No dejes de pasar por mi mejor post
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa.html
No te vas a arrepentir!
En ese momento, en esos días, Nestor y Patricio eran mis locos amantes, cada uno a su manera, dejando en claro las cosas, sin tontos celos ni caprichos.
Los tres sabíamos que esa aventura era momentánea, era solo placer, y nadie buscaba más que eso, enamorarse no era una opción.
El final llegaría solo por casualidad, en un momento en que rocé el camino de la prostitución y un ángel caído del cielo salvó mi vida.
Para ese domingo anunciaban un calor del infierno, pleno verano, Nestor me había invitado a una casa de fin de semana de un amigo, también iría Patricio, un sitio para gente joven…
La idea era ir a pasar un buen día, buena comida, música, tragos, piscina, juegos… al menos eso era lo que me habían dejado saber…
Era un buen momento para estrenar mi nuevo traje de baño, una amiga los importaba de Brasil y me pareció muy para mí, un micro bikini en verde fluo, por detrás solo dos cordeles, era como estar desnuda, que rico! me puse un short en tela de jean, un tanto rasgado y una remera a media pancita que anudé bajo mis pechos, haciéndolos ver sexis…
Me acomodé el cabello hacia atrás en colita, mis chancletas taconas, lentes de sol, y mi infaltable bolso de mano con bronceadores, cremas, peines, y todas las cosas que caben en un bolso de mujer.
Nestor pasó a buscarme cerca del mediodía, en su moto, se quedó mirándome como si fuera la primera vez que me veía, sonrió y me dijo un ‘hola putita’ para darme un profundo beso de lengua, haciendo que refregara intencionalmente las tetas en su cuerpo, me reí cómplice, me subí a la moto y partimos con rumbo desconocido.
Nos alejamos de la ciudad, poco a poco el paisaje de altos edificios y cementos fue mutando a verdes praderas que se perdían en el horizonte, tomó algún camino de tierra secundario y luego de unas vueltas estaba totalmente perdida, si me dejaba en ese sitio, ni idea como volver.
Al fin, entre unas arboledas llegamos a una casona antigua, pude notar a un costado una gran piscina donde en mayoría había hombres, solo un par de chicas guapas tan ligeras de ropas como yo misma estaba, la música atronaba el sitio, se escuchaba desde lejos, y una mezcla de vehículos de todo tipo estacionados a un lado cerraban mi campo visual.
Dejamos la moto a un lado y llegó el momento de las presentaciones, Nestor fue por delante saludando a uno por uno y presentándomelos, y noté que esos desconocidos, mientras yo solo les besaba en la mejilla, ellos me manoseaban como puta, y ahí me di cuenta de que se trataba el día bajo el sol, le dije por lo bajo a Nestor, que me tenía tomada de la mano
Nestor! ¿Donde me trajiste? Esto es un puterío…
Tranquila… relájate… y disfrutá…
Seguimos caminando rumbo a la casona, para dejar nuestras cosas, el aún me llevaba de la mano, indicándome el camino, dejamos atrás la piscina y nos introdujimos en el hall principal, fue donde conocí a Mara, la anfitriona, estaba de espaldas, noté que de no ser por una tanga enterrada en su culo y unos zapatos tacos altos hubiera estado completamente desnuda.
Nestor dijo
Buen día Mara!
Hola!!!! Nestor! tanto tiempo!!!
Ella giró sobre si misma para saludar, tenía el cabello platinado, los ojos delineados y los labios con evidente botox pintados en un crema rabioso, sus pechos estaban desnudos t para ella parecía ser lo mas natural del mundo, aparentaba treinta y pico de años, Mara tenía todo el perfil de esas mujeres bien putas, incluso noté que tenía mucho por aprender de ella.
Mientras observaba ella reparó en mí y me dijo
Hola! vos debes ser Janete! Cierto?
Y sin decir mucho vino sobre mi como si fuéramos viejas conocidas, me apretó y me dio un fuerte beso en la boca, me aparté por instinto, sorprendida, ellos se rieron y Mara dijo
Ja! ja! ja! tranquila… no seas tímida… bien bien, ponte cómoda… relájate…
Sobre un costado había decenas de botellas con bebidas, de todos colores, de todo tipo, a elección…
Me seguí cruzando con desconocidos, dejamos las cosas un lado y volvimos al sitio donde estaba Mara, Nestor preparó un par de tragos, uno para mí, otro para él, yo no quería beber, pero me insistieron, no sé qué era, pero estaba fuerte, y entre risa y más risas, bebí otra cosa extraña que ni idea de que se trataba…
Me puse un poco festiva, y fue cuando Patricio me sorprendió, con la alegría que sentía lo besé profundamente, mientras no podía dejar de reírme tontamente…
Perdí de vista a Nestor, y a Maira, solo quedé con Patricio y más extraños, hizo que lo siguiera a otra habitación…
Fue mi primera y última vez, parecía una escena de película, como veía en las películas, sobre una mesa varias líneas cortadas de esa mierda blanca, chicas y chicos aspirando, metiendo eso por su nariz, Patricio tomó uno de esos tubitos y aspiró profundamente, luego me lo dio, me dijo que era mi turno, y al igual que las bebidas, no quería, pero insistieron y solo aspiré…
Tiempo después era otra persona, estaba alegre, desinhibida y sentía que todo era posible, bebí más alcohol y también algunas pastillas, el mundo me daba vueltas y estaba dispuesta a cualquier cosa, fui al patio, la música estaba fuerte y había varios chicos en la piscina, divertidos, bebiendo tragos, algunas chicas había improvisado un desfile sensual caminando al borde, y quise ser parte del juego.
Dejé el short y la remera a un lado, me quedé con el diminuto traje de baño que estrenaba y fui derecho a esa pasarela improvisada, fui una más…
Todo lo que había metido en mi cuerpo, y el permanente aliento festivo de los chicos me indujeron a más, solté el sostén y desnudé mis pechos, luego la tanga, y fui la primera en desfilar completamente desnuda entre abucheos y silbidos...
Mara a un costado me animaba a más, y yo quería más, estaba perdida e hice una locura, fui sobre ella y la besé profundamente boca a boca, refregué mis pechos con los suyos y entrecrucé mis piernas con las suyas, acaricié mi vagina desnuda contra su piel y tomé sus nalgas entre mis manos, un show que solo hizo que los chicos aullaran como lobos hambrientos, era todo un descontrol…
Mara era de mayor contextura física que yo, me apretó por la cintura y me levantó en el aire, caminó hacia la piscina con sus labios pegados a los míos y terminamos las dos en el agua, yo estaba totalmente denuda, sumergida, era la carnada para esos tiburones hambrientos que olían sangre, pronto estuve rodeada de hermosos chicos musculosos que empezaron a tocarme por todos lados, besé a uno, a otro, no sabía quiénes eran, no sabía a quién besaba, todo era descontrol, empezaba un todos contra todos con final impensado…
Divisé a Nestor a un costado, sentado al borde con los pies en el agua, una pelirroja en medio de sus piernas le chupaba la verga, y ahí fui yo, a unirme, llegué y sin decir nada me hice lugar, solo empecé a chupársela y se dio un trio, al sentado al borde y nosotras paradas en el agua, la colorada empezó a acariciarme, y me dejé acariciar, yo no dejaba de chupársela y los dedos de la joven recorrieron mi espinazo, bajaron por mis glúteos y al final como una daga los introdujo en mi concha, mierda… que rico!
Dejé por unos instantes la pija de mi amigo para devolverle a ella un terrible beso en la boca, estaba perdida en ese juego, pero alguien se acercó por detrás, un rubio tatuado, solo empezó a cogerme bajo el agua…
Tenía tal desinhibición que no me importaba nada, que un extraño me cogiera, masturbar a Nestor y besar a la pelirroja…
Nestor me dijo
Te gusta putita… sabía que te gustaría…
Al tiempo me convidaba algo de lo que él estaba tomando, más alcohol…
Otro muchacho musculoso vino por mí, digamos que me arrancó del lugar, me tomó de los brazos y tirando con fuerza hacia arriba me sacó de la piscina, es que más o menos según había calculado los chicos triplicaban en cantidad a las chicas…
Me llevó a un costado, y me hicieron aspirar otra línea de esa basura, esa basura que me hacía poner loca…
Me tiró de costado y mientras mi piel se secaba empezó a cogerme, con fuerza, con locura, tenía una verga grande y hermosa y me arrancaba hermosos orgasmos…
Mientras la metía y la sacaba tomé su carne entre mis dedos e intencionalmente se la saqué de mi conchita, me dio gracia porque el muchacho parecía un perrito caliente moviendo su cintura por instinto, sin acertar en el agujero…
Solo la apunté en el otro, y después de tres o cuatro intentos fallidos, su carne se había metido en mi culito…
Y siguió, sensualmente había cambiado de agujero y le había encantado…
Otro extraño, porque salvo mis dos amigos y Mara, que era con quien más palabras había cruzado, el resto eran todos extraños, viendo la situación, vino sobre nosotros y sin pedir mucho permiso, sin muchas contemplaciones, solo me giró, abrió mis piernas y me la enterró en la concha… ahhh!!! otra doble penetración, esa que había dicho no volver a hacer, y en toda esta locura no podía evitar…
Solo miraba el cielo celeste y las hojas de un frondoso árbol que la brisa mecía en las alturas, sentía en mi oído la respiración excitada del que estaba por debajo, el que me la daba por el culo, y el peso del que tenía arriba, el que me cogía… bramaban como toros, y yo, la puta, no podía dejar de gritar, sintiendo esos machos llenando mis agujeros…
Dois caras chegaram junto com uma mina, baixinha, magrinha, de olhos puxados, e virou um "todo mundo contra todo mundo" — eu já não sabia quem tava me pegando, quem tava me comendo pelo cu, nem pra quem eu tava chupando a pica...
E nessas trocas loucas de posição, acabei de quatro perto da buceta da novinha, e me empurraram pra lá. Comecei a chupar ela — nunca tinha feito algo assim antes, mas a buceta depilada dela era uma delícia. E eu chupava uma pica, chupava ela, alguém me comia pelo cu, eu chupava outra pica, alguém me pegava, ela chupava outra pica, eu lambia a xota dela, alguém comia ela, e depois ela fazia eu chupar de novo... era assim o tempo todo naquele momento.
Um dos caras gozou de repente... acertou na buceta dela e o púbis dela começou a encher de porra, bem onde eu tava chupando. E, como se fosse uma fonte, comecei a limpar tudo e a beber os fluidos masculinos enquanto eles iam banhando ela...
Ela me beijou na boca, pra provar o que eu tava provando.
Um dos caras arrancou ela de perto de mim. Senti primeiro alguém gozando dentro do meu cu e na minha buceta, e depois só fiquei vendo como agora era a vez dela de limpar minha pele.
Alguém chegou, trouxe mais uma dose e uns comprimidos coloridos, também tava fumando um baseado, que dividiu com minha parceira casual.
E a gente seguiu assim a tarde toda... ia ser chato contar todas as loucuras e depravações que a gente fez. Sinceramente, depois disso não lembro muito do que a gente fez...
E desse paraíso todo, fui pro inferno... de noite já tava sozinha em casa. Foi o Patrício quem me trouxe de volta porque o Nestor não podia dirigir. Ele me deixou quando a lua já iluminava o breu da noite...
E comecei a me sentir mal. Tava sozinha, entrei em pânico, angústia. A euforia tinha acabado. Preparei algo pra jantar, mas só sentia nojo. O efeito de toda a merda que eu tinha colocado no corpo tava passando e era desesperador...
Naquele momento, caí na real. Não Não tinha provado nada o dia inteiro, só tinha aspirado lixo, e meu estômago só tinha recebido uma mistura de comprimidos coloridos, bebidas alcoólicas e quantidades inimagináveis de esperma de desconhecidos…
Chamei um médico em casa, não sabia bem pra quê, mas o seguro saberia melhor do que eu o que fazer…
E foi uma merda total… lembro entre luzes e sombras que ele me examinava, depois pedia uma ambulância, e quase nada da viagem, só as sirenes estourando minha cabeça…
Quando abri os olhos, pensei que estava no céu, estava deitada, de um lado uma janela enorme por onde entrava a luz do sol e me deixava ver o contorno dele num branco impecável, ele segurava minha mão e falava comigo, mas eu não conseguia entender…
Na minha viagem, pensei que era um anjo, aos poucos entendi que era meu médico, que eu estava internada e que o branco era na verdade o jaleco dele.
Aos poucos voltei à realidade, ele tinha olhos azuis, tão azuis quanto o mar, e um sorriso safado, daqueles que fazem a gente naufragar, ele me disse que tinham lavado toda a sujeira que eu tinha, e que eu estava sedada, com soro e remédios, que já era quarta-feira…
E de ser meu médico, com o tempo passou a ser meu marido, meu salva-vidas, eu disse adeus aos meus antigos amigos, chega de excessos, chega de drogas, álcool e transar com estranhos, eu era uma nova mulher…
Aqui termina minha história, vivo feliz com meu homem, meu doutor, mas claro, não fui fiel por muito tempo, fidelidade não tá no meu sangue…
Se você gostou, pode me escrever no título 'slut' para dulces.placeres@live.com
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No te vas a arrepentir!
En ese momento, en esos días, Nestor y Patricio eran mis locos amantes, cada uno a su manera, dejando en claro las cosas, sin tontos celos ni caprichos.
Los tres sabíamos que esa aventura era momentánea, era solo placer, y nadie buscaba más que eso, enamorarse no era una opción.
El final llegaría solo por casualidad, en un momento en que rocé el camino de la prostitución y un ángel caído del cielo salvó mi vida.
Para ese domingo anunciaban un calor del infierno, pleno verano, Nestor me había invitado a una casa de fin de semana de un amigo, también iría Patricio, un sitio para gente joven…
La idea era ir a pasar un buen día, buena comida, música, tragos, piscina, juegos… al menos eso era lo que me habían dejado saber…
Era un buen momento para estrenar mi nuevo traje de baño, una amiga los importaba de Brasil y me pareció muy para mí, un micro bikini en verde fluo, por detrás solo dos cordeles, era como estar desnuda, que rico! me puse un short en tela de jean, un tanto rasgado y una remera a media pancita que anudé bajo mis pechos, haciéndolos ver sexis…
Me acomodé el cabello hacia atrás en colita, mis chancletas taconas, lentes de sol, y mi infaltable bolso de mano con bronceadores, cremas, peines, y todas las cosas que caben en un bolso de mujer.
Nestor pasó a buscarme cerca del mediodía, en su moto, se quedó mirándome como si fuera la primera vez que me veía, sonrió y me dijo un ‘hola putita’ para darme un profundo beso de lengua, haciendo que refregara intencionalmente las tetas en su cuerpo, me reí cómplice, me subí a la moto y partimos con rumbo desconocido.
Nos alejamos de la ciudad, poco a poco el paisaje de altos edificios y cementos fue mutando a verdes praderas que se perdían en el horizonte, tomó algún camino de tierra secundario y luego de unas vueltas estaba totalmente perdida, si me dejaba en ese sitio, ni idea como volver.
Al fin, entre unas arboledas llegamos a una casona antigua, pude notar a un costado una gran piscina donde en mayoría había hombres, solo un par de chicas guapas tan ligeras de ropas como yo misma estaba, la música atronaba el sitio, se escuchaba desde lejos, y una mezcla de vehículos de todo tipo estacionados a un lado cerraban mi campo visual.
Dejamos la moto a un lado y llegó el momento de las presentaciones, Nestor fue por delante saludando a uno por uno y presentándomelos, y noté que esos desconocidos, mientras yo solo les besaba en la mejilla, ellos me manoseaban como puta, y ahí me di cuenta de que se trataba el día bajo el sol, le dije por lo bajo a Nestor, que me tenía tomada de la mano
Nestor! ¿Donde me trajiste? Esto es un puterío…
Tranquila… relájate… y disfrutá…
Seguimos caminando rumbo a la casona, para dejar nuestras cosas, el aún me llevaba de la mano, indicándome el camino, dejamos atrás la piscina y nos introdujimos en el hall principal, fue donde conocí a Mara, la anfitriona, estaba de espaldas, noté que de no ser por una tanga enterrada en su culo y unos zapatos tacos altos hubiera estado completamente desnuda.
Nestor dijo
Buen día Mara!
Hola!!!! Nestor! tanto tiempo!!!
Ella giró sobre si misma para saludar, tenía el cabello platinado, los ojos delineados y los labios con evidente botox pintados en un crema rabioso, sus pechos estaban desnudos t para ella parecía ser lo mas natural del mundo, aparentaba treinta y pico de años, Mara tenía todo el perfil de esas mujeres bien putas, incluso noté que tenía mucho por aprender de ella.
Mientras observaba ella reparó en mí y me dijo
Hola! vos debes ser Janete! Cierto?
Y sin decir mucho vino sobre mi como si fuéramos viejas conocidas, me apretó y me dio un fuerte beso en la boca, me aparté por instinto, sorprendida, ellos se rieron y Mara dijo
Ja! ja! ja! tranquila… no seas tímida… bien bien, ponte cómoda… relájate…
Sobre un costado había decenas de botellas con bebidas, de todos colores, de todo tipo, a elección…
Me seguí cruzando con desconocidos, dejamos las cosas un lado y volvimos al sitio donde estaba Mara, Nestor preparó un par de tragos, uno para mí, otro para él, yo no quería beber, pero me insistieron, no sé qué era, pero estaba fuerte, y entre risa y más risas, bebí otra cosa extraña que ni idea de que se trataba…
Me puse un poco festiva, y fue cuando Patricio me sorprendió, con la alegría que sentía lo besé profundamente, mientras no podía dejar de reírme tontamente…
Perdí de vista a Nestor, y a Maira, solo quedé con Patricio y más extraños, hizo que lo siguiera a otra habitación…
Fue mi primera y última vez, parecía una escena de película, como veía en las películas, sobre una mesa varias líneas cortadas de esa mierda blanca, chicas y chicos aspirando, metiendo eso por su nariz, Patricio tomó uno de esos tubitos y aspiró profundamente, luego me lo dio, me dijo que era mi turno, y al igual que las bebidas, no quería, pero insistieron y solo aspiré…
Tiempo después era otra persona, estaba alegre, desinhibida y sentía que todo era posible, bebí más alcohol y también algunas pastillas, el mundo me daba vueltas y estaba dispuesta a cualquier cosa, fui al patio, la música estaba fuerte y había varios chicos en la piscina, divertidos, bebiendo tragos, algunas chicas había improvisado un desfile sensual caminando al borde, y quise ser parte del juego.
Dejé el short y la remera a un lado, me quedé con el diminuto traje de baño que estrenaba y fui derecho a esa pasarela improvisada, fui una más…
Todo lo que había metido en mi cuerpo, y el permanente aliento festivo de los chicos me indujeron a más, solté el sostén y desnudé mis pechos, luego la tanga, y fui la primera en desfilar completamente desnuda entre abucheos y silbidos...
Mara a un costado me animaba a más, y yo quería más, estaba perdida e hice una locura, fui sobre ella y la besé profundamente boca a boca, refregué mis pechos con los suyos y entrecrucé mis piernas con las suyas, acaricié mi vagina desnuda contra su piel y tomé sus nalgas entre mis manos, un show que solo hizo que los chicos aullaran como lobos hambrientos, era todo un descontrol…
Mara era de mayor contextura física que yo, me apretó por la cintura y me levantó en el aire, caminó hacia la piscina con sus labios pegados a los míos y terminamos las dos en el agua, yo estaba totalmente denuda, sumergida, era la carnada para esos tiburones hambrientos que olían sangre, pronto estuve rodeada de hermosos chicos musculosos que empezaron a tocarme por todos lados, besé a uno, a otro, no sabía quiénes eran, no sabía a quién besaba, todo era descontrol, empezaba un todos contra todos con final impensado…
Divisé a Nestor a un costado, sentado al borde con los pies en el agua, una pelirroja en medio de sus piernas le chupaba la verga, y ahí fui yo, a unirme, llegué y sin decir nada me hice lugar, solo empecé a chupársela y se dio un trio, al sentado al borde y nosotras paradas en el agua, la colorada empezó a acariciarme, y me dejé acariciar, yo no dejaba de chupársela y los dedos de la joven recorrieron mi espinazo, bajaron por mis glúteos y al final como una daga los introdujo en mi concha, mierda… que rico!
Dejé por unos instantes la pija de mi amigo para devolverle a ella un terrible beso en la boca, estaba perdida en ese juego, pero alguien se acercó por detrás, un rubio tatuado, solo empezó a cogerme bajo el agua…
Tenía tal desinhibición que no me importaba nada, que un extraño me cogiera, masturbar a Nestor y besar a la pelirroja…
Nestor me dijo
Te gusta putita… sabía que te gustaría…
Al tiempo me convidaba algo de lo que él estaba tomando, más alcohol…
Otro muchacho musculoso vino por mí, digamos que me arrancó del lugar, me tomó de los brazos y tirando con fuerza hacia arriba me sacó de la piscina, es que más o menos según había calculado los chicos triplicaban en cantidad a las chicas…
Me llevó a un costado, y me hicieron aspirar otra línea de esa basura, esa basura que me hacía poner loca…
Me tiró de costado y mientras mi piel se secaba empezó a cogerme, con fuerza, con locura, tenía una verga grande y hermosa y me arrancaba hermosos orgasmos…
Mientras la metía y la sacaba tomé su carne entre mis dedos e intencionalmente se la saqué de mi conchita, me dio gracia porque el muchacho parecía un perrito caliente moviendo su cintura por instinto, sin acertar en el agujero…
Solo la apunté en el otro, y después de tres o cuatro intentos fallidos, su carne se había metido en mi culito…
Y siguió, sensualmente había cambiado de agujero y le había encantado…
Otro extraño, porque salvo mis dos amigos y Mara, que era con quien más palabras había cruzado, el resto eran todos extraños, viendo la situación, vino sobre nosotros y sin pedir mucho permiso, sin muchas contemplaciones, solo me giró, abrió mis piernas y me la enterró en la concha… ahhh!!! otra doble penetración, esa que había dicho no volver a hacer, y en toda esta locura no podía evitar…
Solo miraba el cielo celeste y las hojas de un frondoso árbol que la brisa mecía en las alturas, sentía en mi oído la respiración excitada del que estaba por debajo, el que me la daba por el culo, y el peso del que tenía arriba, el que me cogía… bramaban como toros, y yo, la puta, no podía dejar de gritar, sintiendo esos machos llenando mis agujeros…
Dois caras chegaram junto com uma mina, baixinha, magrinha, de olhos puxados, e virou um "todo mundo contra todo mundo" — eu já não sabia quem tava me pegando, quem tava me comendo pelo cu, nem pra quem eu tava chupando a pica...E nessas trocas loucas de posição, acabei de quatro perto da buceta da novinha, e me empurraram pra lá. Comecei a chupar ela — nunca tinha feito algo assim antes, mas a buceta depilada dela era uma delícia. E eu chupava uma pica, chupava ela, alguém me comia pelo cu, eu chupava outra pica, alguém me pegava, ela chupava outra pica, eu lambia a xota dela, alguém comia ela, e depois ela fazia eu chupar de novo... era assim o tempo todo naquele momento.
Um dos caras gozou de repente... acertou na buceta dela e o púbis dela começou a encher de porra, bem onde eu tava chupando. E, como se fosse uma fonte, comecei a limpar tudo e a beber os fluidos masculinos enquanto eles iam banhando ela...
Ela me beijou na boca, pra provar o que eu tava provando.
Um dos caras arrancou ela de perto de mim. Senti primeiro alguém gozando dentro do meu cu e na minha buceta, e depois só fiquei vendo como agora era a vez dela de limpar minha pele.
Alguém chegou, trouxe mais uma dose e uns comprimidos coloridos, também tava fumando um baseado, que dividiu com minha parceira casual.
E a gente seguiu assim a tarde toda... ia ser chato contar todas as loucuras e depravações que a gente fez. Sinceramente, depois disso não lembro muito do que a gente fez...
E desse paraíso todo, fui pro inferno... de noite já tava sozinha em casa. Foi o Patrício quem me trouxe de volta porque o Nestor não podia dirigir. Ele me deixou quando a lua já iluminava o breu da noite...
E comecei a me sentir mal. Tava sozinha, entrei em pânico, angústia. A euforia tinha acabado. Preparei algo pra jantar, mas só sentia nojo. O efeito de toda a merda que eu tinha colocado no corpo tava passando e era desesperador...
Naquele momento, caí na real. Não Não tinha provado nada o dia inteiro, só tinha aspirado lixo, e meu estômago só tinha recebido uma mistura de comprimidos coloridos, bebidas alcoólicas e quantidades inimagináveis de esperma de desconhecidos…
Chamei um médico em casa, não sabia bem pra quê, mas o seguro saberia melhor do que eu o que fazer…
E foi uma merda total… lembro entre luzes e sombras que ele me examinava, depois pedia uma ambulância, e quase nada da viagem, só as sirenes estourando minha cabeça…
Quando abri os olhos, pensei que estava no céu, estava deitada, de um lado uma janela enorme por onde entrava a luz do sol e me deixava ver o contorno dele num branco impecável, ele segurava minha mão e falava comigo, mas eu não conseguia entender…
Na minha viagem, pensei que era um anjo, aos poucos entendi que era meu médico, que eu estava internada e que o branco era na verdade o jaleco dele.
Aos poucos voltei à realidade, ele tinha olhos azuis, tão azuis quanto o mar, e um sorriso safado, daqueles que fazem a gente naufragar, ele me disse que tinham lavado toda a sujeira que eu tinha, e que eu estava sedada, com soro e remédios, que já era quarta-feira…
E de ser meu médico, com o tempo passou a ser meu marido, meu salva-vidas, eu disse adeus aos meus antigos amigos, chega de excessos, chega de drogas, álcool e transar com estranhos, eu era uma nova mulher…
Aqui termina minha história, vivo feliz com meu homem, meu doutor, mas claro, não fui fiel por muito tempo, fidelidade não tá no meu sangue…
Se você gostou, pode me escrever no título 'slut' para dulces.placeres@live.com
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