré que estaba adelante
Abrí la boca nuevamente para recibir y saqué la lengua todo lo que pude, esta vez el maldito dejó caer mayonesa y si bien adiviné y saqué más ventaja, a él no le molestó, por el contrario, empezó a reírse por mi cara de disgusto y la forma que escupía puesto que aún tenía el dulzor en la boca de chocolate.
Me acomodé, entonces dejó caer algún condimento picante, no podía distinguir ningún tipo de esos condimentos aceitosos y solo empecé a patalear como una chiquilla, gritando
Pica! pica! pica!
Pero mis gritos se cruzaban con sus risotonas que retumbaban en la habitación
Le dije que así no podía seguir, me ardía toda la boca y no podía distinguir una cosa de otra, me arrimó un vaso de agua para que bebiera un poco mientras aún se escuchaban sus risas de fondo, maldito, solo jugaba conmigo, entonces me dijo
Para que veas mi buena fe, ahora te haré un regalo, abrí la boca y saca la lengua
Empezó a jugar con algo sólido que evidentemente estaba en algún líquido, un almíbar dulzón y empalagoso me llegó a la garganta y cuando me permitió morder, el sabor inconfundible de una sabrosa frutilla me llenó de placer, él fue bueno conmigo puesto que me dejó comer dos o tres como para aliviar mi paladar.
Así las cosas, fue hora de seguir el juego, y lo loco era que solo pensaba en lo que estábamos haciendo, en ganar un desafío, lejos de un juego sexual.
Tuve que abrir la boca, volví a sacar la lengua, entonces apoyó una banana, lo distinguí de inmediato, y también supe que a él en esta oportunidad no le molestaba desperdiciar una oportunidad, solo jugaba con ella en mi boca, deslizándola hasta mi garganta, metiendo, sacando, con el juego lógico de una pija y solo me tenté a reírme, pero dadas las circunstancias, en mi cabeza sume chocolate, mayonesa, frutilla y ahora banana, estaba a punto de ganar el juego
Cuando Marco se cansó, me pidió que nuevamente me acomodara, abriera los labios y sacara la lengua, entonces dejó caer un jugo ácido que lo sentí chorrear por mi pera y más abajo también, obviamente se trataba de limón y así se lo hice saber, pero el riendo me respondió
Perdiste! es pomelo!!!!
Seguí saboreando, tratando de comprobar, tal vez el solo jugaba conmigo, tal vez si yo hubiera dicho pomelo, él hubiera dicho que era limón, pero también era cierto que tenía una mezcla de sabores en mi boca que ya no podía distinguir nada de nada, y todo empezaba a repugnarme, él dijo entonces
Seguimos? estamos cuatro a dos, y tengo muchas ideas aun! pienso ganarte la partida
Y yo nunca fui buena perdedora, me gustaban los desafíos así que volví a abrir la boca y sacar la lengua, entonces Marco sacaría su as de la manga
Llegaría la próxima sorpresa para degustar, y un certero chorro de semen llenó mi boca, y otro y otro, el líquido espeso se depositó sobre mi lengua, y solo empecé a tragar, y más y más, como esa noche en el coche, maldito perverso, me desarmó con esa jugada, empecé a sonreír saboreando ese manjar y me limité a decir
Semen, es tu semen
El ya me había arrimado su pija a la boca para que se la chupara un rato y mientras yo me llenaba de placer, me dijo
Bien Berenice, llegaste a cinco, ganaste el juego, que quieres pedir?
A lo que yo respondí
Quiero que me cojas todo el día, quiero que me hagas de todo, que no me tengas piedad, quiero que sea una primera vez inolvidable y quiero cumplir cada una de las fantasías que tengo marcadas contigo
Marco entonces pasó sus fuertes antebrazos bajos mis piernas, llevando sus manos a mis nalgas, me levantó y me sentó de un golpe sobre la mesa y él se sentó en la silla que yo ocupaba, me recostó hacia atrás, levantó mis piernas y la falda naturalmente ya se había subido, estaba toda mojada, entonces él empezó a besarme el frente de la tanga, buscando saciar su sed con mi humedad, recorriendo los elásticos con la punta de la lengua, presionando con ella donde se ocultaba mi clítoris, sus manos inquietas ya habían buceado bajo mis ropas, mi sostén y de divertían jugando sobre mis pechos, acariciando mis duros pezones, aún tenía mis ojos ocultos y me sabía sexi, estaba al borde del mismo abismo
Arrancame la tanga! - le dije un poco implorando, un poco ordenando
El fue a un lado de mi cadera, tomó el elástico entre sus manos y lo hizo crujir hasta romperlo, Dios!, solo la dejó ahí, a mitad camino, pero fue suficiente para que llegara desde ese lado hasta mi sexo y sentí por primera vez el contacto directo de los labios de un hombre sobre mi intimidad, tuve uno de los orgasmos más hermosos que recordara, al menos hasta ese momento
Cogeme, cogeme toda! te deseo!
Marco entonces, mientras me sacaba los restos de tanga, me preguntó acerca de cuidarnos, le dije que no importaba, no estaba en mis días fértiles y soy un reloj suizo con esos días femeninos.
El me abrió nuevamente las piernas sobre la mesa, ya podía ver nuevamente y tomé su verga entre mis manos, Dios! estaba enorme, me asusté y cuando avanzó para penetrarme puse mi mano en su bajo vientre para impedirlo, le dije
Despacio, es mi primera vez! y con eso me vas a romper toda
El agradeció el halago hacia su mayúscula hombría y respondió
Tranquila, iré despacio, se tratar a una mujer y no te haré doler
Entonces lo sentí entrar lentamente, fue tocar el cielo con las manos y solo empezó a moverse muy rico en mi interior, que rico sabía! adentro afuera, más y más
Sentí un dulce dolor punzante en lo profundo, realmente la tenía grande, muy grande, habían pasado los primeros minutos de tensión y solo me entregué al gozo, naufragué en sus embestidas, él me miraba, me decía que era muy bonita, me pedía que me acariciara los pechos, yo le pedía que me los besara, que besara mis labios, que me comiera a besos y que me le metiera más, más, más adentro, que la quería más adentro! toda adentro! que no dejara de moverse tan rico como se estaba moviendo y mientras me acariciaba los pezones y el clítoris solo lo sentí venir
Marco sacó su verga y empezó a escupirme, su semen caliente saltó por mi vientre llegando a mis pechos, una vez, dos, tres, dejó sus jugos por mi pubis, incluso refregó su glande aun chorreando en mi clítoris, mierda, eso era lo que se sentía? y volvió a metérmela, mientras mis dedos jugaban con su leche solo volvió a cogerme con fuerzas, como una locomotora, y en menos de treinta segundos volvía a hacerlo, ahora sí, todo dentro, todo en lo profundo, grité como una cerda, y supe que era un camino de ida
El se retiró extenuado, tratando de recuperar la respiración, empezó a reírse
De que te ries? - pregunté con inocencia
Berenice, Berenice, al principio tenías miedo de que te lastimara, y al final, tenías más de veinticinco centímetros dentro y solo querías más? vaya mujer!
Me dio un poco de pudor, me sentí puta, su verga era tan grande y rica que ni cuenta me había dado del tamaño de mi conchita excitada
Me tomó de la mano, fuimos por una ducha, donde volvimos a hacerlo, y así seguimos durante toda la tarde, probando todas las posiciones, él fue mi guía, y me gustó cabalgarlo, que me lo hiciera en cuatro, de parados, de sentados, sobre la mesa, en el baño, en la cama, todo, todo era perfecto
Al anochecer, solo paramos para cenar algunas cosas improvisadas, Marco estaba casi desnudo, apenas un slip negro le daba un toque muy masculino, con su porte atrapante a contraluz, con esos ojos verdes que me hipnotizaban y esa sonrisa compradora que me deshacía
Por mi parte, solo le había robado una camisa blanca de las tantas que tenía, solo eso, es que ya no tenía tanga, pero no me incomodaba en ese momento, su ropa me daba un toque sexi y me encantaba mostrarme semidesnuda para él
Le pregunté si le había gustado, si había estado bien, es más, cuantos puntos me ponía comparándome con las otras chicas con la que él se había acostado, incluso Laura, mi amiga.
Me dijo que él estaba feliz por mí, porque era mi primera vez, y si yo estaba bien, pues él estaba bien.
Y que yo estuviera bien podía sonar ambivalente, porque esteba plena, pero después de sus ocho orgasmos a lo largo de la tarde, lo cierto es que me dolía demasiado toda mi sexualidad, y a dura penas podía mantenerme sentada.
Pero yo iba decidida a jugarme el todo por el todo, y Marco ya parecía satisfecho, entonces, como de postre a la cena le dijo
Marco, sabés que quiero? que me la des por el culo!
Ele me olhou tão incrédulo quanto excitado, eu o tinha surpreendido, pela forma tão direta de pedir, com uma linguagem pouco feminina mas que enlouquece os homens, então eu disse:
É que sempre tive uma fantasia muito marcada com isso, e ao longo da tarde, quando você me acariciou com seus dedos... Ahhhh!
Marco não ia fazer rodeios, me levou pro quarto, me colocou de quatro e começou a lamber e beijar minha buceta com muito gosto, a enfiar sua linguinha, a pontinha, e eu só gostava e queria mais, ele continuou ensalivando, enfiou um dedinho, depois dois e eu comecei a duvidar se tinha pedido a coisa certa, estava doendo um pouquinho.
Então ele trouxe lubrificante artificial para untar toda a sua rola enorme e tentar me penetrar, uau! isso sim doía, ele fez uma vez, e depois outra, e eu pedi pra ele parar um pouco, respirei fundo e deixei ele continuar.
Depois de alguns minutos lutando, Marco me desvirginava por trás, entrava e saía uma e outra vez e eu sentia uma dor tão grande quanto excitante.
Eu gemía, gritava, doía, gostava, mordia os lábios, xingava ele, até que ele só tirou a rola e como uma mangueira de bombeiro começou a encher tudo de porra, minhas nádegas, minha buceta, minhas costas, meus cabelos, ele enfiou de novo e caímos rendidos pelo próprio peso, enquanto ainda acariciava meu clitóris dolorido, em uma única jornada ele me tinha dado mais orgasmos do que eu tinha tido em toda a minha vida.
Sobre o sexo anal eu teria a mesma sensação que tinha tido com meu primeiro oral no carro, não era o que eu tinha imaginado, mas sem dúvidas, teria um longo caminho de aprendizado pela frente, além disso, ao ver os olhos cheios de prazer do Marco, observando como ele tinha deixado todo o meu esfíncter dilatado, bom, isso era impagável para uma mulher que desejava satisfazer seu homem.
Era noite, eu queria ficar dormindo ao lado dele, mas ele me disse que na minha casa estariam preocupados comigo, eu disse que já era uma mulher adulta, e ele disse que teria que acordar cedo para... trabalhar, me soaram como desculpas, mas não quis forçar a situação.
A partir daquela noite começaria a percorrer meu caminho de espinhos, meu verdadeiro calvário, porque fiquei cega e me apaixonei por aquele homem como nunca, coloquei-o num pedestal e foi uma merda porque sempre me senti insignificante perto dele, pela beleza dele, pelo status, pelo dinheiro, porque ele fazia tudo certo, e eu simplesmente não conseguia me contentar com apenas uma parte dele. Eu o procurava para transar onde desse, fazia o que ele queria que eu fizesse, dizia que o amava, ele só respondia com sorrisos, me dizia que precisava de tempo, que não o sufocasse, que não esquecesse seu relacionamento com Laura.
E sim, havia minha amiga, para quem eu já não conseguia mais olhar nos olhos, e só me sentia uma merda perto dela, porque estava roubando o namorado dela, e cada vez que eu sabia que eles estavam juntos só chorava e odiava os dois, não conseguia tolerar, simplesmente não dava.
Mas o tempo vai colocando as coisas no lugar, e a própria Laura terminou com ele, me surpreendi ao saber pelos lábios dela que já sabia do nosso caso secreto pelas costas dela, e que isso não a incomodava.
Laura me disse que Marco era um bastardo, uma pessoa ruim, nunca amaria ninguém e que para ele as mulheres eram parte de sua coleção, que cedo ou tarde ele me decepcionaria, e que tanto ela quanto eu éramos parte do jogo, porque caso eu ainda não tivesse notado, havia mais mulheres em sua órbita.
Fui uma idiota, não acreditei nela, preferi ignorá-la, até mesmo me indispondo com ela naquele momento, imaginei que fosse inveja, supus que Marco tinha me escolhido e que ela falava por despeito, mas no fundo do meu ser eu sabia que ela dizia a verdade.
Ela pegou minhas mãos e disse:
"Pode ficar com ele, é todo seu, mas lembre do meu conselho de amiga: você está tomando veneno."
Corria o mês de maio, dia três no calendário, com cara de preocupação e a intimidade necessária, contei a Marco uma notícia inesperada, tirei o teste de gravidez e deixei que ele visse o positivo bem marcado, ele franziu o rosto e me espetou com suas palavras
Uau! e quem é o pai?
Senti que ia morrer, era só isso que ele tinha a dizer? quem era o pai? se ele sabia que eu só transava com ele, ele era meu único homem e eu estava tão apaixonada, tão perdida que fazia qualquer coisa por ele, mas estava claro que para o Marco eu era só mais um dos buracos disponíveis pra saciar a masculinidade dele, pra marcar sua hombridade, uma da coleção dele, e com lágrimas nos olhos engoli minhas palavras e não quis mais falar.
Marco me procuraria no dia seguinte, depois da raiva marcada que tinha, mas seria só pra complicar as coisas.
Tudo começaria bem, ele disse pra eu perdoar, que tinha sido um idiota e não tinha medido as consequências das suas palavras, mas, não demoraria pra estragar tudo de novo, quando me disse que iríamos num bom médico, não era a primeira vez e não seria a última, obviamente os gastos seriam por conta dele
Eu não entendia, não entendia que abortar não era uma opção, não tínhamos planejado mas a gravidez pra mim era o resultado do amor que eu sentia, mas só ali abri os olhos pra realidade e percebi que meu amor não era correspondido
Chorei todas as lágrimas desta vida, tinha a alma despedaçada e meu mundo estava de cabeça pra baixo, mas tinha que levantar a cabeça e seguir em frente, Marco virou passado, e minha amiga Laura era o presente, precisávamos conversar, falar de tanta coisa, liguei pra ela, nos encontramos num parque e caminhamos sem rumo, chegamos num bar, se chamava 'A Esquina do Luca', nome bonito, por sinal, e eu estava procurando nome pro bebê que estava a caminho.
Conheceria o Mirko tempo depois, um prego pra tirar outro prego, e me apaixonei por ele, um homem que vale a pena e não um canalha sem coração.
Sou muito feliz, aliás, meu marido, meu filho, não tenho nada pra reclamar, embora em alguma noite de solidão, quando converso com minha consciência, tenho que engolir seco para não sentir falta das preciosas foda que ele me dava, mesmo me destruindo, ainda mordo os lábios lembrando do pau terrível dele
FIN
Se gostou da história pode me escrever com o título NO COMEÇO para dulces.placeres@live.com
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa---parte-1-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4389002/Mi-amada-esposa---parte-2-de-3-.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4436535/Mi-amada-esposa---parte-3-de-3.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802856/Mi-amada-esposa-parte-4.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4802863/Mi-amada-esposa---parte-5.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4868469/Mi-amada-esposa---parte-6.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4896522/Mi-amada-esposa---parte-7.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4905961/Mi-amada-esposa---parte-8.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4915721/Mi-amada-esposa---parte-9.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4956318/Mi-amada-esposa---parte-10.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4965835/Mi-amada-esposa---parte-11.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4974651/Mi-amada-esposa---parte-12.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4985411/Mi-amada-esposa---parte-13.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4991203/Mi-amada-esposa---parte-14.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5001091/Mi-amada-esposa---parte-15.html
http://www.poringa.net/posts/imagenes/5030636/Mi-amada-esposa---parte-16.html
Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos
EN EL PRINCIPIO - PARTE 2 DE 2
Cuando terminamos nos reímos cómplices, mis piernas, el piso, el mantel, su pantalón, las sillas, había leche por todos lados y yo me lamía los dedos para limpiar mi mano, una locura total.
Discretamente nos aseamos con el mantel, sacó su billetera, dejó dinero de sobra sobre la mesa y casi nos escapamos riendo como tontos adolescentes, para nunca más volver, sin mirar atrás.
Fuimos hasta el coche, nuevamente me propuso llevarme a su departamento, pero nuevamente me negaría, como mujer con más corazón que cerebro, luchaba con mis ángeles y mis demonios porque no podía sacarme de la cabeza lo que le hacía a mi amiga del alma, a la pobre Laura, y él siendo hombre, con más cerebro que corazón, parecía no molestarle el hecho de jugar a dos puntas y podía conciliar el sueño sin remordimientos.
Se daría una situación que no estaba en mis planes, Laura y yo estábamos un tanto distanciadas, ella ya no me contaba de sus intimidades con Marco, se mostraba molesta e irritable conmigo, como si su sexto sentido la tuviera en alerta, como si sospechara algo, como si intuyera que le estaba jugando sucio a sus espaldas, y esa situación que podía haberme acobardado, solo sacó lo peor de mí. Tampoco la relación iba bien entre ellos, no era por mi culpa, pero era evidente a los ojos de todo el mundo que esa pareja era incompatible, no terminarían en nada y yo me sentí con alas como para clavarme como cuña en medio de ambos, así que cuando Marco me invitó nuevamente a su departamento me hice rogar un poco, pero le dije que sí
Fui a su lugar un sábado al mediodía, el mismo preparaba el almuerzo cuando llegué y un aroma que abría el apetito se respiraba en cada rincón. Me dijo que me pusiera cómoda y mientras él estaba atento en la cocina, yo me perdí recorriendo su amplio y lujoso lugar, observando los finos detalles, los adornos, las terminaciones, y lo envidié un poco, ese muchacho estaba varios escalones más arriba en la escala social y económica, alguien que nunca había sufrido ni necesitado nada, todo lo que deseaba todo lo tenía.
A veces la vida es un tanto injusta, como Marco no iba a ser egocéntrico y engreído? tenía facha de sobra, tenía dinero de sobra, autos, propiedades, una verga impresionante, que le faltaba? podía cogerse a quien quisiera cogerse y ahí estaba yo, esperando por mi primera vez.
Almorzamos, el maldito también era buen cocinero, debí asumirlo y por más que intentara disimularlo, los nervios me mantenían en alerta, no podía evitarlo.
Después del postre, él vino directo hacia mí, era obvio que iba a cogerme, pero yo volví a rechazarlo, no podía, aun el pensamiento de que fuera el novio de mi mejor amiga y que yo tuviera miedo por mi virginidad solo me bloqueaban.
Y Marco pareció perder la paciencia con mis histeriqueos y tuvimos nuestra primera discusión, fue directo, por mis vueltas, por mis evasivas, me dijo que ya tenía veintidós años cumplidos, que dejara de actuar como una monja de convento y que no estábamos en la edad media, y si bien eran ciertas esas y otras palabras que me dijo, lo real fue que me dolieron sus golpes tan duros como realistas.
Luego de descargar su ira, las cosas se tranquilizaron, la calma luego de la tormenta, me pidió disculpas, le dije que no, que yo era quien tenía que pedir disculpas y todo se había complicado entre nosotros, me dijo de llevarme a mi casa nuevamente, si no estaba cómoda, pero yo le dije que no, sabía que si cerraba esa puerta en ese momento probablemente jamás se abriría nuevamente para mí.
Respiramos, me propuso un juego para distendernos, claro si es que me gustaban los juegos.
Le pregunté de que se trataba y respondió
Fácil, te cubro los ojos y dejo caer un alimento en tu boca, tú tienes que adivinar de que se trata, si aciertas cinco veces, tienes derecho a pedirme algo, y si erras cinco veces, seré yo quien tenga el derecho de pedirte algo como prenda
Pareció tan tonto como inocente, y realmente me sacó del pensamiento de discusión que habíamos tenido recientemente, sonreí, intrigada, y tomé la apuesta muy en serio
Me dijo que no tardaba, fue hasta su cuarto y trajo una máscara negra de esas para dormir, me dijo que tenía varias y las usaba asiduamente en sus vuelos, que eran muy buenas, me sentó convenientemente en una silla al lado de la mesa y me pidió que cerrara los ojos, luego puso la máscara cubriendo los mismos y se aseguró que no viera nada, de todas formas, no pensaba jugarle sucio
Marco me dijo que no me impacientara, tenía que preparar el menú de alternativas para tener todo a mano sobre la mesa
Pasaron unos minutos, en los cuales mi agudeza auditiva me dejaba adivinar que caminaba de un lado a otro, abría y cerraba el refrigerador, cortaba cosas sobre una tabla de madera y la intriga me podía.
Al fin, arrimó más la mesa a mi lado y me dijo que empezaríamos a jugar
Abrí la boca, más, más
Pidió
Sacá la lengua, levanta un poco la cabeza, así, así, la lengua más afuera por favor, ahí va la primera muestra...
Primero recibí un líquido un tanto espeso sobre mi lengua, no pude evitar que escurriera por mi pera, pero fue un regalo, el sabor a chocolate es inconfundible y muy agrandada de mi parte le enrostré que estaba adelante
Abrí la boca nuevamente para recibir y saqué la lengua todo lo que pude, esta vez el maldito dejó caer mayonesa y si bien adiviné y saqué más ventaja, a él no le molestó, por el contrario, empezó a reírse por mi cara de disgusto y la forma que escupía puesto que aún tenía el dulzor en la boca de chocolate.
Me acomodé, entonces dejó caer algún condimento picante, no podía distinguir ningún tipo de esos condimentos aceitosos y solo empecé a patalear como una chiquilla, gritando
Pica! pica! pica!
Pero mis gritos se cruzaban con sus risotonas que retumbaban en la habitación
Le dije que así no podía seguir, me ardía toda la boca y no podía distinguir una cosa de otra, me arrimó un vaso de agua para que bebiera un poco mientras aún se escuchaban sus risas de fondo, maldito, solo jugaba conmigo, entonces me dijo
Para que veas mi buena fe, ahora te haré un regalo, abrí la boca y saca la lengua
Empezó a jugar con algo sólido que evidentemente estaba en algún líquido, un almíbar dulzón y empalagoso me llegó a la garganta y cuando me permitió morder, el sabor inconfundible de una sabrosa frutilla me llenó de placer, él fue bueno conmigo puesto que me dejó comer dos o tres como para aliviar mi paladar.
Así las cosas, fue hora de seguir el juego, y lo loco era que solo pensaba en lo que estábamos haciendo, en ganar un desafío, lejos de un juego sexual.
Tuve que abrir la boca, volví a sacar la lengua, entonces apoyó una banana, lo distinguí de inmediato, y también supe que a él en esta oportunidad no le molestaba desperdiciar una oportunidad, solo jugaba con ella en mi boca, deslizándola hasta mi garganta, metiendo, sacando, con el juego lógico de una pija y solo me tenté a reírme, pero dadas las circunstancias, en mi cabeza sume chocolate, mayonesa, frutilla y ahora banana, estaba a punto de ganar el juego
Cuando Marco se cansó, me pidió que nuevamente me acomodara, abriera los labios y sacara la lengua, entonces dejó caer un jugo ácido que lo sentí chorrear por mi pera y más abajo también, obviamente se trataba de limón y así se lo hice saber, pero el riendo me respondió
Perdiste! es pomelo!!!!
Seguí saboreando, tratando de comprobar, tal vez el solo jugaba conmigo, tal vez si yo hubiera dicho pomelo, él hubiera dicho que era limón, pero también era cierto que tenía una mezcla de sabores en mi boca que ya no podía distinguir nada de nada, y todo empezaba a repugnarme, él dijo entonces
Seguimos? estamos cuatro a dos, y tengo muchas ideas aun! pienso ganarte la partida
Y yo nunca fui buena perdedora, me gustaban los desafíos así que volví a abrir la boca y sacar la lengua, entonces Marco sacaría su as de la manga
Llegaría la próxima sorpresa para degustar, y un certero chorro de semen llenó mi boca, y otro y otro, el líquido espeso se depositó sobre mi lengua, y solo empecé a tragar, y más y más, como esa noche en el coche, maldito perverso, me desarmó con esa jugada, empecé a sonreír saboreando ese manjar y me limité a decir
Semen, es tu semen
El ya me había arrimado su pija a la boca para que se la chupara un rato y mientras yo me llenaba de placer, me dijo
Bien Berenice, llegaste a cinco, ganaste el juego, que quieres pedir?
A lo que yo respondí
Quiero que me cojas todo el día, quiero que me hagas de todo, que no me tengas piedad, quiero que sea una primera vez inolvidable y quiero cumplir cada una de las fantasías que tengo marcadas contigo
Marco entonces pasó sus fuertes antebrazos bajos mis piernas, llevando sus manos a mis nalgas, me levantó y me sentó de un golpe sobre la mesa y él se sentó en la silla que yo ocupaba, me recostó hacia atrás, levantó mis piernas y la falda naturalmente ya se había subido, estaba toda mojada, entonces él empezó a besarme el frente de la tanga, buscando saciar su sed con mi humedad, recorriendo los elásticos con la punta de la lengua, presionando con ella donde se ocultaba mi clítoris, sus manos inquietas ya habían buceado bajo mis ropas, mi sostén y de divertían jugando sobre mis pechos, acariciando mis duros pezones, aún tenía mis ojos ocultos y me sabía sexi, estaba al borde del mismo abismo
Arrancame la tanga! - le dije un poco implorando, un poco ordenando
El fue a un lado de mi cadera, tomó el elástico entre sus manos y lo hizo crujir hasta romperlo, Dios!, solo la dejó ahí, a mitad camino, pero fue suficiente para que llegara desde ese lado hasta mi sexo y sentí por primera vez el contacto directo de los labios de un hombre sobre mi intimidad, tuve uno de los orgasmos más hermosos que recordara, al menos hasta ese momento
Cogeme, cogeme toda! te deseo!
Marco entonces, mientras me sacaba los restos de tanga, me preguntó acerca de cuidarnos, le dije que no importaba, no estaba en mis días fértiles y soy un reloj suizo con esos días femeninos.
El me abrió nuevamente las piernas sobre la mesa, ya podía ver nuevamente y tomé su verga entre mis manos, Dios! estaba enorme, me asusté y cuando avanzó para penetrarme puse mi mano en su bajo vientre para impedirlo, le dije
Despacio, es mi primera vez! y con eso me vas a romper toda
El agradeció el halago hacia su mayúscula hombría y respondió
Tranquila, iré despacio, se tratar a una mujer y no te haré doler
Entonces lo sentí entrar lentamente, fue tocar el cielo con las manos y solo empezó a moverse muy rico en mi interior, que rico sabía! adentro afuera, más y más
Sentí un dulce dolor punzante en lo profundo, realmente la tenía grande, muy grande, habían pasado los primeros minutos de tensión y solo me entregué al gozo, naufragué en sus embestidas, él me miraba, me decía que era muy bonita, me pedía que me acariciara los pechos, yo le pedía que me los besara, que besara mis labios, que me comiera a besos y que me le metiera más, más, más adentro, que la quería más adentro! toda adentro! que no dejara de moverse tan rico como se estaba moviendo y mientras me acariciaba los pezones y el clítoris solo lo sentí venir
Marco sacó su verga y empezó a escupirme, su semen caliente saltó por mi vientre llegando a mis pechos, una vez, dos, tres, dejó sus jugos por mi pubis, incluso refregó su glande aun chorreando en mi clítoris, mierda, eso era lo que se sentía? y volvió a metérmela, mientras mis dedos jugaban con su leche solo volvió a cogerme con fuerzas, como una locomotora, y en menos de treinta segundos volvía a hacerlo, ahora sí, todo dentro, todo en lo profundo, grité como una cerda, y supe que era un camino de ida
El se retiró extenuado, tratando de recuperar la respiración, empezó a reírse
De que te ries? - pregunté con inocencia
Berenice, Berenice, al principio tenías miedo de que te lastimara, y al final, tenías más de veinticinco centímetros dentro y solo querías más? vaya mujer!
Me dio un poco de pudor, me sentí puta, su verga era tan grande y rica que ni cuenta me había dado del tamaño de mi conchita excitada
Me tomó de la mano, fuimos por una ducha, donde volvimos a hacerlo, y así seguimos durante toda la tarde, probando todas las posiciones, él fue mi guía, y me gustó cabalgarlo, que me lo hiciera en cuatro, de parados, de sentados, sobre la mesa, en el baño, en la cama, todo, todo era perfecto
Al anochecer, solo paramos para cenar algunas cosas improvisadas, Marco estaba casi desnudo, apenas un slip negro le daba un toque muy masculino, con su porte atrapante a contraluz, con esos ojos verdes que me hipnotizaban y esa sonrisa compradora que me deshacía
Por mi parte, solo le había robado una camisa blanca de las tantas que tenía, solo eso, es que ya no tenía tanga, pero no me incomodaba en ese momento, su ropa me daba un toque sexi y me encantaba mostrarme semidesnuda para él
Le pregunté si le había gustado, si había estado bien, es más, cuantos puntos me ponía comparándome con las otras chicas con la que él se había acostado, incluso Laura, mi amiga.
Me dijo que él estaba feliz por mí, porque era mi primera vez, y si yo estaba bien, pues él estaba bien.
Y que yo estuviera bien podía sonar ambivalente, porque esteba plena, pero después de sus ocho orgasmos a lo largo de la tarde, lo cierto es que me dolía demasiado toda mi sexualidad, y a dura penas podía mantenerme sentada.
Pero yo iba decidida a jugarme el todo por el todo, y Marco ya parecía satisfecho, entonces, como de postre a la cena le dijo
Marco, sabés que quiero? que me la des por el culo!
Ele me olhou tão incrédulo quanto excitado, eu o tinha surpreendido, pela forma tão direta de pedir, com uma linguagem pouco feminina mas que enlouquece os homens, então eu disse:É que sempre tive uma fantasia muito marcada com isso, e ao longo da tarde, quando você me acariciou com seus dedos... Ahhhh!
Marco não ia fazer rodeios, me levou pro quarto, me colocou de quatro e começou a lamber e beijar minha buceta com muito gosto, a enfiar sua linguinha, a pontinha, e eu só gostava e queria mais, ele continuou ensalivando, enfiou um dedinho, depois dois e eu comecei a duvidar se tinha pedido a coisa certa, estava doendo um pouquinho.
Então ele trouxe lubrificante artificial para untar toda a sua rola enorme e tentar me penetrar, uau! isso sim doía, ele fez uma vez, e depois outra, e eu pedi pra ele parar um pouco, respirei fundo e deixei ele continuar.
Depois de alguns minutos lutando, Marco me desvirginava por trás, entrava e saía uma e outra vez e eu sentia uma dor tão grande quanto excitante.
Eu gemía, gritava, doía, gostava, mordia os lábios, xingava ele, até que ele só tirou a rola e como uma mangueira de bombeiro começou a encher tudo de porra, minhas nádegas, minha buceta, minhas costas, meus cabelos, ele enfiou de novo e caímos rendidos pelo próprio peso, enquanto ainda acariciava meu clitóris dolorido, em uma única jornada ele me tinha dado mais orgasmos do que eu tinha tido em toda a minha vida.
Sobre o sexo anal eu teria a mesma sensação que tinha tido com meu primeiro oral no carro, não era o que eu tinha imaginado, mas sem dúvidas, teria um longo caminho de aprendizado pela frente, além disso, ao ver os olhos cheios de prazer do Marco, observando como ele tinha deixado todo o meu esfíncter dilatado, bom, isso era impagável para uma mulher que desejava satisfazer seu homem.
Era noite, eu queria ficar dormindo ao lado dele, mas ele me disse que na minha casa estariam preocupados comigo, eu disse que já era uma mulher adulta, e ele disse que teria que acordar cedo para... trabalhar, me soaram como desculpas, mas não quis forçar a situação.
A partir daquela noite começaria a percorrer meu caminho de espinhos, meu verdadeiro calvário, porque fiquei cega e me apaixonei por aquele homem como nunca, coloquei-o num pedestal e foi uma merda porque sempre me senti insignificante perto dele, pela beleza dele, pelo status, pelo dinheiro, porque ele fazia tudo certo, e eu simplesmente não conseguia me contentar com apenas uma parte dele. Eu o procurava para transar onde desse, fazia o que ele queria que eu fizesse, dizia que o amava, ele só respondia com sorrisos, me dizia que precisava de tempo, que não o sufocasse, que não esquecesse seu relacionamento com Laura.
E sim, havia minha amiga, para quem eu já não conseguia mais olhar nos olhos, e só me sentia uma merda perto dela, porque estava roubando o namorado dela, e cada vez que eu sabia que eles estavam juntos só chorava e odiava os dois, não conseguia tolerar, simplesmente não dava.
Mas o tempo vai colocando as coisas no lugar, e a própria Laura terminou com ele, me surpreendi ao saber pelos lábios dela que já sabia do nosso caso secreto pelas costas dela, e que isso não a incomodava.
Laura me disse que Marco era um bastardo, uma pessoa ruim, nunca amaria ninguém e que para ele as mulheres eram parte de sua coleção, que cedo ou tarde ele me decepcionaria, e que tanto ela quanto eu éramos parte do jogo, porque caso eu ainda não tivesse notado, havia mais mulheres em sua órbita.
Fui uma idiota, não acreditei nela, preferi ignorá-la, até mesmo me indispondo com ela naquele momento, imaginei que fosse inveja, supus que Marco tinha me escolhido e que ela falava por despeito, mas no fundo do meu ser eu sabia que ela dizia a verdade.
Ela pegou minhas mãos e disse:
"Pode ficar com ele, é todo seu, mas lembre do meu conselho de amiga: você está tomando veneno."
Corria o mês de maio, dia três no calendário, com cara de preocupação e a intimidade necessária, contei a Marco uma notícia inesperada, tirei o teste de gravidez e deixei que ele visse o positivo bem marcado, ele franziu o rosto e me espetou com suas palavras
Uau! e quem é o pai?
Senti que ia morrer, era só isso que ele tinha a dizer? quem era o pai? se ele sabia que eu só transava com ele, ele era meu único homem e eu estava tão apaixonada, tão perdida que fazia qualquer coisa por ele, mas estava claro que para o Marco eu era só mais um dos buracos disponíveis pra saciar a masculinidade dele, pra marcar sua hombridade, uma da coleção dele, e com lágrimas nos olhos engoli minhas palavras e não quis mais falar.
Marco me procuraria no dia seguinte, depois da raiva marcada que tinha, mas seria só pra complicar as coisas.
Tudo começaria bem, ele disse pra eu perdoar, que tinha sido um idiota e não tinha medido as consequências das suas palavras, mas, não demoraria pra estragar tudo de novo, quando me disse que iríamos num bom médico, não era a primeira vez e não seria a última, obviamente os gastos seriam por conta dele
Eu não entendia, não entendia que abortar não era uma opção, não tínhamos planejado mas a gravidez pra mim era o resultado do amor que eu sentia, mas só ali abri os olhos pra realidade e percebi que meu amor não era correspondido
Chorei todas as lágrimas desta vida, tinha a alma despedaçada e meu mundo estava de cabeça pra baixo, mas tinha que levantar a cabeça e seguir em frente, Marco virou passado, e minha amiga Laura era o presente, precisávamos conversar, falar de tanta coisa, liguei pra ela, nos encontramos num parque e caminhamos sem rumo, chegamos num bar, se chamava 'A Esquina do Luca', nome bonito, por sinal, e eu estava procurando nome pro bebê que estava a caminho.
Conheceria o Mirko tempo depois, um prego pra tirar outro prego, e me apaixonei por ele, um homem que vale a pena e não um canalha sem coração.
Sou muito feliz, aliás, meu marido, meu filho, não tenho nada pra reclamar, embora em alguma noite de solidão, quando converso com minha consciência, tenho que engolir seco para não sentir falta das preciosas foda que ele me dava, mesmo me destruindo, ainda mordo os lábios lembrando do pau terrível dele
FIN
Se gostou da história pode me escrever com o título NO COMEÇO para dulces.placeres@live.com
0 comentários - No Começo - Parte 2 de 2