No dejes de pasar por mi mejor post
http://www.poringa.net/posts/imagenes/4084661/Mi-amada-esposa.html
No te vas a arrepentir!
Tomó aire y se encogió un poco de hombros, como resignada, revolvió con la cuchara la taza ya vacía y perdió su mirada en el fondo de la misma, como evitando el cruce con mis ojos, entonces arrancó
-He tenido demasiados hombres en mi corta vida, me gusta demasiado el sexo, no puedo negarlo, solo que nunca hice buenas elecciones. Siempre fui muy tonta, muy enamoradiza y muy ingenua, en cada hombre busqué el amor, pero solo sabría lo que realmente era el amor el día en que te conocí…
-Vamos, no me adules…
Fue mi primer reproche, pero ella me tomó con fuerza por mi antebrazo y me recriminó
-Por favor, no seas duro, solo escúchame esta vez, después… despúes prometo no molestarte. Bien, era muy joven cuando tuve mi primera relación, apenas era una niña de once años, solo fue una ‘chupadita’ de pija a un niño del barrio unos años mayor que yo, pero bueno, para mi cuenta…
Me llamó la atención lo precoz de su primera vez, quería preguntar, pero esta vez me mantuve en silencio
-Y después empezaron a desfilar chicos en mi vida, alguna vez alguno me dijo que los hombres regalan amor para obtener sexo y las mujeres regalamos sexo para obtener amor, y sabes, yo necesitaba tener amor y me entregaba por completo, pero siempre me dejaban y siempre terminaba herida, de una u otra forma cada hombre venía a tapar un dolor anterior, heridas en mi corazón, heridas en mi alma…
Hasta ese momento, por un lado me parecían solo excusas de una putita que coge con cualquiera pero por otro recapacité que yo también había herido a varias chicas y solo me había interesado en ellas por el hecho de tener sexo, entonces apunté directo
-Y que hay de ese tal Carlos? Si es que así se llama…
Sus ojos se llenaron de lágrimas y empalideció como esa vez que nos cruzamos en la calle, volvió a bajar la mirada con una moribunda vergüenza
-Si, su nombre es Carlos, lo conocí en mi cumpleaños de quince, era amigo de un amigo de un amigo, sabes cómo son esas cosas, lo cierto es que me cautivó con su fanfarronería, fui una tonta… Empezamos a salir, me sentí su novia y al principio me trataba como a una reina, fui muy inocente y le entregué hasta el alma, él no es un buen tipo, solo que yo estaba ciega y no podía verlo, empezó a llevar la relación por un camino oscuro, más le daba, más exigía…
Volvió a suspirar resignada.
-Diría que él me enseñó a coger, él ya tenía demasiada experiencia cuando nos conocimos y a mí me gustó aprender con él, me compró lencería erótica, me regaló juguetes, me pervirtió, y a mí me enloquecía, hacía todo por amor, pero él me estaba haciendo una puta y yo, como dije, no podía verlo.
Carlos siempre andaba con un par de amigos, el ‘chuky’ porque era feo como pocos y el ‘toro’, que según decían tenía una pija enorme. Una noche habíamos salido los cuatro, nosotros como pareja y ellos por ser amigos, era algo que solíamos hacer…
En ese punto escuchaba expectante, sin siquiera parpadear, atento a sus palabras
-Lo cierto es que empezamos a beber, una copa tras otra, todos reíamos y todo era perfecto, los hombres hablaban entre ellos, algunas cosas que parecían ser cómicas y yo no alcanzaba a entender, me estaba perdiendo pero ellos casi me obligaban a seguir bebiendo, y yo no supe decir que no, de pronto me reía sin motivo y ellos me seguían el juego. En algún punto dijeron de ir a la casa del toro que vivía solo para seguir tomando unos tragos, y no vi nada malo en ello, recuerdo que Carlos me llevó abrazada todo el camino puesto que en cada paso me iba hacia los lados por culpa de mi borrachera
Hice una pausa, necesitaba acomodar mis ideas, pedí un nuevo café, ella no quiso nada, respiré profundo, miré hacia afuera, empezaba a aclarecer y ya circulaban algunas personas que pronto iniciarían sus jornadas laborales, Marta siguió
—A gente quatro ria pra caralho, o Carlos insinuava que eu devia ser muito boa com os amigos dele, porque no fim das contas os amigos dele eram meus amigos e tudo não passava de brincadeiras entre insinuações perigosas. Chegamos no apartamento e o touro colocou uma música e trouxe umas cervejas, a gente continuou bebendo e bebendo até que eu precisei ir ao banheiro esvaziar a bexiga. Tinha deixado os saltos altos de lado e, mesmo descalça, não conseguia manter o equilíbrio, usei as paredes de guia pra não cair, mas quando cheguei na ponta e não tinha mais onde me apoiar, fui de lado e, se não fosse pela rapidez do touro, eu teria ido pro chão. Por sorte, estava nos braços dele, me estiquei na ponta dos pés e beijei ele, beijei ele com loucura, enfiando minha língua no fundo da boca dele…
—E por que você fez isso? — perguntei rápido
—Sei lá, talvez o álcool tivesse tirado a puta de dentro de mim, talvez por curiosidade de ficar com vários caras ao mesmo tempo, talvez por burrice, mas seja lá o que foi, foi a pior decisão que tomei na minha vida
—E o que aconteceu?
—O que tinha que acontecer, o touro devolveu os beijos e as mãos dele passaram por todo o meu corpo, especialmente na minha bunda, eu sabia que a gente ia acabar todo mundo transando e adorava a ideia, me sentia molhada e com vontade de dar. O touro me soltou de repente, eu tropecei e caí sentada num sofá com as pernas totalmente sem controle. Lembro que nessa hora ele falou pra mim: 'puta de merda, vou te ensinar o que é uma pica de verdade' e começou a abrir a braguilha até tirar a pica dele, era realmente muito grossa. Ele se aproximou e eu comecei a chupar ela, ficou dura na minha mão, eu não conseguia nem envolver ela de tão grossa que era, o pau dele ficava cada vez maior. O Chucky só assistia, e nisso apareceu o Carlos com duas garrafas de cerveja que tinha trazido da geladeira. Ele não tava ligando pra nada, e nessa hora eu percebi que não tinha reparado nele, mas ele só falou: 'cês tão achando bonito? Vão comer minha namorada? Os sentimentos se misturavam ao ouvir aquilo, porque claramente Marta tinha sido empurrada pra esse ponto, mas ela tinha sido muito puta pra chegar até ali. Por um lado, eu sentia pena, por outro, queria matar ela…
- De repente, me vi chupando as picas dos três ao mesmo tempo, tava muito excitada e acho que adorava fazer aquilo. Nessa altura, já tinham desnudado meus peitos, e foi o Chuky que foi entre minhas pernas, levantou minha saia, tirou a tanga e começou a me fazer sexo oral. Eu me abri toda pra aproveitar enquanto continuava chupando. Carlos falou pra ele: 'Capricha, porque minha namorada adora que chupem a buceta dela'. E depois começaram a me comer, um por um. Eu tava rodeada, com uma pica na buceta, duas na minha boca, me beijavam os peitos, me faziam gemer…
- E o que você sentia naquele momento?
- Te falei que seria honesta… bom… eu adorava, adorava ser comida toda, sentia aquelas picas entrando tão fundo, arrancando de mim tantos orgasmos que eu nunca imaginei que pudesse sentir…
- E então? – perguntei com uma ereção doida que sentia debaixo da mesa…
- Carlos colocou panos frios, paramos de transar uns momentos e ele me levou pra um lado, me abraçou e a gente começou a dançar uma música lenta. Eu tava completamente nua e não me incomodava que os outros dois estivessem me olhando. Mais ainda, Carlos falava pra eles: 'Viu como minha namorada é gostosa?' e isso me lisonjeava. O que me incomodou naquele momento foi querer beijar ele na boca e sentir o desprezo dele ao me evitar. Percebi que ele sentiu nojo de me beijar, sendo que poucos minutos antes eu tinha chupado as picas dos amigos dele. Depois de uns minutos, Carlos começou a falar no meu ouvido, começou a perguntar se eu realmente amava ele e se faria qualquer coisa por ele. E eu, burra como sempre, cega, dizia que sim, que qualquer coisa pra agradar ele. Então, quando ele viu que me tinha na mira, falou que queria ver o amigo dele, o Touro, me dando pelo cu… CONTINUARÁ
Se tiver comentários ou sugestões sobre isso, pode me escrever com o título 'A VIDA DE MARTA' para dulces.placeres@live.com
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No te vas a arrepentir!
Tomó aire y se encogió un poco de hombros, como resignada, revolvió con la cuchara la taza ya vacía y perdió su mirada en el fondo de la misma, como evitando el cruce con mis ojos, entonces arrancó
-He tenido demasiados hombres en mi corta vida, me gusta demasiado el sexo, no puedo negarlo, solo que nunca hice buenas elecciones. Siempre fui muy tonta, muy enamoradiza y muy ingenua, en cada hombre busqué el amor, pero solo sabría lo que realmente era el amor el día en que te conocí…
-Vamos, no me adules…
Fue mi primer reproche, pero ella me tomó con fuerza por mi antebrazo y me recriminó
-Por favor, no seas duro, solo escúchame esta vez, después… despúes prometo no molestarte. Bien, era muy joven cuando tuve mi primera relación, apenas era una niña de once años, solo fue una ‘chupadita’ de pija a un niño del barrio unos años mayor que yo, pero bueno, para mi cuenta…
Me llamó la atención lo precoz de su primera vez, quería preguntar, pero esta vez me mantuve en silencio
-Y después empezaron a desfilar chicos en mi vida, alguna vez alguno me dijo que los hombres regalan amor para obtener sexo y las mujeres regalamos sexo para obtener amor, y sabes, yo necesitaba tener amor y me entregaba por completo, pero siempre me dejaban y siempre terminaba herida, de una u otra forma cada hombre venía a tapar un dolor anterior, heridas en mi corazón, heridas en mi alma…
Hasta ese momento, por un lado me parecían solo excusas de una putita que coge con cualquiera pero por otro recapacité que yo también había herido a varias chicas y solo me había interesado en ellas por el hecho de tener sexo, entonces apunté directo
-Y que hay de ese tal Carlos? Si es que así se llama…
Sus ojos se llenaron de lágrimas y empalideció como esa vez que nos cruzamos en la calle, volvió a bajar la mirada con una moribunda vergüenza
-Si, su nombre es Carlos, lo conocí en mi cumpleaños de quince, era amigo de un amigo de un amigo, sabes cómo son esas cosas, lo cierto es que me cautivó con su fanfarronería, fui una tonta… Empezamos a salir, me sentí su novia y al principio me trataba como a una reina, fui muy inocente y le entregué hasta el alma, él no es un buen tipo, solo que yo estaba ciega y no podía verlo, empezó a llevar la relación por un camino oscuro, más le daba, más exigía…
Volvió a suspirar resignada.
-Diría que él me enseñó a coger, él ya tenía demasiada experiencia cuando nos conocimos y a mí me gustó aprender con él, me compró lencería erótica, me regaló juguetes, me pervirtió, y a mí me enloquecía, hacía todo por amor, pero él me estaba haciendo una puta y yo, como dije, no podía verlo.
Carlos siempre andaba con un par de amigos, el ‘chuky’ porque era feo como pocos y el ‘toro’, que según decían tenía una pija enorme. Una noche habíamos salido los cuatro, nosotros como pareja y ellos por ser amigos, era algo que solíamos hacer…
En ese punto escuchaba expectante, sin siquiera parpadear, atento a sus palabras
-Lo cierto es que empezamos a beber, una copa tras otra, todos reíamos y todo era perfecto, los hombres hablaban entre ellos, algunas cosas que parecían ser cómicas y yo no alcanzaba a entender, me estaba perdiendo pero ellos casi me obligaban a seguir bebiendo, y yo no supe decir que no, de pronto me reía sin motivo y ellos me seguían el juego. En algún punto dijeron de ir a la casa del toro que vivía solo para seguir tomando unos tragos, y no vi nada malo en ello, recuerdo que Carlos me llevó abrazada todo el camino puesto que en cada paso me iba hacia los lados por culpa de mi borrachera
Hice una pausa, necesitaba acomodar mis ideas, pedí un nuevo café, ella no quiso nada, respiré profundo, miré hacia afuera, empezaba a aclarecer y ya circulaban algunas personas que pronto iniciarían sus jornadas laborales, Marta siguió
—A gente quatro ria pra caralho, o Carlos insinuava que eu devia ser muito boa com os amigos dele, porque no fim das contas os amigos dele eram meus amigos e tudo não passava de brincadeiras entre insinuações perigosas. Chegamos no apartamento e o touro colocou uma música e trouxe umas cervejas, a gente continuou bebendo e bebendo até que eu precisei ir ao banheiro esvaziar a bexiga. Tinha deixado os saltos altos de lado e, mesmo descalça, não conseguia manter o equilíbrio, usei as paredes de guia pra não cair, mas quando cheguei na ponta e não tinha mais onde me apoiar, fui de lado e, se não fosse pela rapidez do touro, eu teria ido pro chão. Por sorte, estava nos braços dele, me estiquei na ponta dos pés e beijei ele, beijei ele com loucura, enfiando minha língua no fundo da boca dele…—E por que você fez isso? — perguntei rápido
—Sei lá, talvez o álcool tivesse tirado a puta de dentro de mim, talvez por curiosidade de ficar com vários caras ao mesmo tempo, talvez por burrice, mas seja lá o que foi, foi a pior decisão que tomei na minha vida
—E o que aconteceu?
—O que tinha que acontecer, o touro devolveu os beijos e as mãos dele passaram por todo o meu corpo, especialmente na minha bunda, eu sabia que a gente ia acabar todo mundo transando e adorava a ideia, me sentia molhada e com vontade de dar. O touro me soltou de repente, eu tropecei e caí sentada num sofá com as pernas totalmente sem controle. Lembro que nessa hora ele falou pra mim: 'puta de merda, vou te ensinar o que é uma pica de verdade' e começou a abrir a braguilha até tirar a pica dele, era realmente muito grossa. Ele se aproximou e eu comecei a chupar ela, ficou dura na minha mão, eu não conseguia nem envolver ela de tão grossa que era, o pau dele ficava cada vez maior. O Chucky só assistia, e nisso apareceu o Carlos com duas garrafas de cerveja que tinha trazido da geladeira. Ele não tava ligando pra nada, e nessa hora eu percebi que não tinha reparado nele, mas ele só falou: 'cês tão achando bonito? Vão comer minha namorada? Os sentimentos se misturavam ao ouvir aquilo, porque claramente Marta tinha sido empurrada pra esse ponto, mas ela tinha sido muito puta pra chegar até ali. Por um lado, eu sentia pena, por outro, queria matar ela…
- De repente, me vi chupando as picas dos três ao mesmo tempo, tava muito excitada e acho que adorava fazer aquilo. Nessa altura, já tinham desnudado meus peitos, e foi o Chuky que foi entre minhas pernas, levantou minha saia, tirou a tanga e começou a me fazer sexo oral. Eu me abri toda pra aproveitar enquanto continuava chupando. Carlos falou pra ele: 'Capricha, porque minha namorada adora que chupem a buceta dela'. E depois começaram a me comer, um por um. Eu tava rodeada, com uma pica na buceta, duas na minha boca, me beijavam os peitos, me faziam gemer…
- E o que você sentia naquele momento?
- Te falei que seria honesta… bom… eu adorava, adorava ser comida toda, sentia aquelas picas entrando tão fundo, arrancando de mim tantos orgasmos que eu nunca imaginei que pudesse sentir…
- E então? – perguntei com uma ereção doida que sentia debaixo da mesa…
- Carlos colocou panos frios, paramos de transar uns momentos e ele me levou pra um lado, me abraçou e a gente começou a dançar uma música lenta. Eu tava completamente nua e não me incomodava que os outros dois estivessem me olhando. Mais ainda, Carlos falava pra eles: 'Viu como minha namorada é gostosa?' e isso me lisonjeava. O que me incomodou naquele momento foi querer beijar ele na boca e sentir o desprezo dele ao me evitar. Percebi que ele sentiu nojo de me beijar, sendo que poucos minutos antes eu tinha chupado as picas dos amigos dele. Depois de uns minutos, Carlos começou a falar no meu ouvido, começou a perguntar se eu realmente amava ele e se faria qualquer coisa por ele. E eu, burra como sempre, cega, dizia que sim, que qualquer coisa pra agradar ele. Então, quando ele viu que me tinha na mira, falou que queria ver o amigo dele, o Touro, me dando pelo cu… CONTINUARÁ
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