No dejes de pasar por mi mejor post
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa.html
No te vas a arrepentir!
MI ESPOSA, MI PUTA
(Parte 1 DE 2)
Bastarda, mala mujer, puta!
Esa es mi mujer, y escribo esto por despecho por haberme metido los cuernos una y cien veces, y mi mejor venganza es hacer pública su bajeza, y lo que leerán a continuación lo publicaré en cuanta red social tenga, para que todos sepan quién es, incluso las fotos que me enviara mi mejor amigo y una de las tantas fotos en la que posó para mí, como seguro habrá posado para muchos entes de coger…
Conocí a la puta de mimi en un bar nocturno, un boliche justo, donde se cruzaban chicas bonitas y lobos hambrientos como yo, música, alcohol, droga, diversión, un coctel explosivo.
Había ido con Charly, un amigo que más que amigo es un hermano, ella estaba con una amiga, Lara, una rubia de rostro precioso y ojos cristalinos.
Una loca jugarreta del destino, Charly había ido por mimi, y yo por Lara, pero no sé cómo ni porqué yo terminé enredado con mimi.
Y a decir verdad ella no era de mi agrado, no me pareció tener un rostro bonito, era morena y a mí me gustaban las rubias, era petisa y a mí me gustaban las altas, casi no tenía pechos, solo había algo que realmente no pasaba desapercibido, su desproporcionado trasero, tenía un culo tan grande y redondo que parecía implantado en su cuerpo, esos culos admirados por los hombres y envidiados por las mujeres.
Empezamos por compartir unas copas y solo un par de horas después estábamos en un hotel de medio pelo haciendo el amor…
Eso produjo un clic en mí, la forma en que ella cogía, como gritaba, como se movía, como la chupaba, hasta sin reparos me pidió que se la diera por el culo, acción que no me costó el mínimo esfuerzo, fue una diosa del sexo…
Yo sabía que de una chica que había cogido como ella había cogido, siendo apenas conocidos, siendo que éramos casi extraños, no podía esperar una ‘chica ejemplar’ y solo debí decirle ‘yo te llamo’ sabiendo que nunca más lo haría, pero me sedujo de tal forma adicción a la verga que solo no pude cortar los lazos con ella…
Días después hablamos al respecto con mi amigo, el me escuchó atentamente y me dijo que él la había elegido por el orto precioso y por la pinta de puta que tenía y mis narrativas de lo que era en la cama no habían hecho más que confirmar sus sospechas, pero también me advirtió que no fuera demasiado lejos con esa perra, no le parecía mujer de confiar.
Pero no pude evitar la tentación, cogí con ella nuevamente, y otra vez, y otra vez mas y cada vez que lo hacía era tocar el cielo con las manos y más lo hacía más quería.
Al principio le confiaba toda la intimidad a Charly, pero con el tiempo, al irme enamorando de mimi empecé a limitar mis palabras por respeto a ella, y si bien mi amigo me apoyó por la amistad que nos unía, él siempre me decía que abriera los ojos, que no podía ver más allá de lo que yo quería ver…
Empezamos a convivir bajo el mismo techo como marido y mujer, por siete años viví con mimi una relación enferma, envuelta en celos y engaños mutuos, admito que yo la engañaba de vez en cuando, pero siempre sospeché que ella hacía lo propio conmigo, sus actitudes, sus salidas, sus mentiras, sus excusas…
A veces estábamos en el paraíso, a veces en el infierno, tirábamos y aflojábamos la cuerda en forma peligrosa, amenazas, distancias, reencuentros y nuevos problemas.
Charly era testigo silencioso de todo esto, solíamos reunirnos a tomar un café de tanto en tanto, y el insistía con lo mismo, él era mi mejor amigo, y siempre ponía el oído a mis problemas. De esas charlas en la que lo confiaba todo lo que hacía en la cama había pasado a narrarle casi sin darme cuenta todos nuestros problemas fuera de la misma.
En un juego de palabras solía bromear con mi amigo, decíamos que, si el la descubriera en algo raro, tendría libertad para darle sexo, en algún punto noté que nuestra amistad era más fuerte y honesta que mi relación con esa mujer, y si bien eran solo bromas, toda broma trae algo de realidad consigo.
Todo de desbarrancaría definitivamente esa noche de abril. Ella me había avisado que saldría con sus amigas, en teoría, una cena, tragos y largas charlas hasta la madrugada, como lo hacía cada tanto, a pesar de nuestra convivencia habíamos pactado nuestras licencias para mantener nuestras vidas y no atarnos todo el tiempo uno al otro, además nuestra relación era tan explosiva que hubiera sido imposible estar juntos todo el tiempo.
Mimi llegaba recién a los treinta y estaba más hermosa que nunca, soy hombre, no soy tonto, notaba cómo cada tipo que se cruzaba en nuestro camino le miraba el culo en forma asesina, ese culo que presentía que no era solo mío, aunque quisiera hacerme a la idea que sí lo era.
Cuando la vi antes que se marchara, no pude evitar discutir con ella, ese pequeño vestido rojo tan ceñido a su cuerpo, tan corto, tan sexi, resaltando su trasero en una forma llamativa, la hacía ver como una puta buscando macho, así que le dije
Perdão, pra onde você vai vestida assim? Pra um cabaré?
Ah, cala a boca, você não vai me dizer que roupa usar ou não...
Sou seu marido, por acaso vai me trair?
Olha, eu não sou um objeto da sua propriedade, e pense o que quiser de mim, só vou sair com minhas amigas...
Não deu pra discutir muito mais, nesses casos ela era de poucas palavras, só a senti sair e descer pelo elevador...
Talvez eu devesse tê-la seguido, mas pra quê? Pra começar uma discussão acalorada? Mais uma? E como ela disse, não era um objeto da minha propriedade, então só a deixei ir...
Já tinha passado da meia-noite, não tinha sono, pensava nela, que pobre idiota, fui a um bar a algumas quadras de casa, onde costumava afogar as mágoas, um velho boteco, pra tomar uma cerveja ou outra e jogar uma partida de sinuca com algum desconhecido de ocasião.
Por volta das duas da manhã senti a entrada de uma mensagem no WhatsApp no meu celular, que surpresa, meu amigo Charly, que diabos ele iria querer a essa hora?, foi então que li
Oi amigo, lamento incomodar a essa hora, mas estou no Fever, desculpe não te ligar, mas tem muito barulho, e adivinha quem tá se fazendo de putinha por aqui na sua ausência?
Fever é uma balada pra gente entre vinte e quarenta anos, adivinhei a quem ele se referia, então escrevi
Mimi, certo? Me diz, amigo, o que ela tá fazendo?
Ele respondeu quase na hora
Ela é o centro das atenções, dançando provocantemente em cima de umas passarelas, devo te dizer que ela tá muito putinha e parece não se importar que o vestido vermelho suba nos movimentos e deixe pouco à imaginação, os homens estão uivando como lobos ao redor dela
Minha primeira reação foi de fúria, meu instinto masculino me disse que devia ir atrás dela, pra tirá-la de lá à força se fosse necessário, mastiguei raiva, mas passaram alguns minutos e pensei, já não fazia sentido continuar Vamos em frente com toda essa merda, se no fim das contas minha vida era um sofrimento diário, e se ela já não importava mais, que melhor do que dar ao Charly a oportunidade pela qual sempre brincamos, então escrevi pra ele
Amigo, essa é sua noite de sorte, essa puta me deixou cansado, então lembra daquelas brincadeiras que fazíamos sobre isso?
Ele respondeu
Tá falando sério?
E eu confirmei
Muito sério, agora ou nunca, seduza ela e vê como reage, seria muito puta pra dar pra você sabendo que é meu melhor amigo, mas se ela fizer, tira umas fotos, me manda e me conta tudo nos detalhes, passo a passo, topa?, talvez seja minha chance de me livrar dela
A resposta do meu amigo demorou mais do que esperava, imaginei que ele estava tentando entender se eu falava sério ou era brincadeira, por isso não me surpreendeu quando meu celular tocou, mal ouvia a voz do Charly misturada com o barulho da música, quase tive que gritar pra ele entender e confirmar meu plano, eu não estava brincando, não sou de brincar…
CONTINUA
Se você gostou dessa história pode me escrever com o título ‘MINHA ESPOSA, MINHA PUTA’ para dulces.placeres@live.com
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa.html
No te vas a arrepentir!
MI ESPOSA, MI PUTA
(Parte 1 DE 2)
Bastarda, mala mujer, puta!
Esa es mi mujer, y escribo esto por despecho por haberme metido los cuernos una y cien veces, y mi mejor venganza es hacer pública su bajeza, y lo que leerán a continuación lo publicaré en cuanta red social tenga, para que todos sepan quién es, incluso las fotos que me enviara mi mejor amigo y una de las tantas fotos en la que posó para mí, como seguro habrá posado para muchos entes de coger…
Conocí a la puta de mimi en un bar nocturno, un boliche justo, donde se cruzaban chicas bonitas y lobos hambrientos como yo, música, alcohol, droga, diversión, un coctel explosivo.
Había ido con Charly, un amigo que más que amigo es un hermano, ella estaba con una amiga, Lara, una rubia de rostro precioso y ojos cristalinos.
Una loca jugarreta del destino, Charly había ido por mimi, y yo por Lara, pero no sé cómo ni porqué yo terminé enredado con mimi.
Y a decir verdad ella no era de mi agrado, no me pareció tener un rostro bonito, era morena y a mí me gustaban las rubias, era petisa y a mí me gustaban las altas, casi no tenía pechos, solo había algo que realmente no pasaba desapercibido, su desproporcionado trasero, tenía un culo tan grande y redondo que parecía implantado en su cuerpo, esos culos admirados por los hombres y envidiados por las mujeres.
Empezamos por compartir unas copas y solo un par de horas después estábamos en un hotel de medio pelo haciendo el amor…
Eso produjo un clic en mí, la forma en que ella cogía, como gritaba, como se movía, como la chupaba, hasta sin reparos me pidió que se la diera por el culo, acción que no me costó el mínimo esfuerzo, fue una diosa del sexo…
Yo sabía que de una chica que había cogido como ella había cogido, siendo apenas conocidos, siendo que éramos casi extraños, no podía esperar una ‘chica ejemplar’ y solo debí decirle ‘yo te llamo’ sabiendo que nunca más lo haría, pero me sedujo de tal forma adicción a la verga que solo no pude cortar los lazos con ella…
Días después hablamos al respecto con mi amigo, el me escuchó atentamente y me dijo que él la había elegido por el orto precioso y por la pinta de puta que tenía y mis narrativas de lo que era en la cama no habían hecho más que confirmar sus sospechas, pero también me advirtió que no fuera demasiado lejos con esa perra, no le parecía mujer de confiar.
Pero no pude evitar la tentación, cogí con ella nuevamente, y otra vez, y otra vez mas y cada vez que lo hacía era tocar el cielo con las manos y más lo hacía más quería.
Al principio le confiaba toda la intimidad a Charly, pero con el tiempo, al irme enamorando de mimi empecé a limitar mis palabras por respeto a ella, y si bien mi amigo me apoyó por la amistad que nos unía, él siempre me decía que abriera los ojos, que no podía ver más allá de lo que yo quería ver…
Empezamos a convivir bajo el mismo techo como marido y mujer, por siete años viví con mimi una relación enferma, envuelta en celos y engaños mutuos, admito que yo la engañaba de vez en cuando, pero siempre sospeché que ella hacía lo propio conmigo, sus actitudes, sus salidas, sus mentiras, sus excusas…
A veces estábamos en el paraíso, a veces en el infierno, tirábamos y aflojábamos la cuerda en forma peligrosa, amenazas, distancias, reencuentros y nuevos problemas.
Charly era testigo silencioso de todo esto, solíamos reunirnos a tomar un café de tanto en tanto, y el insistía con lo mismo, él era mi mejor amigo, y siempre ponía el oído a mis problemas. De esas charlas en la que lo confiaba todo lo que hacía en la cama había pasado a narrarle casi sin darme cuenta todos nuestros problemas fuera de la misma.
En un juego de palabras solía bromear con mi amigo, decíamos que, si el la descubriera en algo raro, tendría libertad para darle sexo, en algún punto noté que nuestra amistad era más fuerte y honesta que mi relación con esa mujer, y si bien eran solo bromas, toda broma trae algo de realidad consigo.
Todo de desbarrancaría definitivamente esa noche de abril. Ella me había avisado que saldría con sus amigas, en teoría, una cena, tragos y largas charlas hasta la madrugada, como lo hacía cada tanto, a pesar de nuestra convivencia habíamos pactado nuestras licencias para mantener nuestras vidas y no atarnos todo el tiempo uno al otro, además nuestra relación era tan explosiva que hubiera sido imposible estar juntos todo el tiempo.
Mimi llegaba recién a los treinta y estaba más hermosa que nunca, soy hombre, no soy tonto, notaba cómo cada tipo que se cruzaba en nuestro camino le miraba el culo en forma asesina, ese culo que presentía que no era solo mío, aunque quisiera hacerme a la idea que sí lo era.
Cuando la vi antes que se marchara, no pude evitar discutir con ella, ese pequeño vestido rojo tan ceñido a su cuerpo, tan corto, tan sexi, resaltando su trasero en una forma llamativa, la hacía ver como una puta buscando macho, así que le dije
Perdão, pra onde você vai vestida assim? Pra um cabaré? Ah, cala a boca, você não vai me dizer que roupa usar ou não...
Sou seu marido, por acaso vai me trair?
Olha, eu não sou um objeto da sua propriedade, e pense o que quiser de mim, só vou sair com minhas amigas...
Não deu pra discutir muito mais, nesses casos ela era de poucas palavras, só a senti sair e descer pelo elevador...
Talvez eu devesse tê-la seguido, mas pra quê? Pra começar uma discussão acalorada? Mais uma? E como ela disse, não era um objeto da minha propriedade, então só a deixei ir...
Já tinha passado da meia-noite, não tinha sono, pensava nela, que pobre idiota, fui a um bar a algumas quadras de casa, onde costumava afogar as mágoas, um velho boteco, pra tomar uma cerveja ou outra e jogar uma partida de sinuca com algum desconhecido de ocasião.
Por volta das duas da manhã senti a entrada de uma mensagem no WhatsApp no meu celular, que surpresa, meu amigo Charly, que diabos ele iria querer a essa hora?, foi então que li
Oi amigo, lamento incomodar a essa hora, mas estou no Fever, desculpe não te ligar, mas tem muito barulho, e adivinha quem tá se fazendo de putinha por aqui na sua ausência?
Fever é uma balada pra gente entre vinte e quarenta anos, adivinhei a quem ele se referia, então escrevi
Mimi, certo? Me diz, amigo, o que ela tá fazendo?
Ele respondeu quase na hora
Ela é o centro das atenções, dançando provocantemente em cima de umas passarelas, devo te dizer que ela tá muito putinha e parece não se importar que o vestido vermelho suba nos movimentos e deixe pouco à imaginação, os homens estão uivando como lobos ao redor dela
Minha primeira reação foi de fúria, meu instinto masculino me disse que devia ir atrás dela, pra tirá-la de lá à força se fosse necessário, mastiguei raiva, mas passaram alguns minutos e pensei, já não fazia sentido continuar Vamos em frente com toda essa merda, se no fim das contas minha vida era um sofrimento diário, e se ela já não importava mais, que melhor do que dar ao Charly a oportunidade pela qual sempre brincamos, então escrevi pra ele
Amigo, essa é sua noite de sorte, essa puta me deixou cansado, então lembra daquelas brincadeiras que fazíamos sobre isso?
Ele respondeu
Tá falando sério?
E eu confirmei
Muito sério, agora ou nunca, seduza ela e vê como reage, seria muito puta pra dar pra você sabendo que é meu melhor amigo, mas se ela fizer, tira umas fotos, me manda e me conta tudo nos detalhes, passo a passo, topa?, talvez seja minha chance de me livrar dela
A resposta do meu amigo demorou mais do que esperava, imaginei que ele estava tentando entender se eu falava sério ou era brincadeira, por isso não me surpreendeu quando meu celular tocou, mal ouvia a voz do Charly misturada com o barulho da música, quase tive que gritar pra ele entender e confirmar meu plano, eu não estava brincando, não sou de brincar…
CONTINUA
Se você gostou dessa história pode me escrever com o título ‘MINHA ESPOSA, MINHA PUTA’ para dulces.placeres@live.com
0 comentários - Minha esposa, minha putinha - parte 1